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GLORIA TREVI: Lo Que Andrade Les Hacía a las Niñas Mientras TODO México la Veía Cantar

No solo una voz, no solo un talento, una niña aislada, vulnerable, hambrienta de aprobación o que no tiene un padre presente y que haría cualquier cosa por alcanzar el sueño que la trajo a la ciudad de México. El material perfecto. Andrade la integra a un grupo que él crea. Boquitas pintadas. Cinco chicas.

Gloria María Raquenel Portillo, la que después conocerías como Mary Boquitas, Pilar Romero, Mónica Mur y Claudia Rosas. Les enseña música, canto, actuación, solfeo, les entrega canciones, las moldea. El grupo dura poco, se desintegra por diferencias internas, pero Andrade no suelta a Gloria. Él ya sabe que ella es distinta, que tiene algo que las demás no tienen, una rebeldía que se puede embotellar y vender.

Gloria pasa por una crisis económica terrible después de que el grupo se separa. trabaja como instructora de aerobics para sobrevivir. Y entonces, en 1989, Andrade la relanza como solista con un álbum que cambia todo. ¿Qué hago aquí? Sale por BMG Ariola y funciona, pero es con el segundo disco donde ocurre la explosión.

    ¿Tú recuerdas ese año? ¿Recuerdas lo que pasó cuando sonó por primera vez en la radio la canción Pelo Suelto? ¿Recuerdas a esa mujer salvaje descalza, gritando en el escenario haciendo cosas que ninguna artista mexicana había hecho antes? ¿Era escandalosa, era irreverente? ¿Era libre? ¿O eso parecía? Gloria Trevi se convierte en un fenómeno cultural que México no había visto.

La llaman la Madonna mexicana. Sus conciertos son un caos de energía, sudor y provocación. Pelo suelto se convierte en un himno generacional. Doctor psiquiatra. Agárrate. Zapatos viejos. El álbum Tu ángel de la guarda vende millones. En 1993 la nombran reina del festival de Viña del Mar en Chile.

Llena el teatro Paramount del Madison Square Garden en Nueva York. Hace giras por toda la Unión Americana. Protagoniza tres películas. Pelo suelto en el 91, Zapatos Viejos en el 93 y una papa sin katsup en el 95 para la mitad de los 90. Gloria Trevi tiene cinco álbumes con casi 5 millones de copias vendidas. Es la artista femenina más grande de la música mexicana.

Y detrás de todo eso, en cada disco, en cada gira, en cada película, en cada contrato, hay un solo nombre, Sergio Andrade. Él produce, él dirige, él compone, él decide qué canta, cuándo canta, dónde canta, cómo se viste, con quién habla. ¿A qué hora duerme? La relación profesional se ha convertido en una relación personal.

A Gloria está enamorada de él, o al menos eso cree. Años después, en una entrevista con Sabina Berman, Gloria diría, “Se me atravesó este señor y no lo podía llamar pareja.” También diría que Andrade la golpeó brutalmente en múltiples ocasiones, algunas hasta perder el conocimiento, que la agredió sexualmente, que la violó repetidamente, que el abuso la llevó a intentar suicidarse.

Todo esto lo declararía en una contrademanda que presentó en 2023 en los tribunales de California, representada por Camile Vázquez, la misma abogada que defendió a Johnny Dep. Recuerda ese nombre, Camil Vázquez, y recuerda esa contradicción. Gloria Trevi, la mujer que hoy se presenta como víctima de Andrade, es la misma mujer que durante años lo defendió públicamente ante los medios, que negó todas las acusaciones en su contra o el que lo acompañó mientras huían de la justicia por tres continentes.

Esa contradicción no se resuelve con una respuesta fácil. Se entiende solo cuando conoces el mecanismo completo de cómo operaba Andrade. Y ese mecanismo tiene una primera víctima con nombre propio. Se llama Karina Alejandra Yapor Gómez. Es de Chihuahua. Tenía 12 años cuando entró en la órbita de Sergio Andrade y Gloria Trevi. 12.

Admiraba a Gloria desde los 7 años. Era su fan. La había seguido a conciertos. soñaba con cantar como ella. En 1994, cuando tenía 12 años, le dio sus datos personales a Mary Boquitas con la esperanza de conseguir una audición con el productor de su ídola. Consiguió la audición. Fue a un hotel en Chihuahua acompañada de su mamá Teresa y su hermano Daniel.

Gloria estaba ahí, platicaron. La evaluaron y Sergio Andrade la seleccionó. Seleccionó. Esa es la palabra que usa la industria para decir eligió a una niña como si fuera un casting, como si fuera un concurso de talento. Pero lo que Andrade hacía cuando seleccionaba a una niña no tenía nada que ver con la música y Karina estaba a punto de descubrirlo.

Le dijeron a sus padres que la niña debía mudarse sola a la ciudad de México para estudiar música porque habría muchos conciertos. Sus padres accedieron. Karina tenía 12 años. se fue sola y según su propio testimonio, dado en múltiples entrevistas a lo largo de más de dos décadas, desde que llegó a la Ciudad de México, empezó a sufrir abuso sexual por parte de Sergio Andrade, que en ese momento tenía más de 40 años.

Le prohibían hablar con las demás chicas, le prohibían ir al baño durante horas, la privaban de alimentos o la sometían a un régimen de control psicológico que ella misma comparó años después con una secta. Este lugar era una secta con un líder, con castigos, aislamiento, sometimiento, con temor”, declaró en una conferencia en una iglesia cristiana.

En una ocasión a mí se me sentenció a 500 latigazos con cable. Yo me desmayé. Cuando volví en mí, este hombre me estaba abusando sexualmente. Pasó por mi cabeza a quitarme la vida. 500 latigazos con cable a una niña de 12 años en un departamento de la ciudad de México, mientras Gloria Trevi llenaba estadios cantando sobre la libertad.

Y Karina no fue la única. Pero eso te lo voy a contar en un momento, porque antes necesitas entender exactamente cómo funcionaba la máquina por dentro, cómo un hombre podía hacer esto durante más de una década sin que nadie, ni la industria, ni las televisoras, ni las disqueras, ni la prensa, dijera una sola palabra.

y cómo una mujer que empezó siendo víctima de esa máquina terminó según las víctimas que la señalan, siendo la pieza que la hacía funcionar. El sistema de Sergio Andrade no era improvisado, no era el arrebato de un hombre descontrolado, era una ingeniería, un diseño calculado que se perfeccionó durante años y que funcionaba con la precisión de un reloj.

para entender cómo capturaba, controlaba y destruía a las niñas que pasaban por sus manos. Hay que entender sus tres fases. La primera fase era la más perversa de todas porque parecía exactamente lo contrario de lo que era. Fase uno, el sueño. Andrade usaba la fama de Gloria Trevi como anzuelo. Gloria la prueba viviente de que él podía convertir a cualquier niña en una estrella.

Los padres veían a Gloria en la televisión, escuchaban sus canciones en la radio, la veían en el cine. Y cuando alguien les decía que el hombre detrás de todo eso estaba dispuesto a darle una oportunidad a su hija, no lo pensaban dos veces. Era como si alguien te dijera que el mejor maestro del mundo quiere enseñarle a tu hija gratis.

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