Tras ocho largos años viviendo en Australia, toda la familia GIB retornó a Inglaterra. En 1967, los hermanos mayores de Andy ya habían alcanzado cierto grado de reconocimiento en Australia, pero fue en Inglaterra donde la banda sentó las bases del éxito indiscutido que los llevó a convertirse en una de las más prestigiosas de todos los tiempos.
Los Brothers GI no fueron los BGs hasta que Bill Gates, un DJ australiano, dijo mientras los entrevistaba que en esa habitación había demasiados BGs haciendo alusión a las iniciales que compartía con los músicos y así surgió el acrónimo que los distinguió. El primer impacto lo dieron con el hit New York Mining Disaster.

Andy fue un niño alegre y simpático. Al ser el menor de la familia, fue el consentido por sus padres y le perdonaban todas sus travesuras. Y hay quienes aseguran que esta permisividad fue su condena. El director de cine, Tom Kennedy, contó como Andy, a sus 11 años siempre intentaba convencerlo para que le comprara cerveza.
Lo cierto es que Andy disfrutó de una infancia relajada con una cantidad de dinero impensado para un niño de su edad debido al éxito que los BGs estaban teniendo. Barry, el mayor de los GIF y el único que permanece con vida al día de hoy, quiso inculcarle el arte de la música a su hermano menor y le regaló su primera guitarra. Andy y Barry tenían cierto parecido, no solo físico, sino también en el color de su voz.
Eso incrementó las oportunidades para el menor de los GIB, abriendo las puertas para la llegada de interesantes propuestas, pero también le abrió las puertas a los excesos y las tentaciones desde muy temprana edad. Con apenas 11 años, Andy se manejaba en limousina por Londres y manipulaba grandes cifras de dinero.
Llevaba a sus amigos de fiesta y conseguía alcohol pagándole a adultos para que lo compraran por él. Al principio resultó atractivo para sus amigos, pero al poco tiempo comenzaron a odiarlo. La escuela era una pérdida de tiempo para él. La abandonó a los 13 años y comenzó a sacarle provecho a la guitarra acústica que le había regalado su hermano.
Pronto se encontró tocando en clubes de las playas de Ibisa, reversionando algunos de los hits de sus hermanos. En 1973 grabó My Father Was a Rebel. A los 16 años, Andy fundó su propia banda Melody Fair. Barry convenció a Andy de que volviera a Australia. pensaba que como los primeros pasos de los big habían sido allí, ese sería un buen lugar para su hermano menor.
Andy fue recibido por su hermana Leslie, pero sus primeros pasos no se parecieron en nada a los de sus hermanos. El fruto del éxito de los VIS se debió a extensas horas de trabajo durante muchos meses, algo a lo que el menor de los GIB no estaba para nada acostumbrado. A menudo faltaba los ensayos y grababa demos que ni siquiera promocionaba.
Desaparecía por semanas, se emborrachaba, salía de fiesta todas las noches, conocía a muchas mujeres y hasta olvidaba las fechas de sus shows. A Andy nunca le faltó el dinero. Sus hermanos eran extremadamente generosos con él, pero para sus compañeros de banda la vida era diferente. Si no trabajaban, no comían.
Cansados de las actitudes de Andy, los músicos que lo acompañaban en Melody Fair decidieron volver a Inglaterra y el grupo terminó por separarse. En 1975 lanzó el primer single de su carrera, Wars and Music. Al año siguiente, con 18 años, sorprendió a cercanos y desconocidos con la noticia de su matrimonio con Kim Reader, una hermosa jovencita que había conocido en la escuela y con quien había salido un par de veces.
En 1977 se mudaron a una casa ubicada en West Hollywood. Para esa fecha, sus hermanos ya habían logrado la fama internacional y lo invitaron a sumarse a la banda, pero la diferencia de edad entre ellos siempre fue un impedimento para que ese deseo se concretara. Andy tenía poco autocontrol, le encantaba salir de fiesta y ya había tenido sus primeros coqueteos con las sustancias ilegales, por lo que pronto se vio sumergido en una espiral autodestructiva de consumo de la que ya no pudo escapar.
Su esposa intentó ponerle un límite a estas conductas y solo con amenazas de abandonarlo, Andy intentó contener sus impulsos. Ese mismo año, sus hermanos hicieron todos los arreglos necesarios para que su propio manager le consiguiera un contrato como solista a Andy. De ese acuerdo surgió I just Want to be your everything. Canción que solo le tomó 20 minutos para escribirla a su hermano Barry, pero que fue un éxito rotundo.
Generó una fortuna, alcanzó el puesto número uno de la lista Billboard y allí se mantuvo indiscutida durante un mes. Las fanáticas comenzaron a multiplicarse de manera exponencial. Muchas estaban de acuerdo con que Andy era el más apuesto de los hermanos. Sus pantalones ajustados llamaban la atención al mismo tiempo que transparentaban su anatomía.
Si atraigo las miradas hacia cierta parte de mi cuerpo, no es mi culpa. Me gusta y no estoy haciendo nada malo, solía decir Andy. Con el reconocimiento internacional también llegaron los primeros millones de dólares para el joven. Para muchos críticos, el éxito meteórico de Andy siempre se debió a sus hermanos, quienes no solo le escribieron las canciones que lo hicieron alcanzar la fama, sino que se encargaron de emplear todos sus contactos para allanarle el camino.
Sí, grabó su primer álbum Flowing Rivers, que fue nominado a dos premios Grammy y quebró un récord al ser el único solista en lograr que sus tres primeros singles llegaran al puesto número uno en los Estados Unidos. lo había logrado. Andy era un fenómeno inigualable. Ocasionalmente compartía escenario con sus hermanos, aunque nunca terminó de consolidarse como el cuarto big.
Pero de la mano del éxito también volvió su gusto por las fiestas y el consumo de sustancias ilegales. Disfrutaba de montar grandes festejos en los que abundaban las mujeres, el alcohol y la cocaína, que era su debilidad. Pero eso no era todo. También regalaba dinero en sus fiestas, además de pagar las cuentas de todos los presentes.
Un combo explosivo que pronto detonaría en su propio rostro. Pero pronto llegaremos a esa parte de la historia. Su esposa ya no pudo con este nivel de excesos y decidió abandonarlo para regresar a Australia. Lo que Andy no sabía es que Kim estaba embarazada. Pita, la hija de ambos, nació unos meses después y Andy nunca llegó a conocerla demasiado, solo mantuvo una relación telefónica con la pequeña.
Algo dolido por la ruptura de su matrimonio, Andy dedicó sus horas a su nuevo álbum, Shadow. En 1979 cantó Rest Your love on me con la australiana Olivia Newton John, a quien había conocido durante el rodaje de fiebre de sábado por la noche. Ese mismo año cantó con los Bí y el mítico conjunto ABA en la gala especial de UNICEF por el hambre de los niños de África, evento que se transmitió en todo el mundo y del que participaron grandes estrellas como Rod Stewart, Dona Summer y John Denver.
