El día de hoy les traemos una historia muy interesante porque hablaremos sobre Isaura Espinoza, la actriz de la voz ronca y de la mirada fuerte y presencia elegante. Pero ojo porque detrás de esa imagen seria se esconde una vida llena de polémicas, amores profundos y momentos que han dado mucho de qué hablar.
Soy capaz de hacer lo que sea, lo que sea, con tal de que mi hijo se ponga bien. Es una empleada.
Isaura Espinoza nació el 26 de agosto del año 1956 en Piedras Negras, Coahuila, una ciudad muy hermosa. Pero desde que era bien chamaquita, sus padres se la llevaron a la sultana del norte, al mismísimo Monterrey, la ciudad que la vio crecer y convertirse en una mujer hermosa.
Allí estudió y tuvo sus primeros amores, pero no pasó mucho tiempo para que ella se empezara a dar cuenta que ella no iba a ser como otras mujeres que caben dentro de un molde. Ella traía otras metas y aspiraciones y no se quería quedar conforme a una vida normal. Pero si no lo hace, le pido por favor me recomiende a un doctor para llevarle los estudios que dic.
La familia de Isaura era un poco numerosa. Ella era la menor de cinco hermanos, como quien dice, la más pequeñita de la casa. y desde muy temprano empezó a cargar con reglas y expectativas de su familia. Y por supuesto que ellos esperaban que ella cumpliera con las buenas costumbres de la época.
Ya tú sabes, ser una mujer de su casa, no usar la falda muy corta, no salir a platicar con los muchachos y cuando vas a comprar el pan, pues te vas derechito de la panadería para tu casa, nada de quedarte platicando con los plees. Y es que en esa época a las mujeres se les enseñaba a servir, obedecer y no levantar la voz demasiado. Eso no era de las señoritas decentes.
Familia, mi papá, los espinosatos son de Querétar y mi mamá era de San Buenaventura, Coahuil. Imagínense amigos la escena cuando después esta familia miró a Isaura Espinoa actuando en las películas del cine de ficheras, mostrándose así como Dios la trajo al mundo. No, hombre, no me quiero ni imaginar la cara que ponían sus hermanos.
Algo de lo cual nunca se habla es de que Isaura Espinoza es hermana de Angélica Aragón, ya que las dos son hijas del mismo padre, pero hay algo misterioso allí, ya que nunca se les ve juntas. ¿Será que hay una historia que no sabemos? Lo cierto es que las dos han sido actrices muy exitosas, tímida, porque como soy la última de cinco, siempre como que los mayores, ya sabes.
Por el lado de su padre, José Ángel Espinoza, más conocido como Ferrusquilla, famoso compositor mexicano, ya traía una vena artística, pero por el lado de su madre la cosa era muy distinta. Ella no venía de una familia de artistas ni de famosos reflectores, por lo que Isaura creció en un ambiente familiar de provincia junto a sus hermanos mayores con disciplina y con costumbres en donde los hermanos mayores siempre cuidan a las menores y casi casi como que son unos segundos padres y eso le ponía presión de ser una
mujer de esas de las que trabajan dentro de la casa. Pero había algo dentro de Isaura que se le movía desde lo más profundo. Y es que ella tenía una imaginación que no la dejaba estar quieta. Cuando miraba películas, algo por dentro se le movía. Y mientras sus hermanos y su mamá miraban las películas como simple entretenimiento, ella las miraba no solamente como eso, sino como una puerta de salida de ese mundo donde ella se sentía atrapada.
Desde bien chamaca decía que quería hacer cine, así como si la vida la estuviera llamando por ese lado y al oído le estuviera soplando ya los libretos y su camino iba a estar abierto para que ella entrara de lleno al cine con la mesa servida. Ella desde chiquita ya se imaginó a un público aplaudiéndola. Sí, sí, sí.
Este, bueno, es una historia larga. Yo yo me vine a México a los 16 años, pero en su casa, ay papá, la cosa era difícil. Porque vean amigos, Isaura nunca se sintió cómoda con el papel que le querían dar. La idea de una mujer cocinando, lavando, planchando y que se adaptara a lo que la familia le pedía. Pero ella traía un espíritu que no la iba a dejar callada y no iba a dejar que otra gente decidiera por ella.
Por dentro crecer esa necesidad y ese fuego que olía a libertad. Ella quería salir de ese lugar a como diera lugar lo más pronto posible y buscar algo que la hiciera soñar. En medio de toda esa avalancha emocional había una figura clave para Isaura y era su propia madre, que para ella era más que eso, porque era su cómplice, su amiga y su refugio.
Era esa persona que la entendía cuando el resto de la casa simplemente se burlaba de todas sus inquietudes. Y es que ella traía todas las ganas de romper el molde y salir del lugar donde estaba atrapada. Sí, de pronto me revelaba, pero hacían de mí lo que se les antojaba. Entonces este ella sabía que no podía quedarse en silencio porque eso iba a hacer que ella terminara aceptando todo lo que le querían imponer.
Así que con los años aquella chamaca que alguna vez fue bastante chiviada empezó a sacar todo lo que traía por dentro, empezó a abrir la boca y empezó a soltar el carácter. Porque vean amigos, ser la menor de cinco hermanos no era fácil, porque los hermanos mayores siempre se imponían y no solamente opinaban, sino que decidían por ella.
Pero Isaura entendió que no podía quedarse con eso como palabra definitiva y tuvo que empezar a vivir su vida y atreverse a abrir la boca, aunque eso le costara problemas. Dicen que los hermanos cuando la miraban hablando con otros chamacos, luego luego le salían a decir, “Oye, métete para dentro.” Pero ella se quería meter para fuera.
Es que dicen que ya le urgía tener novio y los hermanos la querían tener como novia de rancho, bien vestida, pero bien alborotada. ¿A poco no, amigos? Yo yo fui muy clara con ella y le dije, “Mira, yo no voy a ser diferente de lo que tú me has enseñado.” Mira, siendo todavía una chilpayate muy joven, apenas entrando en la adolescencia, tomó una decisión muy dura, una decisión pesada.
Y es que decidida a todo de sí, se fue de su casa. Y no era un berrinche de juventud, ni tampoco un capricho de telenovela. Fue una decisión que ella tuvo que tomar para lograr sobrevivir, porque ella sentía que si se quedaba, poco a poco se iba a ir apagando ese fuego que traía dentro y sus sueños se iban a ver muy limitados. Así es, amigos.
Para conocer a los seres humanos y entenderlos, tenemos que conocer su historia. Y aquí podemos ver que Isaura tomó una decisión muy difícil, pero eso le dio escuela porque imponerse en el mundo artístico siendo una mujer en aquel entonces era muy difícil. Ella tuvo que tomar una decisión muy valiente y algunos la llamarían rebeldía, pero ella la llamó sobrevivencia.

El día que el escenario empezó a llamarla. Y sí, amigos, la primera experiencia actoral de Isaura Espinoza fue desde muy chamaca. Cuando apenas contaba con 12 años, participó en la obra Un solo de saxofón, que era presentada en el teatro Mayo de la Universidad. Y era más que una inquietud, era una necesidad de ella, era ese lado artístico que traía una niña que soñaba.
Lo curioso de este papel que le tocó interpretar es que eran 13 actores y curiosamente ella era la única niña que estaba rodeada de hombres que se enamoraba de mí y hasta la fecha somos grandes amigos y es uno de mis compañeros y pero dicen muchos que le gustó el teatro porque allí vio que los hermanos no le podían decir nada.
Además, según comentó, los muchachos se le hicieron bien guapos y que dijo, “Pues de aquí mero soy.” Y allí fue aprendiendo que para tener éxito en la carrera artística no basta solamente con quer, también hay que tener fortaleza y vencer todo tipo de miedos. Aquella obra le valió el éxito y le abrió varias puertas porque el productor Carlos Vázquez cuando la miró, se la llevó a la televisión local de Monterrey y allí empezó Isaura a salir en programas infantiles.
Todavía estaba lejos de ser la actriz que llegó a ser. En ese momento era solamente una jovencita aprendiendo el oficio desde abajo, que apenas estaba haciendo sus pininos, probando cómo pararse frente a las cámaras, colocando su voz y su presencia. Poco a poco Issaura se empezó a mover como pez en el agua porque después de que la vieran en la televisión llegaron los comerciales y también el modelaje, las pasarelas y los eventos.
En aquellos tiempos pues yo ya hacía todo lo que se era televisión, hacía programas infantiles, empecé haciendo. Ah, bueno. Y Saura poco a poco empezó a moverse en ese mundo y agarró tablas. No era todavía muy famosa, pero ya empezaba a foguearse, ya había aprendido a pararse y, sobre todo, a hablar, a mirar la cámara, a entender que el medio artístico no perdona a la gente que se queda dormida.
Y es que, como dice el dicho, camarón que se duerme se lo lleva a la corriente. Y en el mundo artístico tienes que estar muy vivo para poder aprovechar todas las oportunidades que se te dan. Para aquella época, un día la vio el actor Sergio Corona, quien le dijo que si algún día se iba a la Ciudad de México, en poco tiempo ella podría estar en televisión.
Y esa frase le quedó rondando en la cabeza, porque esas palabras fueron exactamente lo que ella quería escuchar y eso le encendió todavía más la mecha para que siguiera soñando y creyendo que aquello no era simplemente un sueño, sino una vocación. Y y bueno, siempre le echo la culpa a Sergio Corona porque Y bien, amigos, como les dije anteriormente, cuando Isaura tenía 16 años tomó la decisión que a muchos nos hubiera temblado las patitas, dejar la casa y lanzarse a la aventura con un dinerito que tenía guardado de los trabajos que había hecho y con más miedo
que ganas se lanzó para la ciudad de México el 10 de octubre del año 1972. joven, sin nada asegurado, pero con mucha ambición y justamente lo que se necesitaba para no regresar con las manos vacías. Pero vean amigos, ya estando en Ciudad de México, sola y sin familia, se convirtió en presa fácil de hombres poderosos quienes llegaron a cortejarla y a enamorarla, por lo que tuvo varios romances breves.
Y, según dijo, para no salir embarazada, empezó a tomar anticonceptivos que le recetaban los doctores. Pero amigos, esto le trajo una terrible enfermedad. La vida de Isaura estuvo a punto de terminar cuando apenas era muy joven, porque a los 18 años fue diagnosticada con una terrible enfermedad. Sí, amigos, a esa edad que muchos empezamos apenas a abrir los ojos y empezar a gatear por la vida, a Isaura ya le habían dado un diagnóstico terrible.
¿Y cuál era este? pues que tenía cáncer de mama. Así como dice la canción, sin tantita pena, la vida empezaba a darle un golpe fuerte. Era una de las batallas que a temprana edad Isaura tenía que ganar fuese como fuese. Esta enfermedad llegó así, sin misericordia. Ella ya estaba viviendo en la ciudad de México intentando consolidar su carrera.
Afortunadamente, pues estuve a tiempo porque lo detecté a tiempo y no tenía nadie que la protegiera y tampoco tenía un familiar cercano. Todos los días se refugió en su madre, pero ella no vivía con ella todo el tiempo. Así que Isaura empezó a ir por temporadas a acompañarla cuando podía, semanas o meses.
Pero por mucho tiempo Isaura cargó con esa batalla sola. Era algo que vivía en silencio mientras por fuera intentaba mantenerse de pie, pero por dentro estaba intentando curarse con tratamientos en hospitales y la incertidumbre era tan grande que había veces que la fuerza no le alcanzaba. Y es que, amigos, según contó la propia Isaura, la razón por la que ella piensa que le dio este cáncer a temprana edad fue que usó muchos anticonceptivos.
Y es que, amigos, ella se fue a vivir a temprana edad, muy sola, a la ciudad de México y al parecer era bastante liberal, por lo que le dio mucho vuelo a la ilacha, pero le tuvo que parar el carro rápido porque vio que esto no la llevaría a nada bueno. Cuidarse mucho con los anticonceptivos, todas estas cosas que que fue lo que a mí me llegó a afectar.
Y es que al parecer también el cáncer le dejó secuelas, porque según contó le tuvieron que extirpar los dos senos, porque en aquel entonces no había quimioterapias. Ya estando en la capital, su primera chamba fue como locutora en Televisa, pero ingresaba a las 6 de la mañana. Y a lo mejor eso sonaba poco glamuroso, pero decía mucho del carácter de Isaura, porque ella estaba allí no para ser una niña bonita, sino para entrarle bien a la chamba, aprendiendo y haciendo presencia y demostrando que no había llegado para ir de vacaciones, sino para
quedarse en el medio. También, estando en la Ciudad de México, empezó a trabajar en las pasarelas y comerciales. Incluso hizo comerciales para el Palacio de Hierro. Para ellos hizo conducción y relaciones públicas y hacía todo lo que la mantuviera cerca del medio. Ella fue una actriz que no se quedó esperando a que le cayera el papel de su vida.
Ella se fue metiendo poco a poco como pudo, así como hacen los que de verdad quieren quedarse de otra manera y apreciar más todo. Pero vean amigos, aquí fue donde llegó uno de los apoyos más importantes, pero también una de sus polémicas más fuertes, porque la vio el señor Paco Malgesto, quien para entonces ya era el mero mero petatero de la conducción en México.
Pero también Paco Malgesto tenía una fama de enamorado. Junto a él trabajó en el programa Operación Convivencia, en donde se hablaba sobre temas familiares, médicos y culturales. Allí no solamente estaba frente a la cámara, sino que estaba aprendiendo a manejar el ritmo, la conversación y, por supuesto, la presencia.
Y para su dicha estaba aprendiendo del gran maestro de maestros. Siempre es muy motivante que a uno lo valoren, ¿verdad? [risas] sobre todo. Pero también dicen las malas lenguas que Paco Malgesto era un enamoradizo empedernido de las mujeres y que la gente que estaba cerca de ellos por aquel entonces decía que sí, que Isaura y Paco Malgesto tenían algo que ver.
Es decir, mantuvieron una relación romántica, pero sin llegar a nada serio. Y aquello fue la primera polémica en su carrera. Es que vean amigos, la propia hija de Paco Malgesto ha dicho que su papá tenía muchas novias y que por eso lo dejó Flor Silvestre porque le había sido infiel, según decían con la propia hermana de Flor Silvestre.
Además, Paco Malgesto también se merendó a Rosa Gloria Chagoyán, la Lola, la trailera, y fue novio por muchos años de Jaqueline Andere. Y se dice que también se despachó a Talina Fernández. Es cierto que Paco Malgesto dejó escuela en la locución. pero también en cómo tener amantes, porque de allí aprendió Paco Stanley, el loco Valdés y otros más.
Aquí pregunto yo, ¿creen ustedes que esa relación con Paco Malgesto haya sido real? ¿Y si lo fue? ¿Creen que Isaura haya tenido una relación por su bien en los medios? ¿O de verdad le gustaba Paco Malgesto? Los leo en los comentarios. Pero vean, amigos, su entrada a las telenovelas, lo cual sería su sueño, no fue fácil.
Llegó poco a poco, pasito a pasito. Ella comenzó gracias a que Ernesto Alonso le dio una oportunidad en la telenovela Rina. Allí participó en unos cuantos capítulos y después apareció en La mujer marcada junto a Sasha Montenegro. No fue el éxito de un día para otro, sino que fue una carrera de esas que se cocinan a fuego lento, pero ya saben que la comida cocinada despacio tiene mejor sabor.
Yo estoy estuve casada con Claudio Baez, cosa que no Claudio Baez, un actor muy lindo que ya falleció. Ernesto Alonso fue una figura importante en su carrera. Él la buscó para trabajar en varios papeles e incluso en una ocasión llegó a decirle que si algún día hacía una telenovela sobre la vida de María Félix, Isaura sería la que la interpretaría.
Y eso para Isaura fue un alago, porque interpretar a la doña no era cualquier cosa. Para eso se requería tener porte, belleza, fuerza. y carácter. También en el cine, Isaura hizo una buena carrera en la pantalla grande. Empezó haciendo papeles pequeños, insignificantes, incluso en algunos incréditos. Eran solamente personajes de apoyo y escenas que quizás no eran el centro de la película, pero le fueron dando oficio.
Compartió pantalla con figuras importantes como Mauricio Garcés y Héctor Suárez, en una época donde el cine mexicano ya tenía sus propias reglas, sus ritmos y sus colmillos. Vaya, lo que pasa es que se estereotipó mucho eso de ficheras, poco más como de borlesque, ¿no? Uno de los obstáculos más fuertes en la vida de Isaura fue su belleza, ya que esta le jugaba en doble sentido.
Igual le podía abrir puertas, pero también hacía que la subestimaran. Y para la época el cine ya estaba en la etapa de destape, es decir, ya no era el cine clásico de la época de oro. Ya las actrices que querían papeles tenían que estar dispuestas a quitarse la ropa e Isaura, siendo una mujer con mucho carácter, le entró a este cine que hoy muchos debaten que si es cine de ficheras o que si es sexy comedias, pero ella tuvo que demostrar que no nada más podía ser este tipo de cine, porque cuando una mujer es guapa, no falta
quien piense que es para lo único que sirve. Y aquí muchos se equivocaron porque con los años Isaura construyó una carrera donde interpretaba a mujeres elegantes, madres y figuras de carácter, sobre todo en la televisión donde interpretó villanas que le hacían la vida imposible a la protagonista de la telenovela, con mucha presencia y siempre muchísimo carácter de esas escenas que se tienen que sostener y que le dan mucho peso a la historia.
4 años. 4 años. Bueno, los cumplimos hasta mayo. Y Saura tuvo muchos novios, muchos amantes, pero un solo esposo. Y es que durante años llegó a decirse que estuvo casada con Claudio Báez, incluso que había tenido hijas con él, pero ella misma ha dicho que no, que eso no es verdad. Y es que dijo la Cris que Claudio Báez fue un actor muy lindo, un buen compañero y una persona querida, pero nunca fue su esposo, tampoco tuvo hijas con él y ella lo desmiente cada vez que tiene la oportunidad.
Pero quien sí marcó su vida fue Sergio Sánchez. A él lo conoció gracias a Fabián Lavalle en la casa de Blanca Sánchez, hermana de Sergio. Y desde ese encuentro Isaura sintió que había encontrado el hombre que siempre había soñado. Con Sergio formó una familia y tuvo un hijo con él llamado Sergio Isauro, un niño que fue planeado, querido y muy esperado.
Ella asegura que quería tener solo una pareja, sino un buen padre para su hijo. Pero esa historia terminó de una manera dolorosa, porque Sergio murió de cáncer después de haber vivido con un solo riñón durante años, porque se lo había donado a su hermana Blanca Sánchez. Para Isaura la pérdida fue enorme.
Ella ha dicho que nunca ha amado ni cree poder amar a nadie como amó a Sergio. Después de la muerte de Sergio Sánchez el 18 de septiembre del año 2004, Isaura Espinoza no volvió a casarse. Yo sí estuve con él lo más que pude. Yo me Bueno, yo te voy a contar una cosa. Ahí está. cuenta y no porque se cerrara al amor, sino porque aquel hombre le dejó una huella demasiado profunda.
Ella misma ha contado que lo sigue extrañando como desde el primer día. Pero amigos, también hay historia con el zorro plateado, el que decía arroz. Y es que se dice que Mauricio se la quería echar al plato. Hasta le pidió el anillo. Digo, le dio un anillo que había sido de su mamá. Y dicen que Mauricio tenía gestos y actitudes hacia ella, que le hacían pensar que a lo mejor la pretendía.
Mauricio Garcés, El anillo y la duda que quedó viva. Mauricio Garcés era el galán que muchas veían de lejos, porque el Señor traía fama de conquistador, mirada de peligro y elegancia de hombre que no pedía permiso para robar suspiros. Y cuando se cruzó con Isaura, joven, guapa, y con esa presencia que llamaba la atención sin hacer escándalo, el ambiente se puso sabroso, porque según el chisme de pasillo, Mauricio la miraba distinto, la cuidaba demasiado y la trataba con una delicadeza que no parecía cualquier
cortesía de compañero. me regaló un anillo que había sido de su madre que todo se quedado así diciendo qué héro Pero el detalle que dejó a más de uno con la ceja levantada fue el famoso anillo y Saura contó que Mauricio Garcés le regaló un anillo que había sido de su mamá. Y ahí sí, como dice mi vecina la Tula, un hombre no anda regalando joyas de la mamá, no más porque amaneció generoso.
Eso ya huele a cariño guardado, a intención disfrazada y a sentimiento que no se decía de frente, pero se asomaba por los ojos. Además, cuando trabajaban juntos, él cuidaba que no le mandaran copas, o sea, la tenía protegida, vigilada y bien respetada. Y claro, una se pregunta, ¿era pura caballerosidad o al galán se le estaba cayendo la baba en silencio por aquella actriz que le movía el tapete? Nunca hubo romense confirmado, pero quedó ese misterio sabroso.
El anillo, las miradas, los cuidados y ese trato especial dejaron la duda servida en charola de plata. Te lo juro, me era tan respetuoso, era un hombre tan caballero. ¿Tú crees que Mauricio Garcés solo fue caballeroso con Isaura o ese anillo era una confesión que nunca se atrevió a decir con palabras? Y fíjense amigos que por poco la borran para siempre de la televisión, todo por estar en una cena.
Sí, como lo oyen, por una simple escena, porque allí Sergio Gori criticó a Yalixia Aparicio. Este chisme hirvió más recio que el caldero de Newurc Marcos y se puso más sabroso que la ayuda de Oaxaca, porque todo el mundo salió a defender a Yalicia Aparicio y a Isaura se la pusieron como camote. La polémica con Yalita que le cayó como balde de agua fría y cuando parecía que Isaura ya tenía una carrera tranquila sin meterse en tanto relajo, llegó la polémica que la puso otra vez en boca de todos.
Todo pasó alrededor de Yalitza Aparicio, cuando la película Roma estaba en plena fiebre por los premios y las nominaciones al Óscar tenían a medio mundo opinando, unos aplaudiendo como si fuera misa de domingo y otros con la ceja levantada diciendo, “Espérate tantito, tampoco nos vayamos de largo.” En una comida donde también estaba Sergio Goiri, el ambiente se calentó por los comentarios hacia Yalitsa.
Y aunque el golpe más fuerte se lo llevó Goiri por la forma en que se expresó, Yura tampoco salió limpia del remolino, porque ella también opinó sobre las nominaciones y dejó ver que para su gusto aquello estaba demasiado inflado y ahí fue donde las redes se le fueron encima. Porque en esos tiempos decir algo sobre Yalitsa era como aventar un cerillo en pasto seco, una palabra mal puesta, una opinión atravesada, una frase dicha en confianza.
Yaz el chisme ya estaba corriendo más rápido que deuda de comadre. Esto mirando una primera actriz es porque ya tienes una trayectoria. Eso te hace al menos en este país. Yura no fue la que soltó la frase más dura, pero sí quedó sentada en la mesa del escándalo. Y en el mundo del espectáculo eso pesa, porque a veces no hace falta gritar para que te señalen.
Basta con estar ahí, opinar tantito y que la cámara te agarre en pleno hervidero. La actriz venía de otra escuela, de una generación donde muchas figuras tuvieron que picar piedra, hacer teatro, cine, televisión, comerciales y aguantar años para que les dieran un lugar. Por eso su comentario sonó a reclamo de vieja guardia, como diciendo, “Aquí muchas se han partido el lomo por décadas y de pronto llega alguien con una sola película y ya está en la conversación del Óscar.
” Y ahí está la pua. Porque el debate no era solamente sobre talento, también era sobre mérito, trayectoria, oportunidad y ese golpe de suerte que a veces la industria reparte de manera misteriosa, como si sacara los nombres de una tómbola fina. Para unos, Isaura se vio dura, para otros solo dijo lo que muchos pensaban bajito, pero lo cierto es que esa polémica la dejó embarrada en una discusión enorme donde ya no importaba tanto el matiz, sino de qué lado del pleito te acomodaban las redes.
Después de las críticas por el tema de Yalita Aparicio, Isaura no salió a retractarse ni a endulzar sus palabras para quedar bien con las redes. La actriz se mantuvo firme en su postura y dejó claro que para su manera de ver las cosas, aquella nominación tenía más de movimiento político que de reconocimiento actoral. Pero de su primera actriz, pues sí me parece como que no sé, mi punto de vista es ese.
Y ahí fue donde el chisme volvió a aprender, porque como diría la vecina Tula, una cosa es que te caiga la crítica encima y otra muy distinta es tragarte tu opinión solo porque medio mundo ya trae la antorcha encendida. Y así una actriz con décadas de carrera terminó metida en el ojo del huracán por opinar sobre una nominación que dividió al público.
Porque en la farándula hay comentarios que se los lleva el viento, pero otros se quedan pegados como chicle en un zapato nuevo. ¿Tú crees que Isaura fue injusta con Yalita o simplemente dijo en voz alta lo que muchos en el medio no se atrevían a decir? La mujer que sigue de pie. Hoy Isabura Espinoa tiene 69 años y sigue siendo una mujer vigente con una carrera que ya pasó las cinco décadas entre cine, teatro y televisión.
En 2023 participó en la telenovela Eternamente amándonos, donde interpretó a la terapeuta y en cine uno de sus trabajos más recientes fue Amor a fuego lento, película de 2024, dirigida por René Bueno, donde aparece como parte del elenco junto a Osvaldo de León y Dana García. Actualmente, Isaura lleva una vida más tranquila en Tequisquiapan, lejos del escándalo diario, pero no de su historia.
Ahí vive con más calma, disfrutando otra etapa de su vida después de haber sobrevivido a una enfermedad durísima, de haber conocido el divorcio, de haber vuelto a amar con Sergio Sánchez y de haber enfrentado una viudez que la marcó para siempre con su voz ronca, su presencia elegante y esa fuerza que no necesita presumir.
Y Saura sigue siendo una mujer que carga historia, cicatrices y memoria, una actriz que todavía aparece, todavía trabaja y todavía tiene mucho que contar. aunque ya no tenga que demostrarle nada a nadie.