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🚨Sheinbaum CONFIRMA cargos penales contra Alito Moreno tras su AGRESION a Noroña

Porque Alito Moreno no se fue a los golpes porque perdió los estribos, se fue a los golpes porque llevaba semanas acumulando una presión que no sabe manejar de otra manera. Agosto de 2025, el proceso de desafuero de Alito Moreno estaba en plena actividad. La sección instructora de la Cámara de Diputados tenía el expediente abierto.

Los exfuncionarios de su gobierno en Campeche ya estaban procesados. Las noticias de sus propiedades, de sus terrenos, de los presuntos desvíos de más de 83 millones de pesos seguían circulando. Y en ese contexto de presión máxima, Alito llegó al Senado a una sesión de la Comisión Permanente donde el tema del día era la llamada supremacía constitucional.

El debate estaba caliente. Noroña, como presidente de la mesa directiva del Senado, estaba conduciendo la sesión y cuando terminó la votación formal, cuando el himno nacional empezó a sonar marcando el cierre de la sesión, algo ocurrió que ningún mexicano que haya visto los videos puede olvidar. Alito Moreno se acercó a Noroña.

Las versiones de lo que desencadenó el primer contacto físico son distintas según a quien le preguntes. Pero lo que los videos documentan con una claridad que no admite interpretación es lo que vino después. empujones, golpes y después la imagen más brutal de todo el episodio. El camarógrafo de Noroña, un trabajador que estaba haciendo su trabajo con su cámara en el piso con Alito Moreno encima golpeándolo.

Un trabajador en el piso golpeado por el presidente del PRI mientras sonaba el himno nacional de México. Eso no es una pelea política, eso no es un debate acalorado que se salió de control, eso es violencia física contra un trabajador en el recinto legislativo más importante del país. Y eso, en términos jurídicos, tiene un nombre muy específico y consecuencias muy concretas.

Pero antes de entrar en los cargos penales, quiero que dimensionen algo que me parece fundamental, porque la agresión no ocurrió en el vacío, ocurrió en el contexto de algo que Noroña había dicho en esa misma sesión que encendió Alito como un fósforo. Noroña había mencionado en el marco del debate político el tema de los presuntos nexos de algunos líderes de oposición con el crimen organizado, no con nombre y apellido, no con acusaciones específicas, pero en el contexto en que estaban con el expediente de alito abierto, con las

investigaciones activas, con el ambiente político de ese momento, el mensaje era claro para todos los que estaban en la sala. Y Alito respondió con los puños, “Porque cuando no tienes argumentos, cuando los expedientes te persiguen, cuando la narrativa de la persecución política ya no convence ni a los tuyos, la respuesta del porrismo histórico del PRI siempre fue la misma, la violencia física.

” Shanba lo dijo al día siguiente en su conferencia matutina con una claridad que dejó sin palabras a la oposición. Lo que ocurrió ayer pues muestra la verdad lo que es el PRIAN. La imagen le trajo a la memoria algo de su propia historia, que cuando era estudiante universitaria y activista en la UNAM, grupos de porros de la Facultad de Derecho agredieron a su hermano sin motivo por pura demostración de fuerza, por intimidación y que al ver los videos del Senado vio exactamente lo mismo, la misma lógica, el mismo método, los mismos porros, con 30 años más y con

credenciales del Senado, pero con exactamente el mismo instinto. porro. Esa fue la palabra que usó Shanbound. Y en el vocabulario político mexicano, especialmente para quienes vivieron la era del PRI hegemónico, esa palabra tiene una carga histórica enorme. Los porros eran los grupos de choque que el PRI utilizaba para intimidar estudiantes, disidentes, trabajadores, activistas.

eran el brazo violento del partido en el poder, el mecanismo de represión que funcionaba fuera de los canales institucionales, el puño que llegaba cuando las palabras y las instituciones no alcanzaban. Shainbound le dijo al país que Alito Moreno en esa noche del 27 de agosto en la casona de Chicotencatl mostró exactamente de dónde viene, que el PRI puede cambiar de nombre, puede cambiar de sede, puede cambiar su discurso, pero en el fondo sigue siendo lo mismo.

Los porros de entonces son los de ahora. Solo cambiaron los trajes. Y Alito, ¿cómo respondió a eso? con el manual completo del político acorralado, presentó una denuncia penal ante la FGR contra Noroña y su colaborador, acusándolos de amenazas y otros delitos. Después solicitó incorporarse al mecanismo de protección de la Secretaría de Gobernación, el mecanismo diseñado para proteger a periodistas y defensores de derechos humanos en situación de riesgo y se autodenominó con una cara de cemento que pocos políticos en México

tienen, defensor de los derechos humanos. defensor de los derechos humanos, el hombre que golpeó a un trabajador en el piso, el hombre que tiene 11 exfuncionarios de su propio gobierno procesados por desvío de recursos. El hombre que según la Fiscalía de Campeche usó más de 83 millones de pesos de recursos federales destinados a la seguridad pública para fines que no tenían nada que ver con la seguridad pública, ese hombre pidió el mecanismo de protección para defensores de derechos humanos.

Si no fuera tan grave, sería cómico. ¿Y qué dijo Shane Baum sobre esa solicitud? Con esa calma que la caracteriza en los momentos más absurdos, dijo que cuando una persona pide ser incluida en ese mecanismo, las autoridades hacen un análisis de riesgo, que el gabinete de seguridad evalúa si la persona realmente requiere protección y que eso lo decidirá el gabinete de seguridad, sin pronunciarse sobre si Alito merecía o no esa protección, sin alimentar el circo que Alito intentaba montar, simplemente diciéndole al mundo, “Los procedimientos existen y se

seguirán. Irán. Esa respuesta sola es una lección de inteligencia política porque Alito quería que Shane Bound dijera que no le daría protección para poder montar la narrativa de la persecución. Y Shane Baum le respondió con los procedimientos institucionales. Que funcionen las instituciones, que el gabinete decida, que no sea ella quien le dé el titular que él necesita.

Ahora hablemos de los cargos penales, porque ahí está el núcleo de lo que este video quiere que entiendan. Noroña presentó su denuncia penal contra Alito Moreno y otros legisladores del PRI por agresiones físicas y amenazas. Esa denuncia con los videos como evidencia, con testimonios de los presentes, con el parte médico del trabajador que fue agredido, tiene una solidez que es difícil de desestimar.

¿Por qué? Porque los videos son contundentes. En el derecho penal mexicano, cuando hay evidencia videográfica de una agresión física, el caso se construye sobre una base muy sólida. No hay versiones encontradas que puedan neutralizar lo que las cámaras capturaron. El trabajador estaba en el piso, Alito Moreno estaba encima.

Los golpes están documentados desde múltiples ángulos. Y hay algo más que hace este caso jurídicamente importante más allá de los hechos específicos. Es el lugar donde ocurrió. El Senado de la República no es un espacio cualquiera, es un recinto constitucional, un espacio donde la ley tiene una presencia simbólica y práctica que ningún otro lugar del país tiene de la misma manera.

Agredir a un trabajador en ese recinto durante una sesión legislativa mientras suena el himno nacional tiene implicaciones que van más allá del delito de lesiones ordinario. Los cargos que están avanzando, según lo que está confirmado, incluyen lesiones, amenazas y alteración del orden en recinto legislativo. Este último cargo es particularmente importante porque tiene una connotación institucional que los otros no tienen.

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