Tareck lanza SOS desesperado desde prisión: “Temo por mi vida” Revelamos esa carta
Tarek Elisami acaba de firmar lo que podría ser su sentencia de muerte o sus salvavidas. Desde una celda de castigo en el Rodeo 1, el exministro chavista envió una carta manuscrita denunciando que teme por su vida, que su salud está al límite y que el régimen podría inventar un suicidio para silenciarlo. Esta carta que presentamos en exclusiva no es un grito cualquiera.
Es el SOS de alguien que sabe demasiado y que acaba de cruzar la línea al señalar a fiscales torturadores y saqueadores dentro del aparato chavista. La carta está fechada el 18 de mayo de 2026, hace apenas dos días. El Aisam escribió cada palabra a puño y letra, consciente de que lo que está poniendo sobre papel puede costarle todo.
Dice, “dirigirse al pueblo de Venezuela y a los pueblos del mundo como si supiera que su voz dentro de Miraflores ya no vale nada. Y arranca fuerte. Denuncio lo siguiente. Después de declarar en el juicio del caso PDVSA cripto, donde están acusadas más de 50 personas por el presunto saqueo de 23,000 millones de dólares, el AISAMI señaló torturas, violaciones al debido proceso, encarcelamiento ilegítimo, incomunicación forzada con su familia y sus abogados.

Dejó en evidencia, según sus palabras, la atrocidad y temeridad de las infames acusaciones hechas por la fiscalía. y nombró nombres. Tarek William Saap, el exfiscal que hoy está en Miami colaborando con la justicia estadounidense, Edit Rodríguez y Faric Mora, este último ya acusado de corrupción. Los describe como parte de una red de extorsión y mafias enquistada en lo que fue el Ministerio Público, pero no se detuvo ahí.
El AISAMI denunció torturas perpetradas por funcionarios de la Dirección General de Contrainteligencia Militar durante un año y 9 meses de encierro en calabozos de la Policía Militar. Dice que estuvo en una celda de castigo antes de ser trasladado al rodeo 1, donde lo hospitalizaron tras diagnosticarle hernia enguinal, hidrocele, rotura del menisco en la rodilla izquierda, rotura del manguito rotador y síndrome de estrés postraumático.
Son lesiones que no aparecen de la nada. son el mapa físico de lo que vivió encerrado bajo custodia del estado. Después de su última declaración el viernes 15 de mayo, el director del Rodeo 1 le notificó que había recibido la orden de trasladarlo a una celda de castigo. Allí está ahora. Y desde allí tomó una decisión que puede acelerar su final o forzar su protección.
inició un ayuno voluntario y suspendió su tratamiento médico hasta que lo reubiquen en otro centro que no esté bajo control del Cevin. Pero aquí viene lo que nadie esperaba. El Aisami le pide directamente al fiscal Larry de Boe que le garantice la vida. Ese es el grito central de la carta. No está pidiendo mejor comida ni un abogado. Está pidiendo que no lo maten.
Larry de Boe es el fiscal recién nombrado por Delsi Rodríguez y Jorge Rodríguez. para llenar el vacío que dejó Tarek Williams app. El Aisami sabe que su vida está en juego y está apostando todo a que este fiscal reciba la presión suficiente desde afuera para mantenerlo vivo. La carta cierra con su firma, manuscrita, clara, legible, como si quisiera que no quedara duda de que esas palabras salieron de él, no de un intermediario, ni de un abogado, ni de nadie más.
¿Por qué tanto miedo? Porque el Aisami sabe lo que sabe. Fue viceministro de energía y petróleo, ministro del Interior, vicepresidente de la República, ministro de petróleo. Estuvo en las entrañas del saqueo durante años. Si decide hablar, si entrega nombres, cuentas, rutas del dinero, no cae solo, arrastra a decenas.
Y eso lo convierte en el preso más peligroso de Venezuela para quienes todavía están libres. El régimen lo castigó por declarar. Esa es la señal. Quien hable paga. Pero el castigo también revela nerviosismo. Si lo que dijo la Isami en el juicio no tuviera peso, lo habrían ignorado. En cambio, lo aislaron, lo encerraron en una celda de castigo, cortaron su acceso al exterior.
Eso no es protocolo, es pánico. Desde Caracas me informan que la carta está generando inquietud en la cúpula, porque si el Aisami decide colaborar con las investigaciones estadounidenses, como ya lo hizo Alex Sahab desde Miami, entonces el domino sigue cayendo. SAAP entregó información que llevó a más acusaciones, más órdenes de captura, más presión sobre quienes creyeron que estaban a salvo.
El Aisami puede hacer lo mismo desde adentro y eso aterra. También dice en su carta que no está deprimido ni ha pensado en quitarse la vida. Esa aclaración no es casual. La está haciendo porque teme que lo encuentren muerto y anuncien un suicidio. Es la advertencia de alguien que sabe cómo funciona el sistema.
Primero desaparecen el problema, luego inventan la narrativa. ¿Y qué puede hacer la rieb? poco si responde al mismo patrón de fiscales que lo precedieron, pero si hay presión internacional, si organismos de derechos humanos se pronuncian, si Washington pone el foco sobre este caso, entonces el margen de maniobra para eliminarlo se reduce.
El Aisami lo sabe, por eso hizo pública la carta. No es un pedido, es un escudo. ¿Creen que el régimen permitirá que el Aisami testifique o intentarán silenciarlo antes de que hable más? Esto define si veremos un juicio completo o una muerte sospechosa en prisión. Déjenme su análisis en comentarios. El caso PDBSA cripto estuvo paralizado durante casi 2 años.
Se reactivó justo después del 3 de enero cuando Estados Unidos extrajo a Nicolás Maduro de Miraflores. Esa fecha no es coincidencia, es el quiebre. Antes del 3 de enero, este juicio dormía porque nadie quería remover ese avispero. Después del 3 de enero, todo cambió. El sistema entendió que ya no hay intocables, que cualquiera puede ser el siguiente y que guardar silencio dejó de ser garantía de protección.
50 y tantos acusados en ese caso. 50 personas que vieron cómo se movían miles de millones sin dejar rastro o dejándolo mal borrado. Y cada uno de esos acusados tiene información. Algunos callarán por lealtad, otros por miedo, pero siempre hay uno que decide que su pellejo vale más que el pacto de silencio. El Aisami parece haber tomado esa decisión.
Esta semana también declara Carmelo de Gracia, uno de los empresarios vinculados a Bancamiga, ese banco que siempre estuvo demasiado cerca del chavismo. Veremos si su testimonio añade más nombres a la lista o si juega la carta del olvido selectivo. Pero cada declaración suma presión, cada nombre que aparece en actas judiciales es una piedra más en el derrumbe.
Washington está atento porque aunque este juicio se desarrolla en Caracas, la información que salga de allí alimenta las investigaciones que corren en Miami y Nueva York. Nicolás Maduro tiene juicio abierto en Nueva York por narcotráfico y otro en Miami por corrupción. Diosado Cabello, Delsy Rodríguez y una lista larga de nombres de la cúpula están siendo investigados.
Lo que diga el Aisami en Caracas puede convertirse en evidencia en una corte federal. estadounidense y eso lo saben todos. Pero lo que realmente cambia el juego es esto. Cuando un régimen se desmorona, los leales se convierten en delatores. Ya no estamos viendo un bloque monolítico, estamos viendo fracturas, acusaciones cruzadas, gente salvándose a costa de otros.
El Aisami acusa a fiscales de extorsión. Tare William Saab desde Miami seguramente está aportando datos sobre operaciones que él mismo supervisó. Alex SA AAB entregó información que desencadenó nuevas órdenes de captura. Cada uno busca su trato, su reducción de pena, su boleto de salida y en ese proceso el régimen se desmantela solo.
La carta de la Isami es un documento histórico porque no es la confesión de un arrepentido, es la denuncia de alguien que está siendo castigado por hablar y ese castigo confirma que lo que dijo tiene peso. Si hubiera mentido, lo habrían dejado hablar hasta cansarse, pero lo encerraron, lo aislaron y ahora él teme por su vida.
Esa secuencia lo dice todo. Veremos qué pasa en los próximos días. Si Larry de Boeée responde, si organismos internacionales se pronuncian, si Washington decide que laisami vivo vale más que la Isami muerto, porque si deciden protegerlo, pueden ofrecerle un trato, testimonio completo a cambio de traslado a una cárcel bajo supervisión internacional o incluso extradición negociada.
Suena improbable, pero ya vimos como Tare Williams Adap terminó en Miami. Nada es imposible cuando un sistema colapsa. Mientras tanto, en Caracas sucede algo que hace apenas meses parecía impensable. están liberando presos políticos y no cualquier preso, están liberando a los policías metropolitanos encarcelados desde el 2002 por los hechos del 11 de abril, más de dos décadas encerrados injustamente.
Y anoche, el 19 de mayo, salieron las imágenes los muestran de rodillas, con las manos alzadas, con una bolsa de pertenencias, vistiendo el uniforme azul pastel de los reclusos. salen agradeciendo, emocionados, sosegados. Luis Molina, uno de los liberados, dijo que lo llamó el director de la cárcel para informarle que estaba en libertad y preguntarle si tenía quien lo recogiera.
Recibió la noticia cerca de las 6 de la tarde y desde ese momento, hasta que cruzó la puerta, solo pensó en una cosa, reencontrarse con su familia. “Estar preso injustamente es fuerte”, dijo Molina. Palabras sencillas que cargan décadas de de rabia contenida, de días idénticos, de años perdidos. Cuando le preguntaron qué haría ahora, respondió que visitaría a su madre, que ha esperado tanto tiempo por este momento.
No habló de venganza ni de reclamos, habló de su mamá. Esa es la dimensión humana que el sistema trituró durante 22 años. Erasmo Bolívar, otro de los excarcelados, también habló. Dijo que le faltarían palabras para expresar lo vivido, que agradece a Dios por haberlos mantenido firmes, que nunca olvidará a quienes estuvieron pendientes de ellos.
Mencionó a su comunidad en Vargas, a la Guaira, a quienes no los dejaron caer en el olvido. Y cuando le preguntaron cómo se sentía ante la Venezuela que encontraría fuera, reconoció que será un país distinto al que dejaron. Nos reincorporaremos a nuestras familias. a la sociedad. Nos iremos adaptando poco a poco, dijo Bolívar.
Habló de un estadio nuevo que ni conoce, de cambios que solo ha escuchado por referencias de sus familiares. Salió a un país que ya no es el mismo, a una vida que siguió sin él, pero salió entero, lúcido, digno y eso ya es una victoria. Estas liberaciones no habrían ocurrido sin el 3 de enero. Esa fecha marcó el quiebre definitivo.
Antes del 3 de enero, estos hombres seguirían pudriéndose en prisión sin que nadie moviera un papel. Después del 3 de enero, el régimen entiende que tiene que soltar lastre, que cada preso político es un argumento más para la presión internacional, que mantenerlos encerrados ya no sirve de nada.
¿Piensan que estas liberaciones son un gesto genuino o simplemente una táctica para aliviar presión externa? Esto define si habrá más excarcelaciones o si esto fue solo un movimiento aislado. Escríbanlo en comentarios. Más de 20 años. Esa es la cifra que no podemos dejar pasar. 20 años en los que Hugo Chávez murió, en los que Nicolás Maduro tomó el poder, en los que el país se desangró en protestas, crisis, éxodo masivo, 20 años en los que estos hombres vieron pasar todo desde una celda sabiendo que estaban allí por cumplir su deber, porque lo único que hicieron el 11 de
abril fue resguardar una manifestación pacífica y eso les costó dos décadas. Ahora salen a un país que no reconocen, a familias que envejecieron sin ellos, a dinámicas sociales que cambiaron por completo. Tienen que readaptarse no solo a la libertad, sino a un mundo que siguió girando mientras ellos estaban congelados en el tiempo.

Y lo harán porque ya demostraron que pueden resistir lo peor. Mientras tanto, a 5000 km de Caracas en Miami, Marco Rubio habló y lo hizo directamente al pueblo cubano en español en el día de la independencia de Cuba. Un mensaje cargado, calculado, diseñado para llegar a quienes viven bajo el régimen más longevo de América Latina.
Rubio no anduvo con rodeos. dijo que la razón por la que los cubanos sobreviven 22 horas al día sin electricidad no es un bloqueo petrolero, sino el saqueo sistemático de quienes controlan la isla. y puso nombre y apellido a ese control, Gaesa. Gaesa es una empresa fundada hace 30 años por Raúl Castro, propiedad de las fuerzas armadas operada por ellas con ingresos tres veces superiores al presupuesto del gobierno cubano.
18,000 millones de dólares en activos. Control del 70% de la economía de Cuba. Gaeza maneja hoteles, construcciones, bancos, tiendas y hasta las remesas que los cubanos envían desde Estados Unidos. Todo pasa por sus manos y nada llega al pueblo. Rubio explicó que en vez de usar ese dinero para comprar petróleo, como hacen todos los países del mundo, Cuba dependió del petróleo gratuito de Hugo Chávez y Nicolás Maduro para quedarse con las ganancias.
Pero ahora que ese petróleo dejó de llegar, Gaeza compra combustible para sus generadores y vehículos mientras al pueblo le piden sacrificio. En vez de mantener las centrales eléctricas, construyen más hoteles para extranjeros y mandan a sus familias a vivir con lujos en Madrid o en Miami. Cuba no está controlada por ninguna revolución, dijo Rubio.
Cuba está controlada por Gaesa, un estado dentro del estado que no rinde cuentas a nadie. Y el único rol del gobierno es exigir sacrificios y reprimir a quien se queje. Pero lo más importante no es el diagnóstico, es la oferta. Rubio anunció 100 millones de dólares en alimentos y medicinas para el pueblo cubano, pero con una condición distribución directa por la Iglesia Católica u otras organizaciones de confianza sin que Gaeza pueda robar esa ayuda para venderla en sus tiendas.
Es un golpe directo al modelo de control total que ejerce la cúpula castrista. Y después vino la visión, una nueva Cuba donde los cubanos de a pie, no solo Gaesa, puedan ser dueños de gasolineras, tiendas de ropa, restaurantes, bancos, constructoras, medios de comunicación, una Cuba donde quejarse del sistema no signifique cárcel o exilio.
Una Cuba donde el pueblo elija a sus gobernantes y pueda reemplazarlos si no hacen bien su trabajo. Si ser dueño de tu propio negocio y tener derecho al voto es posible en las Bahamas, en República Dominicana, en Jamaica y a solo 90 millas en Florida, ¿por qué no es posible dentro de Cuba? Preguntó Rubio. Y dejó claro que Estados Unidos está listo para abrir un nuevo capítulo, pero que lo único que se interpone en el camino es la cúpula que controla la isla.
Ese mensaje no es solo diplomacia, es un llamado directo a la acción. Es decirle al pueblo cubano que el enemigo no es el bloqueo ni Estados Unidos, sino quienes los gobiernan y que hay un camino posible si deciden tomarlo. Porque Rubio habló hoy. Porque hoy 20 de mayo se esperaba que la Fiscalía estadounidense anunciara una acusación formal contra Raúl Castro.
La información circuló durante horas. fiscales preparando cargos por el derribo de avionetas de hermanos al rescate en 1996. Cuatro personas murieron cuando las fuerzas armadas cubanas derribaron esas aeronaves que sobrevolaban aguas internacionales para rescatar balceros que huían de la dictadura. Si esa acusación se concreta, Raúl Castro queda formalmente imputado y con una imputación formal viene la posibilidad de una orden de captura, de una extracción, de un arresto en operación especial como el que vivió
Nicolás Maduro el 3 de enero. Castro tiene más de 90 años, pero eso no lo hace intocable. Si Washington decide que es hora de cobrar cuentas, la edad no será escudo. ¿Creen que Estados Unidos se atreverá a extraer a Raúl Castro como hizo con Maduro o solo quedará en acusación sin arresto real? Esto define si el modelo de presión máxima funciona también en Cuba.
Déjenme su análisis abajo. La acusación, si se confirma, cambiaría todo porque Raúl Castro no es solo un exdictado retirado, sigue siendo el poder detrás del poder. Su hermano Fidel murió, pero Raúl sigue controlando las fuerzas armadas, sigue siendo la voz final en decisiones clave, sigue siendo el hombre al que nadie desafía.
Acusarlo formalmente es decirle a la cúpula cubana que el escudo de la historia revolucionaria ya no protege a nadie. Y Gaesa, esa empresa paraestatal que controla la isla, está en el centro de todo. Porque Gaesa no es solo una empresa, es el mecanismo mediante el cual la familia Castro y los militares mantienen su poder económico.
Desmantelar Gaeza sería desmantelar el sistema. Y ese es el objetivo real detrás de las declaraciones de Rubio y de la posible acusación contra Raúl. Cuba enfrenta su peor crisis eléctrica en décadas. 22 horas diarias sin luz en muchas zonas de la isla. Rubio lo mencionó porque es el símbolo más visible del colapso, un país que no puede mantener la electricidad prendida, no puede sostener ningún proyecto de nación y ese colapso no es por falta de recursos, sino por décadas de saqueo sin consecuencias.
El mensaje de Rubio llegó en español porque estaba diseñado para atravesar la censura. Videos en español circulan más rápido en redes dentro de Cuba. Se comparten de teléfono a teléfono, llegan a quienes no tienen acceso constante a internet. Y el contenido era claro, el problema no son ustedes, es Gaeza. No es el bloqueo, es el saqueo.
Y hay una salida si deciden tomarla. Venezuela y Cuba, dos dictaduras hermanas, enfrentan ahora el mismo proceso de desmoronamiento. En Venezuela, el régimen libera presos políticos para aliviar presión, mientras sus propios miembros se acusan entre sí desde las cárceles. En Cuba, la cúpula enfrenta crisis eléctrica, éxodo masivo y ahora la amenaza de una acusación formal contra su líder histórico.
Los dos sistemas se sostuvieron mutuamente durante años. petróleo venezolano financiando la isla, servicios de inteligencia cubana controlando Caracas, pero cuando uno cae, el otro se tambalea y Washington lo sabe. Por eso la presión es coordinada, simultánea, implacable. Acusan a Maduro, lo extraen, lo encierran.
Acusan a miembros de su cúpula, los investigan en Miami, Nueva York y ahora apuntan a Raúl Castro con la misma estrategia. acusación formal, orden de captura, operación especial si es necesario. El modelo es claro, ya no se negocia con dictadores, se les procesa, ya no se les da tiempo para arreglos políticos, se les acusa penalmente y si no se entregan voluntariamente se les extrae por la fuerza.
El 3 de enero demostró que es posible. Ahora queda por ver si se repite en La Habana. Mientras tanto, en Venezuela crisis eléctrica también empeora. Delsy Rodríguez y Diosdado Cabello salieron a culpar a la alta demanda un diagnóstico que no resiste el análisis más básico. Venezuela está muy lejos de su demanda máxima histórica.
El problema real es el déficit en inversión, la falta de mantenimiento y la ausencia de personal especializado que huyó del país. No hay mano de obra cualificada para sostener el sistema eléctrico y los que quedan no tienen recursos ni repuestos para hacer su trabajo. expertos eléctricos ya han desmentido la versión oficial y lo harán con más detalle en las próximas horas cuando tengamos esa entrevista preparada para desmontar punto por punto las mentiras del régimen.
Porque no se trata de opiniones, se trata de datos duros, de capacidad instalada, de generación real versus demanda real y los números no mienten. El régimen sí miente. Y cada mentira sobre la crisis eléctrica es otro clavo en su propio ataú, porque la gente sabe que está mintiendo. Cuando llevas dos décadas sin luz constante, cuando ves como las termoeléctricas colapsan una tras otra, cuando escuchas las mismas excusas desde el 2010, dejas de creer.
Y cuando dejas de creer en la narrativa oficial, empiezas a buscar explicaciones reales y esas explicaciones siempre terminan señalando a los mismos. Corrupción, saqueo, incompetencia. Esto es Venezuela hoy, un país donde los presos políticos salen después de 22 años, donde los exministros temen por su vida en celdas de castigo, donde la luz se va 22 horas al día y donde cada miembro de la cúpula mira de reojo al que tiene al lado, preguntándose quién será el próximo en caer.
Y es Cuba hoy, una isla donde el pueblo sobrevive con dos horas de electricidad mientras Gaeza acumula 18000 millones de dólares, donde el líder de la revolución enfrenta acusación formal en tribunales estadounidenses y donde Marco Rubio les dice en español que el enemigo no está en Washington, sino en La Habana.
Los dos regímenes se desmoronan al mismo ritmo, con las mismas grietas, por las mismas razones, porque ningún sistema basado en saqueo, represión y mentira puede sostenerse indefinidamente. Siempre llega el momento en que las estructuras crujen, los leales empiezan a delatar y los intocables descubren que ya no lo son.
Tarek laisami lo entendió cuando firmó esa carta. Luis Molina y Erasmo Bolívar lo sintieron cuando cruzaron la puerta de la cárcel. El pueblo cubano lo vive cada vez que se va la luz y Gaesa sigue funcionando sin problemas. Y Raúl Castro lo sabrá cuando reciba la notificación formal de que Estados Unidos lo acusa de asesinato.
Esto no es el final todavía, pero ya se ve desde aquí. Cada carta como la de la Isami es una piedra menos en la pared. Cada preso liberado es una grieta más en la estructura. Cada acusación formal es un mensaje. Ya no hay refugio, ya no hay impunidad, ya no hay tiempo. Esta no es solo la desesperación de un exministro encerrado.
Es la confirmación de que el sistema que parecía eterno está quebrándose desde adentro y que cada uno de sus miembros sabe que puede ser el siguiente en caer. Compartan esta información. Cada vez que estos testimonios se viralizan, la presión internacional aumenta y los márgenes para el silenciamiento se reducen.
Washington, las organizaciones de derechos humanos y los fiscales internacionales miden el interés que generan estos casos. Los próximos días definirán si Tarek Laisami sobrevive para testificar si Raúl Castro enfrenta arresto como Maduro y si más presos políticos cruzan las puertas que durante décadas permanecieron cerradas.
Estaremos reportando cada movimiento, cada declaración, cada señal de que el desmoronamiento continúa. Gracias por estar aquí, por confiar en este espacio donde las noticias se cuentan sin rodeos ni censura. Soy Laura Salazar. Seguimos en pie.