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MARCO FABIÁN: CONFESÓ Lo Que Hizo Que Mataran A Su Hermanoo  

MARCO FABIÁN: CONFESÓ Lo Que Hizo Que Mataran A Su Hermanoo  

mundialista con México, medalla de oro olímpica, campeón de copa de Alemania. Y ese mismo hombre encontró a su hermano pequeño muerto en una zanja con una nota en el bolsillo de la camisa. Pero eso no fue lo más oscuro. Lo más oscuro fue por qué lo mataron y lo que Marco Fabián venía haciendo en los hoteles de concentración de la selección sin que su familia supiera nada hasta que lo pagó su hermano pequeño.

 Quédate hasta el final porque vas a saber qué decía exactamente el papel que la policía nunca quiso revelar, qué se grabó realmente en ese hotel y por qué eso fue suficiente para quitarle la vida a un muchacho de 23 años que no había hecho nada. Pero antes de llegar a esa zanja en la salida sur de Guadalajara, en la madrugada del 27 de julio de 2011, hay algo que tienes que entender.

 Ames, no, porque lo que pasó esa madrugada no empezó esa madrugada. Empezó mucho antes en una casa de un barrio de clase media de Guadalajara, donde dos hermanos crecieron compartiendo cuarto, balón y un padre que solo miraba al mayor. Aquí es donde todo cambia. Guadalajara, Jalisco. 21 de julio de 1989. En el Hospital Country nace Marco Jonfai Fabián de la Mora.

 El primer hijo de Marco Antonio Fabián Vázquez, exfutbolista de Club León y Puebla, y de Adriana de la Mora, ama de casa. 3 años después llegaría el segundo hijo de la pareja. Lo llamaron Jonathan. Marco Antonio Padre era un hombre estricto. Había sido futbolista profesional sin llegar a selección nacional. Había pasado por seis equipos en 12 años.

Había terminado su carrera sin un peso ahorrado y juró el día que nació Marco hijo que ese muchacho iba a llegar a donde él no había podido llegar. ¿Sabes qué le pasa a un niño de 3 años cuando todos los días sin excepción su padre lo lleva a una cancha de tierra a las 6:30 de la mañana antes de que salga el sol a darle patadas a un balón hasta que llora? Marco hijo aprendió a pegarle al balón antes que a hablar bien.

 A los 5 años ya jugaba con niños de ocho. A los 7 años su padre lo metió a las fuerzas básicas del club deportivo Tapatío, filial de Chivas. Y a los 8 años, en 1997, Marco Antonio Padre firmó su primer contrato como canterano del Club Deportivo Guadalajara. 8 años, un niño firmando con uno de los equipos más grandes de México.

 Esa firma le robó la infancia a Marco. Esa firma también lo separó para siempre de su hermano Jonathan. Guarda esto en tu mente porque va a regresar. Mientras Marco entrenaba se días a la semana, Jonathan crecía en silencio. El segundo hijo, el que no tenía las piernas largas de Marco, ni la coordinación de Marco, ni los reflejos de Marco.

 Jonathan era flaco, callado, sensible y le gustaban los libros. El padre Marco Antonio no le hablaba mucho. La madre Adriana lo cuidaba, pero no podía estar dividiéndose entre dos hijos cuando uno tenía partido cada fin de semana y entrenamiento en otra ciudad. Jonathan creció siendo el hermano del que iba a ser estrella y nadie en esa casa lo notó.

 Lo único que tenía Jonathan suyo, suyo de verdad, era una cadena de plata con una virgen pequeña que su abuela materna le había regalado el día de su primera comunión. Jonathan la usó todos los días, desde los 9 años hasta el día en que lo encontraron muerto. Esa cadena de plata, con la Virgen pequeñita rayada por el tiempo, va a regresar al final de esta historia.

Marco creció rápido, demasiado rápido. A los 14 años ya jugaba en categoría sub17. A los 16 era convocado a la sub20. A los 17 debutó con el Club Deportivo Tapatío en Segunda División. Y el 10 de noviembre de 2007, con 18 años recién cumplidos, debutó con Chivas en primera división frente a los Jaguares de Chiapas.

 El estadio Omnilife, 45,000 personas. Marco Antonio padre lloró en la tribuna. Jonathan, de 15 años, también estaba ahí. Le aplaudió a su hermano hasta que las manos se le pusieron rojas. Marco, en la cancha no volteó ni una vez hacia donde estaba su familia. ¿Por qué un muchacho de 18 años no voltea a buscar a su padre, a su madre, a su hermano en el momento más importante de su vida? Porque Marco ya había dejado de necesitarlos y porque Marco ya había encontrado otra cosa que le daba más que la sangre, le daba reflectores, le daba aplausos, le daba

mujeres, le daba noches que su madre nunca iba a saber y le daba un teléfono celular nuevo cada 6 meses, regalo de patrocinadores donde guardaba cosas que no se podían enseñar. Aquí entra el primer caramelo de esta historia, porque desde 2008, cuando Marco tenía 19 años, empezó a tener una costumbre, una costumbre que iba a marcar el resto de su vida y la vida de su hermano Jonathan, que en ese momento tenía 16 años y no sabía nada.

 Marco grababa, grababa lo que pasaba en las habitaciones de hotel donde se hospedaba la selección mexicana antes de los partidos amistosos y oficiales. Grababa lo que pasaba en la suits de los hoteles de las concentraciones de pretemporada. Grababa con su celular con la luz apagada sin que las personas que estaban con él en esas habitaciones supieran que estaban siendo grabadas.

 ¿Por qué grababa Marco Fabián a los 19 años? escenas íntimas con mujeres que no eran su pareja. Lo vamos a saber, te lo prometo. Por ahora basta decir que tenía dos celulares, uno público donde guardaba contactos de patrocinadores, fotos con la familia y mensajes de su novia oficial de ese momento, la actriz Ana Becoa y otro privado que cargaba en el bolsillo interior de las chamarras de los hoteles, donde guardaba 47 archivos de video que no se podían enseñar.

 Esos 47 archivos escondidos en una carpeta nombrada trabajo iban a salir a la luz 3 años después en las manos equivocadas, en el momento equivocado. Y la persona que los iba a usar como arma no iba a ir contra Marco, iba a ir contra Jonathan. Pero antes de llegar a eso, Marco Fabián siguió creciendo en la cancha como nadie había crecido en Chivas en años.

 15 goles en su segunda temporada como titular. llamado a la selección absoluta a los 21 años, convocado a la Copa América de 2011 en Argentina y Ecuador y aquí es donde todo cambia. 17 de junio de 2011, Hotel Hilton Colón de Quito, Ecuador. La selección mexicana sub-22 se concentra para la fase de grupos de la Copa América.

 Marco Fabián tiene 21 años, es el más joven del grupo y esa noche, sin que el cuerpo técnico del tri lo supiera, ocho jugadores de la selección bajaron por una escalera de servicio del hotel a las 11:40 de la noche y subieron a la habitación 608. En esa habitación esperaban cuatro mujeres, tres venezolanas, una colombiana.

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