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Maestra Mexicana Vuelve a Dejar al Mundo Helado al Alborotar a sus Alumnos para el Mundial 2026

Gas bienestar, gas estar. Sí.  Alana, cuando tengas hijos te vas a acordar de mí. Bien, Iker, vete a trabajar con la chanquita. Suri, ¿puedes? Ah, puedes a ver dilo. Okay, Meli, si no encuentro, ¿qué te hago? Okay, Nubia, mijo, vete con vete por la coca con doña Lupe. Natalia, Adriana, salte. Victoria, pues cuando tengas hijos me vas a entender.

Muy bien. María José, no basura. Briseño, voy a querer cinco de pastor. Okay, Sofi, para la tristeza. Unos buenos taquitos al pastor. Eso, Hugo. Tienes toda  la razón. No se me hubiera ocurrido. Matías, se compran colchones completo, tambores, refrigeradores, estufas, lavadoras, microondas  o algo de fierro viejo que venda.

Okay. Aarón bolillo para el susto.  Okay, gracias chicos. La nueva escuela mexicana ha sido presentada como una transformación  educativa, pero desde la pedagogía muchos docentes consideramos que no es así, ya que sus libros y métodos han debilitado completamente el aprendizaje, la exigencia académica y la formación básica de los alumnos.

Hola, yo soy Miss María, licenciada en pedagogía y hoy te voy a explicar el por qué no estoy de acuerdo con la nueva escuela mexicana. Considero que la nueva escuela mexicana trae consigo diversas problemáticas que, lejos de fortalecer la educación en México, podrían contribuir al debilitamiento del aprendizaje académico y de la estructura educativa que durante años ha intentado construirse en este país.

Uno de los principales problemas que yo observo es la falta de claridad y la organización en los contenidos. Muchos de los nuevos libros y proyectos integran demasiados temas al mismo tiempo, lo que provoca que los alumnos no logren consolidar conocimientos básicos esenciales. Desde la pedagogía sabemos que el aprendizaje debe de tener una secuencia, gradualidad y objetivos claros.

Un niño no puede desarrollar un pensamiento crítico si primero no domina habilidades fundamentales como la lectura, la escritura, la comprensión lectora y el razonamiento matemático. Desde mi perspectiva, los libros de la nueva escuela mexicana son uno de los mayores errores de esta reforma educativa. Son materiales desorganizados, ambiguos y poco funcionales para lo que verdaderamente necesitamos.

En muchos casos los contenidos parecen improvisados, carecen de profundidad académica y no ofrecen una estructura clara tanto para el alumno como para el docente.  Hay actividades excesivamente subjetivas y temas presentados de manera superficial, mientras que áreas fundamentales como la comprensión lectora o las matemáticas pierden mucha fuerza e importancia.

Considero que estos libros no aportan herramientas sólidas para elevar el nivel educativo del país. Más que facilitar el aprendizaje terminan generando una gran confusión. Muchos docentes tenemos que recurrir a materiales externos porque los libros por sí solos no son suficientes para poder enseñar los contenidos básicos.

Y eso es preocupante porque se supone que un libro debería de ser un apoyo pedagógico, un apoyo claro, completo y, por supuesto, funcional y no un material que obligue al docente a reconstruir constantemente la planeación para poder llenar vacíos. La NEM habla constantemente de inclusión, comunidad y aprendizaje significativo.

Conceptos que en teoría pues sí suenan adecuados. Sin embargo, en la práctica pareciera que se ha dejado en segundo plano la exigencia académica. Paren todo  segundo. La Mari pide a sus alumnos que digan un meme en lugar de presente y sus alumnos responden con se escribe con a de mujer. Con no tengo pruebas pero tampoco dudas con Ya llegaron las pepas con el sonido del camión de los colchones completo.

Con bolillo para el susto. Yo te pregunto directo, ¿tú tienes en tu memoria a algún maestro o maestra que haya marcado tu vida de esa manera? que haya hecho que la clase fuera algo que esperabas en lugar de algo que aguantabas. Escríbelo en los comentarios porque creo que todos tenemos esa persona y muy pocas veces se lo decimos en voz alta.

Hablemos del segundo video específicamente porque tiene una diferencia importante respecto de primero que vale la pena nombrar. El primer pase de lista pedía frases o sonidos que solo existan en México. El segundo pedía memes. Ese cambio no es menor porque los memes mexicanos son una categoría cultural completamente diferente a los sonidos callejeros.

Son referencias que requieren contexto, que solo tienen sentido si conoces la historia detrás, que conectan con algo específico de la vida cotidiana mexicana, que no se puede explicar en dos palabras y que, sin embargo, cuando la escuchas de alguien que lo dice bien, te parte de risa, aunque seas de otro país.

Y eso es exactamente lo que ocurrió cuando esos videos llegaron a España, a Argentina, a Colombia. Los creadores de contenido extranjeros no solo reaccionaron con risa, reaccionaron con curiosidad genuina, con preguntas sobre qué es el mondongo, de dónde viene la canción del camión de los colchones, qué significa no tengo pruebas, pero tampoco dudas en el contexto de la cultura mexicana.

Eso es lo que la Mismaría logró sin proponérselo, que extranjeros quisieran entender México desde adentro. No el México de las postales o de los estereotipos. El México de las frases que se le dicen a los hijos, del camión que pasa por la calle, del bolillo que sirve para todo. Neta, lo que más me encabrona de toda esta historia es que México produce talento educativo de este nivel, de manera constante y sistemática.

Y la única manera en que ese talento llega a ser reconocido es cuando un video se vuele viral por accidente. Luego el monstruo empezó a gruñirme la roja rocas y lo maté y luego voló con botas de cohete y pude subir sobre su cabeza. Y ahora el monstruo es mi amigo y fui fuimos a comer helado. Okay, chicos, muy buenos días a todos.

¿Cómo están? Bien. Hoy tengo muchas ganas de saludarlos de diferente manera. ¿Me dejan? Sí. Okay. Entonces, a todo lo que yo diga ustedes lo tienen que repetir. ¿Va? Okay. Hola, hola, hola, hola, hola, hola, hola,  hola. Hola, hola, hola, hola, hola, hola, hola, hola, hola, hola. Buenos días. Buenos días. ¿Alguien quiere decir uno? Gonzalo encantadita.

O sea, me encanta, literal, me encanta. ¿Quién? ¿Quién más? Alguien más dice, “Yo, a ver.” Hola. Hola. A ver, otro. Yo. Dale, le sale. Ponen atención. Ah, Macedo. Ñaña, ñaña. A ver, yo otro.   Uno. Último.  Abrazo y  aplauso y todo. Bonito día, chicos. Chicos, ahora sí vamos a pasar lista el día de lo que comenzó como una dinámica en un salón de primaria terminó convirtiéndose en un fenómeno en redes cuando una joven maestra conocida ahora como Miss María cambió el tradicional presente del pase

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