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Anthony Quinn: Ganó 2 Óscares y Bailó como Zorba… Perdió a Dos Hijos y Fue Enterrado Bajo un Árbol

3 de junio de 2001. Bristol, Roh Iceland. Anthony Queen, el único actor mexicano que ganó un Óscar al mejor actor. El hombre que nació en Chihuahua durante la revolución y que terminó siendo enterrado en el patio trasero de su casa en Nueva Inglaterra junto a un viejo árbol de arce. Muere de insuficiencia respiratoria. 86 años.

Cáncer de pulmón. Un final largo y visible. El tipo de final que la enfermedad anuncia con suficiente anticipación para que los que están cerca puedan prepararse, aunque prepararse para ese tipo de pérdida raramente significa estar preparado cuando llega. Y 10 años después, en 2011, en  Malibu, California, su hijo Francesco Queen se desmaya mientras camina a casa desde una tienda con su propio hijo, su esposa y un vecino.

Su esposa y el vecino intentan reanimarlo. Llaman al 911. Francesco es declarado muerto en el UCLA Medical Center de Santa Mónica, 48 años. Un aparente infarto. Y entonces llega la pregunta que la historia de los Queen pone en el centro cuando se miran las dos muertes juntas. ¿Por qué el hijo de uno de los actores más longevos e indestructibles de Hollywood murió a los 48 años en un camino de regreso a casa desde una tienda? ¿Qué hay en la historia de Francesco Queen, que siguió los pasos de su padre empezando en Platoon de Oliver

Stone en 1986 y que apareció en más de una docena de películas y series de televisión, incluyendo la adaptación del viejo y el Mar, donde compartió pantalla con su propio padre, que los obituarios de 2011 no contaron con suficiente detalle. Y más atrás todavía, que hay en la historia de Anthony Queen, el hijo del revolucionario que combatió junto a Pancho Villa, que empezó limpiando zapatos en Los Ángeles y terminó ganando dos premios de la academia, que explica la distancia entre lo extraordinario de ese recorrido y lo devastador de las

pérdidas personales que lo atravesaron. Porque Anthony Quinn no perdió solo a Francesco en 2011, 10 años después de su propia muerte. Antes de eso, en 1939, cuando su carrera apenas comenzaba a despegar, su primer hijo Christopher con 2 años se ahogó accidentalmente en la piscina de un vecino. Padre e hijo mayores, dos niños, dos muertes que separan décadas.

¿Qué se hereda en una familia donde el dolor y el talento vienen juntos de esa manera? ¿Y qué dice sobre Anthony Quinn que el hombre que sobrevivió la pobreza de los ángeles, la muerte de su padre cuando tenía 11 años? El encasillamiento racial de Hollywood, la muerte de su primer hijo a los 2 años y que aún así construyó una de las carreras más extraordinarias del cine del siglo XX, murió en Rode Iseland cerca de un árbol de arce por su propia elección.

Estas son las preguntas que esta historia necesita responder. Hoy vas a descubrir cuatro cosas. Primero, ¿quién era Manuel Antonio Rodolfo Queen Oaxaca antes de ser Anthony Queen y antes de ser Sorba, el niño de Chihuahua, cuyo padre irlandés había combatido con Pancho Villa, el adolescente de Boil Heights, que limpiaba zapatos y vendía periódicos porque no había otra opción, el joven que llegó al cine con una apariencia lo suficientemente ambigua para que Hollywood lo pusiera en roles de nativo americano, mafioso italiano, gangster chino, árabe, filipino e hispano en la

misma década y que usó ese encasillamiento como tramp trampolín hacia algo que nadie en Hollywood había anticipado. Segundo, Christopher, el primer hijo, la piscina del vecino en 1939 y lo que significa para un hombre de 24 años en el momento en que su carrera comienza a moverse, perder a un niño de 2 años de esa manera.

Tercero, el camino de los dos Ócar. Viva Zapata en 1952, el loco del Cabello Rojo en 1956. 8 minutos en pantalla que le ganaron el segundo Óscar. Isorba el griego en 1964. El papel que definió su imagen para el mundo, aunque él hubiera preferido ser conocido por otra cosa. Y la pregunta sobre qué cuesta ser el único actor latinoamericano que ganó un Óscar al mejor actor en toda la historia de los premios.

Y cuarto, Francesco, el hijo que nació en Roma en 1963, que apareció en Platón con 23 años, que actuó junto a su padre en la televisión y que murió caminando a casa desde una tienda con 48 años mientras su hijo iba con él. Para entender esa historia hay que empezar desde el principio, desde Chihuahua en 1915, desde un niño que nació en medio de la Revolución Mexicana, Chihuahua, México, 21 de abril de 1915.

Chihuahua en 1915 era un estado en guerra, no metafóricamente, literalmente. Pancho Villa controlaba esos territorios mientras el país se desmoronaba en el conflicto entre las fuerzas revolucionarias y el régimen de Victoriano Huerta. Los ejércitos de campesinos y trabajadores que habían tomado las armas para recuperar sus tierras estaban redefiniendo a sangre y fuego el mapa político de México.

Francisco Queen, el padre de Antony, era parte de ese mundo de ascendencia irlandesa. Había combatido en la Revolución Mexicana junto a Pancho Villa. Fue en ese contexto de violencia y convicción política que conoció a Manuela Oaxaca de ascendencia azteca. Manuel Antonio Rodolfo Quein Oaxaca nació de esa unión, un hijo de la frontera en el sentido más literal posible, de padre irlandés y madre indígena, nacido en el estado de Chihuahua durante una revolución, destinado desde el primer momento a ser alguien que no cabía completamente en

ninguna categoría disponible. esa condición de no pertenecer del todo a ningún lugar, que la infancia de Queen fue fuente de pobreza y de exclusión, sería décadas después la misma condición que lo haría el actor, que podía ser todo, que podía ser creíble como nativo americano y como árabe y como griego y como italiano, que podía habitar personajes de culturas completamente diferentes con la autenticidad de quien no tiene una sola identidad que defender.

Pero antes de que eso fuera una ventaja, fue una infancia difícil. La familia se trasladó a Texas y luego a Los Ángeles, los primeros años en Boil Heights y Ecopark, pobreza extrema. La madre Manuela, trabajaba en granjas en Ciudad Juárez y el paso para mantener al hijo. Con 5 años, Antonio comenzaba a trabajar como recolector de frutas y obrero ocasional.

Y en 1926, cuando Anthony tenía 11 años, el padre murió. La muerte del padre que había combatido en la revolución. El hombre cuya valentía y cuyas convicciones habían formado la identidad del hijo de maneras que ninguno de los dos podría haber articulado completamente, dejó a Antonio en la misma posición que dejaría a su propio hijo Christopher 13 años después. Solo con la tarea de seguir.

Antonio asumió trabajos de limpiabotas y vendedor de periódicos para ayudar a mantener a la familia después de la muerte del padre. El boxeo llegó a los 16 años usando su altura de 1, 88 m. Ganó 16 combates antes de que una derrota decisiva en su séptima pelea terminara esa carrera. El arte apareció en algún momento de esa adolescencia marcada por la supervivencia, no como hobby decorativo, como otro instrumento disponible para intentar construir algo diferente a lo que la pobreza de Boy Heights sugería como destino. Enviaba

bocetos de estrellas de cine a distintas direcciones. Douglas Ferbanks respondió con por su dibujo. Estudió diseño en la Politécnica High School de Los Ángeles. estudió arquitectura brevemente con Frank Lloyd Wright gracias a una beca hasta que Wright le sugirió que tomara clases de actuación como terapia postoperatoria para el habla.

Esa sugerencia hecha por el arquitecto más importante de Estados Unidos a un joven mexicano de Los Ángeles que había llegado a él por un concurso de diseño fue el punto de inflexión que ninguno de los dos podía haber anticipado. Y a los 21 años, con el apoyo de Mae West, que reconoció algo en ese joven y le ayudó a conseguir un papel como extra, Antonio Queen entró al cine.

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