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El arancel de 1930 que desató una CATÁSTROFE global

Para agosto de 1929, Estados Unidos estaba en recesión. Huber, presionado por cumplir su promesa, llamó al Congreso a una sesión especial en 1929, proponiendo un aumento limitado de aranceles agrícolas. Pero su plan pronto se saldría de control. Antes de continuar, dejemos claro qué son los aranceles y cómo funcionan.

Un arancel es un impuesto que un país impone a los bienes importados con el objetivo de proteger a las industrias locales al encarecer los productos extranjeros. Por ejemplo, si Estados Unidos impone un arancel del 20% al trigo canadiense, una empresa estadounidense que importa ese trigo paga el impuesto al gobierno. Pero aquí está el problema.

El costo del arancel suele trasladarse al consumidor. La empresa importadora para cubrir el impuesto sube los precios. Un estudio de la Universidad de Chicago estima que los arranceles de Smooth Holly aumentaron los precios al consumidor en Estados Unidos hasta un 6% en 1931. Los defensores como Hubert argumentaban que protegían empleos locales, pero los críticos advertían que encarecían la vida y provocaban represalias comerciales.

Los aranceles no eran nuevos. En 1922, el Forney McUber Tarif impuso tas del 40% muchas importaciones. Y aunque Europa respondió con aranceles propios, la economía estadounidense entonces robusta resistió. Pero en 1929, con la gran depresión en curso, el contexto era diferente. Un nuevo arancel, especialmente uno amplio, arriesgaba desatar una tormenta económica global.

El plan de Hoover era simple, aumentar los aranceles agrícolas para apoyar a los granjeros, pero en el Congreso las cosas se complicaron. Bilis Holly, presidente del Comité de Medios y Arbitrios de la Cámara, y Red Smuth, presidente del Comité de Finanzas del Senado, ambos republicanos vieron una oportunidad mayor. Propusieron elevar los aranceles, no solo en productos agrícolas, sino en más de 20,000 bienes desde textiles hasta la acero.

Con los republicanos controlando ambas cámaras y la presidencia, el proyecto parecía imparable. Sin embargo, una coalición de republicanos progresistas y demócratas luchó contra él durante más de un año, desde 1929 hasta 1930, prolongaron debates, presentaron enmiendas y plantearon objeciones. Según el Washington Post, el proyecto generó 100 enmiendas, un récord para la época.

Pero el colapso bursátil de octubre de 1929 cambió el panorama. El pánico económico fortaleció a los proteccionistas que argumentaban que los aranceles salvarían empleos. En abril de 1930, el Senado aprobó al Smutth Holly Fact por un estrecho margen, 44 a 42. Semanas después, la Cámara lo respaldó con 222 votos contra 153.

El proyecto, ahora una ley masiva, esperaba la firma de Huber, quien enfrentaría la decisión más difícil de su presidencia. A medida que el smooth Holitari Fact avanzaba, el mundo reaccionó con alarma. En septiembre de 1929, 23 naciones, incluidas Canadá, Alemania y Francia, enviaron protestas diplomáticas formales a Washington, algo inaudito en tiempos de paz.

Según archivos del Departamento de Estado, Canadá, el mayor socio comercial de Estados Unidos, advirtió que impondría aranceles de represalia. España, Suiza e Italia amenazaron con boicotear bienes estadounidenses en Estados Unidos. El economista Paul Douglas de la Universidad de Chicago lideró una campaña sin precedentes. Reunió a 1000 economistas, incluidos Irvin Fiser y Frank Tosic, para firmar una petición instando a Huber a vetar el proyecto. Su advertencia era clara.

Los aranceles colapsarían el comercio global agravando la gran depresión. El New York Times publicó la petición, pero Hubert, presionado por su promesa de campaña, minimizó las críticas. En Alemania, la República de Wimar, ya debilitada por reparaciones de guerra de 33,000 millones de dólares, según el tratado de Versalles, dependía de préstamos estadounidenses.

Cualquier disrupción comercial amenazaba con hundir su economía. Mientras Hubert debatía, el mundo contenía la respiración, temiendo las consecuencias de su decisión. El 17 de junio de 1930, Herbert Hubert firmó el Smutth Hollyfact, ignorando las advertencias. Los aranceles, que subieron un 20% en promedio entraron en vigor, desencadenando una guerra comercial global.

Según la Organización Mundial del Comercio, el Comercio Internacional cayó un 65% entre 1929 y 1933. Las importaciones estadounidenses colapsaron de 7,000 millones dólares en 1929 a 2,5,000 millones en 1932. Los socios comerciales respondieron rápido. Canadá impuso aranceles al 80% de los bienes estadounidenses. Según Statistics Canadá, Europa siguió con Francia y Reino Unido elevando tasas.

Los exportadores estadounidenses, incluidos los agricultores, que el acta debía proteger, vieron sus ventas caer un 30%. Según el Departamento de Agricultura, puertos como Nueva York se llenaron de barcos inactivos y las fábricas cerraron por falta de pedidos. En Estados Unidos, los precios al consumidor subieron golpeando a familias ya afectadas por el desempleo que alcanzó el 15% en 1931.

La gran depresión se profundizó y el mundo sintió las ondas. ¿Crees que una guerra comercial hoy tendría efectos similares? Deja tu opinión en los comentarios y comparte cómo crees que podríamos evitar otra crisis como esta. Mientras Estados Unidos lidiaba con la depresión, Alemania enfrentaba una catástrofe. La República de Wimar, debilitada por reparaciones de guerra y la hiperinflación de los años 20, dependía de préstamos estadounidenses.

Pero tras el Smooth Holly Act, los bancos de Estados Unidos en crisis reclamaron esos préstamos según The World Depression de Kindelberger. Al mismo tiempo, los aranceles bloquearon las exportaciones alemanas. El desempleo en Alemania explotó de 1,3,00000 en 1929 a 6,00000 en 1932, casi el 30% de la fuerza laboral según el Instituto Alemán de Historia.

En este contexto de desesperación, Adolf Hitler y partido nazi ganaron terreno. En 1928 tenían solo un 2,6% de los votos. En 1932 se convirtieron en el partido más grande con el 37%. En enero de 1933, Hitler fue nombrado canciller. El caos económico exacervado por los aranceles estadounidenses creó un terreno fértil para el extremismo.

Kindelberger argumentó que el colapso del comercio global desestabilizó las democracias europeas, dando a demagogos como Hitler una plataforma para prometer soluciones simplistas a problemas complejos. El smooth Holly tarifact fue un desastre político para Huber. En las elecciones de 1932, Franklin de Roosevelt lo derrotó con una promesa de cambio, el New Deal.

Una de las primeras acciones de Roosevelt fue abordar la crisis comercial. En 1934 firmó la reciprocal trade Greit Act, que le dio poder para negociar aranceles más bajos con otros países según la biblioteca del Congreso. Las políticas de Roosevelt marcaron un giro entre 1934 y 1939. Estados Unidos firmó 20 acuerdos comerciales reduciendo aranceles y reactivando el comercio según la OMC.

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