Posted in

¿El fin de Ayuso? El día que Claudia Sheinbaum la humilló en México usando un secreto oculto por la propia Corona española durante 500 años.

¿El fin de Ayuso? El día que Claudia Sheinbaum la humilló en México usando un secreto oculto por la propia Corona española durante 500 años. El documento prohibido de Carlos I que desarmó a la derecha internacional, desató un histórico veto en la Riviera Maya y cambió todo para siempre.

SHEINBAUM frena a AYUSO con el documento que España firmó contra Cortés  

allí en México a la Asamblea Regional de su país. Pónganme también el violín más pequeño del mundo, porque dijo que México no existió hasta que llegaron los españoles. Mire, México no existió hasta que llegaron los españoles. Quiéranse un poco más. Quiéranse un poco más. Silencio, señoría, porque era otra civilización.

Usted la pregunta. La compañía de Smtió. Debido al comportamiento contradictorio del ultaderechista, Espinar se lanzó duramente contra ella. Señorías, ¿qué político se toma 10 días de vacaciones en mitad de curso para irse a México? Yo solo conozco a uno, a usted, señora Yusoidad, quiso ir a México para humillar a los mexicanos, eh, reivindicando a un conquistador que aniquiló a todos sus ancestros y la única humillada ha sido usted.

 Quiso convertirse en la diva de la derecha internacional y se ha convertido en un activo tóxico para los que la invitaron a México. Abucheada en cada rincón que ha pisado. Imagínense la escena. Aeropuerto de Aguascalientes. Mayo del 2026. Acaba de aterrizar un vuelo procedente de la Ciudad de México y por la puerta del avión empieza a bajar la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, rodeada de su equipo, con la sonrisa puesta y la cámara de su gabinete de prensa ya encendida.

 Está convencida de que en México la van a recibir como una embajadora de la hispanidad. Lo que no sabe es que en esa misma pista hay una diputada mexicana esperándola con el teléfono grabando. Se llama Anayeli Muñoz. Es legisladora de Movimiento Ciudadano y ha viajado en el mismo avión sin que Ayuso lo supiera.

 La aborda en la pasarela. Le pide en voz amable, pero firme que reconozca los abusos de la conquista y antes de despedirse le suelta una frase que se va a viralizar en cuestión de horas. le dice, palabra por palabra, que México se escribe con X porque la han visto escribirlo con J sonrisa demoledora.

 Ese vídeo lo sube a sus redes misma tarde y lo que parecía una visita de protocolo se convierte en el primer aviso de que el guion de Ayuso en México no iba a ser el que ella había escrito en Madrid. Presidenta, la verdad yo no estoy de acuerdo con el reconocimiento que le van a entregar. Yo sé que no es su culpa. Se lo digo con mucho respeto porque no hay pues a te la invitaron, pero sí creo que hay algunas expresiones pues que usted ha realizado contra las y los mexicanos con las que no estoy de acuerdo, pero los he insultado, les he ofendido,

he dicho México, malo México, pero sí hay algunas expresiones con la reivindicación de la conquista. Pues sí, creo que es importante reconocer los abusos. Sí, veníamos en el avión, no estoy de acuerdo como se expresado de las y los mexicanos. México con X porque hemos visto que lo escribe con J. Gracias.

 Pero lo más fuerte no es ese scratche. Lo más fuerte es lo que va a ocurrir en los próximos 4 días. Cuando la presidenta de México, Claudia Shainbound, abra una carpeta digital, escanee un documento amarillento, lo publique en sus redes y deje a Ayuso sin argumentos con un papel firmado por un rey español hace casi 500 años. Un papel que ni siquiera la propia derecha mexicana sabía que existía.

 Y dentro de ese papel hay tres palabras concretas, tres acusaciones explícitas contra Hernán Cortés que cambian por completo la lectura de toda esta historia. Y se lo voy a contar todo sin saltarme un detalle. Para entender lo que vino después hay que entender a qué venía exactamente Ayuso a nuestro país, porque esto no fue una visita comercial ni una misión diplomática al uso.

 Fue una operación de propaganda histórica disfrazada de viaje oficial. La presidenta madrileña aterrizó en Ciudad de México un domingo de comienzos de mayo y lo primero que hizo antes incluso de deshacer la maleta, fue subirse al coche oficial y plantarse en la basílica de Santa María de Guadalupe para una misa con 7,000 fieles oficiada por el arzobispo Carlos Aguiar.

 Hasta ahí postal de manual, pero el plato fuerte de su agenda venía detrás y tenía nombre y apellido, El musical Malinche, producido por Nacho Cano, una obra que reivindica la figura del conquistador y rebautiza la historia del choque entre dos mundos como una historia de amor. Ese homenaje estaba previsto inicialmente en la Catedral Metropolitana, pleno corazón simbólico del país, sobre los restos del templo mayor Mexica.

 Cuando esa localización se cayó en el último momento, alegando la arquidiócesis que la producción no había conseguido los permisos necesarios para grabar dentro del recinto, el evento se trasladó al frontón México, mientras en las inmediaciones de la catedral se concentraban grupos indígenas a gritar su rechazo a la visita.

 Ayuso aplaudió desde el patio de Butacas, posó con Cano y al día siguiente continuó la gira recibiendo la medalla de la libertad en el Congreso de Aguascalientes y las llaves de la ciudad por su, cito textualmente, defensa de la hispanidad. En esa ceremonia, una regidora de Morena irrumpió en el escenario con una cartulina escrita a mano que decía, “No tenemos agua” y bloqueó el acto hasta que la sacaron.

 Pero todo esto era el calentamiento. La frase que iba a hacer es estallar la diplomacia mexicana. se la guardó Yuso para uno de sus discursos públicos frente a micrófonos abiertos cuando dijo que México no había existido hasta la llegada de los españoles y que la conquista fue, palabras suyas, una historia de cinco siglos de amor y fusión.

 Y mientras esa frase rebotaba en cada portada del país, en Palacio Nacional, una mujer estaba abriendo un archivo del año 1548 y preparándose para responder sin levantar la voz. El jueves 7 de mayo a media tarde, la cuenta oficial de Claudia Shane Bound publicó un mensaje breve acompañado de varias fotografías. No era una rueda de prensa, no era un discurso, no era un comunicado del gobierno federal, era simplemente la imagen escaneada de unas páginas amarillentas escritas en castellano antiguo con la tinta corrida por los siglos y debajo un texto de tres líneas.

Ese texto decía que ahí dejaba el edicto firmado en Valladolid en 1548 por Carlos I de España, donde se hablaba de las atrocidades de Hernán Cortés y remataba con una frase que se volvió tendencia en minutos. Los pueblos originarios son la verdadera reserva de valores del México de ayer y de hoy.

Read More