vuelta a José Luis Rodríguez Zapatero. Pues bien, este es el esquema básico que Zapatero tenía que desmontar para así desarmar este grave indicio de culpabilidad. Pero Zapatero no ha hecho nada de esto. Ha corroborado que en efecto cobró más de 500,000 € de análisis relevante. Repito, una sociedad de pantalla cuyo principal cliente, si no único, fue Plus Ultra y que además lo hizo en función de un acuerdo verbal que no está escrito en ningún lado y a cambio de unos informes de consultoría genéricos y en su mayor parte también
verbales. decir que Zapatero pretende que nos creamos, que [resoplido] cobró más de medio millón de euros, básicamente por tener una cierta cháchara con su presunto testaferro, Julio Martínez, el propietario de análisis relevante que tampoco iba a sobrado de dinero porque su único cliente era Plus Ultra.

Repito, el núcleo de la declaración de ayer era este y la explicación que ha dado Zapatero no solo es muy poco verosímil, sino que además hoy por hoy no está sustentada en nada, salvo en su palabra. Tan poco sustento parece tener de hecho que Zapatero incluso se ha negado durante esta declaración a responder a las preguntas de la Fiscalía Anticorrupción.
solo ha aceptado preguntas de su abogado, preguntas pactadas y ensayadas de antemano y preguntas del juez instructor, pero no de la fiscalía y por supuesto tampoco de las acusaciones populares, no sea que le hubiesen podido pillar en algún tipo de contradicción a través de preguntas capciosas para las que no hubiese tenido una respuesta, aunque a decir verdad al menos ha dado alguna explicación por poco verosimil 1000 que sea a este hecho, al cobro de una comisión de 500,000 € por parte de una empresa cuyo único cliente es la compañía, cuyos
accionistas y directivos en mensajes privados decían que había sido rescatada gracias a Zapatero. Y digo que al menos aquí ha ofrecido alguna explicación porque en el caso de las joyas se ha negado a declarar. ¿Por qué se ha negado a declarar? pues porque todavía no ha fabricado una cuartada creíble para explicar el origen de esas joyas.
Algunos están diciendo que no ha declarado porque todavía no ha recopilado la información necesaria que demuestre el origen lícito de las mismas, pero esto es un pretexto bastante débil. Si el origen de estas joyas es legal y Zapatero lo conoce, ayer perfectamente le podría haber explicado al juez por qué no tienen un origen delictivo, que todavía no tiene la documentación que avale el relato cierto, honesto, sincero de Zapatero ante el juez, no hay ningún problema.
La documentación la puede aportar más tarde. Siempre y cuando esa documentación que aporte más tarde respalde el relato que hubiese podido manifestar ayer, pues no hay absolutamente ningún problema. Los problemas pueden comenzar si al juez le cuenta una cosa y luego la documentación que consigue dice otra y por eso probablemente no ha querido pillarse los dedos.
Porque si estás construyendo una cuartada y necesitas construir una cuartada porque no puedes decir la verdad y todavía no has atado todos los cabos de esa cuartada, entonces adelantarle al juez las conclusiones a las que esperas poder llegar cuando tengas todos los cabos atados puede ser muy arriesgado. Imaginad que Zapatero quiere venderle al juez que las joyas proceden de un regalo de la monarquía de Arabia Saudí en el año 2007.
Y a fecha de hoy, Zapatero ya está en conversaciones con la monarquía de Arabia Saudí para que expidan un documento en el que se afirme esto, que la monarquía saudil regaló esas joyas a Zapatero en el año 2007, pero todavía no han llegado a un acuerdo definitivo, es decir, que todavía no se ha emitido ese documento y no está en posesión de Zapatero.
Pues bien, si ayer Zapatero le hubiese adelantado al juez la explicación manufacturada de que las joyas proceden de Arabia Saudí, confiando en que va a tener el documento y finalmente no lo consigue porque la monarquía saudí se lo repiensa o lo que sea, pues entonces, claro, su relato se queda sin ancla documental, todavía peor.
Ya no tendría ocasión de tocar a otra puerta, por ejemplo, a una monarquía de Emiratos para pedir que sean ellos los que expidan ese documento. Porque si ya le ha dicho al juez que las joyas vienen de Arabia Saudí, de nada va a servir que luego tenga un documento donde diga que las joyas proceden de un regalo de la monarquía de Dubai, porque el juez constatará la contradicción.
Por eso, hasta tener las pruebas recreadas, manufacturadas, atadas y bien atadas, lo mejor es no declarar, no porque estés esperando a contar la verdad, sino porque estás esperando a tener bien armada la mentira. Como digo, la declaración de Zapatero ante el juez no parece haber sido demasiado exitosa. De hecho, el propio juez instructor recoge en su auto que Zapatero no ha logrado desvirtuar los indicios racionales de criminalidad.
Es decir, que eso de que la declaración de Zapatero ante el juez iba a permitir aclararlo absolutamente todo y mostrar que no había nada de nada detrás de esas acusaciones, se ha demostrado una expectativa falsa, porque el propio juez ha venido a decir que las mismas sospechas de criminalidad había antes de escuchar a Zapatero como las hay después de escuchar a Zapatero.
Por tanto, dentro de los tribunales, Zapatero no ha sido demasiado eficaz y como él ya sabía que no iba a ser demasiado eficaz dentro de los tribunales, ha intentado serlo fuera de ellos. Ha intentado influir mínimamente sobre el relato político que se está construyendo en torno a él. ¿Cómo lo ha intentado? Pues por un lado, a través de una nota de prensa donde en esencia viene a decir que confiemos en él.
¿Por qué hay que confiar en él? Pues porque nos lo pide él, porque en esa nota de prensa, en ese comunicado, no se aporta ningún argumento racional para hacerle caso. Simplemente está diciendo, “Por favor, creedme. Soy muy buena persona, soy inocente y todo se terminará aclarando.” Hoy no he conseguido aclarar nada en sede judicial, pero todo se terminará aclarando en su momento.
Como digo, este comunicado podrá servir para el consumo interno del Partido Socialista, pero poco más. De hecho, me atrevería a decir que ni siquiera sirve para el consumo interno de la familia socialista. Ahora bien, ayer Zapatero también intentó dar una especie de golpe de efecto mediático con el objetivo de querer aparentar pulcritud y transparencia absoluta de cara a los tribunales y por tanto a la opinión pública.
Y es que Zapatero aportó un documento ante el juez instructor en el que otorgaba un consentimiento expreso para que la Audiencia Nacional pueda dirigirse a cualesquiera autoridades administrativas, financieras, bancarias u organismos de toda naturaleza fuera de España, en cualquier territorio o jurisdicción para recopilar información relevante para esta causa y especialmente respecto de activos mobiliarios o inmobiliarios o de participaciones sociales o de intereses de cualquier tipo en cualquier ente de naturaleza civil o mercantil de la que
pudiera ser titular directo o indirecto, mediato o inmediato, José Luis Rodríguez Zapatero. Es decir, que Zapatero le dice al juez, “Puede investigarme cuanto desee. Dejo las puertas abiertas de mi patrimonio para que si usted aprecia indicios delictivos, pueda echar un ojo y buscar si hay algo serio detrás.
