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HARFUCH ABRE la Caja OCULTA de la Doctora Polo… El SECRETO Más SUCIO que GUARDÓ

Tamaño de un maletín ejecutivo grande. Candado plateado en la parte frontal. Etiqueta a mano sobre la tapa escrita con pluma azul. Dos números 2003. Encima de la caja alguien había dejado un disco compacto. La carátula [música] era un retrato de Celia Cruz, edición Regalo del Alma. Salida en julio [música] del 2003, último disco de su vida.

Y al reverso, dedicatoria [música] escrita a mano con pluma fuente, tres palabras. Cuídate [música] de ella y antes de que sigamos, escúchame esto. Se decía en los pasillos de [música] Telemundo y se decía con nombre y apellido durante 25 años que la relación entre Ana María Polo y Marlene K no era exactamente lo que la prensa contaba.

La versión oficial fue siempre que eran productora y conductora. La versión [música] que circuló durante dos décadas en las terrazas de Coral Dav. Hay quienes aseguran todavía hoy que la dueña de esta casa tuvo a tres personas viviendo bajo el mismo techo durante años. Una era Marlen, otra era una [música] mujer mayor cubana, a la que la propia familia de Ana María llamaba simplemente la tía.

La tía no era [música] tía de sangre. Esa señora salió de Cuba en una balsa en 1980. Quien lo [música] cuente hoy se mete en un lío que los abogados de la familia Polo todavía cobran [música] fortunas por evitar, pero la versión se quedó. Lo que Harf encontró debajo del candado de esa caja de cuero negro [música] cambia todo lo que crees saber sobre la jueza más famosa de Latinoamérica.

Una agenda médica del 2003 [música] con fechas en rojo, 30 papeles doblados como un acordeón de papel. Un cassette [música] mini sin nombre fechado, abril 2003 y una fotografía [música] tomada en una playa de callo hueso en agosto del 98 que la familia de Marl K todavía hoy niega que exista. En los próximos minutos te lo cuento todo, pero antes esto.

Hoy vas a saber cuatro cosas que nunca te contaron sobre Ana María Polo y te voy a avisar cuando llegue cada una. Primero, los dos asesinatos que Ana María presenció con sus propios ojos, uno a los 10 años, otro como adulta ya recibida de abogada. Y el detalle exacto que conecta a los dos.

Segundo, las palabras textuales del cofundador de Caso Cerrado, describiendo lo que pasaba dentro del set cuando las cámaras se apagaban. Acusaciones que el canal [música] Somos Miami TV transmitió en 2018 acusaciones a las que Ana María Polo no ha respondido en 8 años. Tercero, el documento que firmó el 14 de marzo del 2003, pensando que el cáncer la iba a matar en cuestión de semanas, [música] las 30 páginas, lo que cedía, lo que entregaba y la persona a quien se lo entregaba todo, que no [música] era su esposo legal de ese momento, ni su padre, ni su hermana. Cuarta cosa, los

detalles exactos de la demanda de 2 millones de dólares que llegó 13 años después. La cifra, los conceptos y el motivo real por el que Ana María Polo, una abogada con 40 años litigando en Florida, decidió no defenderse en público. Esa cuarta [música] es la más fuerte. Te la guardo para el final. Y antes [música] de que termine este video, vas a entender por qué Ana María Polo no ha vuelto a hablar de Marlen K desde 2016.

Empecemos por el principio. Y aquí llega la primera cosa que te prometí. 11 de abril de 1959, la Habana, Cuba. 3 meses [música] antes, Fidel Castro había tomado el poder. Joaquín [música] Polo, empresario, padre de Ana María, vio como soldados llegaban sin avisar a sus propiedades, presentaban papeles y se llevaban lo que en teoría era de su familia.

Lo perdió todo en cuestión de meses. Año 1961. Ana María [música] tiene 2 años. Todavía no camina derecho. Su padre la cargó en brazos. Subió a un avión y dejó [música] Cuba para siempre. Puerto Rico los recibió. Joaquín empezó de cero por segunda vez. 18 horas diarias [música] de trabajo.

Su esposa Delia rezaba cada noche pidiendo volver a una isla que ya no existía. Pasaron 12 años así y entonces llegó el primer asesinato. El contador de la empresa de Joaquín Polo se llamaba José Manuel Acosta, puertorriqueño, 52 años, padre de [música] tres hijos. aceptó trabajar con los polo en un momento donde la xenofobia contra los cubanos crecía como una infección silenciosa en las calles de San Juan.

Aparecían carteles en las paredes. Algunos negocios se negaban a atender. Un día, en el negocio de Joaquín apareció un [música] cartel pintado con furia, letras rojas chorreando sobre la pared. Váyanse [música] de aquí, cubanos cochinos, como si no fueran [música] personas, como si el hecho de haber nacido en otra isla los convirtiera en algo inferior.

José Manuel Acosta apareció muerto tres semanas después. Ana María tenía 10 años. No vio el cuerpo, pero vio el terror en los ojos de su padre. Vio a Joaquín Polo, ese hombre fuerte que había reconstruido su vida dos veces, derrumbarse en la cocina. A partir de [música] esa semana, Ana María tuvo que ir al colegio con guardaespaldas.

10 años escoltada por hombres armados. como si fuera [música] hija de un presidente. Y aquí venían los dos relojes, los dos relojes que Ana María Polo guardó toda su vida. Se decía en el círculo cercano de los polo en San Juan que José Manuel Acosta había alcanzado a entregarle dos relojes a Joaquín, la víspera del crimen.

Uno suyo, marca Buloba, oro amarillo. Otro de pulsera [música] más pequeño, marca Cartier, oro rosa. Ese segundo reloj era un regalo que el contador iba a entregarle a Ana María cuando cumpliera 15 años. 37 años después, esos dos relojes estaban en una de [música] las gavetas del despacho de Coral Gables. Harf los fotografió. Eso forma parte del reporte.

Y hay una nota [música] a lápiz en el reverso del estuche del cartier con letra cubana [música] antigua que dice una sola palabra, lourdes. Esa palabra te va a doler dentro de unos minutos. Por ahora, guárdala. La familia no aguanto más. Segundo exilio. Esta vez a Miami, Joaquín empezó de cero por tercera vez.

Ana María entró a la universidad, se especializó en [música] derecho de familia, divorcios, custodia de menores, violencia doméstica, los temas exactos que la habían [música] destruido a ella misma años antes, antes de cumplir 21 años. perdió un bebé a los 4 meses de embarazo [música] en un primer matrimonio que tampoco sobrevivió.

Si alguna vez en tu vida perdiste a un hijo antes de que naciera, entiendes lo que hizo Ana María Polo a los 20 años. Decidió en ese momento que nunca tendría hijos biológicos. Cerró esa puerta [música] con llave y la enterró. 20 años después. En 2003 ya era una abogada respetada en Miami. Trabajó con cientos de casos y un día llegó a su despacho una pareja pidiendo divorcio, una mujer y un hombre.

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