y en 1944, cuando Pedro ya estaba empezando a ser famoso, le dijo a Lupita, “Vamos a casarnos.” Y Lupita le dijo, “Pero Pedro, ¿no estás casado con María Luisa, la que dejaste en Guamuchil?” Y Pedro le mintió y le dijo, “No, esa relación ya terminó. Nunca nos casamos, solo vivimos juntos. Pero ya se acabó.
” Y Lupita le creyó. Y en 1945 Pedro y Lupita Torrentera se casaron en una ceremonia falsa porque Pedro ya estaba casado con María Luisa León y el matrimonio con Lupita. Era ilegal, era vigamia, pero Lupita no lo sabía. Y vivió con Pedro como su esposa durante años. Y en 1946 tuvieron su primera hija, Lupita Infante Torrentera, nacida el 10 de agosto de 1946
y en 1948 tuvieron un hijo, Pedro Infante Torrentera, nacido el 18 de abril de 1948. No confundir con el Pedro Infante Torrentera que tuvo con otra Lupe Torrentera, porque resulta que había dos mujeres con el mismo nombre en la vida de Pedro, María Luisa Lupita Torrentera, la bailarina con quien tuvo dos hijos y Guadalupe Lupe Torrentera, la niña que Pedro conoció en 1947, cuando ella tenía
solo 15 años, Guadalupe Torrentera Valdés. Nació el 12 de marzo de 1929 en Mérida, Yucatán. en una familia de clase media baja. Su padre Manuel Torrentera, era empleado de una tienda de abarrotes y su madre Rosa Valdés era ama de casa y Lupe era la menor de cinco hermanos, tres hermanos.
y dos hermanas. Y desde muy niña Lupe era hermosa, de piel morena clara, de ojos grandes, de cabello negro largo y de sonrisa tímida. Lupe era una niña callada, reservada, que ayudaba a su madre con las tareas del hogar y que iba a la escuela primaria en una escuela pública de Mérida.
Y en 1944, cuando Lupe tenía 15 años, terminó la primaria y no pudo seguir estudiando porque su familia no tenía dinero para mandarla a la secundaria. Así que Lupe se quedó en casa. ayudando a su madre con la limpieza, con la cocina, con sus hermanos menores y soñaba con algún día poder trabajar y ayudar a su familia.
Y en 1947, cuando Lupe tenía 18 años, no, perdón, en 1947, Lupe tenía 17 años porque nació en 1929 y en marzo de 1947 acababa de cumplir 18 años y consiguió su primer trabajo en una tienda de ropa en el centro de Mérida como vendedora y ganaba muy poco dinero, pero estaba feliz porque podía ayudar a su familia.
y fue en esa tienda donde conoció a Pedro Infante. Y resulta que en abril de 1947 Pedro Infante viajó a Mérida para filmar escenas de una película llamada Los tres huastecos y Pedro, que ya era famoso, muy famoso. Caminaba por las calles de Mérida. Y la gente lo reconocía y le pedía autógrafos y fotografías.
Y un día, el 15 de abril de 1947, Pedro entró a la tienda de ropa donde Lupe trabajaba buscando comprar. unas camisas y cuando entró Lupe que estaba acomodando ropa en un instante se volteó y lo vio y quedó paralizada porque era Pedro Infante, el actor de cine, el ídolo de México. Y Pedro caminó hacia ella con esa sonrisa que derretía a las mujeres y le dijo, “Buenas tardes, señorita.
¿Me podría ayudar a escoger unas camisas?” y Lupe nerviosa, tartamudeando, le dijo, “Sí, claro, ¿qué talla usa?” Y Pedro la miró de arriba a abajo y se dio cuenta de que esa joven era germosa y muy joven. Muy joven, probablemente de unos 16 o 17 años. y Pedro, que tenía 30 años y que estaba casado dos veces, una legalmente con María Luisa León
y otra ilegalmente con Lupita Torrentera. decidió seducir a esa niña y durante las semanas siguientes, Pedro regresó a esa tienda varias veces, siempre con la excusa de comprar algo, camisas, pantalones, corbatas Y siempre pedía que Lupe lo atendiera y hablaban. Y Pedro le contaba sobre su vida, sobre el cine, sobre sus películas y Lupe escuchaba fascinada porque era Pedro Infante
hablando con ella, con ella una simple vendedora. de una tienda. Y Pedro era encantador. Le decía cosas como, “Eres muy bonita, ¿sabías? Tienes unos ojos hermosos. Me gusta cómo sonríes.” Y Lupe, que solo tenía 18 años. y que nunca había tenido novio. Empezó a enamorarse de Pedro Infante. Y en mayo de 1947, un mes después de conocerse, Pedro le dijo, “Lupe, ¿te gustaría
cenar conmigo? esta noche y Lupe nerviosa le dijo, “Yo no sé, tengo que pedirle permiso a mis papás.” Y Pedro sonrió y le dijo, “Diles que vas con Pedro Infante. Seguro te dan permiso.” Y esa noche Lupe le dijo a sus padres que Pedro Infante la había invitado a cenar y sus padres quedaron en shock porque Pedro Infante era famoso y su padre le dijo, “Lupe, ese hombre
es mucho mayor que tú. Tiene 30 años y tú solo tienes 18 y además está casado. Pero Lupe le dijo, “No, papá.” Pedro me dijo que ya no está casado, que se divorció y el padre, aunque tenía dudas, decidió dejarla ir porque era Pedro infante. y pensó que tal vez Pedro podría ayudar a su hija a tener una mejor vida.
Y esa noche Pedro llevó a Lupe a cenar a un restaurante elegante en Mérida y Lupe nunca había estado en un lugar así con manteles blancos y velas y meseros con corbata. y se sintió como una princesa. Y Pedro fue el hombre perfecto, atento, caballeroso, encantador. le contó historias de Hollywood, de los actores que había conocido.
Y Lupe escuchaba con los ojos muy abiertos, es menor que numeral uno numeral es mayor que fascinada. Y después de la cena, Pedro la llevó a su casa en un carro que había rentado y en la puerta le dio un beso en la mejilla y le dijo, “Me la pasé muy bien. Contigo podemos volver a vernos. y Lupe con el corazón latiendo a 1000 le dijo, “Sí.
” Y durante las semanas siguientes, de mayo a julio de 1947, Pedro y Lupe se vieron varias veces. Pedro la llevaba a cenar. al cine a pasear por Mérida y Lupe se estaba enamorando cada vez más porque Pedro era perfecto o eso creía ella. Y en julio de 1947, dos meses después de conocerse, Pedro le dijo, “Lupe, tengo que regresar a la ciudad de México mañana, pero quiero verte una última vez
antes de irme. Y Lupe le dijo, “¿Dónde?” Y Pedro le dijo, “En mi hotel.” Podemos cenar ahí en el restaurante. Pero cuando Lupe llegó al hotel esa noche Pedro no la llevó al restaurante, la llevó a su habitación y le dijo, “Pedí servicio a la habitación. es más privado. Aquí podemos hablar sin que la gente nos interrumpa.
Y Lupe, aunque sintió algo de nervios, entró a la habitación porque confiaba en Pedro. Y después de cenar, Pedro la besó por primera vez en los labios y Lupe sintió que el mundo se detenía porque era su primer beso y era con Pedro infante. Y Pedro la abrazó. y la llevó a la cama. Y Lupe le dijo, “Pedro, yo nunca he estado con un hombre.”
Y Pedro le dijo, “No te preocupes, yo te voy a cuidar. Confía en mí. Y esa noche del 20 de julio de 1947, Lupe Torrentera de 18 años perdió su virginidad con Pedro Infante de 30 años y al día siguiente del 21 de julio de 1947. Pedro regresó a la ciudad de México y le dijo a Lupe, “Te voy a escribir todas las semanas y voy a regresar a verte” pronto.
Y Lupe le creyó y esperó. sus cartas, pero pasaron las semanas y Pedro no escribió. Y en septiembre de 1947, dos meses después de esa noche, Lupe empezó a sentirse mal. Náuseas, mareos, vómitos. y su madre, que había tenido cinco hijos, reconoció los síntomas inmediatamente y le dijo, “Lupe, ¿estás embarazada?” Y Lupe rompió a llorar y le dijo,
“No sé, mamá. Tal vez sí. Y su madre la llevó con una partera y la partera confirmó que Lupe estaba embarazada de dos meses. Y cuando la familia de Lupe se enteró, su padre se enfureció. y gritó, “Ese maldito Pedro infante. Voy a buscarlo.” Y va a responder por lo que hizo. Y Lupe lloraba y le suplicaba, “No, papá, por favor.
Pedro me ama.” Cuando se entere que estoy embarazada, va a venir y se va a casar conmigo. Y el padre le dijo, “Lupe, ese hombre ya está casado. Te mintió, pero Lupe no le creía. y escribió una carta a Pedro diciéndole que estaba embarazada y mandó la carta a los estudios Claud México, donde Pedro filmaba y esperó la respuesta.
Y pasaron las semanas. Y Pedro no respondió y Lupe empezó a preocuparse. Y en noviembre de 1947, cuando ya tenía 4 meses de embarazo, Pedro finalmente fue a Mérida y fue a buscar a Lupe a su casa. Y cuando el padre de Lupe abrió la puerta y vio a Pedro, le gritó, “Tú, maldito, ¿cómo te atreves a venir aquí?” Y Pedro con calma le dijo, “Señor Torrentera, vengo a hablar con Lupe y a resolver
esta situación.” Y Lupe salió. Y cuando vio a Pedro, corrió hacia él y lo abrazó y le dijo, “Pedro, pensé que no ibas a venir. Pensé que me habías abandonado.” Y Pedro la abrazó y le dijo, “Nunca te abandonaría. Lupe, pero tenemos que hablar. Y Pedro le dijo a Lupe algo que la destrozó. le dijo, “Lupe, yo no me puedo casar contigo porque ya estoy casado con otra mujer en la ciudad de México”
y Lupe sintió que el mundo se le caía encima y le dijo, “Pero Yo y el bebé y yo y Pedro con frialdad le dijo, “Te voy a ayudar económicamente. Voy a mandarte dinero todos los meses para el bebé, pero no puedo reconocerlo públicamente porque mi carrera se acabaría. Y Lupe lloró y le suplicó, “Pedro, por favor, no me hagas esto.
Yo te amo.” Pero Pedro se fue y dejó a Lupe embarazada y sola. Y el 15 de marzo de 1948 nació el primer hijo de Lupe Torrentera y Pedro Infante. un niño al que Lupe llamó Pedro Infante Torrentera y en el certificado de nacimiento, en la parte que decía nombre del Padre, Lupe escribió, Pedro Infante Cruz, aunque Pedro no estuvo presente en el nacimiento, y nunca reconoció a ese niño
legalmente y Lupe crió a su hijo sola con la ayuda de su madre, porque su padre estaba tan enojado con Pedro que casi no hablaba con Lupe y Pedro cumplió su promesa. Al principio mandaba dinero, pesos al mes a través de un amigo que vivía en Mérida para que nadie supiera que ese dinero venía de Pedro Infante.
Pero la historia no terminó ahí porque en 1949, un año después del nacimiento de su primer hijo, Pedro regresó a Mérida para filmar otra película, Nosotros los pobres, y fue a visitar a Lupe. de noche en secreto. Y cuando Lupe abrió la puerta y vio a Pedro, sintió una mezcla de emociones. Por un lado, estaba enojada porque Pedro la había abandonado y no había venido a conocer.
a su hijo, pero por otro lado seguía enamorada de él. Y Pedro entró a la casa y vio al niño, Pedro Infante Torrentera de un año durmiendo en su cuna. Y Pedro se acercó y lo miró y sonrió y le dijo a Lupe, se parece a mí. Es hermoso. Y Lupe, con lágrimas en los ojos, le dijo, “Es menor que numeral uno, cero numeral es mayor que es tu hijo Pedro.
y no lo conoces. Nunca has venido a verlo. Y Pedro la abrazó y le dijo, “Lo siento, Lupe. He estado muy ocupado filmando películas, pero te prometo que voy a venir más seguido. Y esa noche Pedro se quedó con Lupe y volvieron a estar juntos. Y dos meses después, en junio de 1949, Lupe descubrió que estaba embarazada otra vez.
Y cuando le dijo a Pedro por teléfono, porque Pedro ya le había dado el número de su casa en México, Pedro se quedó en silencio durante varios segundos y finalmente le dijo, “Está bien, Lupe. Voy a seguir mandando dinero, pero por favor no llames a esta casa otra vez. Es peligroso. Y Lupe le preguntó, “¿Por qué es peligroso?” Y Pedro le dijo, “Porque mi esposa puede contestar el teléfono.
” Y Lupe sintió una puñalada en el corazón porque Pedro seguía casado y ella era solo la amante, la mujer secreta. Y el 18 de febrero de 1950 nació la segunda hija de Lupe y Pedro, una niña a la que Lupe llamó Guadalupe Infante Torrentera. Y otra vez Pedro no estuvo presente en el nacimiento. Y otra vez Lupe puso Pedro Infante Cruz en el certificado de nacimiento como el nombre del Padre,
aunque Pedro nunca lo reconoció. Y en 1951, cuando Lupe tenía 22 años y ya tenía dos hijos con Pedro, Pedro regresó otra vez a Mérida y otra vez fue a visitar a Lupe y otra vez estuvieron juntos. Y otra vez Lupe quedó embarazada. Y cuando Lupe le dijo a Pedro que estaba embarazada, por tercera vez, Pedro se enojó y le gritó por teléfono, “Lupe, otra vez.
¿Cómo es posible? Y Lupe llorando le dijo, “Pedro, no es mi culpa. Tú eres el que viene a verme. Si no quieres que tenga hijos tuyos, deja de venir. Y Pedro se quedó en silencio y finalmente le dijo, “Tienes razón. Perdóname, te voy a seguir ayudando con el dinero. Y el 10 de agosto de 1952 nació el tercer hijo de Lupe y Pedro, un niño al que Lupe llamó.
Delfino infante torrentera. Le puso Delfino por el padre de Pedro, Delfino Infante García. Y otra vez Pedro no estuvo presente y otra vez no reconoció al niño. Y ahora Lupe tenía tres hijos. Pedro de 4 años, Guadalupe de 2 años, Delfino recién nacido y estaba criando a esos tres niños sola. Porque Pedro, aunque mandaba dinero, $500 pesos al mes para los tres niños, nunca iba a verlos, solo iba de vez en cuando,
de noche, en secreto, cuando filmaba en Mérida. Y los niños crecían preguntando, “Mamá, ¿dónde está nuestro papá?” Y Lupe les decía, “Su papá está trabajando en la ciudad de México, pero los quiere mucho, aunque ella sabía que era mentira. Y durante los años siguientes, de 1952 a 1957, Lupe vivió en la pobreza extrema, porque $00 pesos al mes no eran suficientes para mantener
a tres niños y a ella misma. Así que Lupe tuvo que trabajar de lo que pudiera. Trabajó de la bandera lavando ropa de otras personas. Trabajó de costurera remendando ropa. Trabajó de vendedora en el mercado vendiendo frutas y verduras. Todo para poder darles a sus hijos lo mínimo, comida, ropa, un techo.
Y mientras Lupe vivía en la pobreza, en Mérida, Pedro Infante era el hombre más famoso y más rico de México. Filmaba películas una tras otra. Nosotros los pobres, en 1948. Ustedes los ricos en 1948, Pepe el Toro en 1953. La vida no vale nada en 1955. Éxito tras éxito. Y ganaba miles de pesos por película y tenía casas.
carros, aviones y vivía como un rey, mientras sus tres hijos en Mérid vivían en la pobreza. Y los niños a medida que crecían empezaron a darse cuenta de algo extraño, porque cuando iban al cine con su madre y veían las películas de Pedro Infante, su madre lloraba y el hijo mayor, Pedro, de 7 años en 1955.
Le preguntó, “Mamá, ¿por qué lloras cuando vemos las películas de Pedro Infante y Lupe le dijo, “Porque Pedro Infante es tu papá? Y me pone triste verlo en la pantalla y no tenerlo aquí con nosotros. Y el niño quedó en shock y le dijo, “Pedro infante, el actor famoso, ese es mi papá.” Y Lupe asintió. Y el niño no sabía si sentirse feliz porque su padre
era una estrella de cine o triste porque ese padre nunca estaba con él. Y en 1956, cuando Lupe tenía 27 años y sus hijos tenían 8, 6 y 4 años. Pedro Infante dejó de mandar dinero completamente sin explicación y Lupe intentó contactarlo por teléfono, pero Pedro ya no contestaba y Lupe no sabía qué hacer y tuvo que trabajar más horas para poder mantener a sus tres hijos.
Y había días en que no tenían qué comer. Y Lupe lloraba en silencio para que sus hijos no la vieran. y pensaba en Pedro Infante, el hombre que la había seducido cuando tenía 18 años, que la había embarazado tres veces y que ahora la había abandonado completamente junto con sus tres hijos. Y el 15 de abril de 1957 todo cambió.
Esa mañana Lupe estaba en el mercado trabajando, vendiendo frutas. Cuando escuchó a la gente gritar, Pedro Infante murió. Y Lupe sintió que las piernas se le doblaban y tuvo que sentarse en el suelo y la gente contaba los detalles. su avión. Se estrelló en Mérida. Durante el despegue murió instantáneamente a las 9:30 de esta mañana y Lupe dejó todo
y corrió a su casa y encendió el radio y escuchó la noticia completa. Pedro Infante Cruz, el ídolo de México, había muerto a los 39 años en un accidente aéreo en Mérida, Yucatán, su propia ciudad, y Lupe se sentó en el piso y lloró como no había llorado en años, porque Pedro, aunque la había abandonado, aunque la había usado, aunque nunca reconoció a sus hijos, era el padre de sus tres niños
y era el único hombre que ella había amado. y ahora estaba muerto. Y cuando los niños llegaron de la escuela esa tarde y vieron a su madre llorando, le preguntaron, “¿Qué pasó, mamá?” Y Lupe les dijo, su papá, Pedro Infante, murió esta mañana en un accidente y los tres niños empezaron a llorar, aunque en realidad no sabían exactamente ¿Por qué lloraban? Porque nunca habían conocido realmente
a su padre y el funeral de Pedro Infante. Fue masivo. más de 250 personas. Salieron a las calles de la ciudad de México para despedir al ídolo. Y Lupe quiso ir al funeral con sus tres hijos para que conocieran, aunque fuera muerto, a su padre. y viajó en autobús de Mérida a la Ciudad de México. Un viaje de más de 20 horas con sus tres niños pequeños.
Pedro de 9 años, Guadalupe de 7 años, Delfino de 5 años. Y cuando llegaron al Palacio de Bellas Artes, donde estaban velando a Pedro Infante, había miles de personas haciendo fila para entrar y Lupe con sus tres hijos se formó en la fila. Y después de joras, de espera, finalmente entraron. Y cuando Lupe vio el ataúdoladamente y sus hijos la miraban confundidos.
Y cuando se acercaron al ataúd, Lupe le dijo a sus hijos, miren, ese es su papá, Pedro Infante. Y los niños miraron el rostro de su padre por primera. Y última vez, pero cuando estaban ahí, una mujer se acercó y le dijo a Lupe, ¿quién es usted? Y Lupe le dijo, “Soy Lupe Torrentera.” Y estos son los hijos de Pedro.
Y la mujer era Lupita Torrentera, la otra, la bailarina, con quien Pedro tuvo su segundo matrimonio falso. Y Lupita, la bailarina, le gritó, “Tú no eres nadie. Yo soy la viuda de Pedro Infante. Vete de aquí.” Y Lupe Torrentera. La joven con lágrimas en los ojos le dijo, “Pero estos son sus hijos.
tienen derecho a estar aquí. Pero Lupita, la bailarina llamó a los guardias y les dijo, “Saquen a esta mujer y a esos niños de aquí.” Y los guardias escoltaron a Lupe y a sus tres hijos. fuera del Palacio de Bellas Artes y Lupe afuera en la calle abrazó a sus hijos y lloró porque no solo habían perdido a su padre, sino que también habían sido expulsados de su funeral.
como si no tuvieran ningún derecho a estar ahí. Y el hijo mayor, Pedro, de 9 años, le dijo a su madre, “Mamá, ¿por qué esa señora dice que no somos hijos de mi papá?” Y Lupe le dijo, “porque tu papá nunca nos reconoció. públicamente nos mantuvo en secreto toda su vida. Y en ese momento Lupe tomó una decisión.
iba a luchar para que sus hijos fueran reconocidos como hijos de Pedro Infante. Y después del funeral, Lupe regresó a Mérida con sus tres hijos y contrató a un abogado, el único que aceptó trabajar. sin cobrarle nada por adelantado, porque Lupe no tenía dinero y presentó una demanda en los tribunales de México para que sus tres hijos fueran reconocidos como hijos legítimos de Pedro Infante y para que tuvieran derecho a una parte de la herencia,
porque Pedro Infante había muerto, dejando una fortuna es menor que numeral uno, dos numeral es mayor que estimada en $ millones de pesos, una cantidad enorme para aquella época Pero había un problema grande. Pedro Infante había tenido muchas mujeres y muchos hijos con diferentes mujeres. Estaba María Luisa León, su primera esposa legal, con quien tuvo a Graciela.
Estaba Lupita Torrentera, la bailarina, con quien tuvo dos hijos, Lupita y Pedro. Estaba Irma Dorantes, una actriz con quien Pedro tuvo una hija, Irmita Infante, nacida en 1949. Y estaba Lupe Torrentera, la joven de Mérida, con quien tuvo tres hijos. En total, Pedro Infante tuvo siete hijos con cuatro mujeres diferentes y solo reconoció a uno, a Graciela, su hija con María Luisa León.
Los otros seis nunca fueron reconocidos en vida por Pedro. Y ahora todas esas mujeres estaban peleando por la herencia y la batalla legal fue larga, muy larga y costosa. y Lupe no tenía dinero para pagar abogados, así que tuvo que trabajar más que nunca para poder pagar los costos legales. y durante 15 años, de 1957 a 1972, Lupe luchó en los tribunales
para que sus hijos fueran reconocidos. Y durante esos años, Lupe vivió en la pobreza extrema trabajando de la bandera, de costurera, de vendedora, lo que fuera, para poder alimentar a sus tres hijos y darles una educación. Y los niños crecían sabiendo que su padre había sido Pedro Infante, el ídolo de México, pero que ellos no tenían derecho a llevar su apellido ni a su herencia.
Y en 1972, cuando Lupe tenía 43 años y sus hijos tenían 24, 22 y 20 años. Finalmente llegó la sentencia de los tribunales y el juez dictaminó, se reconoce. a Pedro Infante Torrentera, Guadalupe Infante Torrentera y Delfino Infante Torrentera como hijos legítimos de Pedro Infante Cruz. Pero debido a que han pasado más de 10 años desde la muerte del Padre y de acuerdo a la ley mexicana, los hijos no reconocidos
en vida no tienen derecho a reclamar herencia. Después de ese plazo, Ilupe cuando escuchó la sentencia sintió una mezcla de emociones. Por un lado estaba feliz porque finalmente sus hijos eran reconocidos como hijos. de Pedro Infante y podían llevar el apellido Infante legalmente, pero por otro lado estaba devastada porque no iban a recibir ni un peso de la herencia.
Y después de la sentencia, Lupe le dijo a sus hijos, “Nunca hicimos esto. Por el dinero lo hicimos por el reconocimiento para que todo el mundo supiera que ustedes son hijos de Pedro Infante y eso ya lo logramos. Pero la verdad era que Lupe estaba agotada física y emocionalmente de 15 años de batalla legal, de trabajar sin descanso, para mantener a sus tres hijos.
de vivir en la pobreza, mientras el apellido de su padre representaba riqueza y fama. Y durante los años siguientes, Lupe siguió trabajando como la bandera en Mérida y sus hijos, ahora adultos, también trabajaban. Pedro, el mayor se convirtió en carpintero, igual que su abuelo paterno.
Delfino Infante García. Guadalupe se casó joven a los 20 años y tuvo hijos y Delfino. El menor se convirtió en mecánico y los tres ayudaban a su madre económicamente, pero Lupe nunca dejó de trabajar porque decía, “El trabajo me mantiene ocupada y no pienso en el pasado. Aunque la verdad era que Lupe pensaba en Pedro Infante todos los días y todos los años,
el 15 de abril, el aniversario de la muerte de Pedro. Lupe Iba. al lugar donde se había estrellado el avión en Mérida y llevaba flores y se quedaba ahí durante horas recordando al hombre que había sido el amor de su vida. Aunque ese hombre la hubiera usado y abandonado. Y en 1980, cuando Lupe tenía 51 años, empezó a sentirse mal.
dolor en el pecho, dificultad para respirar, cansancio extremo y fue al doctor y el doctor le dijo que tenía problemas del corazón y que necesitaba descansar, pero Lupe no podía descansar. porque necesitaba trabajar para sobrevivir. Y siguió trabajando durante 10 años más, hasta que su cuerpo ya no pudo más.
Y el 28 de junio de 1990, Guadalupe Torrentera Valdés murió. en su casa, en Mérida, de un infarto masivo a los 61 años, rodeada de sus tres hijos y sus siete nietos. Y cuando murió, sus últimas palabras fueron Pedro, ya voy. y sus hijos lloraron porque su madre había vivido toda su vida esperando volver a ver a Pedro Infante.
Y cuando murió no tenía nada. Murió en la pobreza, en una casa rentada. sin ahorros, sin propiedades, sin nada, mientras el apellido de sus hijos infante representaba millones de pesos en regalías de películas y canciones. que sus hijos nunca vieron. Y el funeral de Lupe fue pequeño, solo su familia y algunos amigos. Nadie de la prensa, nadie de la familia infante, nadie famoso,
porque Lupe, aunque había sido la madre de tres hijos de Pedro Infante, murió como había vivido en el anonimato. y en la pobreza. Y hoy en 2026 los tres hijos de Lupe Torrentera y Pedro Infante siguen vivos. Pedro Infante Torrentera tiene 78 años. Vive en Mérida. Es carpintero jubilado.
Tiene cinco hijos y 12 nietos. Guadalupe Infante Torrentera. Tiene 76 años. Vive en Mérida. Es ama de casa. Tiene cuatro hijos y 10 nietos. y Delfino Infante Torrentera. Tiene 74 años, vive en Cancún, es mecánico jubilado, tiene tres hijos y ocho nietos. Los tres vivieron vidas de clase trabajadora, humildes, nunca recibieron ni un peso de la herencia de Pedro Infante.
Aunque son reconocidos legalmente, como sus hijos es menor que numeral uno, dos numeral es mayor que y en una entrevista. En 2020, Pedro Infante Torrentera, el hijo mayor de 72 años en ese momento, dijo, “Mi padre, Pedro Infante, fue un gran actor y un gran cantante, pero fue un padre terrible.
Nunca nos conoció, nunca nos reconoció. dejó a mi madre criarnos sola en la pobreza, mientras él era millonario. Y cuando murió, ni siquiera nos dejó una herencia, porque nunca nos reconoció en vida. Y mi madre luchó durante 15 años para que fuéramos reconocidos y lo logró, pero murió en la pobreza sin haber recibido nada.
Y esa es la verdadera historia de Pedro Infante, que la gente no conoce, porque todos piensan que era un santo, pero no lo era. Era un hombre que se aprovechó de una niña de 18 años, mi madre, y la dejó con tres hijos y sin nada. La historia de Lupe Torrentera y Pedro Infante nos enseña varias cosas.
La primera es que el abuso de poder es real. Pedro Infante era un hombre de 30 años, famoso, rico, poderoso y se aprovechó de una niña de 18 años que no tenía ni experiencia ni recursos. para defenderse. La segunda es que las consecuencias de nuestras acciones afectan a otras personas durante generaciones.
Pedro Infante dejó tres hijos sin reconocer. Y esos hijos y sus hijos y los hijos de sus hijos han vivido con las consecuencias de esa decisión durante 69 años. Y la tercera es que el verdadero heroísmo no está en la pantalla, está en la vida real. Lupe Torrentera fue la verdadera heroína de esta historia.
trabajó durante toda su vida para darles a sus hijos lo que Pedro nunca les dio. Amor, presencia, dignidad. Guadalupe Torrentera Valdés. Nació el 12 de marzo de 1929. murió el 28 de junio de 1990. A los 61 años fue madre de tres hijos de Pedro Infante. Trabajó toda su vida para mantenerlos. Luchó durante 15 años para que fueran reconocidos.
y murió en la pobreza sin haber recibido nada de la herencia del padre de sus hijos. Pedro Infante Cruz nació el 18 de noviembre de 1917. Murió el 15 de abril de 1957. A los 39 años fue el ídolo de México, pero también fue un hombre que dejó siete hijos con cuatro mujeres diferentes y solo reconoció a uno. Vosotros seis es menor que numeral uno, dos numerales mayor que crecieron sin padre y sin herencia.

Hoy 2026, los tres hijos de Lupe. Pedro, 78 años, Mérida. Guadalupe, 76 años, Mérida. Delfino, 74 años, Cancún. Viven vidas humildes de clase trabajadora, nunca recibieron la herencia de su padre. Descanse en paz. Lupe Torrentera, la verdadera heroína. de esta historia. Si quieren conocer más historias de la época de oro, del cine mexicano, les recomiendo que vean mi video sobre Tintan y María Victoria,
el amor prohibido, que el racismo separó el link está apareciendo ahora en su pantalla. Suscríbanse al canal, activen la campanita y déjenme los comentarios. ¿Creen que Pedro Infante debió haber reconocido a sus seis hijos no reconocidos? Nos vemos. en el próximo video. Hasta pronto. Y recuerden, los verdaderos héroes no siempre están en la pantalla.
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