Comentó que cuando daba un espectáculo, no solicitaba a los asistentes sus identificaciones y cartas de recomendación o antecedentes… Carlos villagrán, quico, en una ocasión mencionó que roberto gomez bolaños sí trabajó para Pablo Escobar. Contó que personas que venían a nombre de un tal patrón ofrecían altas cifras de dinero para que el elenco asistiera a las fiestas de los hijos del mismo patrón. Y también narró a detalle cómo rechazó una de dichas invitaciones.
Es probablemente la conexión más conocida de Escobar con algún famoso, pues en las series del patrón del mal se le hace referencia exclusivamente. Pero es una historia muy distorsionada. Se dice que la esposa de Pablo era muy aficionada de El puma, por eso fue invitado a una de sus fiestas.

En la serie colombiana se muestra que Escobar, luego de la presentación, mandó a golpear a jose luis rodriguez en un ataque de celos. El cantante y actor venezolano en recientes entrevistas explicó que esto no fue así. Mencionó que su experiencia en colombia fue algo misteriosa. Lo contrataron para presentar en un hotel de medellín, pero que iba a cantar a oscuras sin poder ver al público, solo podía verse a sí mismo y al escenario donde se encontraba en pie.
La historia del legendario Hector Lavoe con el señor Escobar es curiosa, y es una de las más conocidas. Hector se atrevió a desafiar cara a cara a los hombres del cártel de medellín. Varias fuentes respaldan esta historia, unas más veraces y confiables que otras. Primero, Jon Jairo Velásquez afirmó con seguridad que Héctor participó en eventos del cártel.
Luego salió a la luz una crónica de un periodista colombiano sobre un taxista que dice haber recogido al mismo Héctor Lavó en una de las calles de Medellín. Y que se encontraba huyendo de unos mafiosos. El taxista le contó a juan josé hoyos que Héctor Lavoe, que se encontraba en camisilla y descalzo, había escapado de una hacienda donde lo habían encerrado.
El contrato de héctor y su banda era hasta las dos de la mañana, pero que los anfitriones de la fiesta no quisieron respetar dicha cláusula y le pidieron que siguiera el show. Además le habían pedido incontables veces que cantara su tema “el cantante” hasta el cansancio. La banda se negó a continuar y por eso fueron encerrados.
Se podría creer facilmente que esta historia no es más que un invento. Pero afortunadamente tenemos una última versión totalmente verídica, que confirma todo lo anterior, aunque algunas cosas son diferentes Fue revelada por uno de los propios miembros de la banda salsera, Eddie Montalvo, en una entrevista.
Muchos están de acuerdo en que, este personaje que trató de esta forma a Héctor probablemente no haya sido Escobar, quien era conocido por ser alguien respetuoso y extremadamente amable. Los boricuas tuvieron que escapar abandonando sus instrumentos y objetos. Se dice que al siguiente día Escobar envió disculpas al hotel en el que se encontraban junto a los instrumentos y todas las pertenencias de los artistas.
Que los Rolling Stones, la increíble banda de rock de los 70s, hayan visitado la hacienda nápoles es una leyenda urbana desde hace mucho. Hasta hoy no se sabe si es un mito o si en realidad ocurrió. Pero todo surge desde que Carlos Lehder, socio importante de pablo, fue abiertamente fan de los stones, pues este pasó gran parte de su adolescencia en los estados unidos.
Incluso el Guitarrista de la banda, Ron Wood, contó en su autobiografía que en mil novescientos setenta y nueve Carlos Leder lo invitó a él y al baterista a pasar un par de días en su isla privada en las Bahamas. Pablo y Carlos Leder solían festejar juntos los eventos del cártel de medellín, por lo tanto, no es nada descabellado que los Stones hubieran visitado la hacienda nápoles alguna vez…
En muchas fuentes se dice que en dos mil catorce, en una entrevista de la cual no hay evidencia alguna, Diego Maradona mencionó que en mil novecientos noventa y uno, fue invitado a un partido de fútbol particular en Colombia y que iba a ser remunerado con cantidades exorbitantes. Cuando llegó se sorprendió pues el lugar era una cárcel.
Una cárcel muy lujosa que parecía más un hotel, se trataba de la catedral. Pablo le había invitado a jugar un partido de futbol en su propia cárcel. Ahí jugaron los reclusos y otros futbolistas como rené higuita. Pero en dos mil diescinueve, en otra entrevista, y de esta sí hay material, el señor Maradona mencionó que nunca conoció a Pablo.
Lo más probable es que esta historia de maradona con Escobar sea otro mito creado por el periodismo amarillista. Sin embargo, no se puede decir lo mismo de maradona y los capos del cártel de cali. La historia fue contada en el mismo libro “El hijo del ajedrecista” a
nteriomente mencionado y dice así… Miguel Rodriguez orejuela era fanático del fútbol y fue el mayor inversor y accionista del equipo américa de cali. En junio de 1979 Maradona llegó a colombia para disputar un amistoso con su equipo Argentinos Juniors. Orejuela no desaprovechó la oportunidad e invitó a Maradona a comer a su casa en el elegante Barrio Ciudad Jardín, al sur de cali.
Asistió toda la familia Rodríguez, con camisetas para que maradona les firmara. Y entre plato y plato, sin esperar a los postres, Miguel le lanzó el anzuelo al joven argentino. Le ofreció quinientos mil dolares en mano inmediatamente, y el resto también de contado si terminaba la temporada con el américa de cali. Se dice que maradona quiso aceptar de inmediato, pero que su manager postergó la respuesta.
Para al final excusarse con orejuela a través de un contrato que ya tenían firmado con el barcelona. Miguel Rodríguez nunca perdió la esperanza de ver a maradona jugar con la camiseta roja alguna vez, por eso lo mantenía en contacto y le enviaba regalos como un rolex de oro. El mágico cantante Jose Luis perales no se salva de ser mencionado aquí.
Su anécdota es similar a la de Hector Lavoe, pero en este caso el señor Perales muy amable y tolerante intentó no causar discordia. Se cuenta que se le pidió a Jose Luis perales cantar su éxito: “y cómo es él” en repetidas ocasiones, hasta que el mismo cantante se hartó. El señor Escobar le ofreció mil dólares por cada vez que la cantara de nuevo.
Llegando así, perales, a interpretarla alrededor de 10 veces seguidas. El cantante nuevamente no quería continuar, pero bastó con que Don Pablo le mostrara un revólver para que la siguiera interpretando las veces que él o la señorita que lo acompañaba quisiesen. Esta leyenda fue generada por el cantante español Pablo Carbonell de la banda los toreros muertos en su libro.
