Un Juez le QUITÓ a Maribel Guardia lo Último que le Quedaba de Julián Figueroa
El 20 de mayo de 2026, un juez de la Ciudad de México firmó un documento de tres páginas que le quitó a Maribel Guardia lo último que le quedaba de su hijo. La tutela legal de José Julián, su nieto, de 6 años, el único pedazo vivo de Julián Figueroa, pasó a manos de una conductora de televisión que no lleva su sangre.
Maribel no se presentó al juzgado. Marco Chacón, su esposo, tampoco. Ninguno de los dos compareció antes de que el juez firmara. Cuando le notificaron la resolución, según las fuentes cercanas al proceso, Maribel estaba en su casa de la colonia Lomas sola. Lo que viene a continuación son 47 años comprimidos en una sola pregunta.
Porque la mujer que acaba de perder la tutela de su nieto es la misma mujer que a los 9 años perdió a su madre en un hospital de San José de Costa Rica. La misma que juró que jamás tendría hijos para no repetir esa historia. La misma que cuando finalmente tuvo uno, dedicó cada minuto de su vida a protegerlo de una sombra que ya se había llevado a otros dos hijos de la misma familia.
Y la misma que, según las acusaciones de la viuda de su propio hijo, habría tomado una decisión médica 60 días antes de su muerte, que terminó siendo parte de la tragedia. Más de 30 fuentes entrevistas públicas, declaraciones judiciales, expedientes filtrados y registros de prensa sostienen esta historia.
Hay una palabra que necesitas guardar en la cabeza antes de seguir. Naltrechona. La vas a escuchar varias veces a lo largo de esta historia y cuando entiendas qué hicieron con ella, vas a entender por qué Maribel Guardia lleva 3 años peleando en tribunales para que nadie mire demasiado de cerca lo que pasó la madrugada del 9 de abril de 2023.
Pero esta historia no empieza en un juzgado ni en una morgue. Empieza en una casa de Costa Rica en 1968 con una niña de 9 años que regresa de la escuela y encuentra a su hermana llorando en la puerta. Cada semana este canal abre una puerta que alguien preferiría mantener cerrada. Si todavía no formas parte de esta comunidad, este es el momento, porque lo que viene en los próximos minutos cambia por completo lo que creía saber sobre Maribel Guardia, San José, Costa Rica, 1968.
La casa de la familia Fernández García no era grande. Quedaba en un barrio de clase media donde los vecinos se conocían por el nombre y las puertas se cerraban tarde. Rita, la madre, tenía 46 años. Maribel, la menor de sus hijas, tenía nueve. Esa mañana Maribel hizo lo que hacía todos los días. Se puso el uniforme, agarró su mochila y fue a despedirse de su madre antes de salir para la escuela. Rita estaba enferma.
Llevaba semanas entrando y saliendo del hospital, pero esa mañana estaba en la casa. Maribel se acercó, la besó y Rita le dio la bendición. Ese beso Maribel lo ha contado en por lo menos tres entrevistas distintas a lo largo de cuatro décadas y cada vez lo cuenta con las mismas palabras.
Cada vez se detiene en el mismo punto. Cada vez dice lo mismo. Ese fue el último beso que tuve de mi madre. Maribel se fue a la escuela. Rita entró al hospital. Cuando Maribel regresó por la tarde, encontró a su hermana Vilma en la entrada de la casa. Vilma tenía 29 años. Era casi 20 años mayor que Maribel. Estaba con dos personas, las tres lloraban.
Maribel miró a su hermana y lo supo antes de que nadie le dijera nada. Rita había muerto. Leucemia, cáncer en la sangre. a los 46 años en un hospital de San José, sin que su hija menor pudiera despedirse. Lo que vino después lo contó Maribel en el podcast chingonamente con la periodista Adriana Gallardo en una entrevista que se publicó en julio de 2025.
Es la entrevista más cruda que ha dado en su vida [música] y lo que dijo ahí explica todo lo que vino después. Dijo que durante nueve noches seguidas soñó con su madre. Las dos volaban juntas, vestidas de blanco junto a un río. Maribel era feliz en esos sueños porque sentía que su madre seguía viva en algún lugar al que podía llegar cerrando los ojos.
Después de la novena noche, los sueños se fueron, dejaron de aparecer y Maribel se quedó sola con la imagen que la perseguiría durante los siguientes 58 años. La imagen del cadáver de su madre en el féretro. Según sus propias palabras, le agarró horror al cuerpo sin vida de Rita. Horror. Esa fue la palabra que usó. Porque una niña de 9 años no entiende qué es la muerte.

Entiende que la persona que la abrazaba ya no la abraza, que la persona que la besaba ya no la besa, que la voz que la llamaba por las noches ya no suena y que el cuerpo que queda ahí en esa caja se parece a su madre, pero ya no es su madre. Maribel dijo que a partir de esa noche empezó a sufrir insomnio, un insomnio que según ella misma la acompaña hasta el día de hoy.
Más de medio siglo sin poder dormir bien, más de medio siglo con esa imagen metida en la cabeza, Vilma se hizo cargo. La hermana mayor se convirtió en madre, [música] padre, tutora y refugio de Maribel desde esa tarde. Vilma nunca se quejó. Vilma la crió como si fuera su propia hija. La alimentó, la vistió, la mandó a la escuela, la sostuvo cuando lloraba.
Maril la llama Mima, la llama mamá, la presenta como su madre en público desde hace décadas y cuando alguien le pregunta, ella aclara con una sola frase, “Es mi hermana Mima. Me crió como a una hija cuando murió nuestra mamá Rita, pero Vilma no podía devolver lo que la leucemia se llevó.” El padre de Maribel casi no aparece en ninguna entrevista.
No hay biografía donde se mencione su nombre con detalle. No hay anécdota pública de él. No hay fotografía famosa con él. Lo que hay es un hueco, un espacio vacío donde debería estar un padre y donde lo único que queda es silencio. Maribel creció sin madre y con un padre que, según todo lo que se sabe estuvo tan ausente que ni siquiera dejó [música] huella en la memoria pública de su hija.
guarda eso porque dentro de 25 años, cuando Maribel conozca a un cantante famoso en un palenque de México, va a sentir una atracción fulminante por un hombre que es exactamente el mismo tipo de padre que ella tuvo. Un hombre carismático, talentoso, lleno de canciones y de mujeres, que aparece y desaparece, que promete y no cumple, que tiene hijos en todas partes y no está presente para ninguno.
Maribel va a casarse con la versión en grande del hueco que llevaba adentro desde los 9 años y el hijo que van a tener juntos va a pagar el precio de esa elección. Pero antes de Joan Sebastian, antes [música] del matrimonio, antes de Julián, hay una década entera de la vida de Maribel que explica por qué cuando llegó el momento de ser madre, lo que salió de ella fue una mezcla de amor desbordado y miedo paralizante.
Maribel tiene 18 años, vive todavía en San José con Vilma y de repente, casi sin esperarlo, gana Miss Costa Rica. Ella misma lo contó años después. No se sentía bonita, no se creía capaz de ganar. El concurso de ese año ni siquiera tenía patrocinadores. Alguien la vio, la inscribió y ella ganó. Así de simple y así de raro.
Ganar Miss Costa Rica le dio el derecho a representar a su país en Miss Universo. Ese año 1978, la sede del certamen era Acapulco, México. Maribel cruzó la frontera por primera vez con 18 años. un vestido prestado y ningún plan más allá de la competencia. No clasificó entre las finalistas, pero ganó algo que valía más que la corona.
La prensa internacional la eligió Miss Fotogénica y eso le cambió la vida. Televisa la vio. Los ejecutivos de la televisora más grande de América Latina le ofrecieron una beca para estudiar actuación, canto y baile en la academia de Sergio Bustamante, que después se convertiría en el centro de educación artística. Maribel aceptó.
Se mudó a México en 1980. Tenía 20 años. Estaba sola en un país que no era el suyo, sin familia cerca, sin red de apoyo, con una hermana madre que se había quedado en Costa Rica y con una herida de infancia que todavía no había cicatrizado. La niña que había perdido a su madre a los 9 años se convirtió en la mujer más fotografiada de la televisión mexicana en menos de 5 años.
Debutó en teatro en 1980 con la obra Yo loco loco. [música] Después Los Caballeros de la Mesa Redonda. Después El Cine. En 1981 filmó como México No hay dos. En 1984 Pedro Navaja, al lado de Andrés García. Y en 1985 ganó la diosa de plata como mejor actriz por terror y encajes negros. 5 años. de concursante sin patrocinador en San José, a ganadora del premio más importante del cine mexicano.
El ascenso fue vertical, veloz, casi violento en su rapidez, [música] pero el cine Maribel hizo carrera en esos primeros años tenía un nombre que hoy suena incómodo. Cine de ficheras, películas sobre la vida nocturna de las vedetes en la ciudad de México. Comedias con escenas de cabaret. Mujeres en lentejuelas.
Hombres con bigote que hacían chistes de doble sentido. Maribel era la cara bonita de un género que vivía de mostrar cuerpos y vender fantasías. Televisa la contrató como artista exclusiva después de Laosa de Plata. Le dieron telenovelas. Seducción en 1986. Después muchas más. La máquina empezó a funcionar. Afuera todo brillaba.
Adentro algo seguía roto, porque Maribel Guardia en algún punto de esa década tomó una decisión que ella misma revelaría décadas después. Una decisión que nació directamente de aquella mañana de 1968 en San José del beso, de la cadáver, del horror. Decidió que no quería tener hijos. Lo dijo con todas las letras en agosto de 2023, 4 meses después de la muerte de Julián, [música] en una entrevista con reporteros y lo repitió con más detalle en el podcast chingonamente.
No quería tener hijos porque se había quedado huérfana a los 9 años. El miedo era concreto, no era abstracto. Maribel tenía miedo de morirse y dejar a un hijo solo, exactamente como Rita la dejó a ella. Tenía miedo de repetir la historia. Tenía miedo de que un niño sintiera lo que ella sintió aquella tarde cuando encontró a Vilma llorando en la puerta.
Esa decisión la sostuvo durante años, durante toda su carrera en el cine de ficheras, durante las telenovelas, durante los palenques, durante las giras, durante los romances que tuvo antes de Joan Sebastian. Maribel construyó una vida entera alrededor de la idea de que ser madre era demasiado peligroso para alguien que sabía lo que se sentía perder una.
Y entonces, en 1992, en un palenque de México, conoció a un hombre que le iba a romper esa decisión en pedazos. Ese hombre se llamaba José Manuel Figueroa Figueroa. El mundo lo conocía como Joan Sebastián. Tenía 41 años, una voz que llenaba estadios, un rancho en Juliantla, Guerrero, y cinco hijos con tres mujeres distintas.
Era exactamente el tipo de hombre del que Maribel debería haber huido. Pero la herida de infancia tiene una lógica propia y esa lógica la llevó directamente hacia él. Lo que vino después, el matrimonio, la infidelidad, el hijo, la separación, la maldición, la muerte, todo empieza aquí. en un palenque con una mirada y con la decisión de una mujer que había jurado no ser madre y que 3 años después iba a traer al mundo al hijo que terminaría boca abajo en el suelo de una casa de la Ciudad de México.
Joan Sebastian ya era una leyenda cuando Maribel lo conoció. Llenaba palenques en todo México. Componía canciones que la gente se sabía de memoria. tenía un carisma salvaje que funcionaba en el escenario y fuera de él. Maribel estaba comprometida con otro hombre cuando se cruzó con Joan por primera vez. La atracción fue instantánea, según las versiones que ambos dieron por separado en distintas entrevistas.
Pero Maribel no se dio de inmediato. Juan tuvo que esperar. En 1992 llegó la primera cita y después de esa primera cita todo fue muy rápido. Se casaron ese mismo año. Lo que Maribel vio en Joan Sebastian es lo que cualquier psicólogo reconocería en 5 minutos. Un hombre que aparecía y desaparecía, un hombre que llenaba la habitación cuando estaba presente y dejaba un vacío enorme cuando se iba.
Un hombre que prometía el mundo y después se olvidaba de la promesa. Un hombre que tenía hijos por todas partes y no estaba presento de ellos. Un espejo exacto de la figura paterna que Maribel nun tuvo. Joan quería más hijos. Maribel se resistió. Según lo que ella misma contó después. No quería dejar su carrera.
Pero debajo de esa razón profesional estaba la otra, la verdadera, la que había tomado forma en una casa de San José 30 años antes. El miedo a ser madre, el miedo a dejar a alguien solo. Pero en 1995, Maribel quedó embarazada y el 2 de mayo de ese año nació Julián Figueroa Fernández en la Ciudad de México. Maribel tenía 35 años, Joan tenía 44.
Y la mujer que había jurado no tener hijos acababa de traer al mundo al ser que iba a convertirse en el centro absoluto de su vida. Lo que pasó con Julián desde el primer día fue predecible para cualquiera que conozca la dinámica de una madre que creció sin madre. [música] Maribel volcó en ese niño todo lo que no recibió después de los 9 años, todo el amor que le faltó, toda la presencia que no tuvo, toda la vigilancia que nadie ejerció sobre ella cuando era una niña huérfana en San José.
Julián no iba a crecer solo. Julián no iba a sentir el vacío que ella sintió. Julián iba a tener la madre que Rita no pudo ser porque la leucemia se la llevó demasiado pronto. Pero Joan Sebastian tenía otros planes, o más bien no tenía ningún plan. Un año después del nacimiento de Julián en 1996, Televisa los reunió a los dos en la telenovela Tú y Yo, la pareja más famosa del espectáculo mexicano protagonizando juntos una historia de amor en horario estelar.
La villana de la telenovela se llamaba Arlet Teran. Tenía 25 años, era actriz y según las versiones que circularon después, Joan Sebastian quedó atrapado con ella desde las primeras semanas de grabación. Lo que pasó después [música] se convirtió en uno de los escándalos más recordados de la televisión mexicana de los años 90. Una tarde, Maribel y Joan estaban en su casa viendo la televisión.
El programa que estaban viendo era Ventaneando y en ese programa el conductor Juan José Origel, conocido como Pepillo, contó al aire que la noche anterior había visto a Joan Sebastian en una discoteca de la Ciudad de México bailando con Arlet Terán. Maribel estaba sentada al lado de Joan mientras escuchaba la noticia. volteó a mirarlo.
Joan no había llegado a dormir la noche anterior. Había aparecido en la casa a las 6 de la mañana, borracho, sin dar explicaciones. Y ahora Pepillo Origel estaba contando de televisión nacional lo que Joan había hecho esa noche con la villana de su propia telenovela. Maribel contó esa escena en una entrevista con Jordi Rosado para el programa La última y nos vamos.
la contó con una calma que resulta inquietante. Dijo que su mamá, Vilma, estaba con ellos en la casa ese día, que Vilma se derrumbó cuando escuchó la noticia, que Vilma lloró como si la traición fuera suya y que Maribel, en cambio, se quedó quieta, tranquila por fuera, devastada por dentro. Le pidió a Joan que se fuera de la casa. Sacó ella misma sus cosas.
Juan le dijo que Pepillo mentía. le dijo que no era verdad. Se lo dijo esa tarde y se lo siguió diciendo durante los siguientes 19 años hasta el último minuto de su vida. Maribel lo contó así. Él me dijo que no era verdad. [música] Hasta en el último minuto de su vida me dijo que no era verdad, pero obviamente era verdad.
Se separaron en 1996. Julián tenía un año. El divorcio no fue la parte más dura. La parte más dura fue lo que vino después, criar sola a un niño que era hijo de Joan Sebastián. Porque Joan siguió siendo Joan, siguió de gira, siguió componiendo, siguió llenando palenques, siguió teniendo mujeres. Después de Arlet Terán vino Alina Espino, 5 años de relación.
Después vino Erika Alonso, 30 años menor que él, con quien se casó y duró 12 años. Y las canciones, las canciones que Joan escribió después de que Maribel lo sacó de la casa se convirtieron en las más famosas de su carrera. Tatuajes, te irá mejor sin mí. Un idiota. Tatuajes nació de un tatuaje real que Maribel y Juan se hicieron juntos durante el matrimonio.
Maribel lo contó en el podcast Pinky Promise. Nos hicimos un tatuaje los dos y a raíz de eso vino la canción. Le preguntaron qué pasó con el tatuaje. Ahí lo tengo, contestó. Un tatuaje que se hizo con un hombre que la traicionó, que nunca admitió la traición y cuya canción sobre esa traición se convirtió en himno.
Maribel lo lleva en el cuerpo todavía. Joan Sebastian convirtió el dolor de Maribel en su disco más vendido y Maribel se quedó criando al hijo de ambos con la radio encendida, escuchando la voz del hombre que la había engañado cantarle al mundo lo mucho que la extrañaba. Pero a pesar de todo, Maribel y Joan reconstruyeron algo parecido a una amistad. Lo hicieron por Julián.
Lo hicieron porque según lo que Maribel ha dicho en más de una ocasión, el amor no se puede tirar a la basura. Se separaron como pareja, pero siguieron conectados como padres. O al menos esa fue la versión pública. La verdad privada era distinta. Joan seguía sin estar. Julián crecía en la Ciudad de México con una madre que trabajaba turnos dobles entre Televisa, el teatro y los palenques, y con un padre que aparecía cuando podía, que era casi nunca.
Joan Sebastián tenía otros hijos, los que tuvo con Teresa González, su primera esposa, José Manuel, Juan Sebastián y Trigo de Jesús. Los tres crecieron en el rancho de Julianla, Guerrero o cerca de él. Los tres siguieron los pasos del padre, [música] la música, los jaripeos, las giras y los tres vivieron bajo la misma sombra que iba a alcanzar a Julián una década después.
El 27 de agosto de 2006, esa sombra se llevó al primero. Trigo Figueroa tenía 27 años. Estaba en un concierto de su padre en Hidalgo, Texas. Después del show, un grupo de hombres intentó acercarse a Joan Sebastian. Trigo se interpuso. Los hombres sacaron armas, golpearon a Trigo en la cabeza con una pistola [música] y después le dispararon.
Joan Sebastian sostuvo a su hijo entre los brazos mientras se desangraba. Trigo murió poco después. Las circunstancias exactas nunca se aclararon del todo. Hubo versiones que hablaban de una disputa, versiones que hablaban de algo más oscuro. Lo que sí quedó claro fue una cosa. Trigo tenía 27 años cuando murió, la misma edad que iba a tener Julián cuando lo encontraran boca abajo en el suelo de aquella casa.
Julián tenía 11 años cuando mataron a trigo. Estaba en la ciudad de México con Maribel. La noticia llegó por teléfono. 4 años después llegó la segunda llamada. El 12 de junio de 2010, Juan Sebastián Figueroa, otro hijo de Joan Sebastian, fue asesinado en un bar de Cuernavaca, [música] Morelos. Tenía 32 años.
Las versiones hablan de una discusión con un guardia de seguridad que no lo dejó entrar al establecimiento. El guardia sacó un arma y le disparó en el cuello y el abdomen Juan Sebastián murió camino al hospital. La justicia encontró indicios de que la versión oficial no coincidía con lo ocurrido. El cártel del Pacífico Sur se adjudicó el asesinato a través de un narcomilsad en las calles de Cuernavaca.
Julián tenía 15 años, dos hermanos muertos antes de cumplir los 35, los dos asesinados, los dos hijos del mismo padre. Y el padre seguía de gira, seguía cantando, seguía llenando palen mientras enterraba a sus hijos uno detrás de otro. Joan Sebastian le compuso una canción a trigo después de su muerte. La canción se llama trigo.
Dice, “Con tu recuerdo viviré lo que me resta por vivir.” Le cantó a un hijo muerto. Después enterró a otro y no cambió nada en su vida. La prensa empezó a hablar de la maldición de los Figueroa, tres hijos varones de Joan Sebastian envueltos en violencia, en muerte prematura, en circunstancias que nadie terminaba de explicar.
Pero la maldición no era sobrenatural. La maldición tenía nom, tenía cara, tenía un patrón que cualquier terapeuta de adicciones reconocería. Acceso ilimitado al dinero antes de cumplir los 20. Ausencia total de una figura paterna que pusiera límites. Exposición constante al mundo de la noche, los palenques, las giras y lo que viene con ellos.
Julián a los 15 años ya lo sabía. Maribel contó en una entrevista que durante esos años Julián empezó a cambiar, a salir más, a regresar tarde, a bajar de peso, a perder el interés por la guitarra que Joan Sebastián le había regalado cuando era niño. En 2015, Joan Sebastian murió. Cáncer de huesos. Lo habían diagnosticado por primera vez en 1999 con un mieloma múltiple.
El cáncer se fue y volvió cuatro veces en 16 años. 1999 2007 2012 2000 murió el 13 de julio de 2015 a los 64 años sin haber tenido con Julián la conversación que Maribel le pidió durante años. Julián tenía 19 años cuando enterró a su padre. Cantó en el funeral. Su voz tembló en una de las estrofas.
Ese mismo año 2015, Julián admitió públicamente que tenía un problema con el alcohol. Lo dijo en una entrevista con el programa Hoy de Televisa. Dijo que lo había hablado con su madre, que había tomado la iniciativa de buscar ayuda, que se había internado voluntariamente en un centro de rehabilitación. Dijo que Maribel y Marco Chacón, el esposo de su madre, lo habían apoyado.
Dijo que el tratamiento duraba 35 días, que entraba y salía, que podía ir al cine con su familia. Marco Chacón. Ese nombre va a aparecer muchas veces de aquí en adelante. Marco es abogado. Conoció a Maribel en 1996, el mismo año que ella se separó de Joan Sebastian. Se hicieron pareja. Se casaron en 2010. Marco se convirtió en la figura paterna estable que Julián nunca tuvo con Joan.
Maribel lo ha descrito como el hombre que le dio amor, el hombre que fue amoroso con Julián, el hombre extraordinario que la sostuvo en los peores momentos. Pero Marco Chacón también es el hombre que, según la versión de Imelda Tuñón llevó a Julián a ponerse un implante de Naltreksona a principios de 202.
Y es el hombre al que un juez acaba de remover como albacea de los bienes del nieto de Maribel apenas esta semana de mayo de 2026. Cada pieza de esta historia tiene dos caras. Cada personaje es héroe y villano al mismo tiempo. Recuerda eso cuando llegues al final. Julián salió de la rehabilitación en 2015 con un proyecto musical en la cabeza y con una idea que no le había dicho a su madre.
Quería casarse, ya tenía nombre. Y Melda Garza Tuñón tenía 21 años cuando la conoció. Se habían cruzado a través de amigos en común, según las versiones más repetidas. El primer encuentro fue intenso. Para finales de 2017, antes de que Julián terminara uno de sus periodos de rehabilitación, ya estaban juntos. Maribel conoció a Imelda.
La primera impresión, según lo que trascendió después, no fue buena. Maribel vio algo que la preocupó. Lo que vio exactamente no se sabe con certeza. Lo que sí se sabe es que la relación entre suegra y nuera empezó tensa y nunca dejó de estarlo. Julián y Melda se casaron en julio de 2018. Boda pequeña. Según los registros de prensa.
José Julián nació el año siguiente, en [música] 2019. Julián lloró cuando nació su hijo. Según un amigo cercano, lloró durante varios minutos en la sala de espera de felicidad y de algo más que el amigo no quiso definir en ese momento, pero que años después describiría como un presentimiento. Las recaídas empezaron antes del primer cumpleaños del niño.
Julián volvió a consumir, entró otra vez a rehabilitación, salió, recayó, volvió a entrar. Maribel pagó cada tratamiento, una clínica, 2 3 cu 5. Según lo que ella misma ha dicho públicamente, su hijo era adicto. Fue doble a aceptó su enfermedad y luchó contra ella. Pero la lucha no terminaba. Cada vez que Julián salía limpio, recaía dentro de los primeros dos meses.
El patrón era un reloj y el reloj se estaba quedando sin cuerda. Dentro de la casa de Julián e y Melda. La situación era peor de lo que se veía desde afuera y Melda contó en 2026 que ella le salvó la vida a Julián en al menos tres episodios de sobredosis. Contó que una vez en Monterrey con el bebé recién nacido, Julián salió corriendo por la calle después de consumir y ella tuvo que llamar a una patrulla que los oficiales preguntaron qué se había metido, que ella mintió diciendo que eran pastillas anciolíticas.
[música] que lo subieron a una ambulancia y lo llevaron a una clínica donde lo salvaron de una sobredosis. Contó que otra vez Julián se cayó al río Santa Catarina después de consumir una cantidad enorme de sustancias. contó que cada vez que lo sacaba de una de esas crisis, le devolvía su hijo a Maribel sin contarle los detalles.
Maribel, por su parte, sostiene que sabía del alcoholismo de Julián, pero que nunca tuvo evidencia de que consumiera otras sustancias. Las dos versiones conviven. Las dos son probablemente incompletas. Y la verdad está en algún punto intermedio donde una madre no quiere ver lo que no puede soportar y una esposa carga con lo que nadie le pidió cargar.
En 2022, Julián había empezado a actuar en telenovelas. Interpretó a su propio padre en la serie biográfica Por siempre Joan Sebastian en 2016. Después hizo, como dice el dicho, después mi camino es a Marte. En el set de esa última telenovela, producida por Nicandro Díaz, Julián se presentó a trabajar en estado de ebriedad.
La prensa lo publicó. Julián tuvo que salir a responder. Dijo, “Tengo un problema con el alcohol y he sido abierto con ese tema”, dijo, “Se me hace una invasión terrible a la intimidad de una persona.” Dijo, “Sí, sí, estoy rehabilitado. Estoy en una etapa maravillosa con mi esposa.” Eso fue en 2022. un año antes de morir.
Si llegaste hasta aquí es porque entiendes que las historias que importan no se cuentan en 3 minutos. Este canal existe a contar lo que nadie más se toma el tiempo [música] de contar. Si quieres seguir siendo parte de esto, ya sabes qué hacer. Y ahora viene la parte más difícil de esta historia, porque lo que pasó entre finales de 2022 y el 9 de abril de 2023 es lo que separa esta muerte de cualquier otra muerte prematura en el mundo del espectáculo mexicano.
A finales de 2022, alguien le propuso a Maribel una solución distinta, una solución que no era otra clínica, ni otro internamiento, ni otra promesa de 60 días. Una solución médica concreta, un implante subcutáneo de nalrexona. Aquí está la palabra otra vez. Ya la escuchaste dos veces. Ahora vas a entender qué es y por qué importa.
Laxona es un medicamento aprobado por la FDA, la Agencia Reguladora de Medicamentos de Estados Unidos. Es un antagonista de opioides [música] en formato de implante. Se coloca debajo de la piel, generalmente en el brazo o en el abdomen y libera el medicamento de forma gradual durante semanas o meses. Según la versión de Maribel, publicada en una carta a través del medio people en español en febrero de 2026, la analtrexona que le pusieron a Julián era un pelet, un coadyubante para evitar tomar alcohol. Según Maribel, el
implante hace que la persona sienta asco si bebe y se sienta mal si lo intenta. Un Maribel Julián fue quien pidió ponérselo. Según la versión de Imelda Tuñón, publicada en febrero de 2026 en múltiples programas de televisión y redes sociales, la historia es distinta. Según Imelda, Marco Chacón llevó a Julián a ponerse el implante a principios de 2023.
Según Imelda, [música] el médico advirtió que si Julián seguía consumiendo sustancias con el implante puesto, las consecuencias podían ser graves. Según Imelda, Julián no dejó de consumir y según Imelda, lo que le pasó a Julián fue consecuencia directa de esa combinación. Marco Chacón respondió públicamente. Dijo que Julián le pidió que lo acompañara.
Dijo que él solo lo acompañó. dijo que la gente malintencionada quiere decir que él se lo puso cuando fue Julián quien quiso ponérselo. Y añadió una frase que abre la puerta a una realidad que nadie en esa familia ha querido abordar con claridad. El implante hizo que Julián dejara de tomar porque no podía hacerlo, pero no dejó de hacer otras cosas.
Otras cosas. Esas dos palabras son las más importantes que Marco Chacón ha dicho en 3 años de conflicto público. Porque si el implante bloqueaba el alcohol, pero Julián seguía consumiendo otras sustancias, entonces la pregunta médica cambia completamente. Y [música] la respuesta a esa pregunta es exactamente lo que se llevó a la tumba el 9 de abril de 2023.
Julio César Chávez, el ex boxeador mexicano que dirige una clínica de rehabilitación y que ha hablado públicamente sobre las adicciones de su propio hijo, salió a defender a Maribel en febrero de 2026. Dijo que el chip de Naltreksona no causa la muerte. Dijo que a su clínica han llegado muchas personas con el implante puesto, drogadas y que no les ha pasado nada.
dijo que a su propio hijo Julio César Junior se lo puso y que siguió consumiendo con el chip adentro sin secuencias mortales. Maribel, por su parte, insistió en que laaltrexona tiene nada que ver con ataques al corazón y que decir eso es de una ignorancia tremenda. Las dos versiones existen, las dos tienen argumentos y la única prueba definitiva, el análisis toxicológico completo del cuerpo de Julián Figueroa, es algo que, hasta donde se sabe públicamente no se realizó con la profundidad que habría sido necesaria para cerrar esta pregunta
de una vez por todas. Eso es lo que hace de esta historia algo distinto a un chisme de espectáculos. La causa oficial de muerte de Julián Figueroa es infarto agudo al miocardio con fibrilación ventricular, un paro cardíaco a los 27 años, sin antecedentes cardíacos conocidos en la familia materna. La pregunta que Imelda Tuñón ha puesto sobre la mesa y que Maribel Guardia ha intentado responder sin éxito durante 3 años es una sola.
¿Qué provocó ese infarto en un hombre de 27 años? El 9 de abril de 2023, un domingo de Pascua, Julián Figueroa fue encontrado sin vida en su domicilio de la colonia Jardines del Pedregal, [música] en la ciudad de México. Maribel estaba en el teatro esa noche. Cuando llegó la noticia, su mundo se partió en dos.
La mujer que no quería tener hijos porque tenía miedo de perderlos, acababa de perder al único que tuvo, a la misma edad que trigo, a la misma edad que los demás hijos de Joan Sebastian, que se quedaron en el camino, 27 años. La maldición de los Figueroa había llegado a la puerta de Maribel Guardia y lo que iba a pasar en los tres años siguientes sería peor que la muerte misma.
El cuerpo de Julián fue cremado ese mismo día. Según los registros de prensa, las cenizas fueron entregadas a la familia. Maribel publicó un comunicado breve. Lo encontraron inconsciente en su cuarto. Llamaron al 911. Cuando llegó la ambulancia ya no tenía vida sin rastro de violencia. El funeral fue privado.
La prensa se quedó afuera. Los amigos se despidieron en redes sociales y durante casi 2 años, entre abril de 2023 y enero de 2025, Maribele y Melda mantuvieron una relación que, vista desde afuera, parecía funcional. Compartían al niño, se visitaban, publicaban fotos juntas. Debajo de esa fachada, algo se estaba pudriendo. Lo primero que se rompió fue la confianza.
Según lo que trascendió después, Maribel empezó a notar cosas que la preocupaban sobre el entorno en el que vivía su nieto. Según su versión, Imelda salía de noche, dejaba al niño con terceros, consumía alcohol, llevaba hombres a la casa. Según la versión de Imelda, todo eso es falso y forma parte de una campaña orquestada por Maribel para quitarle a su hijo.
En noviembre de 2024, meses antes de que el conflicto se hiciera público, Maribel ya había presentado una demanda por lo familiar contra Imelda. 36 páginas. Firmada por la propia Maribel. Eso lo reveló Adis Tuñón, la tía de Imelda y conductora de televisión. mostrando el documento en el programa de primera mano. Maribel llevaba semanas planeando el movimiento legal mientras aparentaba mantener una buena relación con su nuera.
Enero de 2025, todo explotó. Maribel presentó una denuncia formal por violencia familiar contra Imelda. El niño fue llevado a la Fiscalía de Justicia Penal para Niños, [música] Niñas y Adolescentes de la Ciudad de México, donde fue evaluado. Un juez otorgó la custodia temporal a Maribel por 10 días.
Después la extendió a 90 días. Y Melda respondió con todo. Negó las acusaciones. Dijo que Maribel le quería quitar a su hijo. Dijo que la actriz manipulaba la situación. Y entonces, en febrero de 2026, Yelda abrió la puerta que Maribel llevaba 3 años intentando mantener cerrada. Habló delaltrección. Lo hizo en redes sociales.
Una seguidora le preguntó qué le había pasado a Julián y la respuesta de Imelda encendió el país. Dijo que Marco Chacón le puso un implante de Naltreksona a principios de 2023. dijo que el médico le advirtió que si seguía consumiendo con el implante puesto, las consecuencias serían graves. Dijo que Julián no dejó de consumir.
Dijo que el implante le provocó una parálisis al cuerpo y responsabilizó a Marco Chacón de lo que pasó. Tito [música] Frank, padre de Imelda, publicó un comunicado en redes donde fue más lejos. sugirió que Maribel pagó para ocultar la verdadera causa de muerte de su hijo. Sugirió que lo que el certificado llamaba infarto era en realidad la consecuencia de algo que Maribel prefería que nadie supiera.
Maribel respondió con una carta publicada en people en español. [música] Explicó que laxona es un medicamento aprobado por la FE que sirve para evitar que la persona beba, que no causa ataques al corazón. que Julián pidió ponérselo voluntariamente, que Marcos solo lo acompañó. [música] Las dos versiones chocaron en público y el país tuvo que elegir a quién creerle.
Pero laxona fue solo el principio, porque detrás de la pelea por la causa de muerte había otra pelea más grande, una pelea que tenía que ver con dinero, con herencia, con un testamento y con una firma que, según las acusaciones de Imelda podría no ser auténtica. Imelda planteó que la firma en el testamento de Julián era apócrifa, que el documento había sido manipulado, que la administración del patrimonio de José Julián, el nieto, estaba en manos de Maribel y Marco Chacón, sin que Imelda tuviera acceso ni control. Nunca se
emitió un dictamen definitivo sobre la firma, según los reportes de prensa, pero la acusación quedó flotando. Lo que si se sabe es que Marco Chacón era el albacea de los bienes heredados a José Julián, que durante 3 años, según las acusaciones de Imelda y su equipo legal, el niño no recibió manutención de esos bienes y que Adis Tuñón, al asumir la tutela esta semana, lo primero que hizo fue pedir la remoción de Marco Chacón como albacea.
En paralelo a la pelea legal, la vida personal de Maribel se llenó de grietas. En 2025 surgieron rumores de infidelidad de Marco Chacón con una alumna de la universidad donde daba clases y Melda Tuñón habría sido quien hizo públicas las primeras acusaciones. Marco lo negó. dijo que seguía trabajando en la universidad, que nunca había tenido problemas con ningún alumno.
Semanas después, la revista TV Notas publicó que Maribel habría tenido un romance con el actor Emanuel Orendai durante las grabaciones de la serie Cómplices. Maribel lo negó con un mensaje en Instagram. Aquí el único triángulo que existe es él, el amor y yo. También surgieron rumores sobre la salud de Maribel. Un canal de YouTube afirmó que tenía leucemia, la misma enfermedad que mató a su madre.
Maribel salió a desmentirlo, furiosa, llamando a los responsables gente sin escrúpulos. Pero la ironía no se le escapó a nadie. La enfermedad que se llevó a Rita en 1968 perseguía ahora a Maribel como rumor 57 años después. Victoria Rufo dijo públicamente que veía a Maribel muy flaquita.
Maribel reveló que había sido sometida a una cirugía de los ojos. Las piezas se acumulaban, el desgaste era visible. La mujer que durante cuatro décadas había mantenido la imagen de belleza indestructible, estaba empezando a mostrar las costuras. La batalla legal por la custodia de José Julián se convirtió en una guerra de desgaste.
Maribel intentó obtener la guarda y custodia del niño en 13 ocasiones. Cinco controversias familiares rechazadas. Dos, recursos de apelación rechazados. Quejas rechazadas. Tres juicios de amparo desechados. [música] Cada puerta que tocaba se cerraba. El 28 de febrero de 2026, la custodia definitiva de José Julián fue otorgada a Imelda Garza Tuñón.
El niño se quedó con su madre. Los abogados de Imelda declararon que el menor estaba perfectamente en su escuela desarrollándose en un ambiente de amor. En abril de 2026, Maribel firmó el desistimiento de la demanda por la guarda y custodia. La prensa lo interpretó como un gesto noble, como una abuela que renuncia por el bien del niño.
Pero lo que la prensa no contó fue el contexto. Maribel desistió después de que la pelea legal amenazara con exponer públicamente cada detalle de la muerte de Julián, cada decisión médica, [música] cada movimiento financiero, cada acusación cruzada. Mantener la pelea significaba abrir la caja y la caja tenía cosas que ninguna de las dos partes quería que salieran a la luz.
Y entonces, el 20 de mayo de 2026 llegó el golpe final. Un juez notificó a Maribel que dejaba de ser tutora de su nieto sobre la herencia de Julián. Adis Tuñón, [música] la tía de Imelda, fue nombrada tutora definitiva. Ni Maribel ni Marcos se presentaron al juzgado. Adis mostró los documentos en televisión y su primera acción como tutora fue pedir que quitaran a Marco Chacón del control de los bienes del menor.
Maribel no ha dicho una sola palabra públicamente desde esa notificación. Y aquí es donde la historia de Maribel Guardia deja de ser un escándalo de espectáculos [música] y se convierte en algo mucho más oscuro, más triste, más humano. Porque si miras la línea completa, desde 1968 hasta 2026, lo que ves es un arco de 58 años construido sobre una sola herida.
Una niña pierde a su madre. Esa niña crece con miedo a la pérdida. Ese miedo la lleva a no querer hijos. La vida la lleva a tener uno. Ese hijo hereda las adicciones de un padre ausente. La madre intenta salvarlo con cada herramienta que tiene. Dinero, clínicas, vigilancia, implantes médicos.
El hijo muere a los 27 años y la madre pasa los 3 años siguientes peleando por el nieto, que es lo único que queda, la última conexión física con el hijo que perdió. hasta que también pierde al nieto. Maribel Guardia tiene hoy 67 años, vive en la Ciudad de México con Marco Chacón. La hermana que la crió, Vilma, fue diagnosticada con cáncer de mama en 2022 y ha estado en tratamiento desde entonces.
La segunda madre de Maribel peleando contra la misma familia de enfermedades que se llevó a la primera. José Julián tiene 7 años, vive con Imelda y según las personas cercanas al caso, las visitas entre el nieto y la abuela se han reducido hasta casi desaparecer. Hay algo que Maribel Guardia dijo en una entrevista que la mayoría de la gente pasó por alto.
Fue en Netas Divinas después de la muerte de Julian. Dijo, “Yo siempre he creído que el amor no se puede tirar a la basura.” Lo dijo hablando de Joan Sebastian, pero la frase funciona como resumen de su vida entera. Maribel nunca tiró nada. Nunca tiró el tatuaje que se hizo con Joan. Nunca tieró la relación con un hombre que la traicionó.
Nunca tiró la esperanza de que su hijo se recuperara después de cinco rehabilitaciones. Nunca tiró la pelea legal por su nieto después de 13 rechazos. Maribel Guardia no tira las cosas. Las sostiene, las aprieta contra el pecho con una fuerza que a veces protege y a veces asfixia. Y la línea entre proteger y asfixiar es exactamente donde está la pregunta que esta historia no puede responder.
Cuando el amor de una madre deja de ser amor y se convierte en miedo disfrazado. Cuando la vigilancia se convierte en control, cuando la decisión de ponerle un implante a tu hijo es un acto de desesperación legítima. Y cuando es un intento de resolver con química lo que solo se resuelve con presencia. Maribel estuvo presente.
Maribel pagó cada clínica. Maribel no se fue de gira como Joan Sebastian. Maribel se quedó, pero quedarse no alcanzó. Y la pregunta de si lo que hizo fue suficiente, demasiado o lo incorrecto es una pregunta que solo ella puede contestar y que probablemente se hace todas las noches sola en esa casa de la colonia Lomas antes de dormirse.
Si es que puede dormir, [música] porque el insomnio que empezó en 1968 sigue ahí. ¿Crees que Maribel debería poder ver a su nieto? Eso es lo que quiero que me digas en los comentarios, porque esta historia tiene dos bandos y los dos tienen razones. Y la única persona que no tiene voz en esta pelea es un niño de 7 años que crece sin entender por qué su abuela ya no viene a su cumpleaños.
Si quieres entender cómo un solo hombre puede dejar una estela de hijos rotos que se extiende durante tres décadas, hay otra historia que necesitas conocer. Joan Sebastian tuvo ocho hijos con cinco mujeres. Tres de esos hijos están muertos. El cuarto perdió una batalla legal contra la viuda de su propio hermano.
Y la herencia que dejó sigue envenenando a los que quedan. Esa historia está en este canal. aparece en tu pantalla ahora mismo y cuando la veas vas a entender que lo que le pasó a Julián Figueroa no empezó en una clínica de rehabilitación ni en un implante dealtrección. Empezó en un rancho de guerrero con un padre que cantaba al amor mientras sus hijos se morían esperándolo.
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