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HARFUCH DESTAPA el SECRETO que CAMBIA la MUERTE de JORGE NEGRETE PARA SIEMPRE

HARFUCH DESTAPA el SECRETO que CAMBIA la MUERTE de JORGE NEGRETE PARA SIEMPRE

Diciembre de 1953, Los Ángeles, California. Jorge Negrete tiene 42 [música] años y lleva tr semanas internado en el Sidars of Lebanon Hospital. La prensa mexicana sigue su estado de salud con la misma atención con que sigue a los presidentes. Los cables llegan a la redacción de los periódicos [música] cada pocas horas.

 Estable, delicado, fuera de peligro. En observación, el 5 de diciembre a las 10 de [música] la noche, Jorge Negrete muere. La versión oficial dice cirrosis hepática, una enfermedad que avanzó rápido, que complicó otros órganos, que al final fue más [música] de lo que el cuerpo pudo soportar. México llora. Los periódicos sacan sus portadas con el charro cantor en blanco y negro.

 Las radios pasan sus canciones durante días. En Guanajuato, donde [música] nació, hay misas y procesiones que nadie organizó porque no hacía falta organizar nada. La gente fue sola. Eso es lo que México supo en diciembre de 1953. Lo que no supo es lo que Harfuch encontró cuando empezó a revisar el expediente médico [música] que el hospital de Los Ángeles archivó esa noche.

 Un expediente que nadie había solicitado en 70 años y que contiene algo que la versión oficial dejó [música] fuera. Harf tardó 18 meses en obtener acceso a ese expediente. Los archivos hospitalarios de California tienen sus propios protocolos para los casos históricos. sus propios tiempos, sus propios abogados que revisan cada solicitud.

 18 meses de gestiones, de correspondencia, de esperar que los procesos burocráticos avanzaran. Cuando el expediente llegó, eran 143 páginas. Harfush las leyó todas y en la página 87 encontró algo que le hizo detenerse. Una anotación del médico de guardia de la noche del 5 de diciembre. Una anotación de cuatro líneas escrita a mano con la letra comprimida de quien tiene prisa, [música] que describe las circunstancias exactas de los últimos minutos [música] antes del fallecimiento.

Las primeras tres líneas son clínicas, signos vitales, tiempo de respuesta, intervención del equipo. La cuarta línea es diferente. La cuarta línea dice que en el momento del fallecimiento había tres personas en la habitación. Además del personal médico, [música] tres personas, el expediente registra sus nombres.

 Dos de ellos son los que cualquiera esperaría encontrar. El tercero no. El tercero es un nombre que Harfch tardó [música] 4 semanas en identificar. Un nombre que no aparece en ninguna biografía [música] de Jorge Negrete, que no está en ninguna crónica de esa noche, [música] que no fue mencionado por ninguno de los periodistas mexicanos que cubrieron la muerte del charro [música] cantor desde Los Ángeles, pero que estaba ahí en la página 87 del expediente con fecha y hora, escrito por el médico de guardia que esa noche fue testigo de [música] lo

que pasó en esa habitación y lo que ese nombre revela cuando se entiende quién era Esa persona abre una parte de la historia de Jorge Negrete que 70 años de biografías oficiales mantuvieron cerrada. Antes de contarle lo que encontró Harf en ese expediente, tiene que entender algo sobre la enfermedad que mató a Jorge Negrete.

 La cirrosis hepática que aparece en el certificado de defunción era real. Los análisis del hospital lo confirman. El hígado de Negrete estaba dañado de manera severa desde meses antes de su internamiento. Eso no está en disputa. Lo que sí está [música] en disputa, lo que el expediente documenta con una precisión que los médicos forenses que Harfuch consultó [música] describieron como inhabitual para los estándares de la época es la velocidad del deterioro en los últimos [música] 10 días.

 Un paciente con cirrosis en el grado que presentaba Negrete al ingresar al hospital podía vivir semanas. podía vivir meses. En algunos casos, con los cuidados adecuados, podía estabilizarse durante años [música] sin llegar a un desenlace fatal. Negrete ingresó el 18 de noviembre, murió el 5 de diciembre, 17 días.

 Los médicos forenses que revisaron el [música] expediente a petición de Harfuch señalaron algo en los registros de los últimos 10 [música] días, que los protocolos del hospital de 1953 no registraron con suficiente claridad, pero que sí dejan rastro. En los datos clínicos que sí [música] se anotaron, un patrón de deterioro que no corresponde exactamente a la progresión natural de la cirrosis que Negrete [música] tenía documentada al ingresar.

 Un deterioro que se aceleró y que se aceleró de una manera específica. Ahora hay que [música] hablar del tercer nombre de la página 87. El hombre que estaba en esa habitación la [música] noche del 5 de diciembre y cuyo nombre no aparece en ninguna crónica de ese día se llamaba Rodolfo [música] Fierro Villalobos. Harfuch tardó cuatro semanas en identificarlo [música] porque el nombre en sí mismo no decía nada.

 Fierro Villalobos era una figura del mundo del espectáculo [música] mexicano en los años 50, pero no como actor ni como director. Era un intermediario, el tipo de persona que existe en todas las industrias [música] donde el dinero y el poder se concentran en pocas manos. Alguien que conoce a todo el mundo, que facilita acuerdos, que mueve información de un [música] lado a otro y cobra por ello.

 Fierro Villalobos había trabajado como intermediario entre los estudios y el sindicato de actores [música] durante años. conocía a Negrete. Había participado en al menos tres negociaciones sindicales, donde Negrete fue la figura [música] central y tenía vínculos documentados con un grupo de productores que llevaban años en conflicto [música] con Negrete por el control de los acuerdos de distribución cinematográfica en el mercado latinoamericano.

 Un conflicto que generaba cantidades de dinero considerables. Un conflicto que Negrete había estado ganando. Parfuch cruzó el nombre de Fierro Villalobos con los registros de migración de la época, los registros de entrada y salida de México a Estados Unidos que el gobierno mexicano mantenía en esa época para los viajeros frecuentes.

 Fierro Villalobos entró a [música] Estados Unidos por el aeropuerto de Los Ángeles el 2 de diciembre de 1953. Tres días antes de la muerte de Negrete, Harfuch buscó el motivo del viaje [música] en los registros disponibles. Los registros de migración de esa época no registran el motivo, solo el nombre, la fecha, el [música] punto de entrada.

Pero hay otra fuente. En los archivos del hotel Beverly Wilshi [música] de Los Ángeles, donde Harfuch accedió a los registros históricos de [música] huéspedes a través de un proceso de solicitud que tardó meses, hay una entrada para Rodolfo Fierro [música] Villalobos correspondiente al 2 de diciembre de 1953.

Una habitación reservada para cuatro [música] noches pagada con anticipación. Cuatro noches que cubrían del 2 al 6 de diciembre. Fierro Villalobos fue a Los Ángeles [música] sabiendo que iba a quedarse cuatro noches. Llegó el dos. Negrete murió el 5 y en el expediente del hospital la anotación del médico de [música] guardia pone el nombre de Fierro Villalobos entre las personas presentes en la habitación en los últimos minutos.

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