Oye, ¿por qué no? Eh, ahorita le hablo uno de mis colegas y todo y ya que tu papá está aquí porque luego no tiene ni tiempo de venir desde Guerrero y así, eh, para que de una vez se puede le coloquen el stand y ya se lo colocan y al otro día se va a su casa. Y el anestesiólogo, bueno, una persona que se presenta como anestesiólogo me da un documento que es la responsiva que firme el familiar y me dice que lo firme para que lo puedan realizar.
Entonces yo le digo, “Sí, claro, permítame, nada más lo leo.” Entonces lo empiezo a leer y él en molesto me dice, “No, no lo lea, apúrese.” O sea, ya rápido. Y yo le digo, “No, pero ¿cómo no voy a leer?” “Claro que lo voy a leer.” Pues aparte no urge, no está grave. Y ya no le hice caso.
Yo leí, se quedó muy molesto. Cuando como ya vi que era normal, lo firmé, se lo entregué y no le pareció ni tantito. Y me dice, “Estos burros ingresan a mi arteria, hacen todo y ya una vez que están ahí se dan cuenta que no tienen este me dice, entonces tuvieron que sacar todo y que me van a reprogramar.
” Y yo le digo, “Pues no, esto no puede ser. ¿Cómo crees?” La verdad es que estábamos muy molestos. Yo en algún momento le dije, “Pa, le digo, pues vámonos.” O sea, me dio miedo. Yo dije, “¿Cómo puede pasar esto?” Entra el enfermero y le dice, “Este, doctor, le voy a colocar este esta inyección de potasio.” Pero fue muy rápido.
Entonces mi papá le dice, “Potasio, ¿por qué? Pues si no estoy bajo, no nada. ¿Quién dice?” Pero mi papá diciéndole y el enfermero poniéndola y no en el suero, se la pone directo en la venoclisis. Entonces, mi papá le dice, “¿Qué? No, no, no, no, porque pero fue muy rápido.” Mi papá se empieza a sentir muy mal y me dice, “Me estoy sintiendo mal.
Me quema, me siento mal. Se lleva la mano al pecho. Sí, dice, me quema, me siento mal. Veo que se empieza a agitar y se lleva la mano al pecho y me y me dice, “Quítamelo, quítamelo.” Le digo, “Te quito, ¿qué?” Y ya la pasó. Y yo dos médicos lo ven, o sea, no sé, mi papá le volvió a hacer así de como quejándose y nada más se agarra, pero ya no dijo palabra y este y lo meten rapidísimo.
Mételo, mételo. Y empiezan los gritos, “Mételo, no sé qué.” salen corriendo personas que estaban dentro de esa área de hemodinamia y no sé si adentro como si avisen o qué y vienen corriendo, o sea, salen estas y luego viene corriendo otra, pero ve, yo veo que traen eh botecitos como ampollas, como medicamentos, menciona el paciente en el nombre de mi papá, familiar de Víctor Ortiz y yo era la única que estaba ahí, no había nadie más.
Entonces, ya me acerco, le digo, “¿Qué pasó, doctor?” Y salió él eh sudado, o sea, todo lo que traía sudado así con una cara como de confundido. Se veía de verdad el doctor confundido, como de ni él sabía. Ajá. Ni él sabía que había pasado. Y sudadísimo. Sudadísimo. Y otro y sale el anestesiólogo del día lunes, otro médico también a su lado, ¿no? Digo, “¿Qué pasó, doctor?” Y me dice, “Tratamos de salvarle la vida por 39 minutos, pero no lo logramos.
” Y lo enterramos. el día de su cumpleaños. Uno, justicia para lo que le pasó a mi papá y también que no vuelva a pasar. Bienvenidas y bienvenidos al sistema, un espacio en donde a partir de historias reales exploramos el sistema de justicia. El día de hoy este episodio trata de un caso de negligencia médica en un hospital público que termina con la vida del papá de mi invitada, el Dr.
Víctor Hugo Pérez, un médico cirujano, un hombre de 68 años que vivía en el estado de Guerrero y que se dedicaba a practicar la medicina y a cuidar a sus pacientes. Vino a la Ciudad de México para realizarse un procedimiento que no era urgente, que no debió haber puesto en peligro su vida en el hospital.

20 de noviembre del Iste. Entró caminando, entró contento, entró con su hija Tania Pérez, pero salió de ahí sin vida y de eso vamos a hablar. Gracias, Tania por aceptar venir a este espacio. Muchas gracias por permitirme tener un espacio para que la gente sepa lo que pasó. ¿De qué murió tu papá? Desde lo que yo vi y viví con él fue una negligencia médica.
Yo lo lo digo desde porque yo estuve todo el tiempo con él y vi todo lo que pasó. Nadie me cuenta, yo lo viví. ¿Por qué ingresan? Ingresa porque viene a visitarme y se empieza a sentir mal. Él ya había tenido una un bypass hace como 10 años aproximadamente y desde ese un bypass cardíaco y desde ese momento él queda ya pues revisándose continuamente con su cardióloga y previniendo, ¿no? Entonces viene a visitarme, se empieza a sentir mal porque la altura de la ciudad de México no le sentaba muy bien y justo estábamos comiendo muy cerca del hospital 20 de
noviembre, que fue donde lo habían operado con anterioridad. Entonces me dice, “¿Por qué no vamos eh que me tomen los signos porque no me estoy sintiendo bien?” Y ya lo llevé. Entramos por admisión continua, le tomaron los los signos, todo y le dicen que está bien, o sea, que no le encuentran nada grave, que sí la altura pues le afecta obviamente, pero le ofrecen que lo iban a dejar ahí un ratito en observación hasta que él se sintiera mejor.
Para esto yo le hablo a su cardióloga porque ella ya lo atendía en privado, pero ella fue la que lo operó y era la que le daba seguimiento desde la operación, ¿no? Y justo ella ya le había recomendado en una de estas revisiones que sería bueno eh o como de manera preventiva colocarle un stente. Pero sí en algún momento iba a tener que ser urgente si no lo realizaba con tiempo. Vaya.
Entonces, eh yo le hablo por teléfono a la cardióloga para decirle que mi papá se siente mal, este, que lo van a tener ahí en observación y todo, pero pues que nada grabé. Entonces ella aprovecha y me dice, “Oye, ¿por qué no? Eh, ahorita le hablo a uno de mis colegas y todo y ya que tu papá está aquí porque luego no tiene ni tiempo de venir desde Guerrero y así, eh, para que de una vez si se puede le coloquen el estén y ya se lo colocan y al otro día se va a su casa.
” Y entonces digo, “Okay, le voy a comentar a mi papá.” Pues lo ingresan a al área de admisión continua, le ponen un suero, nada de medicamentos, este, nada de alimentos tampoco. Y cuando yo paso a verlo, cuando ya me permiten entrar a verlo, eh, le comento esto de que me dice la cardióloga y él me dice, pues sí.
digo, pues es que dice que te lo ponen, pasas una noche con una observación y el otro día ya te vas a tu casa. Me dice, pues sí, pues aprovechando que estoy aquí. Entonces así se hizo. Eh, eso fue de domingo para lunes. El día lunes siguió en admisión continua. como a las 6 de la tarde, eh, me dice, me manda llamar un cardiólogo joven, yo no sé si era residente, pero joven, y nos explica a mí y a mi papá que le iban a colocar el stand, que ya en un ratito lo iban a subir, eh, que ya estaba lista la sala de hemodinamia y le hicimos las preguntas pertinentes, ¿no?
Sobre todo yo, porque mi papá pues perfecto sabía como médico, entonces yo le dije, le pregunté, ¿es grave? ¿Qué puede ocurrir? Este, no sé, o sea, yo con miedo. Me dice, no, nada. O sea, lo único que puede pasar es que le queden hematomas porque pues ingresamos por la arteria, pero hasta ahí porque no es grave, es muy sencillo.
Y yo pues dije, “Okay.” Entonces, a la hora llega el camillero. Para esto lo tenían sin alimentación desde el domingo que ingresa y hasta la hora que le le van a realizar el el procedimiento en área de hemodinamia que era lunes por la tarde. Ya era el lunes por la tarde. Él ingresa como a las 7 de la noche del domingo y el lunes por la tarde seguía sin medicamento y este y sin alimento.
Pero bueno, eso lo puedo entender porque no sabían en qué horario lo iban a meter a la sala de hemodinamia. Lo como es el protocolo, tú acompañas al paciente al área donde lo van a ingresar. Entonces va el camillero por él, yo lo acompaño, lo ingresan al área de hemodinamia y el anestesiólogo, bueno, una persona que se presenta como anestesiólogo, me da un documento que es la responsiva que firme el familiar y me dice que lo firme para que lo puedan realizar.
Entonces le yo le digo, “Sí, claro, permítame, nada más lo leo.” Entonces lo empiezo a leer y él en molesto me dice, “No, no lo lea, apúrese.” O sea, ya, rápido. Y yo le digo, “No, pero cómo no voy a leer.” Claro que lo voy a leer. O sea, aparte no urge, no está grave. Y ya no le hice caso. Yo leí, se quedó muy molesto. Cuando como ya vi que era normal, lo firmé, se lo entregué y eh no le pareció ni tantito.
Me piden que me sienten una banquita. Ahí pasaron aproximadamente 20, 25 minutos, o sea, o media hora, no fue mucho, no lo que dura un procedimiento de hemodinamia para es para ese tipo de cosas. Y veo que sale mi papá con el camillero, este, molesto, lo veo muy molesto, el consciente así, pero molesto.
Entonces me levanto y le digo, “¿Qué pasó?” Y me dice, “Ahorita, ahorita te digo.” Entonces el camillero me dice, “Acompáñenme, ya lo vamos a dejar en habitación.” Y pues ya lo bajan a piso, lo ponen el piso de cardiología, lo ingresan a la habitación y yo ya iba a entrar cuando llegan otros dos médicos igual jóvenes, eh, con un carrito que yo no sabía ni que era y lo ingresan, ¿no? Entonces yo voy a entrar y me dicen, “No, permítanos, ahorita entramos, ahorita entra usted, perdón.
” Dije, “Bueno.” Entonces yo me preocupé, dije, “¿Qué pasó?” O sea, dije, ahorita me van a decir, tardan ahí un ratito, salen este y me dicen, “Ya puede ingresar.” Yo ingreso y veo a mi papá, pero más molesto todavía. Me digo, “¿Qué pasó, pa?” O sea, me dice, “No, pero es que estos burros, eh,” y él como médico, pues sabía, ¿no? No era cardio, pero tenía muchos colegas, cardio, nefro, de todo, ¿eh? y me dice, “Estos burros ingresan a mi arteria, hacen todo y ya una vez que están ahí se dan cuenta que no tienen este me dice,
entonces tuvieron que sacar todo y que me van a reprogramar.” Y yo le digo, “Pues no, esto no puede ser. ¿Cómo crees?” Me dice, “No, y aparte los dos chavos que acaban de entrar no saben cómo leer un electrocardiograma.” Me dice, “Estaban intentando adivinando. Yo lo estaba viendo y yo les tuve que decir, “A ver, no, dice esto, esto y esto.
” No, le digo, “¿Y lo viste bien?” me dice, “Sí, estoy bien, pero no, esto no debió pasar.” Y él estaba muy molesto, sobre todo que sabía también cómo funciona el sistema de salud. Trabajo más de 25 años para la Secretaria de Salud del Estado de Guerrero en salud pública, llevando muchísimos programas y de todo. Entonces, sabía perfecto como que eso no debía pasar.
El caso es que eh ya tiempo después, una una hora, dos horas después, llega uno de los cardio y se presenta, no recuerdo el nombre, la verdad, eh, y nos dice que lo van a programar, que una disculpa que lo van a programar, se tienen que mandar a pedir los sts, eh, que pues falta medicamento, que eso pasa muy recurrente y bla bla bla y que lo programarían para el siguiente día, martes.
Pero, ¿cómo no verifican antes de llevarlo al procedimiento de programar y de intervenir lo que no tienen lo que le van a poner? Sí, estaba yo, la verdad es que estábamos muy molestos. Yo en algún momento le dije, “Pa, le digo, pues vámonos.” O sea, me dio miedo. Yo dije, “¿Cómo puede pasar esto?” Pero me dijo, “No, ya estoy aquí.
” Estamos aquí. Eh, el caso es que él ya pregunta si ya puede comer porque para esa hora todavía no había comido. Entonces le dice el médico, pues sí, pero poquito. Le dice, porque este, ah, no, mentira, no le dijo poquito. Le dice, “Sí, pero ahorita ya no hay alimentos por la hora.” Y yo todavía le pregunté, le dije, “¿No le puedo meter algo de la calle?”, no sé, una manzana, algo, porque no ha comido.
No, no, no, no. Ya mañana que desayune, pero depende. Nosotros les avisamos porque no sabemos a qué hora va a ser este el procedimiento, ¿no? Su último alimento había sido el domingo, el día domingo cuando estábamos comiendo, que en el restaurante que estaba cerca del 20 de noviembre, que eso fue por eso acudimos ahí porque estaba cerca y él como derechoente dijo, pues ahí y tienen mi expediente pues ahí.
Total que ya no ya no lo pueden alimentar, ya no come un ya no come ya no come nada, sigue sin alimento, eh sin medicamento también, porque pues yo estuve todo el tiempo ahí con él. El único tiempo que no estuve con él fue mientras, o sea, adentro adentro fue cuando estuvo en admisión continua, porque pues no te permiten quedarte ahí al lado de tu familiar, te hablan para que pases un ratito y te salgas.
Pero en piso, yo no me le despegué, estuve todo el tiempo ahí con él. Entonces, eh no, no le habían puesto medicamento, o sea, tenía el suero, sí, pero los enfermeros entraban, lo veían, hacían alguna anotación, pero no se no le ponían nada y ni siquiera tomado nada. Eh, dormimos, nos van a nos van a avisar, no recuerdo a qué hora, justo ese día lunes, que el procedimiento sería el otro día, tentativamente 4 de la tarde.
Entonces, este nos dicen que no desayune porque a lo mejor era un poco antes y tenía que tener pues el ayuno correspondiente. Entonces, bueno, ya día martes estamos esperando que sea el procedimiento. Están las 4 de la tarde, no va el camillero, 5 6 de la tarde, nada y yo, mi papá se empieza, bueno, desde las 4:30 pacientarme, ¿qué está pasando? Pues hay que saber, ¿no? Entonces yo preguntaba y nadie sabía nada, ¿no? No ubicaba a los doctores.
Y total, como eso es las 6 de la tarde, llega un cardio y nos dice que no, que lo disculpáramos, que ese día no le iban a hacer el procedimiento porque no había llegado al material, no había llegado el stand y que además había ingresado un paciente muy grave y que pues obviamente le iban a dar prioridad, ¿no? Porque mi papá no estaba grave.
Entonces mi papá dice, “Okay, pero ya puedo comer. O sea, ¿por qué no me avisan antes y saben que no me van a atender? Déjenme comer.” Y le dice, “Bueno, sí, ya le va a tocar la hora de la cena, pero poquito, porque mañana sí lo ingresamos a Modinam. Entonces, no sabemos todavía qué hora lo vamos a programar, pero pues tiene otra vez lo del ayuno correspondiente, ¿no? Okay.
Entonces, para esto eh platicando mi papá y yo, pues él no ha tomado medicamentos y él siempre tomaba ciertos medicamentos eh para mantenerse pues estable de por vida, ¿no? era eh aspirina protect, ácido cetil salicílico, no me acuerdo qué otro, o sea, medicamentos ni siquiera fuertes, sino para mantener su coagulación bien y todo así y no le habían dado nada.
Entonces, eh yo le pregunto al enfermo, le digo, “Oiga, es que mi papá toma estas dos pastillas y sobre todo que está aquí en la ciudad de México, pues hace que él se sienta un poquito mal, ¿no? Tiene que tomarlos y eso por instrucción de mi papá, que mi papá me dijo, es que pues yo tengo que tomarlos. Eso no lo puedo suspender de por vida, a menos que me vayan a dar otro medicamento que que no sea compatible, pero pues como no le daban nada y ya el enferma me dice, “Ah, no le han dicho, no.” Pues yo tampoco sé, hay que
preguntarle al médico. Entonces, me pongo a buscar a los médicos, a los cardios, a ver quién, ya hasta que localizo a uno, le comento esto y me dice, “¿No le han dado medicamento?” Y yo, “No.” Sorprendidos, sorprendidos. Uy, qué raro. Dice, “No.” Y yo no. Dice, “Ah, ahorita pregunta, ahorita le hago una receta.
” Entonces llega ya después el el médico me entrega la receta, perdón, me dice, “Son estos, pero ya pasaban de las 7 de la noche, entonces ya habían cerrado la farmacia del hospital y ya entró con mi papá y le digo, ya me la dieron, pero pues ya cerró farmacia.” Me dice el médico que vaya mañana por ellos temprano.
Le digo, “Pero pa”, le digo, “pues ahorita voy a la farmacia y te los compro, hombre. que te los tomes. Y ya me dice mi papá, no pues ay, pues estoy aquí, estoy, me siento bien, no me deja ni moverme. Me dice, pues ya mañana ya estoy tanto sin medicamento, no pasa nada, yo estoy bien. Le dieron de comer poquito y con poquito me refiero a pues gelatina, tecitos, ya muy ligero.
Y ya nos dormimos. Eh, el miércoles tempranito yo me voy a la farmacia del hospital, me surté en la receta, había medicamentos que no tenían, pero pues me fui a la farmacia privada y los compré. Me regreso con mi papá al hospital y le digo al enfermero, pues ya están aquí los medicamentos.
Y este me dice, “Ah, okay, pues déselos.” Y le digo, “No, pero yo no.” Y ni sé a qué hora. O sea, ¿cómo no usted? No, no, no. Ahorita yo le digo, “¿Cómo? Pero se los tiene que dar usted” y le digo, “No, pero yo, o sea, no.” Y me dice, “Sí, porque tenemos mucha carga de trabajo. Este, se lo usted se los va a dar.” Aparte son tomados.
O sea, yo ya no me quise pelear porque yo siempre me peleaba cuando con los enfermeros. Entonces, mi papá me decía en alguna situación que si a mi hermano le pasó algo o no sé algo. Y me decía mi papá, “No pelees con ellos, nos van a tratar peor.” Entonces yo dije, “Ay, no me voy a pelear.
No, si no, ahorita voy a alterar a mi papá. Entonces le dije, “Okay.” Entonces me dictó, “¿Qué medicamento a tal hora?” Y así, ¿no? Entonces yo en mi celular anoté todo y este le dije, “Ah, pues ya ahorita le toca esto, pues déselo.” Y ya volteé a ver a mi papá y me di así de nada más con la mirada de no pelees. Ya le di una pastillita, su pastillita y se la tomó.
Y ahí estuvimos esperando a que diera la hora de de ya de que colocaran el stand, que lo llevaran hemodinamia. llega un camillero y nos avisa que lo van a llevar a hacerle un ecocardiograma. Y este ya me dice, “Acompáñenme.” Lo ponen la silla de ruedas que es protocolo, no porque él no pudiera caminar. Y nos vamos al área de eco, eh, esperamos, lo pasan a hacer su estudio, sale mi papá, nos regresan al cuarto y yo todavía le pregunté al camillero, le digo, “Oiga, ¿cómo veo todo bien?” Me dice, “Pues no me dijeron nada.
Ya no sé, me dice, pero yo creo que sí, porque luego de aquí si salen mal, pues ya me dicen que me vaya a otro lado, ¿no? Yo por chismosa. Y este y ya lo ponen lo lo llevan a su habitación, nos esperamos ahí y eh nos pasan a visa a confirmar porque todo eso fue temprano, que sí se le iban a hacer eh le iban a colocar el stand, le iban a hacer el procedimiento ese día a las 6 de la tarde y que ahora sí seguro, s seguro que ya había llegado el extent.
Este, entonces, pues estuvimos ahí eh platicando, comadreando. Mi papá le habló por teléfono a sus amigos, médicos, tenía muchos, era muy amiguero, resolvió algunas temas de trabajo de la oficina por teléfono y así y se llega la hora y tranquilo. Sí, él estaba y estaba harto. Él ya se quería levantar, ya se quería ir. De hecho, pues los la porque fueron dos enfermeros, un enfermera y un enfermero cambian turno, pero el que mayor tiempo estuvo fue el varón, el enfermero, pero pues están ahí para eso sí están al pendiente. Por ejemplo, eh yo le decía,
“Hace calor, te voy a bañar.” Porque la enfermera me dijo, “Él no se puede meter solo al baño, tiene que entrar usted.” Y yo, “Pero sí puede.” Y me dice, “No, por protocolo, no, no se vaya a caer, no esto, no, lo otro, aquí en cardio, no se hace eso.” Entonces este pues yo para me metía con mi papá en las en la silla de ruedas.
Y ya adentro, o sea, fingíamos que yo lo bañaba, pero ya adentro ya él se levantaba y ya cerramos la cortinita, se bañaba, se secaba, salía y se sentaba en la silla de ruedas y lo sacaba y ya le ponía su bata, ¿no? Porque él ya, o sea, siempre fue una persona muy dinámica y él se sentía bien.
Entonces, me decía, “Yo ya quiero que me lo pongan, ya me quiero ir.” O sea, no estaba mal, no le faltaba el aire, no estaba mareado, no estaba mal, no se sentía mal. que y sé cuando se sentía mal, porque también cuando lo operaron del corazón hace más de 10 años, esa vez yo lo vi muy mal y mi papá no era de que se aguantara si se sentía mal.
Entonces, de esta vez yo lo vi no estaba mal, él no se sentía mal, ¿eh? Y bueno, da la hora de que llegue el camillero y en ese momento pasa todo muy muy rápido, o sea, pasan varias cosas al mismo tiempo. Yo estoy ahí con mi papá comadreando parada al lado de su cama, entré el camillero, le hice, “Doc, ya lo voy porque mi papá ya amigas con todos y este y con las enfermeras y es que con todo mundo.
” Entonces le dice, “Doc, ya me lo va a llevar hemodinamia.” Hoy sí le va a tocar. Y ya papá, okay. Entra el enfermero y le dice este, “Doctor, le voy a colocar este esta inyección de potasio.” Pero fue muy rápido. Entonces mi papá le dice, “Potasio, ¿por qué? Pues si no estoy bajo, no nada. ¿Quién dice?” Pero mi papá diciéndole y el enfermero poniéndola y no en el suero, se la pone directo en la venoclisis.
Entonces, mi papá le dice, “¿Qué? No, no, no, porque pero fue muy rápido.” El enfermó le dice, “Sí, porque dijeron, no dijo ni quién nada.” O sea, fue muy rápido, se sale de la habitación. En ese momento el camillero, como vio que entró el enfermero, como que se esperó afuerita, este, entra el camillero, o sea, sale el enfermero, entra el camillero, mi papá se empieza a sentir muy mal y me dice, “Me estoy sintiendo mal.” Me quema, me siento mal.
Se lleva la mano al pecho. Sí, dice, “Me quema, me siento mal.” Veo que se empieza a agitar y se lleva la mano al pecho y me y me dice, “Quítamelo, quítamelo.” Le digo, “¿Te quito, ¿qué?” Y ya la pasó. Y yo dije, “Pues que le quite el suero, ¿no? La venóclisis.” Entonces yo dije, pues se lo quito, entonces lo voy a quitar y me dice, “No, no, no, no.
” Me dice, “Trae un doctor, ve por el enfermero.” Entonces el camillero, o sea, entra y le dice, “Está bien”, le dice mi papá nada más le hace respirando así, ¿no? Fuerte, este, regreso con el enfermero y el enfermero le Pero fue rápido porque el enfermero estaba ahí al ladito afuera del cuarto. Entonces, me lo traigo, “Oiga, mi papá se siente mal.
” Entra conmigo con mi papá y le dice, “Ay, doc, se siente feo, pero así se siente, es normal, no pasa nada. Entonces le le dice al camillero, pues ya órale, pues ya le va a tocar. Y lo pasan a la camilla y lo suben. O sea, fue muy rápido. Yo lo cuento, a lo mejor lento, pero fue muy rápido. Fue así seguidito, seguidito, seguidito, todo el mismo momento.
Entonces, yo veo que mi papá en la camilla le hace y cierra los ojos y como él era cristiano, yo lo que pensé, o sea, sí pensé preguntarle, “¿Estás bien?” Pero dije, “No, está orando, ¿no?”. Entonces yo dije, “No lo voy a interrumpir porque seguro está orando.” Porque él siempre se ponía en manos de Dios, siempre para todo. Entonces este fui con el camillero y todo, me fui a su lado, ya no abrió los ojos, se vi que nada más estaba así y tenía sus puñitos cerrados y para esto pues el elevador ya estaba esperando. O sea, llegó muy rápido
hemodinamia. Además, ni siquiera tuvimos que esperar elevador, nada, ¿no? Llegamos al área de hemodinamia. Ah, algo muy importante, el día lunes, cuando no tienen el stend, lo meten a la sala de hemodinamia del lado derecho. El día miércoles, cuando pasa esto, lo meten en la área de hemodinamia del lado izquierdo y es un pasillo muy largo porque el hospital es muy grande y el pasillo de los elevadores está justo en medio entre pasillo y pasillo.
Entonces, lo van lo van a ingresar al área de mía. Como a mí nadie me dice, “Espérese ahí, pues yo me seguí hasta que no me dijeron.” ahí pegada, está entrando, eh, sale dos médicos, lo ven, o sea, no sé, mi papá le volvió a así de como quejándose y nada más se agarra, pero ya no dijo palabra y este y lo meten rapidísimo.
Mételo, mételo, y empiezan los gritos, mételo, no sé qué. Entonces yo también me metí y no, sáquenla. Entonces me sacan, siéntese ahí y el pasillo pues vacío, ¿no? Entonces yo dije, ¿qué pasó? O sea, me senté, me espanté, pero pues yo confiaba porque yo dije, pues mi papá está bien. Este, y en ese momento también empiezan, salen corriendo personas que estaban dentro de esa área de hemodinamia y no sé si adentro, como se avisen o qué, y vienen corriendo, o sea, salen estas y luego viene corriendo otra, pero ve, yo veo que traen eh botecitos como
ampollas, como medicamentos que no tenían. Yo trataba de ver qué le iban a poner, pero pues ahí pasan corriendo y las letras tan chiquitas, no pude leer. Pero si traían varios y eran salían unos corriendo, entraban otros corriendo, o sea, muy apresurados, muy alarmados. Sentía que había ya una emergencia. Sí, una emergencia, muy alarmados.
Y en eso veo que viene corriendo uno del lado izquierdo de la otra sala de hemodinamia con el carrito rojo. No lo no tenían allí adentro tampoco. Entonces y todo el ese pasillo largo viene corriendo así. Entonces este yo me levantó y dije, “¿Qué está pasando?” Pero como yo veía que entraban, salían, corrían y todo, no había nadie a quien detener, porque yo decía, “No, pues a lo mejor los voy a importunar ahorita, ¿no?” Entonces me quedé sentada.
Fue muy rápido, o sea, todo fue muy rápido. Desde que pasa lo del enfermero hasta que pasa lo de hemodinamia, este fue rapidísimo. Hm. por cómo fue la situación. No puedo decir exactamente cuántos minutos, pero sí sé que fue rápido. Entonces, y el malestar fue inmediato en cuanto lo inyectó para Sí. para meterle lo que supuestamente es potasio.
Ajá. Lo que el el enfermero dice que es potasio, le dice a mi papá. Sí, fue inmediato. O sea, el malestar fue inmediato. Empezó por lo que mi papá me dijo, me quema el brazo. O sea, primero se hace así, después al pecho. Se fue muy rápido. Antes de eso no se sentía mal. Nada, ni un dolor de cabeza, ni un estornudo, nada.
Este, incluso seguía en la Ciudad de México, pero como estaba acostado, pues ni siquiera se quejó de la altura ni nada. O sea, y ya se termina la corredera y veo que empiezan a salir personas que estaban adentro, no sé si eran por enfermeros, médicos, porque pues todos andan con uniformes de diferente color, ya no hay protocolo de quién lleva qué, entonces uno no sabe, ¿no? Y sin gafete.
Yo veo que empiezan a salir ya caminando lento, normal. Entonces yo dije, “¿Qué pasó?” Pues está bien, ¿no? Pero como nadie me decía nada, yo me levanto y le pregunto a uno de ellos. Le digo, “Oiga, este, ¿qué está pasando? ¿Está mi papá bien?” Y me dice, eh, “No, eh, llámele a sus familiares porque es probable que su papá fallezca.
” Entonces yo me quedé así, dije, “¿En qué momento? ¿Cómo?” Entonces les le estoy llamando a uno de mis hermanos para comunicarles lo que me acaban de decir. Cuando sale el médico, que después ya supe que él era el médico titular, de hecho él se presenta en ese momento. Este menciona el paciente en el nombre de mi papá, familiar de Víctor Gópez Ortiz y yo era la única que estaba ahí, no había nadie más.
Entonces ya me acerco, le digo, “¿Qué pasó, doctor?” Y salió él eh sudado, o sea, todo lo que tenía sudado así con una cara como de confundido. Se veía de verdad el doctor confundido, como de ni él sabía. Ajá. Ni él sabía que había pasado. Y sudadísimo. Sudadísimo. Y otro y sale el anestesiólogo del día lunes, otro médico también a su lado, ¿no? Digo, “¿Qué pasó, doctor?” Y me dice, “Tratamos de salvarle la vida por 39 minutos, pero no lo logramos.
” tu papá falleció. Acabo de declarar su muerte, su papá falleció. No recuerdo exactamente esas dos palabras que me dijo. Y yo en ese momento me enojo y le digo, “No, a mí no me digan mamadas.” Digo, “No han pasado 39 minutos. Yo estoy aquí y no han pasado 39 minutos.” Le dije, “No me quiera ver la cara de pendeja.
” Y el anestesiólogo, que era el mismo que me dijo que firmara sin leer, en ese momento me responde, me dice, eh, cálmese, este, bájele, porque si no no la vamos a dejar pasar a despedirse de su familiar, contrólese. Entonces yo dije, pues ya, ¿qué hago? Ya se murió y todavía me van a impedir.
Y da igual si fueron 39 minutos o fue en un segundo. El caso es que pudiera se murió. Entonces ya le dije, “Sí, disculpe, siéntese allá, ahorita le hablamos.” Y ya me senté, le hablé a mi hermano, igual pues los gritos en el celular y me dice, “No, no me digas eso, que pasó si papá estaba bien, no puede ser.” Le digo, “Pues es que acaba de pasar ahorita acaba de pasar.
” Y en eso ya me habló el médico para que ya pasara a despedirme de mi papá y le dio a mi hermana, ahorita te hablo. Me están hablando. Entro a la sala de hemodinamaria. Estaba pues tapado aquí hasta el hasta el pecho y yo pues lo veo y le digo, “Papá, no te quedes aquí. Vete con Dios, vete con mi mamá. Vamos a estar bien.
Yo no sé cómo, pero vamos a estar bien. Lo abrazo, le doy un beso y estaba helado. Helado. No era que acababa de morir, o sea, está muy muy muy frío. Y su piel ya se empezaba a ver así, pues ya de muerto. Entonces a mí se me hizo raro porque dije, pues me acaban de avisar ahorita y en un segundo así de frío está.
Pero pues ya no tenía yo ni cabeza ni nada, ya no reclamé. Ya salí y me dice el médico, eh, tiene que ir al al piso tal este le van a entregar el certificado de el de función. Certificado de función, sí. Este, y ya pues le van a indicar cómo proceder, ¿no? Y pues ya todavía yo me quedé ahí parada en ese pasillo, pues no creyéndolo.
Y que salió mi papá ya envuelto, pasó la camilla que ya se lo llevaban pues al a la morgué y yo me quedé ahí perdida un rato, no supe ahí sí no supe cuánto, nada más viendo que pues ya no estaba. Entonces le hablo a mi hermano este llorando me dice, “Pero no, o sea, me estás bromeando, no bromes así.
” y le digo, “No, no es una broma, acaba de pasar, lo acabo de ver pasar ahorita ya amortajado y me dice que voy para allá, voy para allá porque mis hermanos, dos de ellos viven en Guerrero y otro vive en Irapuato, ninguno en la ciudad de México.” Y yo era la única que estaba aquí con él porque me había venido a visitar este y le digo, “No.
” Le digo, “No, porque pues hay que hacer trámites. Ni siquiera sé qué qué hay que hacer.” me dice, “No, pues ni le digo.” Entonces, le digo, “Pues ahorita te hablo. Eh, me voy a donde me dijeron que tenía que ir. Este, llega otro médico el que firma el acta de el certificado de defunción. Me dice, “Ahorita salimos con su documento.
” Y le van a decir este que procede para que le entreguen pues a su familia. Cortea en ya hace años cuando lo habían operado del corazón. Pues tú estás en el hospital y sobre todo cuando son cosas graves, a veces muchos días y haces amistad con las personas que están ahí, ¿no? Entonces yo en esa ocasión había un señor que su esposa estaba muy grave de cáncer y falleció y me lo encuentro cuando pasa eso, que está él en las oficinas solicitando este que el traslado del del cuerpo y se lo niegan.
Para esto pues yo siempre he sido muy metódica y amoler y y siempre digo el conocimiento yo siempre he dicho que siempre ayuda. Nunca sabes cuándo, pero ayuda. Y justo en esa ocasión que mi papá en esa ocasión sí estaba grave, en esta no, en aquella, hace 10 años sí estaba grave. Este, en el tiempo que estuve ahí, me leí la ley de liste, ya estaba yo por terminar mi carrera, justo en derecho que no ejerce y dije, pues aquí algo me va a servir, si no, pues ya sé. Y sí, me di cuenta de muchas
cosas que yo ni sabía que tienen los derechos habientes, ¿no? Entonces cuando me encuentro este señor que habíamos forjado amistad y veo que él se lo niegan, me dices que dicen que no es un derecho que tenemos una prestación. Le digo, claro que sí, sí lo es. Y pues yo traía ahí ya mis hojitas que estaba yo leyendo y de subrayado en mi iPad, pues le enseño a la señorita que está en la oficina, le digo, “Mire, aquí dice y aquí dice que sí, ta ta ta.
” El caso es que lo logramos y trasladaron a su mujer, ¿no? Porque también es un gasto muy fuerte trasladar un un cuerpo y te agarra desprevenido peor. Entonces, cuando eh me dan el certificado médico, yo nada más estaba pensando, ¿cómo le voy a hacer? O sea, me tengo que llevar su cuerpo, pero ¿qué tengo que hacer? ¿A quién le pregunto? Y este cuando me lo entrega, yo la verdad es que siempre leo todo a conciencia y no leí.
Entonces me lo da, yo nada más veo que sí dice, o sea, yo me fijé que dijera el nombre de mi padre y que coincidan sus datos, su edad, su nombre. vi, sí leí de que pusieron que murió, pero ni la atención le presté firme. Este, entonces ya me dicen cómo iban a entregar el cuerpo y le salió una señorita para darme como la atención y que y le digo, “Pero no, o sea, ustedes tienen esta prestación, no, no la tenemos.
” Y le yo hasta dudé porque dije, “Ay, a lo mejor cambia, modificaron algo en la ley, quizá no.” y le digo, “Sí, sí la tiene.” No, le digo, “A ver, permítame.” Saco mi celular y todo y rápido saco la ley y me pongo a buscar y se ve modificaciones y todo ta ta. Y le digo, “No, sí, o sea, sí es una prestación que tenemos. Este, no, no, porque no se pueden trasladar en ambulancia.
” Le digo, “No dice cómo, pero de que la tenemos, la tenemos.” Total que este como que ella también se se quedó así como no esperaba que alguien le respondiera que sabe que tiene esa prestación, ¿no? Como como si estuviera muy acostumbrada a negarlo y que la gente diga, “Okay.” Entonces este me dice, “Pues déjeme hablar con mi superior.
” Se mete, yo le hablo a su oficina, yo le hablo a mi hermano, le digo, “Oye, estoy viendo que para el traslado del cuerpo por me dice, voy para allá.” Le digo, “No, porque alguien tiene que recibir allá, ¿no? Este, y le digo, ahorita te hablo.” Est, estuvimos en comunicación todo el tiempo. Ya fue un un rollo porque mi papá fallece, da, declaran su hora de muerte, no recuerdo si 6:30, casi 7 de la noche, algo así exactamente.
No recuerdo cuál es la causa de muerte oficial. Le en el certificado eh de función colocan que fue choque cardiogénico, antes colocan infarto agudo al miocardio durante 48 horas y posterior a eso choque cardiogénico, lo cual es me parece muy inverosímil porque pues él nunca estuvo monitoreado, no tuvo monitor cardíaco, el que te mide la presión aquí en el dedito, nada, nada, Nada, él solo tenía el suero al que no le pasaban medicamento y estaba bien.
Ningún médico de los que nos iba a visitar a dar parte de ya lo vamos a meter hemodinamia. Ahora sí no llegó el sto. Esto nunca nos dijo que él estuviera mal. Se le hace el ecocardiograma. No nos dicen que está mal. O sea, no hay, yo no me explico de dónde sacan que le pone que estaba infartado durante 48 horas, porque pues la atención que recibió, bueno, es más, el día que lo reprograman, el día martes le dice el médico, llegó una persona que está grave y le tenemos que dar prioridad.
Entonces, mi papá pues no estaba infartado porque no estaba grave y no se le dio prioridad. ¿Por qué colocaron eso? Desconozco. Si qué querían defender, tapar, ocultar. Tengo mis propias como como hipótesis, o sea, mi propio pensar sobre todo lo que yo vi y cómo sucedieron las cosas. Pero pues y además en ese momento no te das cuenta, te dan el papel y la prioridad es hacer que tu padre llegue a Guerrero en donde lo van a despedir.
Sí, que me entreguen su cuerpo los trámites. Y la verdad yo traía mucha nubla mental, no todavía no lo podía creer, parecía que estaba como en una pesadilla. Y bueno, fue un rollo toda esa noche entre que este sabe que sí tenemos esa prestación, pero tienen que darnos expediente de Liste de Guerrero que desde allá, desde hace años, llegó referido acá.
Entonces, mi hermano se traslada al liste de allá. Este, pues obviamente no había nadie en las oficinas de esa hora, pero como mi papá trabajaba en la Secretaría de Salud y ya tenía más de 25 años, casi 30, trabajando a nivel público y hizo muchas amistades por todos lados, no nada más de la SSA. Este, y gracias a eso le da la atención a mi hermano porque le habló a amigos de mi papá, eh, oigan, mi papá falleció, ¿cómo que falleció? Se fueron directo a casa de de mi hermano.
Mi hermano le dijo, “Tengo que ir al lista y ahorita le hablamos a no sé quién.” El el caso es que gracias a eso se pudo agilizar, si no no llega una persona que le agradecemos muchísimo a darnos la atención allá en la madrugada en el Iste para enviar los documentos que estaban requiriendo el Iste de aquí, que al final resultó una falacia porque ni se necesitaba, nada más era la cuestión de de hacer como largo el trámite para que uno se desista y diga, “Ay, está bien, ya meé.” Yo pago el traslado.
Exacto. Pero como a todos mis hermanos y a mí nos agarró desprevenidos, no teníamos esa, o sea, ni siquiera sabíamos qué cantidad se tenía que pagar, pero lo que sé es que no la teníamos. Una vez que terminamos de pagar todo lo que se tuvo que pagar, de todos los gastos que salieron de la nada, eh, dijimos, “Wow, no, no hubiéramos podido de todas maneras si no si yo no hubiera exigido la prestación, porque sin que uno tenga que ser eh perito, contable en ese tipo de cosas, por sentido común, un traslado de un
cuerpo con todas las medidas de higiene y seguridad y demás, pues barato no es, no iba a ser.” Y bueno, no tenía ni construido eh el panteón. Había acababa de comprar el terreno, pero pues como ni por aquí pasaba, todo se tuvo que hacer rápido, o sea, se tuvieron que aventar la construcción para el eh la del panteo, no sé cómo se le llama, eh 24 horas, o sea, todo fue de urgencia.
No hubo necropsia. No, no, porque mi papá siempre nos decía que si algo le pasaba algún día o el día que tenía que pasar, porque él era muy como médico, muy frío en esto de es ley de vida, ¿no? O sea, todos vamos para allá y un día, aunque no quiera, me voy a morir, pero ahorita estoy bien.
Entonces, siempre nos hablaba de eso, de el día que yo no esté, a mí no me cremen, yo quiero que me entierran. Eh, pero no le hice necropsia a pesar de que estaba el cuerpo, porque yo no ni por acá. O sea, ahora en el momento que me di cuenta dije, “Qué tonta, qué tonta. No hubiera firmado nada, hubiera ido al MP, hubiera exigido una necropsia.
Eh, porque desde mi punto de vista hubo muchos errores, muchos fallos, muchas omisiones, cosas que no tienen que pasar, como dejarlo sin comer tanto tiempo, no darle medicamentos, no ponerle atención, si es que estaba infartado, como dice el doctor, que elabora el certificado médico y firma porque no tenía monitor cardíaco.
O sea, hubo muchas cosas que estuvieron mal desde el inicio, muy mal. Pero desde mi punto de vista, lo que desencadena su muerte y es lo que yo vi, no lo asevero, pero es lo que yo vi, que él se sentía bien, le inyectan el potasio y se muere, o sea, se infarta y ya no logran sacarlo de revivirlo pues del del paro cardíaco, del choque cardiogénico.
Sí. y te tienes y los familiares que viven esto se tienen que además en este momento conformar con la versión de que lo que le inyectaron es lo que dicen que le inyectaron. Este, y asumiendo todas estas negligencias y violencias de tenerlo sin comer, de llevarlo a a que le realicen un procedimiento sin tener lo que le van a incorporar, pues también ya se genera la duda legítima, válida y tienes además que tener cuidado de no hacer afirmaciones porque si no la que vas a tener el problema eres tú antes de que se termine
de resolver y de investigar si hubo negligencia, responsabilidad. antes de eso, de ese procedimiento, que yo sé que tu objetivo es doble, por un lado, pues sí está eh la parte de hacer eh justicia para tu papá, pero también yo sé que porque me lo dijiste, tu objetivo es que se siente un precedente y que no pasen otras familias esto.
Pero antes de eso, eh, pudieron despedir a tu papá tranquilos. Eh, sí, ya cuando después de que fue pues un peregrinar va a podernos llevar el cuerpo por el la burocracia de del Iste del 20 de noviembre, ya una vez que logramos tenerlo allá y que fue el funeral, sí logramos tranquilos es decir un decir, ¿no? Pero pues sí, sí, sí lo logramos y y enterrarlo y a tiempo, digo, él fallece el miércoles y por la premura y que ni siquiera teníamos nada, el panteón, nada.
Lo enterramos el día de su cumpleaños, o sea, tardamos tres casi cuatro días en poderlo enterrar. ¿Qué día cumpleaños tu papá? El 25 de enero. 223 4. Sí, tres días en enterrarlo. Fallece el 20 el 25 de enero del 2000 del 2025. 25. Era su cumpleaños y lo enterramos. el día de su cumpleaños. Lo entiendo. Hues no lo podíamos creer.
O sea, yo era como me voy a despertar y esto no es cierto. Eh, ¿en qué momento dices no? Sí pasó y no quiero que se queden así las cosas. En el funeral llegan los amigos de mi papá, la mayoría eh médicos de sí, muchos amigos. médicos y tenía un grupo de amigos muy cerrado, bueno, eran como mejores amigos.
Yo le decía al club de Toby que siempre se veían y andaban pero para trabajo, pero para comer, pero para todo. Puros señores, puros señores. Y pues me preguntan, “¿Qué hija? ¿Qué pasó?” O sea, él estaba bien. Yo hablé con él el miércoles en la mañana, teníamos plan de esto, no me dijo que se sentía mal y yo no es que no estaba mal.
Entonces, todos así como, ¿qué pasó? Y uno de ellos, muy molesto, me dice, “¿Qué pasó?” Porque, ¿qué le hicieron? Porque tu papá estaba bien. Y yo les empiezo a contar, pues es que sí pasó esto, tal. Y le digo, “Y entonces el enfermero entra y le inyecta potasio y tal, pero yo contándole yo, ni por acá.
” Y ya me dicen, “A ver, a ver, le inyectó qué.” Y yo diga, “El enfermero dijo que potasio y pero lo diluyó.” Yo no, o sea, se lo puso y se salió. Y entonces ya uno de ellos enojadísimo, es que ese desgraciado lo pip y así. Y entonces yo ya pues ni sabía, o sea, las lo que podía generar que recibas una inyección de de potasio directamente en tu vena, ¿no? O sí.
Eh, entonces me ya empiezan y ese doctor amigo de tu papá, este, eso es lo que le prende las alarmas y dice, “Lo mataron.” lo mat Sí, él y los demás se quedan así de, “No, pero y cómo fue y yo puse así tal cual lo que estoy contando aquí, tal cual como pasó.” Entonces este empiezan a platicar entre y todo y me dicen, “Tienes que demandar, esto, no se puede quedar así.
” Y yo, “Pero porque yo todavía ni sabía, no me explicaban ellos, pues en su mente de médico, pero no y yo, pero ¿por qué?” Y me dicen ellos que fue una negligencia. lo otro lo mataron, otro así enojados, muy molestos y todos ellos han ejercido en hospitales públicos de diferentes. Y le digo, “Pero, ¿por qué, doctor?” Pues es que cuando el médico, el titular salió, me dijo que habían hecho lo posible y yo lo vi de verdad confundido, compungido, o sea, yo creo que y sudado, yo creo que se hizo todo lo posible, no fue su culpa, no me dice él, le
inyectaron potasio, por eso choque cardiogénico, por eso no lo pudieron regresar del paro cardíaco fulminante que le dio. Entonces, cuando me dicen eso es cuando yo digo, “Ah, y le platico a mi hermano, porque era pues el momento que era el funeral, no creerlo, mi padre muerto, que aparte era padre, madre, nosotros perdimos a mi mamá cuando éramos niños, entonces él se quedó, no se volvió a casar, no quiso, se quedó al frente de nosotros cuatro como papá y mamá, o sea, al pendiente de tareas, pero trabajando, pero las
diversiones, o sea, fue un padre excelente. Entonces, pues no lo creíamos y no teníamos cabeza. Entonces yo le digo, le hablo a mi hermano, le digo, “Oye, ven, los me lo llevo en privado.” Le digo, “Pasó esto y me acaban de decir esto los médicos.” Me dice, “¿Ves?” Yo sabía, te dije qué pasó.
Es que qué le hicieron porque papá estaba bien. Y este y le digo, “Ah, pero no creo.” Y yo, “Google it.” Me meto a Google yo, “¿Que ta ta ta?” Y ya me aparece todo lo que pasa, que todo coincide como murió mi papá. si te inyectan potasio de esa manera. Entonces, pues ya de ahí, este, en cuanto lo enterramos, yo le dije a mis hermanos, pues hay que demandar, esto no se puede quedar así, sobre todo porque uno sí justicia para mi papá porque no se vale.
O sea, yo no soy Dios para decir cuántos años le quedaban de de vida o días, pero pues no se vale así, ¿no? Que alguien venga y decida cuándo, hasta aquí llegaste. Y la otra, porque yo quería que esto se supiera, o sea, que hubiera una consecuencia a los actos que se realizaron. La mejor justicia sería que me lo pudieran devolver con vida, no dármelo, pero pues no, no eso no se puede.
Entonces, uno, justicia para lo que le pasó a mi papá y también que no vuelva a pasar, porque yo no sé por lo observé que yo estuve ahí, repito, y lo narro desde lo que yo vi y este enfermero, no sé edad exacta, pero más de 40 años sí tiene. Yo calculo que a tener unos 50. Desconozco cuánto tiempo tenga ejerciendo la enfermería y sobre todo en hospitales públicos.
No creo que fuera su primer año o su primer paciente. Lo dudo mucho, no lo aseguro, pero lo dudo mucho. Entonces, no, yo fervientemente no creo que haya sido un hecho aislado, o sea, no creo que no supiera que si lo inyectaba eso de esa manera, pues vas a causar la muerte de tu paciente. Entonces, cuando ya toda esa información llega a mí, cuando yo me doy cuenta qué fue, cómo fue y yo dije, es que si esto a lo mejor ya lo hizo antes y las familias, a lo mejor no estaba el familiar y no vio, a lo mejor lo hizo escondida, no sé, a lo
mejor si es que quizás lo hizo antes y alguien hubiera hablado y hubiera denunciado y hubiera tratado de que de hacerlo público, a lo mejor a mi papá no le hubiera pasado, a lo mejor él no estaría ejerciendo ahí si es que fue así, si es que fue eh su responsabilidad. Exacto. Y si es que fue, o sea, con esa finalidad, ¿no? Que para eso va a servir la investigación.
¿Quién lo quién ordenó que le inyectaran eso? ¿Cómo se ordenó que se le inyectara? verificar que lo que se ordenó, que se le inyectara en la forma que se tenía que hacer, sea lo que efectivamente se haya hecho y descartar que estemos ante la presencia de alguien que está incapacitado y de un porque puede pasar, eso ha pasado y eso lo digo yo, de un eh asesino que utiliza sus funciones para poder este sí llevar a cabo sus enfermedades mental.
Así es. Entonces fue lo primero que yo pensé y dije, bueno, si alguien no lo hizo antes y ya le tocó a mi papá, yo tampoco si se pue si lo puedo evitar o tratar de evitar que no le pase a otras personas. Y ahorita está en curso un procedimiento para determinar si hubo negligencia médica. Sí, está el procedimiento en curso.
¿Qué te qué dicen los abogados? ¿Qué tan lento es un procedimiento de este tipo? Pues y qué tan frecuente, si es que lo saben. La frecuencia no la pregunté exactamente. Digo, hemos tenido muchas reuniones, muchas pláticas, por lo que eh de las pláticas que hemos tenido no es muy frecuente que la gente denuncie o o busque justicia, sobre todo cuando es un hospital público, porque son entidades muy grandes, son monstruos, entonces la gente se acobarda y de inicio dice, pues me va a ganar, ¿no? Entonces, ¿para qué lo hago? que ya
estoy sufriendo por mi familiar y el gasto que conlleva. Muchos por qué es no lo hacen. Me dijeron que desde el inicio eh que veían un caso y eso que todavía no estaba en curso de la investigación, ¿no? teníamos documentos que ahora con los que ahora tenemos eh que era un caso muy fuerte eh que le veían todas las posibilidades de salir adelante, pero que no iba a ser rápido, que nos iba a tomar por muy rápido y si es que bien nos iba por el sistema que tenemos en México un par de años, si no es que más, pero que ellos
se comprometían a darle seguimiento oportuno y puntu y hacer todo lo que estuviera en sus manos para pues llevarlo a buen fin. Me hablábamos un poquito antes de empezar a grabar de los enormes costos emocionales y económicos que conlleva sobreponerse a un evento como este. Si es es que te afecta todo, o sea, el daño de perder a tu familiar, de que fallece, el dolor que eso te causa, pero te cambia toda la vida.
El daño emocional llega a ser tan grande. En el caso nuestro, mis hermanos y mío, fue terrible. O sea, que fue sin esperarlo y luego saber cómo fue, ¿no? Te haces muchas preguntas, ¿por qué? Porque a él, pero tuvimos que psicólogos, el psicólogo dijo, “No, psiquiatra. Todos tuvimos una depresión muy fuerte. No voy a decir quién mayor o quién menor porque todas fueron muy fuertes.
Yo, o sea, de lo que yo puedo hablar de mi experiencia, yo tuve que ir al psiquiatra, me tuvieron que medicar, quedar antidepresivos, eh, también para tranquilizantes para dormir, porque no dormía de estar pensando, “Pero, ¿por qué? ¿Pero por qué? O sea, ¿qué voy a hacer? Quiero demandar.
” Y sí, a mí también me dio miedo. Yo dije, pues es que Lista es una institución gigante, no voy a poder. Pero siendo la persona que siempre fue mi papá y tan aguerrido y así dije, “No, tengo que poder.” Y me encontré con este buffet jurídico que me ha llevado de la mano y entonces dije, pues adelante. Los gastos fueron de todo, desde desde construye rápido el el esto el hoyo para enterrar el porque tiene unas normas y hay que cumplir con esas y el permiso y el funeral, pero si el ataú yo nunca había, o sea, directamente que tú te hagas cargo de los gastos no había
enterrado a nadie ni mis hermanos. Cuando fue decí mi mamá, pues mi papá se encargó. No podíamos creerlo carísimo que era un ataú, ¿no? Obviamente pedimos el mejor que nos ofrecieron porque es nuestro padre siempre trabajó por darnos lo mejor que él pudo. Pero son muchos gastos y luego el gasto emocional, pero invierte en tu salud mental, pero tienes que estar bien, eh, porque tienes que seguir trabajando.
Digo, ya soy adulto, pero pues era lo único que tenía en la vida. Si algún día a mí o uno de mis hermanos, que a todos nos llega a pasar, se me atoraba algo de chin, no alcancé a juntarlo de la renta este mes. Pa, ¿me ayudas? Bueno, sí, luego me pagas. Era alguien, ya nos quedamos sin nada.
Entonces era no puedo dejar de trabajar, ya no hay nadie que me ayude, pero con el dolor de tu papá, pero pagando psiquiatras, pero pagando eh medicamentos y abogados y ha sido muy complicado, muy muy para todos. Por esa razón, eh, nosotros en este equipo valoramos mucho, no solamente el coraje tuyo de eh plantear una causa legal que siente un precedente, porque pues sí, todos estos costos se tienen que pagar con con emociones, con dinero.
Creo que este es el tipo, claro, el tipo de causas que nosotros acompañamos felices de la vida, nos sumamos a a este trabajo para que se visibilice. Creo que son el tipo de causas que deberíamos acompañar todos porque tiene que haber costos para las instituciones y tiene que servir como precedente y se tienen que evitar también muertes en caso de que ahí haya un asesino.
Sí, que pongan atención qué está pasando. Así es, porque pues no nada más es, ay, lo sentimos. Sí, o sea, hospital y aquí la gente muere y es normal. Sí. Adiós. Eh, a tu papá le quitaron la vida, pero a ustedes les quitaron a su padre y tienen derecho a la verdad y tienen derecho a que se haga justicia y tienen derecho a la reparación.
Y la sociedad en general tiene derecho a conocer qué fue lo que pasó y se tienen que emitir garantías de reparación, pero también de no repetición. Eh, si a los doctores que se enteran de esta noticia les parece de en automático que eso no se hace porque es una práctica que se realiza en un hospital público. Exacto.
que recibe cientos de personas diario y que no a veces no puedes ni saber si es verdad lo que te dijeron que le pasó a tu familiar o que o el diagnóstico o algo precisamente por esta falta de atención oportuna y pues yo creo que menos atención le ponen este tipo de cosas, como que lo ven muy normal. ¿Cómo puede ayudar las personas que están viendo esto y que dicen cómo podemos ayudar? Pues no, no lo tenía pensado, pero compartiendo compartiendo este episodio para que llegue a mucha gente, porque bueno, la parte del procedimiento jurídico ya la estamos llevando a cabo,
pero una de mis intenciones más fuertes es precisamente eso, que no le pase a otra persona. Si yo hubiera escuchado que alguien cuenta esto o algo similar, obviamente si en cuando entró el enfermero le voy a inyectar esto, yo le hubiera dicho, “No, ¿qué hace? ¿Quién dijo? Pero para mí que confié porque está en manos de profesionales, pues lo permití, ¿no? Entonces, pues compartiendo el video.
Claro. Y es que aterra mucho que tu papá siendo doctor, porque más el enfermero haciendo diciendo tu papá dijo que no y se lo clavaron. ¿En qué estado quedan las demás personas? Pues yo me sumo a a este llamado porque sí creo que tiene eh en la medida en la que se visibilizan estas historias, también las personas podemos ayudar a que los procesos de justicia no sean tan largos.
Sí, pueden eh pasar años para que y justicia que tarda tanto tiempo en llegar en realidad es puede ser una sentencia, pero es injusta porque en el Inter se siguen perdiendo cosas y no queremos que se sigan perdiendo vidas. ¿Algo más, Tania, que desees agregar? No, pues que muchas gracias por abrirme el espacio para poder contar lo que le pasó a mi papá y pues con esta finalidad de que no vuelva a pasar.
Gracias a ti. Muchas gracias a todas las personas que nos han acompañado hasta este momento de la del episodio. Gracias extras y para siempre a las personas que nos ayuden a compartir, a taguear a las personas que tienen que ver con el sistema de salud, con en concreto con este hospital, con la Comisión Nacional de Arbitraje Médico.
Tenemos que hablar de estas cosas. Ojalá nos indignen lo suficiente para que un caso, por más trágico que es, sirva para prevenir nuevas tragedias o, dicho en positivo para salvar vida. Exacto. Deseo que pronto encuentren eh todos esos apoyos y ese eco y que las personas que van a tratar con este expediente lo vean con la seriedad y con el amor que merecen las vidas de las personas.
Eh, justicia para tu papá, justicia para tu familia y derecho a la verdad para todas y todos. Nos vemos en un siguiente episodio. Muchas gracias. Las opiniones vertidas en este espacio son de exclusiva responsabilidad de quien la emite y no representa necesariamente el pensamiento de la producción.
Disclaimer : This content may be created by AI for entertainment purposes. Any resemblance to real persons, events, or places is coincidental.