mundo que todo lo que se contaba sobre Venezuela era mentira del imperialismo yankee. Venezuela no es como te dicen las redes. No era una operación improvisada, era sistemática. Michelo no fue el único. Viajaron periodistas argentinos que después admitieron que el gobierno venezolano les financió el viaje y el alojamiento.
Viajó un grupo de 11 militantes de la agrupación kirchnerista La Neurona Rebel, cuyos pasajes desde Argentina con escala en Colombia costaban $4,000 por persona, $44,000 solo en pasajes para 11 personas, sin que nadie pudiera explicar de dónde salió esa plata. se hospedaron en el hotel Renaissance de cuatro estrellas, igual que Michele en su primera semana.
Y también grabaron todo y lo subieron a sus propias redes, lo que permitió documentar cada detalle. El periodista Alejandro Kinski fue a las elecciones venezolanas y se hospedó en el mismo hotel cinco estrellas que Michelo. La diferencia es que Kinski lo dijo en cámara. La Universidad Internacional de las Comunicaciones de Venezuela me financió el viaje y la estadilla.
Así de simple, así de abierto. Universidad Internacional de las Comunicaciones de Venezuela me financió el viaje a Venezuela. Michelo nunca lo dijo, pero los números lo dicen por él. El 10 de septiembre de 2024, Michelo subió su primer video grabado en Venezuela. No fue solo, se llevó a Javi Flama, otro creador de contenido argentino.
Los pasajes con escala obligatoria en Colombia salían entre 800 y $,400 por persona. Dos personas ida y vuelta entre 3,200 y 5,600. Solo en pasajes. El primer día de estadía, Michelo y Javi quisieron vivir la experiencia culinaria de cualquier venezolano promedio. Elegieron el buffet del hotel Renesance de Caracas, cuatro estrellas.
La factura $8 para dos personas. Esa misma noche se quedaron a dormir ahí $152 la habitación doble. Eso duró hasta el 23 de septiembre cuando el respaldar de la cama que aparecía en los videos cambió. El nuevo respaldar correspondía al gran Melia Caracas Hotel Cinco estrellas. 231 la noche por habitación con impuestos. Javi Flama tenía su propia habitación idéntica.
comían dos veces por día en el restaurante del hotel con un costo estimado de $16 diarios entre los dos. Los últimos videos grabados desde ese hotel son del 1 de diciembre de 2024. Contando solo alojamiento y comida desde la llegada hasta principios de diciembre, la Revolución Bolivariana de Michel costó aproximadamente $48,600. Sin contar los pasajes, sin contar que a mediados de diciembre apareció en un video averiguando precios de departamentos en Caracas porque se estaban comprando una casa.
La pregunta obvia es de dónde salía esa plata. Michelo tiene dos respuestas. La primera, lo pagué con mi plata con mis canales. La segunda, con los cursos de redes sociales que damos en Venezuela. Los cursos empezaron en octubre, un mes después de haber llegado, cobraban $200 por persona en un país donde el salario mínimo son 0.
23 mensuales. O sea, que alguien esperó 13 días de hotel cuatro estrellas más 5 semanas de hotel cinco estrellas sin cobrarle nada, fiado hasta que los cursos arrancaran. No hay forma de que los números cierren, no hay forma de que eso sea plata propia ni de cursos de TikTok. Y él lo sabe. Por eso nunca respondió la pregunta de Frente.
Siempre tiró una evasiva, siempre habló de otra cosa, siempre acusó de ultraderechista al que preguntaba. Lo que sí hizo, en cambio, mientras vivía en esos hoteles, fue construir el relato que le pedían. Los primeros videos desde Venezuela siguen un patrón muy claro. Michelo muestra supermercados con góndolas llenas, muestra gente en restaurantes, muestra el subte de Caracas y dice que es mejor que el de Buenos Aires.
Muestra el precio del transporte público, $2.50 para ir 20 km y lo compara con lo que cuesta en Argentina. Esto pagamos por un par de cuadras en Argentina, dice. Sin mencionar que el venezolano promedio gana $3 al mes y no puede pagarlo. El contexto nunca aparece. La función del contenido no es informar, es construir una imagen específica para una audiencia específica que el régimen quiere alcanzar.
A mediados de septiembre ya estaba en la Asamblea Nacional Venezolana el órgano legislativo integrado exclusivamente por chavistas después de que la oposición boicoteara las elecciones legislativas de 2020 por considerarlas fraudulentas. El 17 de septiembre, Jorge Rodríguez, presidente de esa asamblea, le cedió el micrófono. Michelo, subió al podio, dio un discurso.
Dijo que no se arrepentía de haber perdido su cuenta de TikTok porque Venezuela valía más que eso. No me arrepiento de haber perdido la cuenta. Rodríguez lo presentó como un comunicador que luchaba contra la desinformación del imperialismo. El tipo que meses antes llamaba dictador a Maduro en sus videos, ahora era el vocero digital de su régimen.
Y entonces llegó el momento que lo hizo viral de una manera que nadie esperaba. El 15 de octubre de 2024, Michelo fue invitado al programa con Maduro Más, el streaming oficial del gobierno venezolano conducido por el propio presidente. Michelo llegó al estudio y publicó en Instagram: “Tenemos el honor de que uno de los mejores presidentes del mundo nos invite a hablar de redes sociales.
Nos ilumina con su valor y sabiduría en esta lucha contra el fascismo. Que viva Venezuela, que viva Nicolás Maduro.” En el programa, Maduro habló de los 23 millones de seguidores que Michelo había perdido en TikTok. Michelo sugirió que se los habían borrado por cantar una canción en defensa de Venezuela. Venezuela no es como esa canción es buenísima.
Y entonces pasó lo que pasó. Maduro empezó a cantar, Michelo empezó a bailar. El presidente de Venezuela en cadena nacional cantando a dúo con un tiktoker argentino de traje de luces. Venezuela no es como te dicen las redes, aquí hay mucha paz y un pueblo muy alegre. El video se volvió viral en todo el continente en cuestión de horas, no por las razones que Michele esperaba.
Se convirtió en meme instantáneo. En Argentina alguien editó el baile de Michelo frente a la esma con el texto Michelo en 1978. En Venezuela, los 7,7 millones de exiliados que habían huído del régimen lo miraban desde afuera. El director de comunicación digital de la presidencia argentina, Juan Doy, lo comparó públicamente con Walter Duranti, el periodista que fue invitado a la Unión Soviética por Stalin para blanquear su imagen ante el mundo y ganó un premio Pullixer mintiendo sobre el holo deor.
La comparación era incómoda porque era exacta y por si faltaba algo para completar la imagen. Ese mismo octubre Michelo apareció celebrando la Navidad. En octubre, decoración navideña, espíritu festivo bolivariano, brindis de la revolución, 2 meses antes de diciembre. Mientras en los barrios populares venezolanos el 80% de los hogares necesitaba asistencia del Estado para llegar a fin de mes, Michelo festejaba la Navidad anticipada en un hotel Cinco estrellas con los gastos pagos por el régimen que gobernaba ese
país. El hombre que en 2023 había dicho que no se iban a arrodillar ante nadie, estaba bailando para una dictadura frente a las cámaras del estado. Antes de hablar de Andreina, hay que hablar del Elicoide. Y hay que hacerlo en serio porque lo que Micheleo hizo ahí no fue una metida de pata, fue una operación deliberada.

El H el Elicoide es una estructura en espiral construida en los años 50 en Caracas, originalmente diseñada como un centro comercial futurista que nunca funcionó. Desde los años 80 es sede del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, el CBI. No es un lugar sobre el que haya debate académico ni versiones encontradas. La misión internacional independiente de determinación de los hechos de Naciones Unidas sobre Venezuela concluyó formalmente que el Elicoide cuenta con salas de tortura.
Amnesty International y Human Rights Watch tienen documentación extensa y consistente sobre lo que ocurre ahí adentro. La misión de la ONU describió los patrones de tortura con un nivel de detalle que es difícil de leer. Los detenidos son sometidos a posiciones forzadas que el propio régimen bautizó con nombres: la crucifixión, brazos extendidos y esposados a tubos o rejillas metálicas y el pulpo.
Un cinturón metálico con cadenas que inmoviliza simultáneamente la muñeca y los tobillos. Se documenta fixia con bolsas de plástico, golpes con objetos contundentes, descargas eléctricas en genitales y otras partes del cuerpo, amenazas de muerte a los detenidos y a sus familias. Periodos de encadenamiento prolongado en celdas de aislamiento sin luz natural.
Cuando las organizaciones de derechos humanos hicieron sus conteos en 2024, había 92 presos políticos, específicamente en el Elicoide, de un total de aproximadamente 900 en todo el sistema carcelario venezolano. Eso es lo que funciona adentro de ese edificio, no un restaurante, no una cancha de basket. Los casos concretos son los que hacen imposible ignorar la magnitud de lo que Michelo Blanquio cuando bailó en esos pasillos.
Freddy Superlano era el coordinador nacional del Partido opositor Voluntad Popular. El 30 de julio de 2024, hombres encapuchados lo privaron de la libertad en plena calle. Fue trasladado al Elicoide. Su esposa, Aurora Silva, solo sabía que estaba vivo porque los guardias le entregaban su ropa sucia y pequeñas notas escritas a mano, donde le pedía artículos de primera necesidad.
Así estuvo meses sin proceso formal, sin acceso a abogado de su elección incomunicado del mundo. Cuando Michelo bailaba en los pasillos del Elicoide en septiembre de 2024, Superlano llevaba semanas en ese mismo edificio. Américo de Gracia era alcalde retirado. Había decidido alejarse de la política en 2023, pero fue a votar el 28 de julio de 2024, simplemente a votar en las elecciones presidenciales.
Eso fue suficiente. El 7 de agosto, hombres encapuchados lo interceptaron camino a una cita médica. Su familia pasó 380 días sin poder comunicarse con él directamente. Fue liberado en agosto de 2025 después de más de un año en el Elicoide. Y hay un caso que tiene una resonancia particular cuando se piensa en la canción Venezuela no es como te dicen las redes.
Willly Artega era violinista, tenía 23 años y se había vuelto de las protestas de 2017 por tocar su instrumento frente a los cordones policiales mientras lo rodeaban con escudos y gases lacrimógenos. Lo arrestaron el 27 de julio de 2017. Lo que le pasó adentro lo contó el mismo cuando salió. Le quemaron el cabello con un encendedor, lo golpearon con un tubo de metal detrás de la cabeza causándole una hemorragia interna que lo dejó sordo de un oído y fue trasladado cuatro veces en 21 días.
Luego de ser liberado bajo medidas cautelares, el propio Diosdado Cabello lo obligó a aparecer en televisión afirmando que apoyaba al gobierno. Willy se fue de Venezuela sin decirle a su familia, no sabía cuándo iba a poder volver. Esos son los nombres que Michelo reemplazó con un paso de baile y la frase Rebonito. Cuando entró al elicoide, Michelo dijo al final del video.
En elide no hay personas torturadas. Lo dijo mirando a cámara. No como una opinión, como un dato, con la misma confianza con la que alguien describiría el tiempo que hace afuera. Eso no es ignorancia. Un hombre con acceso directo a los funcionarios del régimen que lleva meses en el país, que lee las noticias internacionales, sabe perfectamente qué es ese edificio.
Lo que hizo fue exactamente lo que le pagaban para hacer, producir contenido que le quitara peso moral a un lugar documentado como centro de tortura para que cuando alguien buscara el Hicocoy de Venezuela encontrara también un tiktoker argentino bailando y diciendo que estaba rebonito.
Ahora bien, mientras Michelo bailaba en el Elicoide y decía que Venezuela era un paraíso, en ese mismo país estaba detenido Nauel Gallo. Gallo era un gendarme argentino de 34 años. Había cruzado la frontera desde Colombia en diciembre de 2024 para visitar a su esposa venezolana y a su hijo de 2 años que llevaban 7 meses viviendo allá.
El régimen de Maduro lo arrestó. construyó el relato de que había ido a asesinar a la vicepresidenta Delc Rodríguez y lo encerró sin proceso legal válido. Un ciudadano argentino preso en un país extranjero por cruzar una frontera para ver a su mujer y a su hijo con una acusación que ningún organismo internacional tomó en serio.
El gobierno argentino de Miley exigió su liberación. La cancillería se movió. Organizaciones de derechos humanos denunciaron el caso. Fue noticia en todos los medios de Argentina. durante semanas. ¿Qué hizo Michelo? Tomó las imágenes de Gallo preso que el propio chavismo filtró como herramienta de propaganda esas fotos humillantes que los regímenes usan para mostrar que tienen el control y las difundió en sus redes con un comentario.
¿Por qué no hablas de Agustín Gallo? Aquí está, amigo, totalmente perfecto, bien cuidadito. Un compatriota preso injustamente siendo usado como moneda de cambio por una dictadura y Michelo haciendo el trabajo de relaciones públicas. de los que lo tenían encerrado. Eso es lo que hay que tener en mente cuando se habla de lo que vino después con Andreina, porque el caso Gallo muestra que el mecanismo ya estaba aceitado.
Michelo sabía exactamente lo que el régimen le pedía en cada situación y lo hacía sin titubear. El 5 de enero de 2025, en el boulevard de Sabana Grande en Caracas, Michelo estaba grabando uno de sus videos habituales cuando una mujer se le cruzó. Su nombre es Andreina Rodríguez, contadora venezolana. Lo que hizo fue lo más simple del mundo. Lo encaró.
Le dijo que estaba viviendo en el país con plata del estado mientras los venezolanos pasaban hambre. Le dijo lo que era evidente para cualquiera que mirara los números. le dijo lo que una persona con dos dedos de frente le diría Pken alguien que se hospeda en hoteles cinco estrellas para grabar videos diciendo que todo está bien en un país donde el 80% de los hogares necesita asistencia estatal para sobrevivir.
El cruce fue acalorado. Michelo le gritó que el imperialismo era el responsable de todo. Le habló de Corina Machado, de bases norteamericanas, de niños robados por el imperialismo. La mujer tenía una cerveza en la mano. En un momento, Michelo agarró una botella de whisky Black Label de una mesa cercana que no era de Andreina, era de otro tipo que estaba ahí y la acusó de estar tomando Black Label mientras decía que la mataban de hambre. Después editó el video.
Esto es importante entenderlo en detalle porque no es un descuido, es una manipulación calculada. Michelo censuró el audio en el momento exacto en que se escucha al dueño de la botella diciéndole, “Págame la botella.” recortó ese fragmento, eliminó el contexto que mostraba que el whisky no era de Andreína, la presentó como una mujer violenta, agresora, desestabilizadora.
Subió ese video editado a sus redes y lo dejó circular para que quede claro el mecanismo que activó con eso. En Venezuela existe la ley de odio promulgada en 2017, que criminaliza cualquier expresión que el régimen interprete como promotora del odio, la discriminación o la intolerancia. Es una ley deliberadamente vaga.
diseñada para que casi cualquier cosa que diga un opositor pueda ser encuadrada como delito. Un mes en el H elide y justamente por culpa de Michelo, pero injustamente ya lleva un año y un mes detenida en el Elicoide. El terrorismo, incitación al odio y traición a la patria, lo cual es falso. Hola.
Eh, hago este video porque hay personas que no sabían lo de Andreina. Eh, obviamente no podía hablar, no podía decir nada. Mi Instagram es solamente para amigos y familiares y una otra otra persona que se suma, pues no pudimos decir nada a tiempo por el por el miedo y el terror que se sembró en el país. El video de mi prima se hizo viral porque eso lo hizo este chico llamado Michel, una persona que yo ni siquiera en mi vida en mi vida sabía que existía.
Pues sí existe la operación Tun Tun. Mi prima Andreina fue víctima de Michelo y ella está detenida. Lleva un año en el Elicoide. Bajo esa ley, enfrentarle la realidad a un vocero del régimen en la vía pública puede costarte años de cárcel. Y existe también la campaña Tun Tun, cuando Maduro perdió las elecciones de julio de 2024 y decidió quedarse en el poder.
De todos modos, el régimen necesitaba silenciar a los que todavía en Venezuela se animaban a protestar o hablar. La estrategia fue sencilla y aterradora. rastrear en redes sociales a personas que llamaran a marchas, que criticaran al gobierno, que aparecieran en videos cuestionando al régimen, encontrarlos, ir a su casa, tocar la puerta, llevarlos, filmarlos obligados a pedir disculpas, a veces soltarlos, a veces no.
Michelo publicó el video de Andreina el 5 de enero, 6 días después, el 11 de enero de 2025, cuerpos de seguridad fueron a su casa, la sacaron, se la llevaron alicoide, el mismo elicoide que Michelo había declarado rebonito. Días después circuló un video grabado adentro del helicoide Andreina con las manos en la espalda, visiblemente atemorizada debido al que tuve con el argentino Michel un local nocturno de Sabana Grande, pido disculpas por el desorden público que causé.
Esa música amenazante que se escucha de fondo la agregó el régimen. Es parte del lenguaje audiovisual de la campaña Tun Tun, diseñada específicamente para que la gente tenga miedo de cuestionar públicamente a cualquier vocero del chavismo. Los cargos formales contra Andreina Rodríguez, traición a la patria, terrorismo e incitación al odio, por haberle dicho a un tiktoker argentino que estaba viviendo de lujo con plata del estado.
Lo que siguió fue un año y un mes de detención en el Elicoide, el lugar en el que Michelo había bailado. Durante ese tiempo, organizaciones de derechos humanos como Bente Venezuela y el Comité para la liberación de los presos políticos llevaron el caso internacionalmente. Su madre, Mireella Rodríguez salió a hablar en medios.
Hubo protestas frente al Palacio de Justicia de Caracas en febrero de 2026, exigiendo su liberación junto a otros presos políticos. Andreina fue liberada el 24 de febrero de 2026 en el marco de la ley de amnistía promulgada por la presidenta encargada Dels Rodríguez. Tras la caída del Maduro, el comité para la liberación de los presos políticos confirmó la escarcelación.
Las imágenes del momento en que su madre Mireya recibió la noticia circularon en medios de todo el continente. La mujer se descompensó de la emoción. Tuvieron que sostenerla para que no cayera al suelo. Mireya llamó a Michelo, autor intelectual de la detención. Michelo, mientras Andreina estuvo presa durante ese año y un mes, siguió subiendo videos.
Siguió en Venezuela, siguió defendiendo al régimen, no hizo ninguna referencia pública al caso. Hay un patrón en la conducta de Michelo durante toda la saga venezolana que vale la pena ver completo porque no es una serie de episodios aislados, es una escalada constante y deliberada. Cuando llegó en septiembre de 2024 el contenido era relativamente moderado.
Supermercados, transporte, comida. Venezuela no es como te dicen. La función era de blanqueo suave, mostrar normalidad donde no la había, nada que comprometiera demasiado. A medida que fue afianzando su posición dentro del régimen, programa de televisión con Maduro, Asamblea Nacional, acceso a funcionarios, el contenido fue escalando.
Demostrar supermercados pasó a producir propaganda activa. de propaganda pasó a participar directamente en acciones del régimen y de ahí pasó al personaje del soldado. A fines de 2024 y principios de 2025, Michelo se puso uniforme. Grababa desde guardias nocturnas frente al Mar Caribe comiendo filet de pescado.
Acá el comando Michel reportando desde las costas venezolanas. Pueden ver todo con total normalidad. Otra vez papá de guardia para que se queden tranquilos. publicó videos retando directamente al ejército norteamericano. ¿Qué pasó con el ejército norteamericano? Desplegaron su ejército nuclear en el Caribe. ¿Qué pasa que no quieren entrar? Si aquí solo les vamos a dar paso.
Los militares de USA les ganan fácil a Venezuela. ¿Cómo será que se han cagado luego de que Nicolás Maduro desplegó los 4,5 millones de milicianos? Cuando el ejército norteamericano se retiró temporalmente por un huracán, Michele grabó un video desde la costa con el océano de fondo. Yo no veo ningún huracán por acá. ¿Ustedes ven algo? Creo que alguien se [ __ ] bien cagado y tienen que poner una excusa.
Grabó canciones, una específicamente dedicada a Trump con letra Venezuela no es tu tierra, Donald Trump. El petróleo de aquí no te lo llevarás. Nosotros queremos Peace Forever y ustedes quieren guerra. Sus bombas no podrán. Con los hijos de Bolívar defenderemos Latinoamérica. La produjo, la editó, la distribuyó como si fuera un hit de resistencia antiimperialista.
Donald Trump, amigo de Epstein, te hicimos esta canción desde el Caribe venezolano. Venezuela quiere paz. Y cuando venezolanos en el exterior, venezolanos que habían tenido que abandonar el país que Michelo blanqueaba desde un hotel cinco estrellas, lo criticaban en redes. Michelo los insultaba con una agresividad que era difícil de justificar como simple debate político.
En un video mirando directo a cámara les dijo, “¿Y ustedes se ven al espejo? Aunque la Mona se vista de seda, mona se queda. Vos vas a seguir siendo un mono, ¿me entendés? Mírense al espejo. Ustedes se parecen a los que vienen a liberarlos. tienen por lo menos el mismo color de piel.
Insultos raciales a las víctimas del régimen que estaba promocionando, gente que había perdido familia, que había cruzado selvas y fronteras para escapar de exactamente el sistema que Micheleo defendía. Eso fue lo que les dijo. La escalada siguió hasta el último momento. El 3 de enero de 2026, horas antes de los ataques, Michelo todavía estaba en modo desafío total, ¿no? Todavía cantaba que las bombas no podrían con los hijos de Bolívar.
todavía se reía de los que decían que algo podía pasar. Y entonces llegó la noche del 3 de enero. [ __ ] mamá. Huevo, qué locura. [ __ ] [ __ ] se prendió el pedo en esa [ __ ] Huevo. Michelo estaba en Caracas cuando empezaron las explosiones. El operativo militar estadounidense que culminó con la captura de Nicolás Maduro y Cilia Flores fue rápido, coordinado y definitivo.
Fuerzas especiales, drones, corte de electricidad en sectores clave de la ciudad. Caracas amaneció diferente y Michelo lo vio desde su balcón. Grabó un video. La voz era completamente distinta a todos los videos anteriores, sin risas, sin canciones, sin el tono desafiante del soldado bolivariano comiendo pescado en la playa. Vi explosiones acá en la ciudad de Caracas en diferentes puntos y hasta ahora nadie ha declarado nada, ni el gobierno de Estados Unidos, ni tampoco el gobierno de Venezuela.
explotó en varios lugares y bueno, como les digo, se escuchaban ruidos de aviones. Se fue la luz en la mitad de Caracas. El hombre que semanas antes había cantado que las bombas no podrían con los hijos de Bolívar estaba grabando desde un balcón oscuro con el teléfono temblándole en la mano.
En los videos siguientes intentó mantener el relato, pero era visible que algo se había roto. Habló de civiles inocentes, de niños, de catástrofe humanitaria. Alguien en internet le preguntó por qué ya no se reía. ¿Ustedes saben lo que es escuchar gritos de personas inocentes, sobre todo de niños? Ver a civiles que han perdido a su familia, respondió con una gravedad que no había tenido nunca para referirse a los 7,7 millones de venezolanos que habían huído del régimen que él defendía.
Esa misma crisis humanitaria existía cuando él decía que Venezuela era un paraíso. Existía cuando Andreina estaba encerrada en el Elicoide. La diferencia es que ahora le tocaba a él estar en el medio después de esos últimos videos. Silencio. 72 horas sin nada en ninguna plataforma. Después del silencio, una foto filtrada. Michelo con gorra como intentando no ser reconocido.
Una valija. Nadie supo con certeza a dónde iba. En Argentina el meme más viral fue una edición del baile de Michelo frente a la esma con el texto Michelo. En 1978. Otro lo presentaba como agente especial M. El infiltrado que había entregado a Maduro desde adentro, el humor argentino procesando de la única manera que sabe, el remate que nadie guionó.
Días después de la captura, Venezuela inició negociaciones con el gobierno de Donald Trump para la venta de petróleo. El mismo Trump al que Mitchelo le había dedicado una canción diciéndole que el petróleo venezolano no se lo iba a llevar jamás. El petróleo venezolano negoció con Trump. Michelo quedó con la canción. Lo que pasó después de la captura de Maduro no fue solo que el régimen cayó, fue algo más específico y más turbio.
Todos los que habían usado a Michelo le soltaron la mano sin decirle nada. Dels Rodríguez asumió como presidenta encargada de Venezuela, la misma Dely que había estado en todos los actos oficiales en los que Michelo participó. la misma a la que había aplaudido, fotografiado, filmado, asumió, negoció con Estados Unidos, firmó acuerdos de venta de petróleo con Trump y no dijo una sola palabra sobre él.
Ninguno de los funcionarios del régimen que lo habían invitado a la asamblea, que habían aparecido en sus videos que habían cenado con él en el hotel Cinco estrellas, publicó nada. Jorge Rodríguez, el que le había dado el micrófono en la Asamblea Nacional. Silencio. Dios dado Cabello, con quien también había compartido escena.
Silencio. El programa con Maduro más donde había bailado en cadena nacional cancelado. Michelo había dejado de ser útil y en ese mundo eso es lo único que importa. Michelo no lo procesó en silencio, lo procesó en público, en tiempo real y el resultado fue perturbador. Empezó a despotricar contra Delsy.
La misma Delc a la que había defendido pasó a ser, según Michelo, una traidora infiltrada de la silla. La evidencia que presentó fue el yeso. Me dicen que la presidenta Delysey Rodríguez en su mano rota ocultaba un micrófono por donde le pasaba información a la sía. El 4 de diciembre el 2025. Acá no tenía nada, miren. Y si ustedes siguen, van a ver que cerca de la fecha que todo se pone muy tenso, 11 de diciembre.
Acá está. Acá ya comienza a tener la mano rota. Delscir Rodríguez había tenido el brazo enyesado durante varios meses previos a la captura de Maduro, algo real documentado. Y Michelo construyó una teoría completa alrededor de eso. El yeso ocultaba un micrófono. La CIA le pasaba información a través del yeso. Todos los momentos de tensión política coincidían con que Delysey tuviera el yeso puesto.
Las elecciones de julio, los resultados de agosto, el 10 de enero, diciembre. Y mágicamente, decía Michelo, el yeso desapareció justo después de que Maduro fue capturado. Dicen que la presidenta Delscy Rodríguez, en su mano rota, ocultaba un micrófono por donde le pasaba información a la silla. No era ironía, no era humor, lo decía en serio, con fechas, con capturas de pantalla, con la misma energía analítica con la que antes defendía al régimen.
Lo que siguió fue más de lo mismo, pero en espiral descendente. Michelo empezó a señalar que nadie en el chavismo había publicado nada por los 4 meses del encarcelamiento de Maduro. Ni Delsy, ni Jorge Rodríguez, ni Diosado Cabello. Lo interpretó como una estrategia deliberada de borrarlo de la historia, de olvidarlo.
Hay que olvidarse de Nicolás y Cilia, hay que olvidarse de Chávez, decía con furia, como si todos los que antes lo rodeaban fueran ahora parte de una conspiración para enterrar al hombre que él había servido durante más de un año. La ironía es demasiado obvia para no nombrarla. Michelo había pasado meses diciéndole al mundo que Venezuela era un paraíso, que el régimen era justo, que las denuncias eran mentira del imperialismo.
Y ahora, cuando el régimen lo abandonó, de pronto descubrió que había traición, que había operaciones encubiertas, que nadie era de fiar. La misma Venezuela, que era un paraíso, resultó estar llena de informantes de la CIA. El mismo chavismo que defendía resultó ser una red de traidores.
Mientras ellos lo financiaban no dijo nada. Cuando lo echaron a la calle lo vio todo. Lo que quedó, además del delirio, es un expediente. El 14 de enero de 2025, antes incluso de la captura de Maduro, el legislador porteño, Chamil Santoro, presentó una denuncia penal contra Diego Omar Suárez ante la justicia nacional. Los cargos están tipificados en los artículos 212 y 213 del Código Penal.
argentino, apología del crimen e intimidación pública. Según el documento, Michelo utilizó sus plataformas para defender el régimen venezolano, promover actos de violencia institucional, desapariciones forzadas y persecución política y difundir mensajes de contenido antisemita. Santoro lo resumió sin matices.
Si la justicia argentina hace su parte, le corresponden varios años de cárcel. A los propagandistas de las dictaduras los quiero presos. Al día siguiente, el 15 de enero, el Foro Argentino para la Defensa de la Democracia presentó su propia denuncia con patrocinio del abogado Tomás Farini Dugan con el apoyo de cuatro diputados nacionales.
Maximiliano Ferraro de Coalición Cívica, Karina Banfi de la UCR, Sabrina Ahmetchet del PRO y Fernando Iglesias del PRO. los cargos, encubrimiento de delitos de lesa humanidad, minimización de las torturas en el E elovide y haber participado en la cadena de eventos que terminó con Andreina Rodríguez presa. Farini Dugan fue específico.
Su propaganda contratada por el régimen de Nicolás Maduro tiene por objeto encubrir los delitos de lesa humanidad que se cometen de manera sistemática en Venezuela para generar terror en la población civil. En la provincia de Salta, la diputada Griselda Galleguillos presentó un proyecto para declarar a Michelo persona non grata.
Michelo respondió a las denuncias con un video nervioso donde dijo que todo era una persecución de la ultraderecha financiada por entes internacionales. Era la misma respuesta de siempre, pero algo era diferente. La seguridad que tenía cuando estaba parado detrás del régimen ya no estaba. Por primera vez parecía entender que las consecuencias eran reales.
El panorama concreto para Diego Omar Suárez en 2026 no puede volver a la Argentina sin enfrentar esos procesos. Las denuncias están activas en etapa de investigación. TikTok le borró todas las cuentas. Instagram le cerró las cuentas. Reiteradamente la casa que había comprado en Caracas quedó sin valor político ni protección. En diciembre de 2025, antes del operativo, Michelo había viajado a Honduras siguiendo el mismo modelo, apoyar al siguiente gobierno de izquierda disponible alinearse con la candidata del Partido Libre. Era el mismo guion
con otro escenario. Cuando las explosiones ocurrieron en Caracas el 3 de enero de 2026, estaba de vuelta en Venezuela. grabó el video del balcón, desapareció 72 horas, reapareció con la valija. Desde entonces opera desde algún lugar no confirmado. El contenido sigue siendo el mismo. Maduro preso es un secuestro. Venezuela fue traicionada.
Él fue el único que defendió la revolución hasta el final. Maduro no va a salir de la cárcel, eso ya lo sabe todo el mundo. O quizás Michele también lo sabe y simplemente no tiene nada más a lo que aferrarse. Entonces, ¿Nicolás Maduro era bueno o era malo? le hicieron muchísima mala propaganda.
¿Y cómo está Venezuela hoy sin Maduro y que el petróleo está más caro que nunca en su historia? Qué triste, ¿no? Todos pensaban que en sí Maduro Venezuela se arreglaba y se jodió más. Capaz que algo está mal en lo que uno creía, ¿no? Cuando Andreina Rodríguez fue liberada el 24 de febrero de 2026, Michelo no hizo ninguna referencia pública, ni un video, ni un posteo, nada.
El silencio sobre ese tema específico es la única coherencia que le queda. Diego Omar Suárez creció escuchando la historia de un cura que fingió proteger a su familia y después la entregó a los militares. Terminó siendo él el que filmaba a una mujer venezolana, editaba el video para hacerla quedar mal y dejaba que la maquinaria del régimen que le pagaba los hoteles cinco estrellas se encargara del resto.
Un año y un mes en el Elicovide. El mismo Elicoide que él había declarado rebonito. La diferencia entre el Michelo de 2023 y el Michelo de 2025 no es una transformación ideológica. No es que descubrió el socialismo, no es que leyó a Chávez y se convenció. Es una transacción. Cuando tenía plataforma y audiencia le convenía ser liberal.
Cuando perdió la cuenta y apareció alguien dispuesto a pagarle el alojamiento en un hotel cinco estrellas le convinó ser otra cosa. Los ideales de Michelo siempre existieron. exactamente hasta dónde existía el dinero para sostenerlos. Hoy, mientras editamos esto, Michelo lleva más de 6 días sin dar señales de vida verificables. Michelo desapareció.
Según su equipo, fue un comunicado que dice que Michelo no puede grabar ni comunicarse personalmente por razones de fuerza mayor. Los últimos videos que aparecieron en su cuenta entre el 8 y el 9 de mayo fueron borrados. Varios de sus seguidores los describieron como generados con inteligencia artificial. Su supuesto amigo Rodrigo Fronso dice tener información de que habría salido de Venezuela en un vuelo hacia Colombia.
Nadie más confirmó nada, pero hay otra versión. En su último video real grabado a principios de este mes se escuchan sirenas de fondo y Michelo dice con todas las letras que se pudrió todo con una evidente expresión de terror. Se pudrió, hermano, se pudrió. Después de eso, silencio. El régimen que él eligió no dijo una sola palabra.
La ironía es casi demasiado obvia para nombrarla. Pasó años defendiendo a un gobierno que mete gente en el Elicoide por mucho menos de lo que él publicó en los últimos meses y ahora o escapó o ese mismo gobierno se encargó de él. La única pregunta que queda es si el régimen que lo usó lo protege ahora o si simplemente ya no le sirve.
Para, para, para. Ahora sí, antes de irte, déjame por ahí abajo un comentario. Quiero saber de qué queres que hablemos. En el próximo video seguramente estaré ahí leyendo y saque algunas ideas para futuros videos, pero más importante todavía es que le des duro duro duro al botón de like, suscribirte, toca la campanita, segume en todas mis redes.
Soy Juanito se esto es Data suculenta y nos veremos la próxima. Adiós.