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ERNESTO ALONSO: La ASQUEROSA VERDAD que Ocultó 50 Años… y El accidente que casi lo deja PARALÍTICO

 Sin embargo, en menos de 14 meses, aquel actor de reparto pasó a ocupar la suite principal del sexto piso en el hotel Regis de la avenida Juárez. Las bitácoras de seguridad del edificio registraban  visitas nocturnas recurrentes de un vehículo oficial con placas diplomáticas asignado a la vicepresidencia de producción.

 Quienes compartían camerinos en las grabaciones de la teleserie Cuidado con el ángel observaban un trato preferencial que desafiaba cualquier jerarquía sindical. El director de escena, Rafael Vanquels, intentó suspender una secuencia de rodaje por faltas de puntualidad del debutante, pero recibió un memorándum de apercibimiento redactado en papel membretado  40 minutos después.

La estabilidad de aquel convenio no escrito comenzó a fracturarse a principios de marzo de 1969.  Durante las lecturas de guion del melodrama Puente de Amor, Baladés inició un sonado romance clandestino con la coprotagonista femenina, una actriz de 22 años llamada Emilia Yu. Según los testimonios recopilados por el cronista de espectáculos, Víctor Hugo Sánchez  en su archivo privado, la pareja fue sorprendida cenando en el restaurante Bellinghausen  el viernes 18 de aquel mes. No obstante,

las memorias póstumas de la escenógrafa Rita Macedo sostienen una versión divergente, ubicando el descubrimiento del idilio en los vestidores del teatro insurgentes a las 9 de la noche. Al día siguiente, el departamento de utilería recibió la orden fulminante  de reescribir el arco narrativo del personaje interpretado por You.

Su papel sufrió un accidente ferroviario en el capítulo 42, eliminando su presencia física de la pantalla  con 3 meses de anticipación al calendario original. Aquel  despido televisivo desencadenó una guerra de desgaste psicológica  dentro del circuito teatral capitalino. Balades presentó una renuncia formal ante la Asociación Nacional de Actores el lunes 2 de junio, alegando fatiga crónica y persecución administrativa.

En respuesta, la oficina central congeló la liberación de sus pagos residuales, reteniendo un fondo acumulado de 62,000  pesos. Durante 180 días, el nombre del galán desapareció de las columnas de sociales  y de las listas de reparto de las productoras independientes. Las facturas telefónicas cobradas a la cuenta de la calle Río Bamba revelan 74 llamadas salientes hacia una pensión de la colonia Condesa  entre la medianoche y las 4 de la madrugada.

El cerco económico terminó el 15 de noviembre con una reunión a puerta cerrada en el privado del club de banqueros. De aquel encuentro surgió un documento de compraventa notariado en la ciudad de Tijuana con fecha del 28 de noviembre  de 1969. La transacción amparaba la adquisición de una propiedad residencial de 800 m², ubicada en el número  1142 de la avenida Glorieta, en Coronado, California.

El título de propiedad quedó registrado bajo una sociedad anónima extranjera denominada Pacific Horizon Investments, cuyos accionistas mayoritarios operaban mediante un bufete legal en Ltenstein. Los camiones de mudanza cruzaron la aduana de San Isidro el primer martes  de diciembre, transportando únicamente tapetes persas, óleos coloniales y dos cajas fuertes de acero sueco.

Contrato laboral de Baladés fue transferido simultáneamente a una filial de distribución cinematográfica en Los  Ángeles con un salario mensual garantizado en moneda estadounidense. La prensa de la Ciudad de México publicó una breve nota informando sobre un sabático de investigación artística en el extranjero, cerrando el escrutinio público sobre el paradero de ambos.

 El aislamiento geográfico en aquella  península del Pacífico no mitigó las fricciones domésticas, sino que las comprimió dentro de un perímetro vigilado. El personal de servicio contratado por la agencia Coronado Domestic Help tenía prohibido pernoctar dentro del inmueble después de las 6 de la tarde. Los repartidores de la zona recuerdan que los pedidos de abarrotes  se entregaban en la puerta trasera bajo la supervisión de un chóer particular armado con un revólver calibre 38.

Entre enero y marzo de 1970, la policía local acudió en cuatro ocasiones a la calle Glorieta atendiendo reportes vecinales por ruidos altisonantes y  copas rotas. Las bitácoras de la compañía telefónica del sur de California documentan un intento de conexión de larga distancia  hacia Guadalajara, bloqueado por el conmutador interno el domingo 12 de abril a las 11 de la noche.

36 horas más tarde, el motor de ocho cilindros del vehículo principal se encendió en el garaje con las luces apagadas. Dentro de la cabina climatizada del sedán, el diálogo discurría bajo una tensión acústica que sofocaba el zumbido del aire acondicionado. El pasajero exigía la devolución inmediata de su pasaporte retenido en la guantera  central, argumentando un compromiso impostergable de rodaje  en los estudios Churubusco.

quien conducía, respondió acelerando el motor sobre la recta de la carretera estatal 75, superando el límite de velocidad permitido por la patrulla de caminos. El peritaje forense, reconstruido por la aseguradora Lloyds of London determinó que hubo un forcejeo físico sobre la palanca de velocidades a la  altura del kilómetro 12.

Las huellas dactilares recuperadas del volante evidenciaban una presión externa ejercida desde el asiento derecho para desviar la trayectoria hacia el muro de contención de hormigón. El roce de los neumáticos contra el asfalto mojado duró apenas 3 segundos antes del  estruendo definitivo contra el metal de la valla perimetral.

Cuando el vapor del radiador comenzó a disiparse sobre el terraplen, la puerta del copiloto se abrió mediante un empujón mecánico desde el interior. El actor abandonó la carrocería abollada, sacudiéndose los cristales del abrigo de lana inglesa, sin dirigir una sola mirada hacia el conductor atrapado bajo el tablero instrumental.

Un repartidor nocturno de  leche que transitaba por la zona ofreció solicitar asistencia médica por radio, pero el ileso  rechazó la ayuda ofreciéndole un billete de $100 a cambio de un traslado inmediato a la estación ferroviaria. Antes de subir al camión de carga, el fugitivo abrió la cajuela destrozada para extraer un portafolios de cuero marrón que contenía sus certificados de nacimiento y 30,000 pesos en bonos al portador.

  Las actas de tránsito del precinto policial número 9 registraron el hallazgo del vehículo abandonado 22  minutos más tarde, con el motor aún echando humo y el asiento izquierdo empapado en sudor frío. A las 8  de aquella misma mañana, un apoderado legal voló en un jet privado desde el aeropuerto de Toluca, aterrizando directamente en la pista  militar de North Iceland.

El abogado gestionó el alta voluntaria del paciente  antes de que los cirujanos pudieran fijar placas de titanio sobre las vértebras lumbares L4 y L5 dañadas por la compresión. Mientras una ambulancia aérea privada despegaba de regreso hacia la capital mexicana con el realizador sedado, el desertor cruzaba la frontera estatal hacia el territorio de Nevada.

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