Posted in

Antes de morir, su nieto le dejó una llave y dijo Lleva el frasco, ve sola — lo que encontró no…

Antes de morir, su nieto le dejó una llave y dijo Lleva el frasco, ve sola — lo que encontró no…

—Abué… ¿ya sacaste las cajas del árbol? —preguntó Bartolo, entrando a la cocina con las manos frías y la nariz roja por el aire de noviembre.

—Todavía no, muchacho. Primero hay que limpiar el polvo de las esferas —respondió Edubijes mientras abría el viejo baúl de madera.

El niño se acercó curioso.

—¿Puedo ayudarte?

—Con cuidado, ¿eh? Estas tienen más años que tú.

Bartolo tomó una esfera roja con escarcha dorada. La miró fascinado.

—Está bonita…

Pero la esfera resbaló de sus dedos sudados.

¡CRASH!

El vidrio se hizo pedazos sobre el mosaico.

Bartolo se quedó inmóvil.

—Abué… yo…

Sus ojos se llenaron de lágrimas.

Edubijes suspiró, se hincó lentamente y empezó a recoger los trozos.

—No pasa nada, mijo. Son cosas que pasan.

Cuando iba a tirarlos al cucharón de basura, Bartolo le sujetó la muñeca.

—¡No!

Read More