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Da ASCO lo que Ana Bárbara le hizo a Mariana Levy tras su funeral

en un salón del hotel Camino Real de Polanco. Ana Bárbara llegó al evento con un vestido rojo prestado por una amiga de Televisa. Mariana Levi llegó al evento del brazo de José María Fernández el Pirru con un vestido negro y una collar de perlas que había sido de su madre. Mariana tenía 33 años aquella noche.

Estaba casada con el Pirru desde hacía 10 meses. Estaba embarazada de 3 meses de su segunda hija, Paula. Y era, según las revistas de espectáculos de septiembre del 99, la mujer más querida de la televisión mexicana. Ana Bárbara tenía 28 años aquella noche. Llevaba dos discos publicados. No la conocía nadie fuera del circuito grupero y según contaron después dos personas que estuvieron en aquella mesa, Ana Bárbara pasó la cena entera mirando hacia la mesa donde estaba Mariana Levi, sin levantarse, sin acercarse, solo mirando, mirando.

Esa es la palabra que uno de aquellos testigos usó 30 años después para describir lo que vio. la misma palabra que dos décadas más tarde van a usar otros dos testigos para describir lo que pasó dentro de la capilla mortuaria. Aquella noche del 14 de septiembre, Ana Bárbara se acercó a Mariana Levi en el bar del camino real.

Alrededor de las 12:30 de la madrugada, Pirru estaba en el otro extremo del salón hablando con el productor Emilio La Rosa. Mariana estaba sola esperando a su marido, sentada en un taburete del bar. Le pidió permiso para sentarse. Le dijo que era fan de su trabajo. Le dijo que la había visto en el Premio Mayor cuando tenía 20 años en su pueblo y que se había metido a sí misma que algún día iba a llegar a conocerla en persona.

Y Mariana, según contó después su asistente personal, Liliana Vázquez, en una entrevista al programa Hoy en 2015, le respondió con una sonrisa cansada y le firmó un autógrafo en una servilleta de papel. Esa servilleta sigue sigue guardada en una caja de cartón en un armario de la casa de Ana Bárbara en la colonia Polanco, según el testimonio de una de las exniñeras que trabajó allí entre 2017 y 2020.

En esa caja hay otros objetos. Una pulsera de plata, un programa de mano de la telenovela Camila, una fotografía firmada por Mariana Levi dedicada a una desconocida que firma como Alta Gracia y una invitación de cartulina dorada fechada el 30 de enero de 2005 para el cumpleaños número uno del bebé José Emilio Levi.

Una invitación a un cumpleaños número uno. Fechada el 30 de enero de 2005, es decir, 80 días antes del asalto y 90 días antes del entierro. Esa invitación es la prueba documental más perturbadora de toda esta historia y vas a entender por qué dentro de 20 minutos. Entre el 14 de septiembre de 1999 y el 20 de abril de 2005 pasaron 5 años y 7 meses.

Durante esos 67 meses, según los testimonios cruzados de la asistente personal de Mariana Levi y de dos productores de Televisa que han pedido mantenerse en el anonimato, Ana Bárbara apareció en al menos 22 eventos a los que también asistió Mariana Levi. bodas, bautizos, estrenos, cenas privadas en casas de productores, cumpleaños.

En en cada uno de esos eventos, Ana Bárbara se acercó a Mariana Levi en algún momento, le habló, se hizo fotografías con ella, le preguntó por sus hijas. En 11 de aquellos 22 eventos, el Pirru también estaba presente. En los 11, Ana Bárbara también se acercó a él. Le preguntó por sus producciones, por su trabajo en televisión, por la vida en el rancho de Cuernavaca, donde vivía con Mariana y las niñas.

Lo que no aparece en ninguna fotografía publicada de aquellos años es que en cuatro de aquellos eventos, según el testimonio de un mesero de Televisa, Ana Bárbara y el Pirru hablaron solo en un rincón del salón mientras Mariana Levi estaba en otra parte del evento. Cuatro conversaciones a solas con el marido de la mujer a la que llamaba amiga en 5 años y medio. Esas son las cifras.

Cuatro conversaciones a solas con el marido y en una de ellas, según el mismo mesero, Ana Bárbara le tocó el antebrazo a el Pirru con la palma de la mano abierta durante exactamente 6 segundos. Mariana Levi esa misma noche estaba bañando a su hija mayor en otra habitación. Aquello pasó en una cena privada en la casa de Cuernavaca de la familia Fernández en octubre de 2003.

Octubre de 2003 es la fecha que importa. Es la fecha en que, según el testimonio de Liliana Vázquez, asistente de Mariana, Mariana Levi le dijo a su madre Talina Fernández una frase que Talina recordó casi 20 años después en su última entrevista. La frase exacta era esta: “Mamá, hay una mujer que viene a todas las fiestas a las que va Pepe y siempre se ríe demasiado fuerte cuando él entra a la sala.

” Talina, según contó la propia Talina en su entrevista de agosto de 2023, le preguntó a su hija quién era esa mujer. Mariana Levi ese día respondió con dos palabras. La grupera. Talina supo de quién hablaba sin necesidad de oír el nombre. La grupera. Esas eran dos de las tres palabras. Faltaba una más.

Y esa palabra Talina Fernández no se atrevió a pronunciarla hasta agosto de 2023. La oirás dentro de poco, el 18 de enero de 2005, en una cena privada en el restaurante Cícero de Polanco, Ana Bárbara y Mariana Levi coincidieron por última vez en vida. Mariana iba acompañada de su hermana Coral. Ana Bárbara iba acompañada de Mariano Morales, su pareja de entonces, y padre de su hijo mayor Emiliano, que en aquel momento tenía 6 meses de nacido.

Coincidieron en el lavabo de mujeres alrededor de las 11:30 de la noche. Coral salió primero. Mariana Levi se quedó dentro con Ana Bárbara. Estuvieron solas en aquel baño durante 4 minutos exactos. Según contó Coral después en una entrevista privada que dio al periodista Juan José Origel en 2007 y que nunca se emitió por completo.

Cuando Mariana salió del lavabo, según el testimonio de Coral, estaba pálida. Tenía la mirada perdida. no le dijo a su hermana qué había pasado en aquel lavabo, pero esa misma noche, ya en el coche de regreso a casa, le pidió a Coral una sola cosa. Le pidió que no la dejara nunca sola con esa mujer. Esas son las palabras textuales que Coral recordó en su entrevista con Origel.

No me dejes nunca sola con esa mujer. No me dejes nunca sola con esa mujer. Esa fue la última conversación que Mariana Levi tuvo con su hermana sobre Ana Bárbara. 92 días antes del asalto y 93 días antes de que Ana Bárbara llamara por teléfono a Gustavo Adolfo Infante. El 20 de abril de 2005 era miércoles.

Mariana Levi tenía 39 años. Aquella mañana se despertó a las 7:20 en la casa de la colonia del Valle. Despertó a sus dos hijas mayores, María de 12 años y Paula de 5 años. Vistió al bebé José Emilio, que tenía 2 meses y 21 días. El Pirro estaba en Guadalajara desde el día anterior grabando una telenovela. A las 9:47 de la mañana, Mariana sacó el coche del garaje. Llevaba a las tres niñas.

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