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A sus 63 años, Jon Secada Rompe el silencio dejando al mundo CONMOCIONADO tc

A sus 63 años, Jon Secada Rompe el silencio dejando al mundo CONMOCIONADO tc

dentro de lo que es mi carrera hasta este punto, especialmente ya de 20 años que salió mi primer disco. Y lo último que que entiendo que él me dijo que fue algo que yo sabía. Hoy les traemos una historia que quizás no esperaban. La vida y los secretos de John Secada, el cantautor cubano que brilló en los 90 y que hoy rompe el silencio sobre su enemistad con Sakira y hasta una vieja controversia con el mismísimo Ben y Moré.

 Pero antes de entrar en estos detalles que nunca imaginaste, suscríbete al canal y activa la campanita, porque lo que viene está candela yonse cada, una de las voces más suaves pero firmes de la música latina, no siempre fue el hombre sonriente que vimos en los escenarios. Hubo momentos en los que me atacaron dos frentes a la vez, literalmente dos mujeres y no en el buen sentido”, dijo en una entrevista íntima donde soltó más de lo que nadie esperaba. La primera, Sakira, sí.

 la colombiana de las caderas honestas. Tuvimos un rose, pero no uno romántico, fue un rose profesional. Ella venía con mucha fuerza y yo, bueno, yo ya estaba establecido, pero sentí que había un resentimiento, como si tuviera que demostrar que podía eclipsarme y quizás lo hizo, pero no fue sin pelear. Luego agregó, hoy lo entiendo.

 Era su forma de protegerse, pero en ese momento dolió. Y si eso no bastara, en otra conversación sorprendente, Seekada confesó que alguna vez tuvo un comentario desafortunado sobre Benny Moré. Dije algo que muchos consideraron una falta de respeto, que su estilo era anticuado. Imagínate, yo cuestionando al bárbaro del ritmo, la comunidad cubana no se lo perdonó fácilmente.

 Fue como tocar un símbolo patrio. Y sí, me arrepiento. Nacido en La Habana en 1961, hijo de José y Victoria, sus padres, como tantos otros cubanos, huyeron del régimen en busca de libertad. Su talento lo llevó a ser uno de los pupilos más queridos de Emilio y Gloria Stefan. Pero su camino no fue solo Gloria, también estuvo marcado por egos, enfrentamientos y confesiones que hasta hoy permanecían ocultas.

 Pocos conocen la verdadera historia detrás de la voz suave y los éxitos internacionales de John Secada. Tuvimos un rose, un rose profesional porque eh y ahora cuando regreso y pienso en lo que pasó, me doy cuenta de que esa era su manera de ella proteger.  Una historia marcada por la represión, el exilio, el sacrificio y una experiencia que hasta hoy le resulta incómoda recordar.

 Su padre fue arrestado a finales de los años 60 cuando intentó escapar de Cuba como balcero. Pasó varios años en prisión por el simple acto de querer ser libre. Pero eso no fue todo. Tras su liberación, el gobierno cubano lo castigó una vez más enviándolo a un campo de trabajo por un año y medio adicional, no por un delito, sino como castigo ideológico y mano de obra gratuita para el régimen.

 A pesar de ese trauma, sus padres hicieron todo lo posible para que Yon creciera sin odio, con una infancia lo más normal posible. Él recuerda con nostalgia los días en la escuela, su vecindario y las amistades de su niñez, pero su vida cambiaría para siempre. Primero salieron de Cuba y fueron recibidos como refugiados en España.

 No tenían nada, ni familia ni dinero. Pero al llegar y ver tiendas repletas de comida, supermercados iluminados y gente que hablaba libremente, supieron que habían salido de una pesadilla. Su tiempo allí fue difícil. Y trabajó en fábricas y restaurantes. Su madre limpiaba pisos. Su padre, con lo poco que sabía de cocina aprendido en prisión, logró conseguir empleo como cocinero.

 Aún así, el sueño seguía vivo, llegar a Estados Unidos. Después de España se trasladaron a Costa Rica. Allí, por primera vez, respiraron con un poco más de tranquilidad. Su padre abrió un pequeño negocio y comenzaron a ahorrar cada centavo para dar el siguiente salto. Pero mientras su entorno mejoraba, Yon seguía siendo un niño introvertido.

 Su padre, con mentalidad tradicional de hombre latino, pensaba que la timidez se curaba con mujeres. Así que decidió llevar a su hijo a un lugar con una mujer adulta, contratada, con la intención de que se hiciera hombre. Lo que debía ser un rito de paso, terminó siendo una experiencia traumática. Yon nunca se lo confesó a su padre, pero años después su esposa Marie Tere reveló el incidente en una entrevista llamándolo, por lo que fue incómodo, inapropiado y una de las memorias más difíciles de su adolescencia. Dicen por

ahí que perdí mi virginidad en Costa Rica con una profesional. No es cierto, eso no fue lo que pasó. Y si quieres saber la verdad, tienes que leer mi libro, dijo John con franqueza. Finalmente, después de 2 años en Costa Rica, la familia reunió lo suficiente para entrar a Estados Unidos con visa de turistas y apenas pisaron Miami solicitaron asilo político.

 Desde entonces todo fue trabajo, esfuerzo y música. Sus padres abrieron una pequeña cafetería en Miami Beach. Y trabajaba en lo que fuera, lavando platos, atendiendo mesas y estudiando en cualquier rato libre. Miraba televisión americana para aprender inglés. Escuchaba música, la analizaba, la imitaba. En 1979 terminó la secundaria, luego vino a la universidad y en 1983, con esfuerzo y talento, se graduó con honores en música y más adelante obtuvo su maestría en interpretación vocal de jazz, de un niño tímido que cargaba el

peso de un exilio y una herida silenciosa a convertirse en una de las voces más queridas de la música latina. Pocos sabían que antes de los escenarios y los premios Yoncek cada vivía en silencio una metamorfosis. Mientras otros se perdían en las luces de Miami en los años 80, él afinaba su oído, su talento y su disciplina.

 Su comprensión de la música no solo creció, se transformó en una obsesión. Tanto que terminó convertido en profesor del Miami Community College, hoy miamidad de College, donde enseñaba con la misma pasión con la que componía. Quienes lo conocían sabían que no solo era un cantante, era un músico completo de esos que escuchan lo que otros no oyen.

 Con más de dos décadas de carrera, Yon recuerda con gratitud las palabras de aliento de colegas y maestros que lo empujaron a seguir, incluso cuando el entorno lo tentaba al caos. Porque sí, Miami en los 80 era fama, fiesta y excesos, pero él nunca se dejó atrapar. Estaba concentrado. Sabía lo que quería dijo alguna vez.

 Aunque no fue ajeno al bullying y al prejuicio por su timidez, supo fortalecerse desde el estudio, el ensayo y las largas noches de práctica. El sistema ya y con el deseo también de de buscar la manera de cómo sacarme a mí de Cuba. 8 años de Cuba. Eh, yo tuve la oportunidad de de salir de Cuba eh con mis padres.

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