Posted in

Maestro de 50 enseñaba piano gratis a 12 niños ciegos—Cantinflas supo cómo sobrevivía y LLORÓ

 Cuando usted me explicó que Beethoven estaba pensando en tormentas cuando compuso esto, pude sentir la tormenta en la música. Exactamente. La música no es solo notas, es emoción. Es historia y tú estás aprendiendo a contar esa historia. Mario tocó la puerta. El hombre vino a abrir. Disculpe la interrupción. Mario dijo. Escuché la música.

 Es extraordinaria. ¿Usted enseña piano a niños ciegos? El hombre, maestro Julio, sonríó. Sí. Llevo haciendo esto durante 8 años. ¿Puedo hablar con usted cuando termine la lección? Por supuesto, Roberto termina en 20 minutos, puede esperar si desea. Mario entró y se sentó discretamente. Observó el resto de la lección.

 El maestro Julio enseñaba de manera completamente diferente a maestros de piano convencionales. No había partituras, obviamente, porque Roberto no podía verlas. En su lugar, el maestro Julio cantaba las melodías, describía los patrones de las teclas, guiaba las manos de Roberto físicamente. Siente las teclas, decía. Esta es do.

 Ahora sube tres teclas. Do, re, mi. ¿Sientes la diferencia en sonido? más alto, más brillante, ahora baja, mi re, do, más bajo, a más oscuro. Era educación musical completamente táctil y auditiva y funcionaba. Roberto tocaba hermosamente. Cuando la lección terminó, la madre de Roberto llegó a recogerlo.

 “¿Cuánto le debo por esta semana, maestro Julio?”, preguntó. “Nada, señora Elena, como siempre.” Pero maestro, no puedo seguir aceptando y yo no puedo seguir cobrando. Roberto tiene talento extraordinario. Sería crimen no cultivarlo. El dinero no importa. La señora Elena comenzó a llorar. No sé cómo agradecerle. Roberto ha cambiado completamente desde que empezó las lecciones.

 Antes estaba tan deprimido, tan aislado. Ahora tiene propósito, tiene alegría. El placer es mío, señora. Nos vemos la próxima semana. Cuando Roberto y su madre se fueron, Mario habló. Enseña gratis a todos sus estudiantes ciegos. El maestro Julio asintió. Sí, tengo dos estudiantes actualmente, todos ciegos. Ninguno paga. Pero, ¿cómo sobrevive? ¿Cómo paga renta? ¿Cómo compra instrumentos? El maestro Julio se sentó al piano tocando algunas notas pensativamente.

Esa es pregunta complicada. ¿Puedo contarle mao historia, por favor? Hace 15 años mi hija nació ciega. Se llamaba Ana. Era niña hermosa, inteligente, curiosa. Pero cuando descubrimos que era ciega, mi esposa y yo quedamos devastados. No sabíamos cómo criar a niña ciega. No sabíamos qué futuro podría tener.

 Cuando Ana tenía 5 años descubrí algo. Tenía oído absolutamente perfecto. Podía escuchar canción una vez y reproducirla exactamente. Entonces empecé a enseñarle piano y algo mágico pasó. Cuando Ana tocaba piano, su ceguera desaparecía. No literalmente seguía siendo ciega. Pero en su mente, a través de música, a podía ver cosas que sus ojos nunca verían.

 Podía expresar emociones que no podía poner en palabras. Podía conectar con mundo de maneras que su ceguera normalmente impediría. Las lágrimas comenzaron a formarse en los ojos del maestro Julio. El piano le dio vida, le dio identidad más allá de ser la niña ciega. Se convirtió en Ana la pianista.

 Y eso, esa transformación fue milagro. Ana estudió conmigo hasta que tenía 12 años. Para entonces tocaba a nivel profesional, daba pequeños recitales. Personas venían solo para escuchar a esta niña ciega tocar con tanta emoción, tanta habilidad. Entonces, hace 3 años, Ana enfermó. Leucemia. Los doctores hicieron todo lo posible, pero no fue suficiente.

 Murió 3 meses antes de cumplir 13 años. El maestro Julio lloró abiertamente ahora. Cuando murió, ah, pensé que nunca tocaría piano de nuevo. El piano me recordaba demasiado a ella. Pero después me di cuenta de algo. Ana había tenido don y ese don, la música, le había dado años de felicidad a pesar de su ceguera. Entonces decidí, decidí que usaría mi habilidad de enseñar piano para ayudar a otros niños ciegos, para darles lo que le di a Ana, escape, expresión, identidad más allá de su discapacidad.

Empecé a buscar niños ciegos que quisieran aprender música. Puse anuncios en escuelas para ciegos. Hablé con organizaciones y comencé a enseñar gratis. Siempre gratis. ¿Por qué gratis? Porque la mayoría de familias con niños ciegos no tienen dinero, discapacidades, cara, equipos especiales, educación especial, cuidado médico.

 La mayoría de estas familias están luchando financieramente. A, ¿cómo podría cobrarles por lecciones de piano? Entonces enseño gratis. Y cada niño que aprende a tocar, cada niño que descubre que puede crear belleza a pesar de no poder ver, eso es forma de honrar a Ana, de asegurar que su alegado continúe.

 Pero los instrumentos, ese piano no es barato. No, costó 3000 pesos hace 10 años y está viejo ahora. Necesita reparaciones. Pero es todo lo que tengo. Enseño a dos estudiantes en este piano. ¿Y cómo paga por todo? Renta, comida, reparaciones del piano. Trabajo de noche, toco piano en restaurante de 8 de la noche a medianoche. Cinco noches por semana.

Gano suficiente para sobrevivir. Apenas, pero suficiente. Y durante el día enseña gratis. Sí. De 2 de la tarde a 8 de la noche, todos los días, excepto domingo, dos estudiantes por día a lecciones de una hora cada uno. Eso es agotador, lo es. Pero cuando veo transformación en estos niños, cuando veo niño que estaba aislado, deprimido, sin esperanza, convertirse en músico confiado que puede expresarse a través de música, eso vale cualquier cansancio.

Durante las siguientes semanas, Mario visitó las lecciones varias veces. Cada vez quedaba asombrado por dedicación del maestro Julio y progreso de los estudiantes. Había niña de 8 años llamada María, que había perdido su vista en accidente cuando tenía cuatro. Estaba tan traumatizada que había dejado de hablar.

 Pero cuando el maestro Julio le enseñó piano, encontró nueva forma de comunicarse. Su música hablaba cuando sus palabras no podían. Había gemelos de 11 años, ambos ciegos de nacimiento, que el maestro Julio enseñaba a tocar duetos. La alegría en sus rostros cuando tocaban juntos creando armonías hermosas era extraordinaria.

 Había adolescente de 15 años llamado Carlos, que había sido rechazado de escuelas regulares porque era ciego. El maestro Julio lo aceptó inmediatamente y Carlos resultó tener talento excepcional. Después de solo 2 años de elecciones, tocaba piezas complejas de Chopen y list. ¿Cuántos estudiantes ha enseñado en total? Mario preguntó un día.

Read More