tutoría, la cual debe velar única y exclusivamente por el beneficio del infante. La actriz argumentó que la comunicadora mantiene un vínculo de parentesco directo con Imelda Tuñón, madre del menor, quien actualmente sostiene demandas legales de carácter sucesorio que afectan de forma directa el patrimonio que Joan Sebastian dejó para su nieto.

La molestia de Maribel Guardia no se limita a los tecnicismos legales, sino que toca fibras profundamente humanas y familiares. Con total honestidad, la cantante aseguró que la nueva tutora jamás ha formado parte de la vida cotidiana del niño. Afirmó que en ningún festejo navideño, cumpleaños o tarde de convivencia familiar se contó con la presencia o el interés de Addis Tuñón. Para Guardia, resulta incomprensible y sumamente alarmante que la responsabilidad de proteger los intereses de un menor recaiga sobre alguien que, a su juicio, es una completa desconocida en el entorno afectivo de José Julián. Ante esta situación, calificó la actitud de la periodista como una postura de “falso empoderamiento”, comparando su reacción pública con la de quien asume un cargo político de alta relevancia, en lugar de la sensible tarea de amparar a un niño en medio de un litigio familiar.
Por su parte, el equipo legal de Imelda Tuñón ha salido a defender la legalidad del proceso. Anel Beltrán, abogada de la madre del menor, confirmó en una reciente entrevista que los tribunales familiares han implementado estrictas medidas de protección jurídica en favor del niño. Lo que ha causado un profundo impacto en la opinión pública es que estas medidas incluyen, por el momento, la restricción de la convivencia de Maribel Guardia con su nieto. La defensa legal argumenta que esta dolorosa separación temporal busca resguardar la intimidad y la estabilidad emocional del menor, asegurando que sus derechos humanos están siendo vulnerados al exponer detalles de su vida privada en los medios de comunicación masivos. Asimismo, la abogada Beltrán señaló que existen bienes inmuebles dentro de la masa hereditaria que podrían ser utilizados o arrendados para proveer el sustento y los alimentos necesarios para el desarrollo del infante.
El complejo entramado legal tiene como fondo una cuantiosa fortuna. De acuerdo con informes del sector del entretenimiento, el único hijo de Joan Sebastian que recibió una herencia formal en vida fue precisamente Julián Figueroa, a quien su padre le legó un rancho valorado en aproximadamente 11 millones de dólares. Tras la trágica y prematura partida de Julián, dicha propiedad pasó a formar parte del legado de su pequeño hijo. No obstante, la falta de liquidez en efectivo ha desatado una pugna por el control de las propiedades, abriendo la posibilidad de que los inmuebles sean vendidos para solventar los gastos corrientes del menor, una alternativa que desata un profundo temor de despilfarro en el círculo cercano a Maribel Guardia.

La situación fue analizada detalladamente en el influyente panel “Sin Rollo” del programa televisivo Despierta América, donde los conductores y analistas no dudaron en manifestar una clara empatía hacia la postura de Maribel Guardia. Durante el debate, se destacó que la actriz posee una trayectoria impecable de más de cuatro décadas en la industria, lo que le ha permitido consolidar una sólida estabilidad económica a través de inversiones, contratos televisivos y regalías. Debido a su holgada situación financiera, el panel coincidió en que el único y genuino motor de Guardia es el amor incondicional hacia su nieto y el deseo ferviente de que los recursos que le corresponden por derecho propio no se diluyan en un interminable y costoso desfile de abogados y disputas judiciales.
Como una medida de prevención y un acto de amor desesperado, Maribel Guardia reveló que ha realizado modificaciones sustanciales en su propio testamento y patrimonio personal. La actriz ha dejado establecido de manera inquebrantable que sus bienes e inversiones sean entregados a José Julián únicamente cuando este alcance los 30 años de edad. Con esta estrategia, la veterana artista busca garantizar que, sin importar el desenlace de las batallas legales del presente o las decisiones de las autoridades actuales, su nieto cuente con un respaldo financiero sólido y seguro en su madurez, lejos del alcance de terceros que pudieran tener intenciones cuestionables.

La incertidumbre jurídica y el distanciamiento familiar continúan generando un vivo debate entre los seguidores del espectáculo y los expertos en derecho familiar. Mientras la defensa de la madre asegura que se están siguiendo los canales institucionales correctos para salvaguardar al menor, la opinión pública observa con detenimiento el dolor de una abuela que se ve impedida de abrazar a su nieto, en una de las facetas más amargas y complejas que ha tenido que enfrentar la dinastía Figueroa tras la pérdida de sus grandes pilares. La resolución de este conflicto aún parece lejana, y el destino de una herencia millonaria sigue pendiendo de un hilo en los tribunales del país.