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La Triste Historia de Los Solitarios | Despues de Su Muerte Se Sabe La verdad

La Triste Historia de Los Solitarios | Despues de Su Muerte Se Sabe La verdad

Y solo te queda el hablar de mí. Jamás creí que tú te fueras mal. Y hoy tengo que sufrir. Y hoy tengo que sufrir. Hola amigos, bienvenidos una vez más a las intrigas de Herberí. Hoy vamos a recordar la increíble historia de los solitarios. Siempre creí que ofreciéndole una agrupación que conquistó millones de corazones con sus canciones románticas y que logró mantenerse vigente durante décadas fueron unos de los pioneros de la música romántica.

 Y hay cosas inolvidables, momentos inarrancables. Así que no se despegue porque este video estará buenísimo. Que nos acusan. Vamos a conocer cómo nació el grupo, su ascenso a la fama, cuáles fueron los éxitos que marcaron a toda una generación, los conflictos que enfrentaron a lo largo de los años. Voy caminando sin rumbo.

Las tragedias que rodeó los últimos días de su inolvidable voz. Así que acomódense ahí porque esta historia tiene de todo. Gloria, éxitos, polémicas, momentos difíciles y un legado que sigue vivo hasta nuestros días. Hoy tendrías tanto, tanto, tanto amor. Y si les gusta este tipo de historias, no olviden suscribirse y dejarnos su poderoso like.

 y activar la campanita porque eso nos ayuda a seguir subiendo más y mejor contenido y así ustedes no se pierden de ninguno de nuestros próximos videos. Ahora sí, sin más preámbulo, vámonos a lo que te truje chencha. No hagas caso de lo que te digan. Empecemos contando con el sueño que empezó en Tijuana. Amigos, déjenme contarles que los solitarios nacieron del sueño de Daniel López, un joven humilde nacido en Tacuba, Ciudad de México, que desde muy chamaco tenía una obsesión muy clara, hacer música y formar su propio grupo.

Creo poder olvidar. Daniel nació en Tacuba, en la Ciudad de México, pero su vida dio un giro cuando tenía unos 12 años y su familia se mudó a Tijuana. Venían de una situación difícil. Sus padres se habían separado y en la casa no sobraba absolutamente nada. Entonces hubo que trabajar mi mamá para mantener a cuatro hijos que somos.

Eh, al contrario, faltaba todo. Como decía mi abuelo, cuando la vida se pone dura, hasta el más tranquilo aprende a rascarle al comal. Ya no juegues más con mi corazón. Desde niño trabajó para ayudar en su casa. anduvo en panteones limpiando lápidas, descargando flores y también trabajó en una marmolería tallando piedras hasta que las manos le sangraban.

 Pero mientras la pobreza lo jalaba de un lado, la música lo jalaba del otro. Porque desde que estaba en México, dice mi mamá que me agarraba tocando con palos y botes y a Daniel le gustaba escuchar tríos románticos y canciones con sentimiento, pero como vivía en Tijuana también le entraba fuerte a la música americana por la radio.

 Escuchaba canciones en inglés, grupos instrumentales y sonidos modernos que venían del otro Laredo. La música de los tríos era muy bonita, me gustaba mucho, pero no era mi gusto general. Hace mucho tiempo atrás tuve un amor. Ahí fue donde empezó a formarse su idea. Él no quería quedarse no más mirando a otros tocar.

 quería aprender guitarra, juntar amigos y formar su propio conjunto. Primero empezó como pudo, con una guitarra de plástico de su hermano y que su madre se la había dado para Navidad. De Navidad, de plástico. ¿Y quién iba a decir que en esa guitarrita fue donde me enseñé a tocar las primeras notas? Después su mamá viendo que aquello no era un juego, que el chamaco sí le traía ganas, le compró una guitarra acústica de $10 en una tienda japonesa de Tijuana, así como no creyeriendo la cosa.

 Y fíjense amigos, que para muchos podría ser una guitarra barata, pero para Daniel era como tener el sueño completo en sus manos. Tu vida yo pienso que es la música. Entonces yo en ese tiempo pues anhelaba una guitarra. Pronto comenzó a juntarse con otros chamacos que también traían la música en la sangre.

 Uno llegaba con guitarra, otro cantaba, otro acompañaba y poco a poco aquel relajo de barrio empezó a sonar más en serio. Es algo muy nuevo que ya va a empezar. Todavía no eran los solitarios, todavía no había fama, ni discos, ni escenarios grandes, nada de eso. Eran jóvenes de Tijuana buscando su sonido, tocando lo que se podía, aprendiendo entre amigos y soñando que algún día la gente los escuchara.

 Pero de verdad, pero yo siempre buscando la manera de cómo hacer este música. Dame amor hoy como nunca. Y así entre trabajos pesados, guitarras humildes y jóvenes que se juntaban a tocar por puro gusto, empezó a moverse la historia. En aquellos años, el rock and roll traía alborotada media juventud y en Tijuana se escuchaba de todo.

Música mexicana, canciones en inglés, sonidos que llegaban del otro lado. Pero Daniel y sus amigos empezaban a caminar por otro rumbo. Les gustaba la guitarra, lo romántico y querían encontrar un sonido que no solamente hiciera bailar, sino que también hiciera sentir. lleno y olvidar tu orgullo y y aquí les pregunto, ¿creen ustedes que los solitarios habrían tenido el mismo sentimiento si no hubieran salido de una vida tan luchada? He venido a despedirme.

Ahora viene esta parte de la historia porque hubo un nombre que les abrió la puerta porque después de aquellos primeros años tocando en Tijuana, el grupo de Daniel empezó a presentarse con un nombre muy característico de la época, los Blue Jeans. Sonaba juvenil, moderno quizás, y con ese sabor fronterizo que se respira en la ciudad, porque en Tijuana es común escuchar estaciones de radio de Estados Unidos y muchos jóvenes traían esa influencia musical, pero estaba bien metida en el oído y por todos lados.

62 cuando nacieron los Blueing, pero ya la la gente ya nos apoyaba mucho. Pero cuando llegó la oportunidad de grabar, la disquera les puso el primer alto. Les gustaba cómo sonaban. Sí, sonaban chido, pero el nombre en inglés no les convencía. Eso de Blue James como que no muy les latía. Les dijeron que si querían salir al mercado tenían que buscar un nombre en español.

 Daniel empezó a darle vueltas al asunto recibiendo ideas y pensando. Pensó varios nombres, pero nada terminaba de cuadrarle. Hasta que un día vio un disco llamado Muchacho solitario. Esa palabra se le quedó grabada y dando vueltas en la cabeza. Primero pensó en ponerles los muchachos solitarios, pero un amigo le dijo algo muy cierto.

 Si un día llegan a ser viejos, ¿cómo se van a seguir llamando los muchachos? Y pues ni cómo alegarle, porque tenía toda la razón del mundo. Decía mi papá, tienes toda la boca llena de razón. Dice, “Sí, ponle muchachos y cuando ya estén bien rucas, ¿cómo van a ser los muchachos solitarios?” Y así fue como nació el nombre de los Solipas o digo solitarios.

 sencillo, tristecito, romántico y muy pegado al estilo que después los haría pero bien famosos que sigan diciendo. En esos primeros tiempos el vocalista era Alfredo Morales, a quien le decían el fachas. Alfredo tenía su propio estilo para cantar y moverse en el escenario. Besos que la gente mira y dice, “Este muchacho trae algo.

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