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WADE WILSON – “EL ASESINO DEADPOOL”

La joven pasó la noche en la casa de su amiga y cuando despertó a la mañana siguiente notó en su celular varias llamadas perdidas de un número desconocido. Cuando finalmente respondió, descubrió que al otro lado de la línea se encontraba su novio.  Este se disculpó por lo de la noche anterior y le pidió que se juntaran lo antes posible, pues algo grave había ocurrido y necesitaba su ayuda.

Melissa accedió y  le propuso que se reunieran en los estacionamientos donde tenía su negocio, un spa ubicado en un centro comercial en Cypress Lake Drive. Ese parecía ser un sitio seguro en caso de que se comportara de forma violenta.  No solo era un lugar concurrido, sino que Amy estaría cerca al interior de una camioneta por si necesitaba ayuda.

La idea de Melissa era encarar a Wilson, recuperar su coche y terminar  definitivamente con él. Sin embargo, cuando este se presentó en el lugar, venía conduciendo otro automóvil. Cuando Melisa le pidió explicaciones  sobre lo que estaba ocurriendo, Wilson sencillamente le ordenó que subiera al auto.

Como la joven se negó, este bajó del vehículo. Comenzaron a forcejear y ambos cayeron al piso. Amy intentó intervenir para ayudar a su amiga, pero el hombre le advirtió que si se acercaba la mataría. Melissa pudo zafarse y correr hasta su tienda, ubicada en el segundo piso del establecimiento.

Pero antes de abrir la puerta, Wilson la azotó contra uno de los muros, comenzó a estrangularla y le propinó varios puñetazos en el rostro. Fue entonces que Amy y varios locatarios llamaron al 911. Nadie se atrevió a intervenir porque aquel sujeto medía casi 2 m de estatura y parecía estar completamente fuera de sí. En cierto momento, Melissa consiguió escapar y se escondió en uno de los locales cuyo propietario cerró inmediatamente con llave.

Wilson no tuvo más alternativa que marcharse en su vehículo a toda velocidad.  La policía contaba con una detallada descripción de Wilson y varios testigos del ataque.  Se trataba de un hombre joven, alto, de cabello corto y oscuro, con el cuerpo cubierto de tatuajes y que conducía un Nissan versa de color negro, el cual definitivamente no pertenecía a su novia.

Poco después, Melissa  volvió a recibir un llamado telefónico de Wilson. Supuestamente  estaba arrepentido y quería pedirle que no presentara cargos contra él.  La joven avisó inmediatamente a la policía y estos le propusieron que intentara convencerlo de que se reunieran en algún sitio para así poder detenerlo.

Melissa accedió a colaborar con los agentes y tras devolverle la llamada acordaron juntarse a conversar en la zona de estacionamientos de un restaurante cercano llamado Joe Scraft Shack. A las 11:15 de la mañana, Wilson aparcó su vehículo a las afueras del establecimiento cuando fue sorprendido por un par de agentes de policía que lo estaban esperando.

Le ordenaron que bajara del coche, ya que sería detenido por el incidente que había ocurrido pocas horas antes. Sin embargo, el joven se negó afirmando que no había hecho nada malo, que no quería problemas y que solo estaba allí para recoger a su novia. En cierto momento subió el vidrio de la ventanilla, encendió el motor y sencillamente se dio a la fuga.

Aunque los oficiales lo siguieron durante algunos minutos, el protocolo no permitió dar inicio a una persecución a alta velocidad, ya que en aquel momento los cargos contra Wilson se limitaban a violencia doméstica y evasión de un control policial. Al ser una zona altamente transitada a esa hora, las autoridades decidieron no poner en riesgo a los transeútes ante la posibilidad de un accidente.

Después de todo, Wilson era un sujeto con antecedentes y estaba plenamente identificado. Tarde o temprano sería detenido. Poco después del mediodía, el propietario de una imprenta local, identificado como Joshua Lukic, se comunicó con el 911 para realizar una grave denuncia. Un sujeto al que había conocido hacía poco tiempo se había presentado en su oficina sumamente alterado, sin camiseta y con manchas de sangre en su pantalón.

Sin dar mayores explicaciones, le pidió ayuda para comprar un boleto de avión.  Necesitaba abandonar la ciudad cuanto antes, ya que según sus propias palabras había robado un vehículo y matado a algunas personas. Su nombre era Wade Wilson. Gracias a un amigo en común, Lukich estaba al tanto de que Wilson había golpeado a su novia aquella mañana y trató de calmarlo.

Le dio un cigarrillo y le dijo que lo esperara, momento que aprovechó para entrar en otro local y llamar al 911. Cuando los agentes llegaron al lugar, el sospechoso ya se había marchado. Sin embargo, encontraron el Nissan versa de color negro aparcado en el estacionamiento. Desde el exterior se podían ver manchas de sangre en el asiento del copiloto.

Si lo que Wilson le había dicho al testigo era cierto, entonces el asunto había escalado considerablemente. Los oficiales sospechaban que podía haber un cadáver al interior del maletero, por lo que procedieron a abrirlo, pero no encontraron nada. Al consultar las placas del coche, descubrieron que este pertenecía a una mujer de 35 años llamada Christine Melton, quien trabajaba como mesera en un restaurante en la ciudad de Cape Coral, en Florida.

También pudieron probar que las llamadas telefónicas que Wilson hizo a su novia aquella mañana fueron realizadas desde el celular de la dueña del vehículo. En aquel momento, el paradero de Christin Melton era desconocido y se comenzó a temer lo peor. Poco después pudieron contactarse con su mejor amiga, una mujer llamada Stephanie, quien contó a los oficiales que la noche anterior ambas asistieron a un bar llamado Buda para beber un trago.

De pronto, un hombre comenzó a hablar con ellas, mostrando un claro interés por Christin.  Se trataba de un sujeto alto, atlético, atractivo y simpático, el cual se presentó bajo el nombre de Jr. Otro joven identificado como Jason también se les unió y conversaron varios minutos hasta que la barra finalmente cerró.

Jason les dijo que podían pasar a la casa de su madre para seguir bebiendo y los cuatro se marcharon juntos. Una vez que llegaron a la vivienda, Christin  y JR se encerraron en una habitación en donde mantuvieron relaciones sexuales. Poco  después, cerca de las 5 de la mañana, Christine invitó a Jr.

y Stephanie hasta su domicilio.  Esta última los acompañó, pero se marcharía una hora más tarde, ya que al día siguiente debía asistir a su trabajo.  Dejó a su amiga con el desconocido, pero aquello no la preocupó demasiado. Después de todo, se había mostrado como un sujeto amable y Christine parecía estar fascinada con él.

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