Posted in

Por Rechazar La Boda Que Su Padre Le Impuso, La Mandó Al Rancho… Allí Halló Amor Sincero

Por Rechazar La Boda Que Su Padre Le Impuso, La Mandó Al Rancho… Allí Halló Amor Sincero

—Padre… yo no voy a casarme con un hombre que apenas conozco solo para pagar deudas.

—No es una discusión, Mariana —dijo don Aurelio, dejando el anillo sobre la mesa—. Delante de todos, te casarás con don Octavio el mes que viene.

—Entonces no me está ofreciendo un matrimonio… me está vendiendo.

Don Octavio sonrió apenas, acomodándose el saco.

—Con el tiempo aprenderá a quererme, señorita Mariana.

—El cariño no se aprende por obligación —respondió ella sin mirarlo.

El comedor quedó en silencio.

La tía Beatriz bajó la vista hacia su taza de té.

Don Aurelio se puso de pie lentamente.

—Mañana mismo te vas al rancho El Jacaral.

—¿Como castigo?

—Como lección. Cuando entiendas cuánto vale una mujer sin el apellido de su padre… volverás y harás lo correcto.

Mariana tragó saliva.

—Prefiero irme pobre que vivir comprada.

Esa noche, doña Mercedes entró al cuarto mientras Mariana guardaba ropa en un veliz viejo.

—Niña… todavía puede pedirle perdón.

Read More