Posted in

La PRENSA ARGENTINA reconoce a MÉXICO tras el 1-0 DESTROZA a MILEI: SHEINBAUM GANÓ lo que ÉL NUNCA

El resultado de esas negociaciones es el acuerdo Ace55, el acuerdo de complementación económica automotriz entre ambos países. Renovado con una cuota libre de aranceles de 773 millones de dólares por lado anualmente. Un acuerdo que protege a más de 38,000 trabajadores entre México y Argentina.

Miley, que llama régimen comunista al gobierno mexicano. Miley, que firma acuerdos millonarios con ese mismo gobierno, porque no tiene de otra, porque Argentina necesita esos 773 millones tanto como México, porque los empleos automotrices de Córdoba dependen de esa cadena tanto como los de Puebla.

Y Shainbum firmó sin fanfarrias, sin declarar victoria, sin hacer un show mediático de la rendición de Miley, porque eso habría sido lo fácil y lo inútil. Lo que hizo fue exactamente lo contrario, guardarse el poder de la situación y usarlo con calma. Ese es el movimiento que la prensa argentina terminó reconociendo esta semana, aunque no lo haya dicho con esas palabras exactas, pues ahora viene el dato que más le duele a Buenos Aires.

Argentina es campeona del mundo. Messi marcó hattrick en el debut de esta Copa del Mundo, 3 a0 contra Argelia. Argentina está jugando bien, tiene al mejor jugador del planeta, tiene a una afición que viajó miles de kilómetros para verla y está jugando en estadios que México organizó cuando la selección argentina pisa el Estadio Azteca o cuando sus aficionados llenan las calles de Ciudad de México para ver a su equipo.

Están pisando el trabajo de Shane Baum, la infraestructura que el gobierno mexicano preparó, la seguridad que garantizó, los voluntarios que coordinó, la logística que funcionó. Argentina con toda su gloria deportiva llegó a ser sede del mundial en los años 90, en 1978 en medio de una dictadura y lo que montó entonces fue funcional, pero opacado por el horror político de ese régimen.

Desde entonces, Argentina nunca volvió a organizar un torneo de esta escala. México sí y el mundo lo está viendo en tiempo real. A ver, déjame contarte algo específico que trascendió esta semana y que confirma todo lo que estoy diciendo. La FIFA, que es implacable en sus evaluaciones de sede, emitió a mitad del torneo un reporte interno de satisfacción de delegaciones extranjeras.

Según versiones que circularon en medios especializados de fútbol, las sedes mexicanas, en particular Guadalajara y Ciudad de México, recibieron calificaciones de entre las más altas del torneo por parte de las propias selecciones que juegan ahí. Eso no aparece en las primeras planas de los Diarios Mexicanos de oposición, pero sí aparece en los análisis deportivos de Argentina, donde la pregunta que varios columnistas empezaron a hacerse es incómoda para el gobierno de Miley.

¿Por qué Argentina con su historia mundialista, con su afición, con su presupuesto estatal no pudo ser sede en 2026? ¿Y cómo México sí pudo? La respuesta obvia es que México lo buscó, lo negoció, lo construyó y lo cumplió. La respuesta que nadie en Buenos Aires quiere decir en voz alta es que México tiene un gobierno que funciona.

Este, hay algo más que pasa mientras la prensa argentina escribe esas cosas, porque no solo escribe sobre estadios, escribe sobre shabum. Varios medios argentinos de centro y de derecha, medios que normalmente celebran cualquier crítica que mi ley haga a gobiernos de izquierda en América Latina.

Esta semana se vieron obligados a separar la retórica política de los hechos concretos. Y los hechos concretos son que la presidenta de México, la que Miley llama parte del socialismo que arruina todo, acaba de entregar al mundo uno de los mundiales mejor organizados de la historia reciente. Infobae Argentina, uno de los medios más leídos del país y de línea editorial cercana al liberalismo de Mley, publicó en los días previos a los partidos en México una nota de análisis sobre las sedes que no podía sino reconocer lo que los ojos de cualquier periodista que fue

a Guadalajara o a Ciudad de México veían. Ciudades preparadas, operativos funcionando, infraestructura en orden. Eso es lo que la prensa argentina escribió sobre México esta semana y eso es lo que destroza el relato de Miley, porque Miley construyó su política latinoamericana sobre una narrativa muy específica, que los gobiernos de izquierda o progresistas de la región son sinónimo de caos, de ineficiencia, de pobreza y de fracaso institucional, que solo los gobiernos que hacen lo que él dice, que desregulan, que recortan,

que insultan a todo el que no piense igual. pueden producir algo que valga la pena. Y México acaba de producir un mundial que el mundo celebra. Híjole, pues eso no le cierra. Mira, hay algo más que hay que nombrar porque es relevante para entender el tamaño de lo que pasó. La relación entre México y Argentina en los últimos dos años fue un desastre diplomático.

Mi ley llegó al poder en diciembre de 2023 y en cuestión de meses ya había rozado con México en Foros de la CEPAL, en la OEA, en conferencias climáticas. Según analistas de relaciones internacionales entre 2024 y 2025, México y Argentina votaron en posiciones opuestas en al menos 14 resoluciones clave de organismos internacionales, en algunas sobre soberanía económica, en otras sobre política climática, en otras sobre integración regional.

A ver, espérate un momento, porque en realidad el número exacto de resoluciones varía según la fuente que se consulte, pero la tendencia es documentada por múltiples análisis de política exterior latinoamericana. Lo que sí está claro es que la relación estuvo congelada políticamente mientras seguía activa comercialmente, porque Argentina es el tercer socio comercial más importante de México en América del Sur, según datos del Banco Mundial de 2024.

Y eso no lo puede ignorar ningún presidente por más discursos que dé sobre libertad económica y caída del socialismo. El comercio bilateral entre México y Argentina rondó los 4,200 millones de dólares en 2023. 4 millones. Esa cifra no se sacrifica en nombre de ninguna ideología, aunque el discurso de quien está en el poder diga lo contrario.

Y Shin Baum lo entendió desde el principio. Mientras Miley gritaba en foros, ella negociaba en silencio. Mientras él construía su imagen de guerrero anticomunista latinoamericano, ella renovaba el ACE5 y aseguraba los empleos de 38,000 trabajadores. Mientras él convertía cada diferencia política en espectáculo mediático internacional, ella construía las condiciones para que México fuera sede impecable del mundial.

Y cuando el mundial llegó y el mundo empezó a elogiar a México, mi ley no tenía donde esconderse en la narrativa que él mismo construyó, porque o México funciona o no funciona. Y si funciona, su relato de los últimos 2 años sobre el gobierno mexicano no tenía fundamento. La prensa argentina eligió esta semana, discretamente, pero con firmeza, ponerse del lado de los hechos y los hechos le dan la razón a Shinbaum.

Pues hay una imagen de esta semana que me parece que lo resume todo. Te la voy a contar. El 18 de junio por la noche, después del 1 a0 de México, las calles de Guadalajara se llenaron de aficionados mexicanos festejando. Hasta ahí, normal. Lo que no es normal es que entre esos festejos había también turistas argentinos que llegaron a México a seguir a su selección, que jugaba en otro partido del torneo y que esa noche terminaron cantando y abrazándose con mexicanos en el centro de Guadalajara.

Read More