El martes 20 de diciembre fue convocada a una indagatoria, pero se negó a declarar. Lo verdaderamente inesperado ocurrió al día siguiente. La justicia resolvió que ella quedara en libertad mientras continuaba el proceso. El argumento era que Florencia no representaba riesgo de fuga ni entorpecimiento a la causa, aunque como ya dijimos y voy a repetir, según el análisis psiquiátrico, ella representaba un peligro para otras personas.
La decisión llegó justo cuando el caso comenzaba a instalarse con fuerza en la opinión pública y esto evidentemente generó una fuerte reacción en las personas. También la familia de Alexis no tardó en manifestar su indignación. Entretanto, el informe determinó que el hombre había sido atacado con extrema violencia y que presentaba múltiples heridas en diferentes partes del cuerpo, incluyendo una mordedura en una de sus piernas.
A partir de estas lesiones y el análisis de la escena, los investigadores pudieron establecer que la agresión se había producido utilizando distintos objetos presentes en la vivienda, entre ellos herramientas y armas blancas. Con el avance de la investigación se reconstruyó lo que había ocurrido en las horas previas y posteriores al ataque.
Tal y como quedó asentado en el expediente el día de los hechos fue Florencia quien le pidió a Alexis que la pasara a buscar por un lugar donde estaba alojándose. Él aceptó y cerca de las 10:15 de la noche, ambos ingresaron en la vivienda de él. Las cámaras de seguridad registraron ese momento y permitieron establecer que ella permaneció allí hasta aproximadamente las 11:30.
Fue en ese lapso de más de una hora que ocurrieron los fatales hechos. Adicionalmente, también se analizaron los teléfonos celulares de ambos y los detectives pudieron constatar que mientras Alexis pedía ayuda, Florencia se había comunicado con su pareja y con su madre, relatándoles lo ocurrido. En cambio, no hizo ningún llamado ni a la policía ni a una ambulancia.
Por otra parte, al analizar sus redes sociales se encontraron distintas publicaciones que hacían referencia a un supuesto contexto de hostigamiento. En estos mensajes ella expresaba sentirse desprotegida y en algunos casos advertía que estaba cansada de la situación y en sus propias palabras que iba a actuar. Desde el entorno de Florencia entonces se comenzaron a difundir algunas amenazas que supuestamente provenían de Alexis.
De hecho, varias de sus amigas afirmaron que existían conversaciones que lo respaldaban. Y estos testimonios no tardaron en comenzar a publicarse tanto en redes sociales como en medios de comunicación. Por ejemplo, un allegado de la mujer que prefirió no dar su nombre sostuvo que a lo largo de su vida, incluso durante su infancia, Florencia había sido víctima de abuso.
Esta misma persona respaldó varios hechos dichos por la joven diciendo que sufría de violencia y que a pesar de haber buscado ayuda, nunca encontró una respuesta. En ese contexto, la familia de Alexis hizo un pedido a los medios locales a través de su abogada. Les pidió respeto y prudencia al manejar la información y que se esperaran al desarrollo de la instancia judicial.
Días después, el hombre fue sepultado, acompañado de amigos, familiares y personas cercanas. Con el paso de los días comenzaron a aparecer versiones contrapuestas al panorama que había pintado Florencia y que ponían en duda su versión. Por medio de un representante legal, la familia de Alexis aseguró que no había ninguna denuncia en contra del hombre por alguna situación de violencia, sino que había sido él quien específicamente en 2018 y 2019 había denunciado a Florencia por algunos episodios de hostigamiento.
Así, a principios de enero de 2023, Florencia fue procesada formalmente por el delito de homicidio simple. Sin embargo, la jueza a cargo le mantuvo el beneficio de excarcelación, por lo que debía continuar el proceso en libertad. Aún así, se sometió a una serie de condiciones. Primero, unos controles médicos por su estado de salud mental.
Además de eso, ella no podía salir de la provincia ni cambiar de domicilio sin autorización y, por último, no tener cualquier contacto con la familia de Alexis. Ella de incumplir cualquiera de estas pautas quedaría inmediatamente detenida. Además, también se dispuso un embargo preventivo sobre sus bienes para poder cubrir una suma económica con el objetivo de garantizar alguna responsabilidad futura.
Por su parte, la familia de Alexis dio un paso al frente y comenzó a exponer la versión del vínculo que había entre él y Florencia. Luego de insistir que él había denunciado tres veces por hechos de violencia, también detallaron algunos episodios en los cuales él había intentado poner fin a la relación y cortar cualquier contacto.
De acuerdo con su relato, pese a esta decisión, Florencia insistió en comunicarse con él de manera reiterada. La situación fue escalando hasta que incluso en una ocasión ella lo agredió físicamente dentro de su propia casa. Mi hijo hizo tres denuncias con violencia hacia él. Ella lo llamaba, lo llamaba y le dijo, “No tenemos más nada que ver.
” Y ella seguía, “Ah, no me vas a atender.” “Ah, bueno.” Hasta que un día lo agredió en su propia casa. En esa oportunidad, Florencia habría ingresado a la vivienda sin autorización. La casa tenía una reja con un pestillo que podía abrirse desde fuera introduciendo la mano, algo que ella sabía. dijo que Alexis ese día estaba escuchando música y que no se había dado cuenta cuando manipularon el pestillo, aunque sí supuestamente había escuchado unos golpes en la puerta.

Según se sabe. En ese momento Florencia ingresó de manera abrupta y comenzó a exigirle que le permitiera dejar unos bolsos. Él supuestamente se negó reiterándole que ya no quería mantener el vínculo con ella. Por otra parte, también la familia dijo que había más personas que habían sufrido agresiones por parte de Florencia, pero que no habían querido prestar declaración ni hacer denuncias formales.
Así que estos testimonios no pudieron ser incorporados al expediente. Además, también se dijo que a pesar de contar con una medida de restricción por parte de Alexis hacia Florencia, ella la había incumplido en al menos tres ocasiones. Si bien también se hicieron las denuncias correspondientes de esto, los episodios no fueron tomados en cuenta dentro de ningún proceso judicial.
Parecía que las autoridades no querían escuchar a Alexis por el simple hecho de ser hombre. La familia también se quejó de la escarcelación de Florencia y dijeron que consideraban que ella tenía que estar en prisión hasta que llegara el juicio. En ese sentido, su reclamo principal era que el caso también fuera recalificado como homicidio agravado.
La familia señaló que para ellos no debían establecerse diferencias de género y que si bien siempre habían apoyado las leyes contra la violencia hacia la mujer, consideraban que la justicia en este caso nos estaba aplicando de forma equitativa. Entrre tanto, la causa siguió avanzando y con el paso de las semanas comenzaron a incorporarse nuevos elementos.
Uno de los informes más relevantes fue el del psiquiatra del Poder Judicial, que había evaluado a Florencia el momento de su detención y que volvió a hacerlo en otra ocasión. El especialista señaló que ella presentaba un trastorno de personalidad tipo borderline, asociado a dificultad a sus relaciones, impulsividad y reacciones intensas en situaciones de conflicto.
Sin embargo, dejó claro un punto. El día que ella le había quitado la vida Alexis no había tenido un cuadro psicótico, así que podía comprender bien lo que estaba haciendo. A partir de esto, la jueza ordenó una nueva declaración indagatoria. Esta vez, Florencia habló y se refirió a su relación previa con Alexis. Este testimonio con otras pruebas reunidas abrió la puerta una posible ampliación de la imputación.
De tal modo, la familia de Alexis comenzó a sostener que el ataque había sido premeditado, ya que según su hipótesis, Florencia había llevado consigo algunas armas ocultas y, además, también por sus publicaciones en redes sociales parecía que había anticipado lo ocurrido. Con ese nuevo enfoque, la acusación avanzó hacia una calificación pedida por la familia de Alexis, agravando el delito por vínculo y alevocosía, lo que podía valerle a Florencia la pena de prisión perpetua.
Esto pedido por la querella. Mientras tanto, la fiscalía pedía 12 años de prisión y la abogada defensora una absolución o en su defecto una pena menor con atenuantes. En medio de todo este escenario cargado de tensión y versiones cruzadas, el 16 de marzo de 2026, al final el caso llegó a juicio. Entre los primeros testigos estuvieron los equipos psicológicos que intervinieron los meses previos, describiendo la historia de la vida de Florencia como compleja y atravesada por una fuerte vulnerabilidad, como el consumo de medicación y de
estupefacientes desde muy joven, además de varios intentos de quitarse la vida, la falta de contención familiar y el embarazo adolescente. También se analizaron audios y el video grabado inmediatamente después del hecho. Estos plantearon que todo podía haberse atravesado con un episodio disociativo, incluso con un momento de desconexión parcial.
Pero los especialistas descartaron que se tratara de un brote psicótico. Según explicaron, Florencia jamás perdió el contacto con la realidad y se mostraba muy coherente. También señalaron que no encontraron indicios de ensañamiento o crueldad. Desde su perspectiva, más que un acto planificado, la conducta de Florencia se había dado en un contexto de desborde emocional.
En ese sentido, mencionaron que algunas de sus acciones posteriores podían interpretarse como intentos de reparar lo ocurrido. El mismo equipo de especialistas remarcó que este tipo de hechos muchas veces no responde a una lógica clara. Se habló de reacciones impulsivas, difíciles de encuadrar y vinculadas con una pérdida de control. Por último, explicaron que los trastornos de Florencia podían manifestarse de manera distinta según la persona y el contexto, y que en algunos casos la violencia podía aparecer como respuesta a situaciones que se percibían
como amenazantes. En ese mismo tramo del juicio también declararon los hermanos de Alexis. Hablaron un poco de la vida de él diciendo que siempre había querido a Florencia y que siempre la había tratado bien. Sin embargo, hubo un punto de los testimonios que llamó la atención y generó cierta polémica. El hermano de Alexis reveló que unos días antes de los hechos, Florencia le había escrito para pedirle ayuda ante una situación de hostigamiento, supuestamente por parte de Alexis.
Según contó, él no intervino y respondió de manera despectiva, restando la importancia a los planteamientos que ella había dado. No obstante, hacia el final de su declaración y luego de pedir justicia para su hermano, el chico señaló que más allá de cualquier presunta situación de violencia, nadie tenía que haberle quitado la vida a su hermano.
Aquel no fue el único testimonio que sumó atención a la audiencia. También declaró una chica que había sido alumna de Alexis en el mismo instituto donde supuestamente había cursado estudios Florencia. Durante su testimonio, ella señaló haber presenciado actitudes raras de Alexis hacia sus alumnos, las cuales podían ser inapropiadas para adolescentes de esa edad.
En el mismo contexto, Florencia también testificó y aportó nuevos datos sobre el vínculo entre ella y el hombre. Según su versión, la relación se había iniciado cuando ella era adolescente y poco a poco esta derivó en encuentros sexuales no consentidos. Incluso describió dos episodios concretos a los que, según sostuvo, siguieron situaciones de presión y hostigamiento.
También dijo que pasaron años sin hablarse y fue ya en su adultez cuando retomaron el contacto a través de las redes sociales. Dijo que Alexis la había contactado para amenazarla con exponer aspectos íntimos de su vida frente a su entorno. Al respecto, Florencia mencionó la existencia de un presunto video íntimo que, según informó, fue utilizado como forma de presión, lo que luego derivó en distintos encuentros sexuales reiterados bajo amenaza.
Esta etapa fue descrita por ella misma como una marcada por conflictos, consumo de alcohol y episodios de violencia. A continuación también subió otra especialista que había entrevistado a Florencia en el pasado en el marco de un programa estatal de asistencia a personas en situación de violencia. Su testimonio aportó un nuevo nivel de complejidad a una historia que ya de por sí estaba intrincada.
Según explicó, al momento de su contacto con Florencia, que había sido mucho antes de los hechos, su caso había sido evaluado como de riesgo extremo. El cuadro de la chica era alarmante, incluía una crisis de ansiedad, de llanto y de desestabilización emocional. En aquellos momentos, ella manifestó sentirse acorralada, sin salida y con mucho temor.
Adicionalmente, también se reveló que Florencia había enfrentado episodios de abuso por parte de su hermano en la infancia, los cuales habían agravado su cuadro de salud mental. Luego ya en la adultez también se vieron distintos vínculos marcados por la dependencia y la vulnerabilidad. Otro elemento que generó impacto en este tramo fue la reproducción de un audio en el cual la misma profesional mencionaba que una abogada se habría comunicado con ella para sugerirle que evitara declarar en el juicio y que incluso le había dado excusas para no presentarse. En el mismo
audio también la mujer dijo que ella no podía identificar a la persona que, según Florencia, la estaba agrediendo en el momento en el que ella la atendió, pero que por las fechas pensaba que era Alexis. En suma y al margen de todas las especulaciones, este punto abrió un interrogante muy importante.
¿Cuál era la respuesta institucional ante el cuadro que Florencia había atravesado? Y esto, como ya podemos intuir, fue usado por la defensa en su alegato. No solamente era una persona con un historial turbulento, era una persona que ya había sido evaluada por especialistas y que no la habían atendido.
También se planteó que Florencia no era plenamente responsable de sus actos al momento del hecho, todo debido a un supuesto estado que había afectado su percepción de la realidad. Y también la defensa se propuso interpretar lo ocurrido como una reacción frente a una situación de peligro. Se pidió que se consideraran figuras más leves como un exceso en la legítima defensa o un estado de emoción violenta, lo que evidentemente implicaría una pena muy reducida.
Finalmente, el 30 de marzo de 2026, el tribunal condenó a Florencia Mancilla a solo 8 años de prisión por el delito de homicidio simple cometido contra Alexis. Cabe agregar que al momento de fundamentar la sentencia, uno de los elementos que influyó fue el video de la confesión, específicamente el hecho de que fuese grabado después del ataque, que ella reconociera lo que había pasado y que admitiera que no tenía intención en ese momento de quitarle la vida a Alexis.
Obviamente, la condena generó un profundo malestar en la familia del hombre, ya que estaban visiblemente conmocionados. Incluso la madre del chico comenzó a gritar en la sala. En declaraciones posteriores a los medios insistieron en que había sido Florencia la que había hostigado a Alexis y que las pruebas durante el juicio y la valoración de las mismas no se habían dado de la mejor manera.
En las propias palabras de la madre de Alexis, en el proceso, algunas versiones no correspondían con la evidencia. Al mismo tiempo señaló que más allá de la historia personal de Florencia nada justificaba lo que había hecho. El fallo generó un debate muy grande en cuanto a la calificación legal y a la perspectiva de la violencia de género.
No obstante, conviene resaltar que al tratar se dio una sentencia en primera instancia, esta va a poder ser apelada o revisada en instancias superiores. Por su parte, las abogadas de Alexis, más allá de la apelación, dijeron que también iban a presentar una denuncia en contra de la fiscal, a quien acusaban de haber ocultado pruebas.
Asimismo, solicitaron que se investigase el accionar de la Secretaría de Género Local e incluso no descartaron en impulsar un pedido de juicio público en contra de los integrantes del tribunal. Así las cosas, hasta el día de hoy, el caso de Alexis está cerrado y Florencia tiene una condena que para muchos es muy corta. Y bueno, chicos y chicas, hasta aquí el video de hoy.
Un caso muy impactante, un caso que realmente eh ha dado mucho de que hablar por la sentencia de Florencia. Muchas personas creen que si hubiese sido al revés, si Alexis hubiese matado a Florencia, a pesar de que hubiese hecho lo mismo teniendo un video, haber dicho que ella hostigaba y todo eso, pues le hubiesen dado una condena más larga.
Díganme, ¿ustedes qué opinan? ¿Creen que el hecho de que ella fuera una mujer, la victimaria y la víctima a un hombre hizo que las cosas fueran diferentes? ¿O ustedes piensan que todo el pasado de Florencia puede justificar realmente lo que hizo y que en ese momento ya no estaba, vamos a decirlo así, en sus cinco sentidos como dicen las personas? Realmente hay una cosa que sí está muy clara y se dijo en el caso y es que Florencia es un peligro para la sociedad, para ella misma también.
Así que esperamos que como va a salir porque al final le dieron una condena muy corta, pues se pueda dar un seguimiento para que no le vuelva a hacer lo mismo a otra persona. No deberíamos de estar en unos años volviendo a hablar de ella, diciendo que volvió a atacar a alguien de esa forma. También hay otra cosa, se dijo que no había existido ensañamiento en el crimen, pero realmente Alexis tenía demasiadas heridas, así que h pues es una situación realmente complicada aquí.
cómo se llegó a tipificar todo y cómo se llegaron a evaluar todas las pruebas. Cuéntenme ustedes qué opinan. Si este video les ha parecido informativo, recuerden dejarle un me gusta, recuerden suscribirse si no lo están. Actualizo tres o cuatro veces por semana y si están suscritos les llegará una notificación cada vez que yo suba un video.
Ahora sí, nos vemos hasta otro caso. Adiós.
En el mismo contexto, Florencia también testificó y aportó nuevos datos sobre el vínculo entre ella y el hombre. Según su versión, la relación se había iniciado cuando ella era adolescente y poco a poco esta derivó en encuentros sexuales no consentidos. Incluso describió dos episodios concretos a los que, según sostuvo, siguieron situaciones de presión y hostigamiento.
También dijo que pasaron años sin hablarse y fue ya en su adultez cuando retomaron el contacto a través de las redes sociales. Dijo que Alexis la había contactado para amenazarla con exponer aspectos íntimos de su vida frente a su entorno. Al respecto, Florencia mencionó la existencia de un presunto video íntimo que, según informó, fue utilizado como forma de presión, lo que luego derivó en distintos encuentros sexuales reiterados bajo amenaza.
Esta etapa fue descrita por ella misma como una marcada por conflictos, consumo de alcohol y episodios de violencia. A continuación también subió otra especialista que había entrevistado a Florencia en el pasado en el marco de un programa estatal de asistencia a personas en situación de violencia. Su testimonio aportó un nuevo nivel de complejidad a una historia que ya de por sí estaba intrincada.
Según explicó, al momento de su contacto con Florencia, que había sido mucho antes de los hechos, su caso había sido evaluado como de riesgo extremo. El cuadro de la chica era alarmante, incluía una crisis de ansiedad, de llanto y de desestabilización emocional. En aquellos momentos, ella manifestó sentirse acorralada, sin salida y con mucho temor.
Adicionalmente, también se reveló que Florencia había enfrentado episodios de abuso por parte de su hermano en la infancia, los cuales habían agravado su cuadro de salud mental. Luego ya en la adultez también se vieron distintos vínculos marcados por la dependencia y la vulnerabilidad. Otro elemento que generó impacto en este tramo fue la reproducción de un audio en el cual la misma profesional mencionaba que una abogada se habría comunicado con ella para sugerirle que evitara declarar en el juicio y que incluso le había dado excusas para no presentarse. En el mismo
audio también la mujer dijo que ella no podía identificar a la persona que, según Florencia, la estaba agrediendo en el momento en el que ella la atendió, pero que por las fechas pensaba que era Alexis. En suma y al margen de todas las especulaciones, este punto abrió un interrogante muy importante.
¿Cuál era la respuesta institucional ante el cuadro que Florencia había atravesado? Y esto, como ya podemos intuir, fue usado por la defensa en su alegato. No solamente era una persona con un historial turbulento, era una persona que ya había sido evaluada por especialistas y que no la habían atendido.
También se planteó que Florencia no era plenamente responsable de sus actos al momento del hecho, todo debido a un supuesto estado que había afectado su percepción de la realidad. Y también la defensa se propuso interpretar lo ocurrido como una reacción frente a una situación de peligro. Se pidió que se consideraran figuras más leves como un exceso en la legítima defensa o un estado de emoción violenta, lo que evidentemente implicaría una pena muy reducida.
Finalmente, el 30 de marzo de 2026, el tribunal condenó a Florencia Mancilla a solo 8 años de prisión por el delito de homicidio simple cometido contra Alexis. Cabe agregar que al momento de fundamentar la sentencia, uno de los elementos que influyó fue el video de la confesión, específicamente el hecho de que fuese grabado después del ataque, que ella reconociera lo que había pasado y que admitiera que no tenía intención en ese momento de quitarle la vida a Alexis.
Obviamente, la condena generó un profundo malestar en la familia del hombre, ya que estaban visiblemente conmocionados. Incluso la madre del chico comenzó a gritar en la sala. En declaraciones posteriores a los medios insistieron en que había sido Florencia la que había hostigado a Alexis y que las pruebas durante el juicio y la valoración de las mismas no se habían dado de la mejor manera.
En las propias palabras de la madre de Alexis, en el proceso, algunas versiones no correspondían con la evidencia. Al mismo tiempo señaló que más allá de la historia personal de Florencia nada justificaba lo que había hecho. El fallo generó un debate muy grande en cuanto a la calificación legal y a la perspectiva de la violencia de género.