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La Merecida CAÍDA de ESPN Argentina!

La Merecida CAÍDA de ESPN Argentina!

Año 2005. Prendés la tele buscando Sport Center. Aparecen periodistas y jugadores de traje serios y con una adicción perfecta. Berry ESP era un ritual sagrado. Era una verdadera universidad del periodismo deportivo en América Latina. Pero viajemos al día de hoy. Prendé ese mismo canal. ¿Con qué te vas a encontrar? con un panel de siete hombres adultos gritándose, interrumpiéndose, inventando rumores tóxicos sobre Boca o River y faltándole el respeto a técnicos y jugadores con una soberbia insoportable. ¿Cómo es que

el líder mundial en deportes decidió dinamitar su propio prestigio para convertirse en un circo mediático y en el asmerreír de todo un país? Bienvenidos a Fútbol Relativo. Hoy no analizaremos a un futbolista. Hoy vamos a diseccionar la destrucción de un imperio televisivo. Te cuento la estrepitosa y satisfactoria caída de ESPEN Argentina.

 Y te aviso, ver como el karma, el archivo de internet y la selección argentina los dejaron completamente expuestos y sin credibilidad te va a dar una inmensa satisfacción. Prepárate porque esta historia es justicia poética pura. Para entender el tamaño de esta caída libre, primero tenemos que recordar el respeto casi reverencial que infundía la marca ESPEN hace un par de décadas.

 En aquel entonces ESPEN era un oasis de objetividad, mientras otros canales locales apostaban por el griterío, Espen ofrecía programas como Hablemos de fútbol, donde leyendas y periodistas [música] analizaban la táctica con una pizarra, educando al espectador. Tenían a figuras como Kque Wolf o Miguel Simón, que te hacían amar el deporte por lo que pasaban en la cancha, no por los escándalos de vestuario.

 Era periodismo de etiqueta. Si Spien daba una noticia era una verdad absoluta, pero el mercado de la tele es despiadado y en la década de 2010 a 2020 Ypien empezó a notar un problema en los medidores de rating. Sus competidores directos, especialmente Fox Sports y Ty Sports, estaban ganando la batalla de la audiencia.

 ¿Cómo lo hacían? Abandonando el periodismo y abrazando el showball. crearon el formato del panelismo, programas de debate interminables, cargados de polémica barata, regionalismo tóxico y exjugadores lanzando frases vendehumo. Los directivos de Yespien se encontraron en una encrucijada [música] moral y financiera, mantener su prestigio y perder audiencia o venderle el alma al  y sumarse al circo.

 Eligieron la segunda opción. El golpe de gracia a la vieja escuela de Yespien se dio con un movimiento empresarial masivo, la compra de Fox por parte de Disney, la empresa matriz de Yespien. En lugar de que YesP absorbiera a Fox y lo educara en su estilo sobrio, pasó exactamente lo contrario.

 El virus del show infectó a Jespian. Toda la grilla de programación fue secuestrada por los antiguos conductores de Fox, pero hubo un hombre que se convirtió en el rostro absoluto y el arquitecto de esta nueva y tóxica era, Sebastián el pollo Vigolo. Viñolo pasó de ser un respetado relator de partidos a convertirse en una especie de padrino de la teledeportiva.

 Su programa F90 se transformó en el buque insignia del canal. El periodismo de investigación y la pizarra táctica fueron reemplazados por un formato de charla de café. El canal cambió para siempre. La información deportiva desapareció y nació el monstruo de Bober. Bajo la batuta del pollo y ESP en Argentina empezó a dedicar el 90% de sus 24 horas de transmisión diaria hablar única y exclusivamente de las crisis de Boca y River.

 Hace un ejercicio de contraste brutal con los invitados que llevan a sus programas. En su época dorada YPien sentaba en sus estudios a técnicos campeones del mundo, leyendas internacionales y estrategas de élite para hablar de táctica, posicionamiento y fútbol puro durante horas. Hoy sus invitados estrellas son exjugadores polémicos, [música] amigos personales de los conductores o personajes de la farándula que van a contar anécdotas de joda, peleas a las piñas en los vestuarios o a lanzar frases incendiarias diseñadas estratégicamente

para generar clics en TikTok. Ya no importaba [música] si un equipo del interior jugaba la final de un torneo continental. El debate principal en Iespien era si el vicepresidente de Boca había saludado o no al entrenador. Se convirtieron en especialistas en operetas. dejaron la información de lado para darle prioridad absoluta a operar mediáticamente y nadie dominó este arte oscuro como el propio Vigñolo.

 El conductor y su panel empezaron a hacerse íntimos amigos de ciertos futbolistas y representantes. Ignolo adoptó un tono paternalista llamando a los jugadores por sus apodos, haciéndose el compinche frente a las cámaras, regalándoles un marketing positivo descarado para luego presuntamente cobrar comisiones millonarias por sus transferencias.

 Y este amiguismo destruyó lo último [música] que les quedaba de ética. A sus amigos los protegen como un escudo, no los critican nunca por más mal que jueguen. Sin embargo, a los jugadores que no son de su círculo íntimo o a los que se niegan a darles entrevistas exclusivas, les caen con todo, los destrozan sin piedad y organizan campañas de desprestigio feroces.

 El periodismo murió y nació el negocio de las influencias y el reality show. La fórmula al principio funcionó, generaban polémica, la gente se indignaba en redes sociales y el rating subía. Se sentían los dueños de la verdad, intocables en sus cómodos sillones, pero entonces cometieron el error más grande en la historia de la televisión deportiva.

Decidieron meterse con la selección argentina. Decidieron intentar destruir a Lionel Escaloni. Cuando Escaloni asumió el mando de la selección, era un técnico sin experiencia previa y el panelismo tóxico de Yespien olió sangre. Durante meses, en la antesala de la Copa América 2021, los principales programas de la cadena se dedicaron a aniquilar [música] públicamente el proyecto.

 Lo trataron de pasante, de practicante. Dijeron que era una falta de respeto al escudo que él dirigiera y a Messi. Pero el punto de no retorno lo cruzó el propio [música] Pollo Viñolo en vivo y en directo. En uno de los editoriales más infames de la historia de la tele Argentina, Vigolo insinuó abiertamente frente a millones de personas que, pensando con la cabeza, prefería que a la selección le fuera mal en la Copa América si eso significaba que echaran a Escaloni y se armara un proyecto serio.

El líder del canal estaba deseando la derrota de su propio país solo para tener la razón y asegurarse meses de debates furiosos. Pero el fútbol es el juez más implacable del mundo y el destino les tenía preparada la humillación pública más grande que se recuerde. 10 de julio de 2021, Argentina sale campeón de la Copa América en el Maracaná y Espien intenta minimizarlo.

Después llega la finalísima en Wembley. Argentina destroza a Italia. El nerviosismo en los estudios de televisión empieza a ser evidente. Y finalmente, 18 de diciembre de 2022, Lionel Messi levanta la Copa del Mundo en Qatar. En ese preciso instante, la escaloneta no solo le dio la tercera estrella argentina, enterró para siempre la credibilidad de Yespien y sus panelistas.

 Demos un salto a la realidad actual. ¿Qué pasó después de Qatar? La gente no perdonó. En la era de las redes sociales, el archivo es eterno. Inmediatamente después del título mundial, los usuarios de internet empezaron a subir compilaciones de todos los videos de los periodistas de ESPEN, deseando el mal de la selección, menospreciando a Escaloni y a jugadores como Ángel Di María o el dibu Martínez.

La condena social fue absoluta y brutal. Cuando los programas de ESPN intentaron subirse al carro de la victoria y festejar el mundial, la hipocresía fue innegable. El mismo Sebastián Viñolo, que pedía cambiar el rumbo y menospreciaba al técnico, ahora intentaba desesperadamente conseguir entrevistas exclusivas en las casas de los campeones del mundo, fingiendo que siempre los había apoyado.

 El público sintió asco. Los mismos tipos que pedían renuncias a malos gritos ahora lloraban lágrimas de cocodrilo en cámara festejando el título y rogando por una nota con los jugadores. Hoy la marca que alguna vez fue el faro del periodismo deportivo es vista como un meme. Las nuevas generaciones ya no consumen sus programas para informarse.

 Si los ven es para burlarse de ellos. Los pibes han migrado a Twitch, a YouTube, a canales independientes que ofrecen análisis tácticos reales. Bueno, o al menos un entretenimiento genuino y sin agendas ocultas. y Espí Argentina quedó atrapada en un bucle melancólico. Siguen repitiendo la misma fórmula desgastada, los mismos exjugadores gritando sobre Boca y River, intentando generar una polémica que ya a nadie le importa.

 Son como una banda de rock que tuvo su cuarto de hora de fama y hoy sigue tocando la misma canción en un bar vacío sin darse cuenta de que el público ya se fue a su casa. La satisfactoria caída de este gigante televisivo nos deja una gran lección. te demuestra que subestimar la inteligencia del público te sale carísimo.

 Podés vender humo, podés generar odio y ganar rating a corto plazo. Pero cuando traicionás la esencia del periodismo y te convertís en un verdugo mediático, corrés el riesgo de que la pelota te pegue de lleno en la cara. La selección argentina les enseñó que la gloria no se gana a los gritos en un estudio de televisión acondicionado, sino laburando en silencio en la cancha.

Y hoy, mientras [música] Escaloni es un héroe eterno, aquellos que intentaron destruirlo se tienen que conformar con ser los payasos de un circo que cada día tiene menos espectadores. Si este baño de justicia divina y karma futbolero te dibujó una sonrisa, te pido de corazón que le des un fuerte like a este video.

Ayúdanos a compartir este mensaje. El periodismo tóxico y dirty destructivo ya no tiene lugar en el fútbol que amamos. Si el video te gustó, te invito a explorar nuestro canal Fútbol relativo. Acá no compramos el humo de la tele, acá contamos las verdades del deporte rey. Suscribite y activar la campanita porque te aseguro que el próximo video te va a dejar sin aliento.

 Y ahora te toca a vos. Déjame tu opinión en la caja de comentarios. ¿Crees que la compra de Fox por parte de Disney fue lo que arruinó definitivamente a ESPEN? O la culpa la tiene el público que prefiere consumir chusmerío barato antes que periodismo real. Te leo y te respondo abajo.

 

Disclaimer : This content may be created by AI for entertainment purposes. Any resemblance to real persons, events, or places is coincidental.