Pero antes de comenzar con las noticias de hoy, como siempre, no olvides darle like a este video, suscribirte al canal si aún no estás suscrito y activar las notificaciones para que no te pierdas de ningún contenido nuevo. Ahora sí, vamos con las noticias. Lupita o defiende su papel como Elena de Troya. Gente, hace unos días hablé sobre la nueva película de Christopher Nollan, la odisea, y de cómo uno de los directores más talentosos de Hollywood parece haber sacrificado la fidelidad histórica de una de las obras más grandes de la civilización
occidental y su legado para cumplir con los estándares de inclusión de los Óscares. Si recuerdas, uno de los puntos que más ha estado generando polémica fue el casting de la película, ya que a Christopher Nolan, el director obsesionado con los detalles y que de hecho dijo no haber utilizado una orquesta sinfónica porque no existían en esa época, pues no le importó cambiar la etnia de algunos de los personajes.
Entre ellos está el de Elena de Troya, una mujer blanca y rubia descrita en la historia como la mujer más bella del mundo, pero que ahora será interpretada por Lupita Ñongo. Y gente, como he dicho, yo no tengo nada en contra de Lupita Ñongo y tampoco quiera decir que ella no sea bella, simplemente físicamente no se ve como lo que se describe en Elena de Troya, no es fiel a la historia.
Sin embargo, gente, Lupita no se quedó de brazos cruzados ante las críticas y ya salió a defenderse en una entrevista que dio hace un par de días para la revista É y creo que vale la pena analizar lo que dijo porque pone en evidencia esta cultura WoW que experta en abogar por la inclusión y la diversidad, pero solo cuando les conviene, como verás en unos momentos.
Primero quiero comenzar con que Lupita al hablar sobre Elena de Troya dijo que la belleza no se puede actuar, que lo que importa es quién es el personaje por dentro. Y lo que dijo puede sonar hasta inspirador, porque claro que queremos personajes bien desarrollados cuando nos cuenten una historia.
Sin embargo, amigos, su argumento tiene un problema enorme. Elena de Troya no es un personaje cuya belleza sea un detalle secundario. Homero la describe como la mujer más hermosa del mundo, de piel clara, de brazos blancos y suaves y de cabello rubio dorado. Y la guerra de Troya, el evento que da origen a toda la historia de la odisea, comienza precisamente por su belleza.
De hecho, su belleza fue la inspiración a la famosa frase “El rostro que lanzó 1000 naves.” Gente, la belleza de Elena era la premisa del relato. Sin embargo, Lupita decide restarle importancia. Y esto no fue todo, porque no solo minimizó un detalle importante para la historia, sino que también dijo que las críticas a su casting son racistas, que apoya la versión de la historia de Christopher Nolan y que el cast representa al mundo entero.
El problema con esto, gente, es que la Odisea es una obra griega escrita hace casi 2,800 años. sobre personajes griegos en el contexto cultural de la Grecia antigua. Si el elenco va a representar algo, tendría sentido que representara a Grecia, no al mundo entero. Y eso no tendría por qué ser discriminatorio para nadie.
Pero bueno, gente, una de las cosas que más se le ha estado criticando es que dijo que al final la odisea es solo mitología. Como diciendo, pues es una historia inventada con personajes ficticios. ¿Qué importa si cambiamos cómo se deberían de ver? Sin embargo, gente, algo muy raro es que cuando Lupita estuvo en la película Pantera Negra, la cual cuenta la historia de un lugar ficticio con personajes ficticias, ahí sí le importó que los personajes se vieran lo más cercano posible a lo original.
De hecho, ella mencionó que hasta aprendieron un idioma nuevo y practicaron para que el acento sonara africano, porque no querían que la película fuera una representación genérica de África, querían que se sintiera genuina. Y luego, hablando de Wakanda, el país ficticio del cómic, dijo, “Aunque es una nación ficticia, cobra vida y está derivada de culturas africanas reales.
Y con suerte, eso genera una celebración y un respeto por estas culturas tan ricas y diversas que muchas veces simplemente son reducidas y tratadas como si fueran una sola cosa. Así es que gente, nada más date cuenta de la incongruencia de sus palabras.” Es más, se ha reportado que Lupita originalmente iba a estar en la película La mujer Rey, pero que se salió porque la producción, según ella, no estaba representando con precisión a las personas de comunidades africanas, se fue por la falta de fidelidad cultural.
Sin embargo, a pesar de todo esto, el día de hoy esta misma mujer dice que la mitología griega es solo eso, mitología. y que no hay que tomarse tan en serio los detalles. Y amigos, la verdad es que yo creo que el problema de fondo no es Lupita, el problema es que vivimos en un momento en donde las reglas de la representación cultural aplican de manera desigual.
La fidelidad histórica es sagrada para unas culturas y prescindible para otras. Y mientras eso siga siendo así, pues vamos a seguir viendo estas contradicciones una y otra vez. Porque gente, si la representación cultural importa, lo cual yo creo que sí importa, pues tiene que importar para todos por igual. sin excepciones y esa es la única forma en la que el principio tiene sentido.
Pero bueno, vayamos a la siguiente noticia. El 60% de la juventud iberoamericana está sufriendo de ansiedad digital. Amigos, en febrero de este año, la Secretaría General Iberoamericana y la Organización Iberoamericana de Juventud publicaron el primer análisis regional sistemático sobre lo que les está pasando a los jóvenes con las pantallas.
El estudio se llama Entre la vulnerabilidad y la oportunidad, salud mental juvenil en entornos digitales y abarca los 22 países de nuestra comunidad iberoamericana. Y es muy importante porque es la primera vez que alguien en nuestra región hace esto de forma seria y lo que encontraron es muy difícil de ignorar.
Imagínate, según lo que descubrieron, hay más de 16,000ones de adolescentes, el 15% de toda la población adolescente de Latinoamérica que vive el día de hoy con algún trastorno mental diagnosticado. Pero algo sumamente preocupante de este análisis es que se descubrió que el 60% de los jóvenes experimentan síntomas de lo que el informe llama ansiedad digital.
Es decir, este informe confirma lo que hemos estado hablando por años, que el uso sin medida de las redes sociales está alterando profundamente la forma en la que los jóvenes construyen su identidad y se relacionan con la realidad. La cosa, amigos, es que Iberoamérica se ha convertido en una de las regiones del mundo con mayor consumo diario de redes sociales.
Básicamente se le entregaron las llaves de la mente de una generación entera a un ecosistema diseñado bajo la economía de la atención, a plataformas cuyo único fin económico es mantener al usuario pegado a la pantalla mayor cantidad de tiempo posible usando sistemas y algoritmos que explotan la necesidad de validación constante y la comparación social.
Y amigos, las consecuencias son muy claras. El suicidio ya es la tercera causa de muerte entre los adolescentes de 15 a 19 años. En países como Argentina, Bolivia, Colombia y Paraguay, la tasa de suicidios es incluso más alta en los jóvenes que en la población adulta. Imagínate, Iberoamérica es la única región del mundo que hasta el año 2019 registró un crecimiento sostenido e ininterrumpido de los trastornos mentales en su población de jóvenes.
Entre el año 2000 y el 2021, la ansiedad juvenil pasó del 5.5% al 7.3% 3% y la depresión del 3.5% al 4. Y esto podría sonar para algunos como poco. Sin embargo, si lo piensas, en nuestra época con tanta información y enfoque en la salud mental, los problemas deberían de mejorar, no empeorar.
Así que no podemos subestimar esto. Además, al día de hoy el 44% de los jóvenes de entre 18 y 24 años dice sentir tristeza, angustia o desesperanza de forma habitual. Imagínate, son cuatro de cada 10 que experimentan esto constantemente. Ahora, el informe es muy claro en señalar el papel central de la digitalización en todo esto.
Los jóvenes iberoamericanos pasan en promedio 3 horas y media al día en redes sociales, más que en Norteamérica y más que en Europa. Y según se ha reportado, cuando el uso supera las 3 horas diarias, el riesgo de desarrollar síntomas de ansiedad y depresión se duplica. Y es que, gente, no estamos hablando solo de tiempo frente a una pantalla.
Estamos hablando de plataformas diseñadas para explotar la necesidad de validación del cerebro adolescente. Uno que todavía está formándose, enganchándolo a un ciclo de comparación constante con versiones perfectamente editadas de otras vidas. El informe técnico tiene un nombre para esto, ansiedad de Instagram y depresión de Facebook.
Y son cuadros clínicos ya documentados por el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo. Pero tal vez el dato más fuerte de todo esto es que un estudio global con 28,000 personas encontró que el 74% de las niñas que recibieron su primer dispositivo a los 6 años desarrollaron problemas de salud mental. Imagínate, gente, mientras esto sucede, la respuesta de nuestros gobiernos es casi inexistente.
Los países iberoamericanos destinan menos del 3% de su gasto a la salud mental y de ese 3% casi la mitad se va a hospitales psiquiátricos, hospitales en donde el 28% de los pacientes que ingresan permanecen internados por más de 5 años, la cual es la proporción más alta en cualquier región del mundo. Ahora, otros países han notado este problema en la juventud y están actuando.
Por ejemplo, tenemos Australia, que prohibió el acceso a redes sociales para menores de 16 años. También Francia y el Reino Unido, que empujan marcos regulatorios muy estrictos y muchos países que ya están eliminando los smartphones de las escuelas porque entendieron que tienen que hacer algo para proteger a los jóvenes y para evitar los problemas que se están generando, los cuales son muy graves, porque no solo basta con reaccionar cuando ya es muy tarde.
Sin embargo, el informe de la Secretaría General Iberoamericana dice que en nuestra región hay un vacío legislativo enorme. Las respuestas de los estados son fragmentadas, reactivas y lentas. Llegamos tarde a la regulación de las plataformas transnacionales y por esta razón dejamos a los jóvenes sin límites. Sin embargo, amigos, como lo he dicho antes, yo creo que la ley no es suficiente y tampoco deberíamos de esperar a que cambios en la ley nos salven, porque el problema de fondo no es solo que los algoritmos sean
depredadores, aunque lo son, porque tampoco deberíamos de caer en el error simplista de satanizar toda la tecnología. El internet no es malo por sí mismo y las redes sociales tampoco son intrínsecamente malas. El verdadero problema que este estudio revela es que hay una renuncia absoluta a la responsabilidad familiar y personal.
Nosotros como sociedad tomamos una decisión muy cómoda. Lamentablemente convertimos al celular en la niñera digital de nuestros hijos para evitarnos la molestia de tolerar el berrinche de un niño aburrido, de sentarnos a jugar o de aguantar el desorden y el ruido de alguien que simplemente necesita atención.
Y gente, esto es sumamente lamentable porque en nombre de una falsa empatía, la de no dejarlos sufrir ni un segundo de incomodidad, los arrojamos a un océano algorítmico sin enseñarles a nadar. Y es que el núcleo de todo esto es más simple de lo que parece. Amar a un hijo no es darle una pantalla para que se quede callado.
Amar a un hijo es tener el coraje de decirle no cuando ese no es lo que lo protege. Es enseñarle a tolerar el aburrimiento, a ser creativo, a construir su valor fuera del me gusta y a conectar con el mundo real, aunque sea más lento o más impredecible y más difícil que un video de 15 segundos. Las estadísticas ya están ahí, los hospitales están llenando, el diagnóstico regional es oficial y lo que falta no es más información, lo que falta es que los adultos en la vida de cada joven decidan que la comodidad de hoy no vale el costo que pagarán
nuestros hijos el día de mañana. La soberanía sobre la atención de nuestra familia empieza en casa y empieza con nosotros. Pero bueno, vayamos a la siguiente noticia. Declaran culpable a un pastor en Irlanda del Norte por predicar la Biblia. Te preguntarás en qué momento un mensaje de amor se convirtió en un acto criminal que merece la cárcel.
Y para eso te doy un poco de contexto, porque lo que acaba de pasar en Irlanda del Norte es un síntoma alarmante de una sociedad postmoderna que ha invertido por completo sus valores morales. Cliff Johnston es un pastor retirado de 78 años, un abuelo de siete nietos que jamás en su vida había tenido un solo problema con la ley, pero que hace unos días acaba de ser declarado culpable y condenado por un tribunal criminal.
Esto por el terrible crimen de pararse en una calle pública a predicar el versículo más famoso y central de la Biblia. Juan 3:16, el pasaje que dice que Dios amó tanto al mundo que dio a su hijo único para que todo aquel que en él crea no se pierda, sino que tenga vida eterna. Así es, gente. Condenado, no por agredir a alguien, no por robar, no por destruir propiedad pública o incitar a la violencia, no.
Fue arrestado por dar un mensaje de esperanza. El problema, amigos, es que hay leyes en algunos países que prohíben cualquier tipo de manifestación, alteración o intento de influir en las personas cerca de las clínicas de aborto, abarcando un radio de 100 m alrededor de estas clínicas. Según el discurso progresista, esta es una medida para proteger la tranquilidad de las mujeres, porque claro, hay que asegurarnos de que estén muy tranquilas y cómodas mientras van a una clínica a eliminar la vida que llevan dentro de su vientre. Pobrecitas, no vaya a ser que
se sientan mal. La cosa, gente, es que Clive estaba enseñando de la Biblia dentro de una de estas zonas seguras, pero estas leyes son tan ridículamente amplias y ambiguas que el simple hecho de celebrar un servicio religioso al aire libre el domingo ya es considerado un acto delictivo. Porque gente, en el juicio quedó demostrado e incluso la misma policía y los fiscales lo aceptaron, que el pastor Cliff Johnson no llevaba pancartas provida, no tenía imágenes explícitas, no estaba gritando con un megáfono contra nadie, no se le
acercaron a ninguna mujer y además ni siquiera mencionó la palabra aborto en todo su sermón. Él solo estaba leyendo la Biblia y cantando himnos junto a un pequeño grupo de creyentes. Aún así, el juez de distrito decidió declararlo culpable de dos cargos criminales bajo el argumento de que el pastor actuó de manera temeraria porque su intención era influenciar a las personas que estaban dentro del área protegida.
Y hasta dijo que el pastor puso a prueba la ley al punto de romperla. Nada más imagínate el nivel de locura y autoritarismo al que hemos llegado. Y cada vez hay más casos como este. Hay veces que hasta arrestan a las personas solo por estar paradas en silencio dentro de estas zonas seguras. Imagínate, hace unos meses arrestaron por tercera vez en el Reino Unido a Isabel Bugan Spurs.
¿Y por qué? Pues por estar parada en la banqueta en silencio sin hacer nada. Solo estaba cerca de una clínica de aborto. Pero, ¿por qué la arrestaron entonces si no estaba haciendo nada? pues porque admitió estar orando en su mente y cuando fue cuestionada por un policía admitió estar orando en su mente y tener convicciones provida.
Y como para ello su presencia constituye acoso, alarma y angustia para los demás, pues la arrestaron. Nada más imagínate ser arrestado por tus convicciones, no por tus acciones o palabras, no, por simplemente creer en algo, aunque no lo digas en voz alta, por simplemente estar pensando en algo. Gente, es increíble el nivel de autoritarismo al que hemos llegado.
Es ridículo. Esto se parece a la novela distópica de Orwell, 1984, en donde incluso tener pensamientos contrarios al régimen ya era un crimen. Y lo irónico es que en esas mismas calles del Reino Unido y de Irlanda del Norte, la policía muchas veces no se da abasto para detener robos reales, agresiones físicas, tráfico de drogas o vandalismo en los vecindarios.
Pero ah, no vaya a ser un pastor de 78 años predicando la Biblia en una esquina un domingo por la mañana porque entonces las patrullas llegan de inmediato a ordenarle que se calle y a arrestarlo porque representa una amenaza para la seguridad nacional. No vaya a ser una mujer que esté orando en su mente en silencio.
Y es que claro, los grupos progresistas se la pasan exigiendo derechos y propagando una supuesta tolerancia absoluta, diversidad y libertad de expresión. Pero esa misma tolerancia se termina en el segundo exacto en el que alguien decide usar su libertad para hablar de algo que a ellos no les parece, sobre todo si la persona expone lo oscuro de los procedimientos médicos que eliminan vidas inocentes.
Al día de hoy, el pastor Cliff Johnson ya confirmó que va a apelar esta resolución ante tribunales superiores, porque, como él mismo dijo, es un día oscuro para la libertad cristiana. Y amigos, esto nos deja una responsabilidad grande a todos nosotros, la responsabilidad de mantenernos firmes en nuestras convicciones y de no quedarnos de brazos cruzados esperando a que el mal desaparezca por sí solo.
Hay momentos en donde para defender a nuestras familias y mostrar la verdad tenemos que actuar, levantar nuestra voz o por lo menos hacer una oración para pedir que las cosas cambien. Pero bueno, vayamos a la siguiente noticia. Los hombres jóvenes están regresando a la fe. Amigos, un nuevo estudio de Galop, una de las firmas de encuestas más respetadas del mundo, acaba de revelar algo que va en contra de todo lo que nos habían dicho que iba a suceder.
Por primera vez en 25 años los hombres entre 18 y 29 años son más religiosos que las mujeres de su misma edad. Y es que piénsalo, desde que existen registros modernos, las mujeres siempre han sido más religiosas que los hombres. En el año 2000, las mujeres jóvenes les llevaban nueve puntos de ventaja a los hombres.
A mediados de los 2000 esa diferencia llegó a ser de 16 puntos y la narrativa era clara. En general los jóvenes se estaban alejando de la religión, se estaban alejando de Dios, pero los hombres iban más adelante en ese proceso. Sin embargo, amigos, algo está cambiando porque en el 2022 y 2023, el 28% de los jóvenes decía que la religión era muy importante en su vida.
Pero hoy, con los datos más recientes, ese número llegó al 42%. Estos son 14 puntos en 2 años. Esto no es una tendencia que se está moviendo lentamente, esto es un giro completo y mientras tanto, las mujeres jóvenes se quedaron en el 30%. Las mujeres jóvenes, que históricamente eran las más religiosas de todos los grupos, son hoy el grupo menos religioso de toda la población adulta.
Pero de vuelta a los hombres, la pregunta es, ¿por qué están regresando a la fe? Pues hay algo que los datos insinúan muy claro y que otras investigaciones han confirmado. Los hombres jóvenes llevan años en crisis. Están pasando por una crisis de propósito, de sentido y de saber para qué están aquí. Y además, varios estudios han documentado lo mismo, que los hombres de esta generación, aún en la era de la hiperconectividad, con todo lo que el internet les ofrece a un solo clic de distancia, se sienten más solos y vacíos que nunca antes. Ya hablamos de
cómo el 60% de los jóvenes iberoamericanos están experimentando una ansiedad digital. Así que todo apunta a que dentro de las iglesias esta generación está redescubriendo su propósito. Está entendiendo que su responsabilidad importa y que ser hombre no es un defecto que corregir, sino un llamado a cumplir y que la vida fuera de las redes es mejor.
Porque gente, todos sabemos que la narrativa cultural de los últimos años le dijo a los hombres jóvenes que su masculinidad era el problema, que era tóxica, que deberían de deconstruirse. Pero el día de hoy muchos de ellos encontraron en la fe lo que la cultura les intentó quitar. comunidad real, estructura, propósito, un código de vida que no cambia según lo que les digan en las redes sociales y un lugar en donde nadie les pide que abandonen su identidad para encajar.
Y aquí es donde el dato de Galop se vuelve más grande que una encuesta, porque Galop lleva 25 años midiendo esto con metodologías rigurosas y con miles de entrevistas. Y jamás había pasado que los hombres jóvenes superaran a las mujeres jóvenes en la fe. Y pasó justamente ahora en la generación que más bombardearon con el mensaje de que la religión es para gente anticuada, para los que no saben pensar, para los que le temen al mundo moderno.
Porque amigos, la integridad y la identidad del hombre no es algo que pasa con el tiempo y con las modas. Se ha mantenido por milenios, aunque haya intentos de eliminarla. Así es que para terminar con esta noticia, me da mucho gusto que la generación que creció con el mundo entero en la palma de la mano está buscando algo que no tiene Wi-Fi, porque creo que esto nos dice algo importante sobre lo que los hombres jóvenes necesitan y no están encontrando en ningún otro lado.
Necesitan pertenecer a algo más grande que ellos mismos. Necesitan ser retados, no solo validados. necesitan saber que su presencia en este mundo tiene un propósito que va más allá de unos cuantos likes o cuánto ganan al mes. Y amigos, si esto los está llevando hacia la fe, hacia Dios, hacia una vida de más responsabilidad, de más familia, de más comunidad real, de más propósito, pues yo no lo veo como una coincidencia, lo veo como una generación que en silencio está eligiendo volver a lo que siempre funcionó y eso nos da esperanza. Pero
bueno, vayamos a la última noticia de hoy. Un niño de 6 años se hizo viral por negarse, arrodillarse ante Al. Amigos, como seguramente ya saben, Europa lleva décadas viviendo una transformación silenciosa, una que llegó poco a poco con políticas de inclusión, con discursos de diversidad cultural, con inmigración masiva y con la idea de que respetar al otro significa adoptar sus costumbres, aunque las tuyas tengan que desaparecer en el proceso.
Y es que el día de hoy en muchas ciudades del Reino Unido, en Francia, en Alemania, en Países Bajos, la población musulmana ha crecido de manera sostenida durante décadas. Imagínate el cambio que se está dando en Europa. Solo en el Reino Unido, el nombre más popular para niños es alguna variante de Mohamed. El día de hoy en muchas ciudades europeas hay zonas en donde la policía evita entrar, barrios en donde el idioma local ya casi no se escucha, escuelas en donde se sirve únicamente comida jalal, mezquitas que transmiten el llamado a la oración a
todo volumen en plenos centros históricos y hasta tribunales informales que aplican la ley Sharia. La cosa, amigos, es que estas personas no llegaron a Europa a integrarse, sino a reproducir su mundo, su ley y sus costumbres. Y una manera en la que están trabajando en esto es enfocándose en los niños bajo la bandera de diversidad, inclusión, tolerancia y respeto.
Lo llaman educación porque los están llevando a conocer otras culturas mientras les piden a estos niños pequeños que participen activamente de arrodillarse hasta tocar su frente al suelo. Lo extraño, amigos, es que, como muchos han hecho notar, este tipo de actividades no se ven al revés. No estamos llevando niños musulmanes a iglesias cristianas para pedirles que digan el Padre Nuestro.
Esto no sucede porque la diversidad cultural en Europa, en la práctica, tiene una sola dirección. Siempre es la cultura occidental la que cede, la que aprende, la que se adapta. El enfoque está en actividades educativas sobre el Islam. Y esto fue exactamente lo que pasó en Sterling, Escocia. Un grupo de niños de entre 6 y 8 años del B Scouts, la rama más pequeña del movimiento Scout del Reino Unido, fueron llevados a una excursión educativa al Centro Islámico de Escocia Central, una mezquita ubicada en esa ciudad. La actividad era parte de
una iniciativa de diversidad cultural para ganarse su insignia de actividad religiosa. Y dentro de la mezquita, los niños fueron guiados en una demostración de la oración islámica en donde tuvieron que hacer la postura de su misión ante Alah. Así que tenían que arrodillarse con la frente tocando el suelo, que es exactamente lo que significa la palabra Islam, su misión.
La cosa, amigos, es que los adultos que estaban ahí y todos los niños siguieron las instrucciones. Todos, excepto uno. Un niño que mientras vio como los demás se arrodillaban ante Alá, se quedó parado y firme en sus convicciones. Y es por eso que el video se ha hecho tan viral, porque no estamos hablando de un adulto o de un activista.
Este fue un niño pequeño que lanzó un mensaje fuerte a todo el mundo. Porque aunque todos a su alrededor hacían lo contrario, incluso los adultos que estaban ahí se arrodillaron ante Alá y aunque este niño tenía la presión de todo el grupo, él no se dejó llevar. No me sorprende que muchos en las redes sociales han comenzado a comparar este momento con el relato bíblico en donde tres jóvenes amigos desobedecieron la orden del rey Nabucodonosor a postrarse ante una estatua de oro.
De esta misma manera, este niño reconoció que lo que le estaban pidiendo estaba mal y tuvo el valor de negarse a hacerlo. A su corta edad hizo algo que muchos adultos no logran hacer porque vivimos en un mundo donde la presión cultural, el miedo al que dirán, el deseo de encajar nos hace ceder en cosas que importan, nos hace arrodillarnos ante ideas que en el fondo sabemos que no son las nuestras, que están mal, pero este niño con el simple acto de quedarse de pie le está dando una lección a todo el mundo y esa es que las convicciones no se sostienen cuando
es fácil. Se sostienen cuando cuesta, cuando todos hacen lo contrario, cuando el grupo te mira y aún cuando los adultos también ceden. Amigos, todos vamos a enfrentar momentos así en la vida. Momentos en donde lo más fácil sea seguir la corriente y no destacar, en donde van a intentar hacernos creer que lo más tolerante, respetuoso y amoroso es doblar la rodilla.
Y es ahí donde debemos de recordar actos de valentía, como lo que hizo este niño pequeño. Porque, amigos, no podemos ni debemos ceder ante lo que sabemos que está mal. Pero bueno, gente, hemos llegado al final de este video. Espero que lo hayan disfrutado y que se hayan llevado mensajes que les hagan reflexionar sobre el mundo en el que vivimos.
Como siempre, muchas gracias por acompañarme y nos vemos en el próximo