Posted in

Cuando el primer rey de Israel perdió su corona: el detalle oculto del reinado de Saúl VL

Cuando el primer rey de Israel perdió su corona: el detalle oculto del reinado de Saúl

Dios tenía un plan para Saúl un plan de permanencia delegado de una dinastía que se establecería sobre Israel para siempre y ese plan no fue cancelado por algo que Saúl no pudo controlar fue cancelado por una decisión que Saúl tomó cuando la presión lo llevó a elegir su propio criterio por encima de la instrucción de Dios Samuel continuó en el versículo 14 más ahora tu reino no será duradero Jehová se ha buscado un varón conforme a su corazón al cual Jehová ha designado para que sea príncipe sobre su pueblo por cuanto tú no has guardado lo que Jehová te mandó

un varón conforme a su corazón esa expresión que introduce por primera vez en la escritura la referencia al hombre que sería el Rey que Dios quería establece por contraste la naturaleza del problema de Saúl que su corazón no era conforme al corazón de Dios no que Saúl fuera perverso en el sentido más obvio sino que la orientación fundamental de su corazón era diferente a la que Dios buscaba en el que iba a guiar a su pueblo si el episodio del capítulo 13 reveló el patrón el capítulo 15 lo confirmó definitivamente

y entre los dos hay una diferencia importante en el capítulo 13 Saúl actuó por miedo e impaciencia en el capítulo 15 actuó por codicia y por el deseo de quedar bien ante el pueblo las dos motivaciones son diferentes pero revelan la misma raíz un corazón que en el momento de la decisión consultaba sus propios intereses antes que la voluntad de Dios en el capítulo 15 Samuel transmitió a Saúl la instrucción específica de Dios sobre la campaña contra Amalec ve pues y hiere a Amalec y destruye todo lo que tiene y no te apiades de él

mata a hombres mujeres niños y aún los de pecho vacas ovejas camellos y asnos era el herem la consagración total al juicio de Dios la orden de destruir completamente sin reservar nada para Israel era una instrucción que en el mundo del antiguo Israel tenía un significado teológico preciso que esta batalla no era para el enriquecimiento de Israel sino para la ejecución del juicio de Dios sobre un pueblo cuya maldad había llegado a su punto de cumplimiento Saúl salió a la batalla y venció pero el versículo 9 del capítulo 15

registra lo que hizo con esa victoria y Saúl y el pueblo perdonaron a agag y a lo mejor de las ovejas y del ganado mayor de los animales engordados los carneros y todo lo bueno y no lo quisieron destruir más todo lo que era vil y despreciable destruyeron Saúl obedeció a medias destruyó lo que no le servía y conservó lo que le convenía mató al enemigo ordinario pero preservó al Rey agag que era el trofeo de guerra más valioso y conservó lo mejor del ganado que representaba riqueza considerable y cuando Samuel llegó a confrontarlo

Saúl lo recibió con una afirmación que resulta casi increíble en su desconexión de la realidad en el versículo 13 del capítulo 15 dijo bendito seas tú de Jehová yo he cumplido la palabra de Jehová yo he cumplido la palabra de Jehová mientras el sonido del ganado que debería haber sido destruido llenaba el aire a su alrededor y cuando Samuel señaló ese sonido preguntando qué significaba Saúl añadió una justificación que fue el último intento de un corazón acostumbrado a negociar con la piruleta obediencia el pueblo los trajo

los guardaron para sacrificarlos al señor la respuesta de Samuel en los versículos 22 y 23 del capítulo 15 es probablemente una de las declaraciones más importantes sobre la naturaleza de la relación con Dios que encontramos en todo el Antiguo Testamento es el texto que más directamente ilumina lo que ocurrió en Gilgal y lo que ocurrió con Amalec y que articula el principio teológico que subyace a las dos decisiones de Saul Samuel le dijo se complace Jehová tanto en los holocaustos y víctimas como en que se obedezca a las palabras de Jehová

hay decisiones en la vida que parecen razonables en el momento en que se toman pero que tienen consecuencias que ningún análisis superficial puede anticipar decisiones que desde afuera parecen prudentes incluso necesarias que cualquier observador externo comprendería y justificaría pero que desde la perspectiva de Dios revelan algo sobre el corazón de quien las toma que ninguna justificación puede corregir el Rey Saúl tomó una de esas decisiones en el capítulo 13 del primer libro de Samuel y tomó otra en el capítulo 15

y el resultado de esas dos decisiones fue la pérdida de todo lo que Dios le había dado la historia de Saúl es una de las más trágicas de todo el Antiguo Testamento no porque Saúl fuera un hombre malvado en el sentido más obvio de esa palabra sino precisamente porque no lo era era un hombre que comenzó bien era físicamente impresionante humilde en sus inicios elegido por Dios ungido por el profeta Samuel respaldado por el espíritu del señor tenía todo lo que cualquier Rey necesita para comenzar un reinado exitoso

y sin embargo su historia termina en consulta con una adivina en una batalla perdida y en su propia espada qué ocurrió entre ese comienzo prometedor y ese final devastador la respuesta no está en un solo momento de pecado dramático sino en un patrón de decisiones que revelaron progresivamente la naturaleza real del corazón de Saúl y ese patrón comienza en el capítulo 13 del primer libro de Samuel cuando Saúl tomó una decisión sobre un sacrificio que en apariencia era completamente razonable pero que Dios calificó como desobediencia

irreversible hoy vamos a examinar ese momento con toda la profundidad que merece y también el segundo momento del capítulo 15 donde el patrón se confirma definitivamente porque juntos esos dos episodios revelan una de las enseñanzas más importantes de toda la escritura sobre la naturaleza del liderazgo que Dios aprueba y el que Dios rechaza para entender la caída de Saúl hay que entender primero su ascenso porque la distancia entre lo que fue y lo que se convirtió es parte esencial de la tragedia el primer libro de Samuel en el capítulo 9

presenta a Saúl con un retrato físico que no deja lugar a la ambigüedad sobre por qué el pueblo lo habría elegido como Rey si hubiera tenido la oportunidad de votar el texto nos dice que no había entre los hijos de Israel persona más hermosa que él desde los hombros arriba sobrepasaba a cualquiera del pueblo era el hombre más alto e imponente de Israel la imagen del Rey que cualquier nación del Mundo Antiguo habría querido tener pero más significativo que su apariencia física fue su actitud cuando fue elegido

cuando Samuel reunió al pueblo en mispa para presentar al Rey elegido por Dios y el sorteo cayó sobre Saúl el texto nos dice en el capítulo 10 versículo 22 que lo buscaron y no lo hallaron porque Saúl se había escondido entre el bagaje el hombre que Dios había elegido Rey estaba escondido no por cobardía necesariamente sino porque en ese momento genuinamente no creía que merecía lo que Dios le estaba dando cuando el pueblo lo trajo y lo pusieron en medio de la asamblea sobresalía desde los hombros arriba sobre todo el pueblo

y Samuel dijo habéis visto al que ha elegido Jehová y todo el pueblo gritó viva el Rey y además de esa humildad inicial el texto registra algo más que hace que la tragedia posterior sea todavía más profunda en el capítulo 10 versículo 9 cuando Saúl se apartó de Samuel Dios le mudó el corazón y todas aquellas señales acontecieron en aquel día y en el versículo 10 el espíritu de Dios vino sobre él y profetizó entre los profetas Saúl no comenzó su reinado en sus propias fuerzas comenzó con un corazón transformado por Dios

y con el espíritu del señor sobre él todo estaba a su favor y aún así algo en lo más profundo de Saúl era diferente de lo que Dios necesitaba en el corazón del que iba a guiar a su pueblo el primer momento decisivo ocurrió en Gilgal en el capítulo 13 del primer libro de Samuel para entender lo que ocurrió hay que entender el contexto militar en que Saúl se encontraba porque ese contexto era genuinamente extremo y la decisión que tomó tenía una justificación humana que cualquier lector honesto puede reconocer Jonatán el hijo de Saúl

había atacado y derrotado a una guarnición filistea en gabaa ese acto de valentía había encendido la mecha de un conflicto mayor los filisteos reunieron un ejército de 3 000 carros 6 000 jinetes y pueblo tan numeroso como la arena que está a la orilla del Mar era una fuerza militar de una escala que Israel nunca había enfrentado bajo su propio mando y la reacción del pueblo israelita ante esa noticia fue exactamente la que el texto describe en el capítulo 13 versículo 7 el pueblo se acobardó y se escondió en cuevas

en fosos en peñascos en rocas y en cisternas y algunos de los hebreos pasaron el Jordán hacia la tierra de Gad y de galaad Saúl estaba en Gilgal con el ejército que le quedaba un ejército que se estaba desintegrando ante sus ojos mientras los filisteos avanzaban y Samuel le había dado instrucciones precisas antes de esta situación espera 7 días hasta que yo llegue a ti y te enseñaré lo que has de hacer Samuel iba a llegar para ofrecer el sacrificio que prepararía la batalla el acto ritual que conferiría al combate que seguía

Read More