Un joven humilde salvó a la hija de un empresario millonario sin imaginar como le pagarían
Señorita, ya casi terminamos. Pero, ¿qué pasa? Ay, ayuda, [risas] señorita. ¿Qué le pasa? ¿Qué necesita? Vaya, vaya. Siempre supe que eras un maldito ladrón. Ay, pero ya vas a ver mañana cuando se enteren en la oficina cuál es tu verdadera cara. No se puede confiar en gente como tú. Claro. Malditos muertos de hambre.
[jadeo] No tienen camioneta. Su camioneta. [risas] Permítame. Ahora sí, de esta no te salvas. Mañana mismo voy a enseñar este video en la oficina y a ti te van a correr. Me voy a encargar de que todos sepan el maldito ladrón que eres. Señorita, tome, por favor. [grito ahogado] Tranquila, tranquila.
Muchas gracias, señor. Muchas gracias. El hombre no tiene por qué agradecerme. Me metió un sustote y ya se siente mejor. Sí, fue una crisis. Tardó unos minutos, pero después de mi pastilla todo volverá a normalidad. No sé qué hubiera hecho sin su ayuda. No, hombre, no tiene nada que agradecer. Pues yo la vi mal y pues por eso la ayudé.
No sea modesto, le debo la vida. Cualquier otra persona me pudo haber dejado ahí tirada. Bueno, pues eso tiene razón. Igual la próxima debería de poner otro frasco de reserva en su bolsa para que no pase esto. Sí, tienes toda la razón. Lo voy a hacer. Mm. Bueno, mi nombre es Mateo. Ah. Pero usted me puede decir, Mati.
Mucho gusto, Mati. Eh, gusto sentarse. Sí. Le ayudo a levantarse. Gracias. Despacio, despacio. Muchas gracias. Despacio. Mire, aquí hay una banquita. Sí. Vamos. Miren, miren. Despacio, despacio. Gracias, Mati. Ay, me aventó un sustote. Ay, Mati, has sido muy amable conmigo. Me gustaría invitarte a comer. ¿Qué dices? No, ¿cómo cre? Es que voy a trabajar.
¿Cómo no eres boleador? En las mañanas sí, pero en las tardes trabajo aquí en Nueva Vida Seguros. Oh, no. Pues eres super trabajador, Mati. Es que necesito los dos trabajos. Mi [música] mamá está malita y las medicinas son caras. Ya saben, ya ve todo lo que hace una mamá por uno. Ahora me toca a mí. Sí, entiendo.
Ay, Mati, se ve que tienes un muy buen corazón. Pues hasta mí me acabas de salvar la vida, hombre. ¿Cómo crees? Me siento muy endeuda contigo. Anda, vamos a comer. M, bueno, le voy a acompañar solamente para checar que esté bien. Eh, eh, de hecho conozco un lugar aquí cerquita. ¿Quiere acompañarme? Anda. Sí. Vamos. Como lo están viendo, Mateo es el protagonista.
Solamente estaba ayudando a una mujer en situación de emergencia, una situación de salud, pero un simple video puede malinpretar por completo todo. Les aseguro [música] que el hombre que grabó este video tiene otra intención. Así son las personas. Le hará daño a Mateo y de la forma más cruel. Sigamos viendo este capítulo porque a continuación [música] entenderemos de qué se trata todo esto.
Les aseguro que se quedarán sin aliento. [suspiro][grito ahogado] Jefa, buenos días. Buenos días, Damián. Necesito hablar con ustedes urgentemente. Lo siento. Mira, tengo una junta ahorita y me están esperando. No, no, no. De verdad, es urgente lo que tengo que decirles. La junta también es urgente. Necesito llegar. Soy la primera minutos.
Minutitos soy la primera en exponer. 5 minutos nada más. Se lo prometo. Por favor. Tienes 2 minutos. Sí. Y no quiero chismes de pasillo, por favor. Está bien. Eh, se trata de Mateo. Te dije que no quería chismes. Damial. Jefa, lo acabo de ver robando en el parque. Sí. A ver, ¿te das cuenta de lo que estás haciendo? Esa es una acusación, Damián.
¿En qué te basas en decir? Lo viste nada más. A lo mejor no era él. Si no me cree, véalo usted mismo. ¿Grabaste un video? Sí, eso hice. ¿Lo ve? Le robó a esa muchacha ahí en el parque. A ver, esto no puede ser. Okay. Debe de ser en un malentendido inteligencia artificial o algo así. Mira, yo no creo esas cosas. Esa no sé. Tengo que irme a la junta. Sí.
¿Acaso no lo está viendo? Dese cuenta. Es Mateo. Yo yo mismo lo vi. Yo lo grabé. ¿Sabes qué? Me acuerdo que me dijo que su mamá estaba enferma y es que no puedo creerlo de él. También Mateo es un hombre honorable. Él él tiene un año trabajando en la empresa y yo lo contraté. Yo yo vi su perfil, le hice exámenes psicométricos y todo.
No puedo creer que esto sea real. Y pues la gente cambia, la gente tiene necesidades. Jefa, por favor. Estas personas de bajos recursos así son. Ven la oportunidad de robarle a alguien y y lo hacen sin miramientos. Mírelo. Dejó a la muchacha tirada en el suelo, le robó todo el bolso. Entonces, me equivoqué y y ahora ya, ¿qué qué hago? ¿Qué hacemos? Mire, tranquila.
Yo lo que le recomiendo es por lo pronto suspenda por lo pronto el concurso de gerente de esta empresa. ¿Qué? Sí, es lo mejor. No, no, no. El concurso ya va muy avanzado. Vamos a nombrar al nuevo gerente y y Mateo va a la cabeza de ese proyecto. Él es el que lleva las mejores ventas de todo el departamento. No hay nadie como él. Jefa, me da miedo.
En serio, ¿está escuchando lo que me está diciendo? Piensa contratar a este fulano, este bil ratero en su empresa. Mira, Damián, esto es un video y estos son negocios. Mm. Pero mire lo que le hizo a la mujer. La dejó tirada en el suelo. Le robó todo su bolso. En verdad quiere a una persona así como gerente de su empresa.
Piénselo bien. Este video yo lo hice esta mañana, pero no sé si alguien más pudo haber visto lo que yo vi. ¿Qué tal si otra persona grabó también lo que pasó? ¿Qué tal si suben el video a las redes sociales? Imagínense que el video se haga viral. Peor aún. Imagínese que ese video lo llegue a ver su exmarido. ¿Qué? Sí, el gerente de nuestra competencia.
Seguros vida. ¿Qué va a pasar? No, no, no, no. Necesito que borres este video, Damián. No puede verlo Carlos y no puede verlo la competencia. No, tranquilices. Este video no lo puedo borrar porque es nuestra prueba contra este desgraciado. Okay, pero entonces, ¿a quién vamos a poner? No hay nadie, no hay nadie que que le llegue a los talones a Mateo.
Todos los del departamento están muy bajos, su rendimiento es bajo. Los resultados que dan no no son buenos. No sé qué voy a hacer. Me tiene a mí. Sí, Damián, pero los resultados que has estado dando todos estos años han sido planos. Pues bueno, son malas rachas que he tenido, pero todo se puede mejorar. No has repuntado.
Es más, no has hecho nada para hacer algo diferente. Pero todos podemos crecer y mejorar. Usted siempre lo ha dicho, no hay que esforzarse. Yo me estoy esforzando. Confía en mí. No se va a repetir. Okay. Mira, con esto que me acabas de mostrar, yo creo que has has demostrado que tu confianza pues vale más que tus habilidades, entonces se lo agradezco, pero necesito que te prepares más. Okay.
Desde luego que sí. Por lo pronto, mándame por favor este video. Tengo que hacer algo al respecto. Esto no se va a quedar así. Muchas gracias a usted por la confianza. Ay, ay, ay. Mateo, Mateío, despídete de esta empresa. Damián Vázquez, el nuevo gerente de esta empresa. [suspiro] Ay, ay, ay. Gracias, doña Gloria.
Mati, qué gusto verte. Oye, ¿y cómo sigue tu mami? Ahí la lleva, doña Gloria. Muchas gracias. V saber que muy pronto se va a mejorar. Gracias. Mire, le presento a Alejandra. Hola, señora. Mucho gusto. Mucho gusto, señorita. ¿Y qué les voy a servir? Ah, me da cuatro de papa y te recomiendo esos. Son mis favoritos.
Uy, pues tengo años sin probar tacos, pero yo creo que voy a pedir lo mismo que él, por favor. Muy bien. En un momento se los traen. Gracias. Haces mucho por tu mami, Matías. Pues es lo que debo de hacer. Ale, perdón por la pregunta, pero ¿y tu papá? Ah, nunca lo conocí, no sé nada de él. Entiendo. ¿Y alguna vez lo has buscado? Lo entendé durante dos años, pero no di resultado. La verdad, mejor así.

Nos abandonó cuando yo era un bebé. Eh, pero bueno, ¿por qué no me cuentas más de ti? Pues yo estudié administración y justamente mi padre tiene empresa sobre eso, mi mamá le ayuda igual y son un gran equipo. Entonces, pues digamos que me interesa aprender más sobre el negocio familiar para seguir manteniéndonos unidos.
Qué lindo. Me alegra que tengas una familia muy bonita. Debes estar muy agradecida con Dios. Sí, mucho. Listo, aquí tienen. [música] Muchas gracias. Provechito. Ahorita les traengo los demás. Procho. Provecho. Es un ladrón. Licenciada. Buenos días, Mateo. Qué bueno que veniste. Tengo algo muy importante que hablar contigo.
Dígame. ¿Habl algún problema? Sí. Sí, hay problema. El problema es que hace un año tú llegaste a mi oficina y me pediste una oportunidad. Llegaste con tu cara de hombre bueno, de hombre honorable, con valores, con principios y resulta que nada de eso es cierto. Resulta que eres un fraude, Mateo, y así es como me pagas.
Licenciada, yo no he hecho nada malo, te lo juro. Todavía no sabes, ¿verdad? Déjame te refresco un poquito a la memoria. No, licenciada, esto no fue lo que pasó. Le explico. A ver, ¿qué me vas a explicar? Está clarísimo, Mateo. Eres un ladrón. Le robaste a esta mujer, le robaste su bolsa, le está sacando la cartera y y sabrá Dios qué más cosas de ese haber hecho, ¿eh? Porque la dejaste en un estado deplorable.
No, no, licenciada, por favor, por favor, escúchame. Las cosas no fueron así. Se lo juro por Dios. ¿Qué me juras? Está clarísimo, Mateo, eres un ladrón. No, no. Yo no hice nada malo licenciado se lo prometo. ¿Cómo pude haber contratado a alguien como tú? ¿Y cómo pude haberlo metido a mi corporación? No diga eso, licenciada, por favor.
No te quiero aquí, Mateo. Este es el último día que trabajaste aquí. Mm. Licenciada, usted no me puede hacer esto, por favor. Necesito el trabajo. Pues eso lo hubieras pensado antes de cometer esa fechoría. Usted sabe muy bien la situación en la que me encuentro. Mi mamá está muy delicada en estas subedicinas.
Pues hubieras buscado otros medios. ¿Por qué recurrir al robo? Mateo, yo confiaba en ti. Yo no hice nada de eso, señora licenciada. Por favor, escúchame nada más. Ya, ya estoy harta de escuchar tus mentiras. Tienes 10 minutos para largarte de aquí. Nada más déjenme. Solamente le voy a explicar, licenciada, no me expliques nada. Mm.
Voy a entregar este informe y cuando regrese no quiero verte aquí. 10 minutos. Ay, Mateo, Mateo, [suspiro] [carraspeo] te dije que de mí nadie se burlaba. Hace un tiempo te dije que te ibas a largar de esta empresa y tú te reíste de mí. Ahora soy yo el que se ríe de ti. Ah, o sea, que fuiste tú. Claro que fui yo.
¿Quién más? Y lo [resoplido] disfruté como no tienes una idea. Necesito este trabajo. Sin él no puedo comprar las medicinas de mi mamá. Eso debiste haber pensado antes de hacer lo que hiciste. ¿No crees? Lo he hecho está, Mateo. Ni modo. Quédate con el puesto. No me importa. Pero por favor, di la verdad. ¿Sabes qué? No te quito más tu tiempo.
Tienes 8 minutos para alargarte de aquí si no quieres que los guardias te saquen a patadas. ¿Qué esperas? Vámonos. [resoplido] [risas] Hijo, ¿cómo te fue? ¿Te ves cansado? Ay, mami. Sí, hoy fue un día muy largo. ¿Qué te pasó? Es que no tengo para tus medicinas. Me corrieron del trabajo por un malentendido. Ay, hijo, no te preocupes.
Eres un hombre honesto y trabajador. Ya verás que pronto saldremos de esta. ¿En serio crees que podamos salir de esta? Mami, ¿quién es? Soy yo. Gloria. Mati. Gloria, pásele. Hola. Hola, comadrita. Mire, le traje esto para que seene bien rico. Ay, doña Gloria, usted siempre tan buena ayudándonos. Ay, lo hago de todo corazón.
Pero, ¿y esas caras? ¿Qué pasa? No, nada, comadrita. [música] ¿Cómo que nada? A ver, ya saben que pueden tener confianza conmigo, me lo pueden contar todo. Ándales, desembuchen. Pues mire, es que me despidieron de mi trabajo y no tengo para las medicinas de mamá. Ah, pues eso no no no faltaba más. Ándale, vente. Vámonos.
No le digo que no tengo dinero. Pues no le estoy pidiendo dinero, jovencito. Le estoy diciendo que me acompañe a la farmacia a comprar las medicinas de su mamá. [música] La comadrita, ¿cómo crees? Comadrita. No acepto un no. Por favor, hoy por usted, mañana por mí. ¿Qué no? Ándale, hijo. Vamos, vamos. Ándale, hijo.
Ahorita, ahorita se lo mando. [música] Bueno, pues ya llegamos. Toma, aquí están. Muchísimas gracias, señora Gloria. No sé cómo pagarle. Fue mucho dinero. No es nada. Lo importante es la salud de la comadrita. Le prometó que algún día se lo voy a pagar. Yo sé que sí. Eres un muchacho tan honrado. Muchas gracias. Usted nos está salvando.
Mira, cuando se da con el alma no se agradece. Anda, ve con tu mami. Senen Enrico. Me despides de la comadrita. Toma, mamita. Ay, hijito, mi comadre es una mujer tan buena, ¿verdad? De Dios. [música] [risas] Bueno, hija, ¿y de dónde está tanta felicidad? Ay, papá, pues te diré que he conocido un muchacho y no puedo dejar de pensar en él.
Ah. Ah, eso suena que ya están enamorando a mi hija. Ay, [resoplido] pues a lo mejor no tanto enamorada, pero sí ilusionada. Qué padre, hija. Qué padre. Pues yo creo que no lo deberías dejar ir. Sí, la verdad es un chico con una mirada muy tierna y es mucho muy amable. Sí, ¿estás enamorada? Creo que debería de ir a buscar algún detallito para ir a agradecerle.

Me parece, me parece muy bien. Qué bueno, qué bueno. Oye, ¿y has visto a tu mamá? Sí, la vi la semana pasada y así que podemos salir esta noche y discutimos lo de tu aumento. ¿Qué te parece? Pues sí, pero ¿a dónde me vas a llevar? A un lugar cómodo. No te preocupes por eso. Te manco al rato. Sí. Ay, bueno. Buenas tardes.
¿Y qué puedo servirle? Vengo buscando un hombre. Ah, caray. Pues parece que ya lo encontraste. No, no, no. Su nombre es Mateo Sánchez. Ah, le pudiera hablar, por favor. Pues fíjate que sí, pero no lo corrimos, descubrimos que era ratero y lo tuvimos que despedir. Una empresa como esta no puede darse lujo de tener a patanes como esos.
Se comprende, ¿no? Pero yo no creo que ese hombre sea capaz de hacer algo así. Pues sí es [música] posible. Y créelo, este tipo de personas son las más peligrosas. Los lobos [música] con piel de oveja. Entiendo. Gracias. Con permiso. Fue un gusto. [suspiro] Wow. Vamos a ver. Hacemos un pequeño corte aquí. Y listo. Ahora sí, vamos [resoplido] a ver qué opina la gente ahora que lo suba a las redes sociales.
¿Qué onda con este tipo de personas? ratero, [risas] que lo metan al bote. Te lo dije, Mateo, nadie se mete conmigo. [risas] [música] Mateo, me agradó mucho su perfil y su experiencia. Muchas gracias, de verdad necesito mucho el trabajo. Ah, espera, discúlpame, tengo que responder esto. Adelante. Ah, pensé que era algo de trabajo.
Solo mi esposa me envió un video. Una pregunta, ¿este eres tú? Sí, pero puedo explicarlo. Mira, no quiero escuchar nada. Hazme el favor de agarrar tus cosas y retirarte. Por favor, escúche. Todo es un malentendido. Suficiente. Váyase ya. En esta empresa no contratamos a delincuentes. Licenciado. Por favor, escúcheme.
Si no se larga, voy a llamar a la seguridad. Páese muy bien. Yaamero. Quedan, patrón. Ale, ale por acá. Eres un sinvergüenza y no quiero tener nada que ver contigo. ¿Pero de qué hablas? Ya me dijeron que eres un maldito ladrón. Uy, no, no te quiero ver. Oye, Alejandra, pero oye, espera. Ay, no.
No sé por qué todos los hombres terminan siendo iguales. Unos c Señorita, venga. Oiga, usted es la amiga de Mati, ¿verdad? Ah, sí, soy yo, señora. Ay, fíjese, Mati nada más se la pasa. Hable y hable de usted. Hasta yo ya la traigo en mi cabeza. ¿Cómo? Él piensa en mí. Ay, creo que ya se me fue la lengua de nuevo. Bueno, háblelo con él.
¿Quiere que le dé su dirección? Mm. No, mejor no. Pero, ¿por qué? Que a usted también le gustaba. Bueno, porque vi la sonrisa que puso cuando le dije que él pensaba en usted. Sí, doña Gloria, pero fui a su trabajo y me dijeron cosas terribles de él. ¿Sobre qué? pues sobre que es un ladrón y la verdad ese tipo de personas no me interesa.
Ay, mi hijita, no andes creyendo todo lo que dicen. [música] Mira, Mateo era el favorito para ser gerente y un amigo envidioso le tomó un video y luego lo editó. Hizo parecer como que él era un ladrón. [música] Mira, hasta lo subió al internet. Mira, espérame, espérame. Míralo. A ver. Ay, no, no puede ser, señora Gloria.
Y yo que lo traté bien mal, no lo dejé ni hablar. Pues sí, mijita, siempre es bueno escuchar las dos versiones. Ay, señora Gloria, ¿y ahora qué hago si el mal ya está hecho? Pero pues nunca es tarde para solucionar las cosas. ¿Cómo ves? [música] ¿Te pasó la dirección? Sí, pásemela. Mira, [música] calle Frenillo 410.
Les dije que ese video tenía malas, pero muy malas intenciones. [música] Ahora Mateo se quedó sin trabajo. Lo está perdiendo todo. Lo único bueno es que doña Gloria le ha aclarado las cosas a Alejandra y a continuación veremos el reencuentro entre los dos después de haber aclarado todo. Pero aquí no se quedará nuestra [música] historia.
Mateo recibirá lo que desde el inicio se merecía. ¿Quién [música] [música] es Mateo? Soy yo. Quiero pedirte una disculpa por haberte tratado de esa manera. No te lo merecías. Mm, tiene razón, pero es que este realmente estoy muy arrepentida y quiero que estemos bien. Mira, te traje un pequeño detallito para poder remediar la situación. Por favor, considéralo.
Hijo. Mateo. Mamá, ayúdame. [risas] Mateo. Hijo, ayúdame. Mamá, mamita, ¿qué tienes, mami? Alejandro, por favor, llame una ambulancia. Sí, claro. Enseguida, enseguida. [risas] Sí. Bueno, emergencias, por favor. Una ambulancia. Sí, sí. Calle Fresnillo 410, urge, por favor. Tranquilo, tranquilo, tranquilo. Todo va a estar bien.
Tranquila. [risas] [grito ahogado] [suspiro] Siento que las cosas se han complicado demasiado y todo es por mi culpa. No, no, Mati, pero ¿por qué piensas eso? Más bien, pues es culpa de quien te engañó. Tú tienes un corazón supergre. Y eso tarde que temprano va a salir a relucir. ¿Eso crees? Claro que lo creo.
Y es más, o sea, yo te voy a ayudar a solucionarlo. ¿De qué manera? Pues pienso que deberíamos limpiar tu imagen [música] y para eso voy a hablar con tu jefa. No, no, no puedes hacer eso. A ver, ¿por qué no? A mí me nace del corazón y el corazón es más fuerte que nada. Ya verás. ¿Harías eso por mí? Claro que sí. Jamás lo dudes. Hola, buenos días.
Hola, buen día. Busco a la licenciada Mayagoitia. Ay, disculpe, la licenciada no se encuentra, pero ¿ gusta dejar algún mensaje? M, segura que no está. Ah, mire, justo viene llegando. Hola, licenciada. Buenos días. Buenos días. ¿La conozco? No, pero me gustaría hablar con usted. Tiene 5 minutitos.
Lo siento, no tengo ni tres. Es húbre su exempleado Mateo Sánchez. Entonces, no tengo ni uno. Retírese, por favor. Pero no entiendo por qué, cuál es la causa. A ver, si usted no sabe lo que está pasando, entonces vaya con su amigo y pídale explicaciones a él aquí. No venga a preguntar por él. No, espere. Mire, hay algo que debe saber.
No tengo nada que saber y menos de ese señor. Sí. Mire qué quiere que [música] mire. No lo nota. Yo soy la mujer del video. Yo soy Alejandra Armendaris. Aquí hay un malentendido. Mateo no me estaba robando. Él me estaba dando mis medicinas para ayudarme. Mire, sabe que no tengo tiempo de estar escuchando disparates. Con permiso.
No, no, no, no. licenciada, por favor, créame. [música] [música] Buenas tardes, señito. Ale, siempre pudiste hablar con las licenciadas. Ay, pues sí, pero de nada me sirvió. Ni siquiera me creyó. Carmelita, te encargo el arroz. Okay. A ver, mira, vamos a tomarnos un cafecito, vamos a platicar. Ten.
Gracias, señora Gloria. ¿Y ahora qué vamos a hacer? Ay, no, no se me ocurre nada. Siento que tenemos las manos atadas y con ese video manipulado le va a arruinar la vida al pobre de Mateo. A mí se me ocurre que debemos de recuperar el video original. Pero, ¿cómo pudiéramos hacer eso? Si no conozco a la per Buenas tardes.
¿Qué hace una mujer tan bella en esta empresa? Me presento. Soy Damián Vázquez, gerente de este lugar. ¿Qué te pasa, Ale? A ver, usted me había comentado que el compañero de Mateo se llamaba Damián, ¿verdad? Sí. Y Damián se quedó con la gerencia. Sí, así es. Mm. Entonces, claro, claro que lo he visto.
Ah, entonces lo conoces después de todo. No tanto como conocerlo, señora Gloria, pero cuando fui a buscar a Mateo, ahí estaba Damián y el muy poco hombre se atrevió a escanearme toda. Órale. Oye, no me lo tomes a mal, pero no crees que deberíamos de aprovechar [música] que él anda sobre tus huesitos. A ver, cuénteme qué se le ocurre. Mira.
se me ocurre que vayamos [música] al edificio y luego tú llegas, ay, oiga, quiero informe sobre un seguro. Y luego pides hablar con Damián y luego lo sacas del edificio y entonces así recuperamos el video de su computadora. Sí. [música] Ay, ¿dónde estará metido Damián? M. Buenas tardes. Hola, buenas tardes. Eh, usted es Alejandra. Alejandra Hermandaris.
Claro. ¿Me recuerdas? [música] Mm, cómo olvidar ese bello rostro. Gracias. Soy Damián Vázquez, gerente de este lugar. ¿En qué puedo servirte, Alejandro? Este, fíjese que estoy buscando el mejor de los seguros. Háblame de tú. Gracias. [música] Este, estoy buscando el mejor de los seguros, Damián, y de muy buena fuente sé que esta es de las mejores aseguradoras del país.
Y no te equivocas. Mira, nuestra experiencia y calidad nos respaldan. ¿Qué te parece, Alejandra, si discutimos sobre qué seguro te conviene más en mi oficina? [música] Te invito unas copitas de vino. ¿Qué te parece? Ah, no, mira, es que no bebo, pero cómo ves si vamos a comer y ahí me cuentas. Una comidita.
[música] Sí, bien me late. ¿Qué te parece si nos vemos a las 3 de la tarde en el restaurante Talendés, el que está aquí a la vuelta? Mira, sí te veo a las 3. Pero mejor en el parque que está aquí al lado. En el parque. Ah, ¿quieres hacer un picnic? No, no, no, no [música] picnic, pero pues un cafecito, tranqui. Me late. Me late.
Okay, entonces te veo a las 3 en el parque. Sí, nos vemos pronto. Claro que sí. Chao. Te vas con cuidado. Por lo que me voy a merendar. Ay. Ah, caray. Pero no me dio el celular. No importa. Al rato se lo pido. Aquí tiene, joven. Provechito, ¿eh? Listo, doña Gloria, no tenemos mucho tiempo. Lo cité a las 3. Perfecto.
Vámonos cuanto antes para que tengas tiempo de cambiarte. Córrele, manos a la obra. Carmelita, le cobras al joven, por favor. Ay, no, señorita. Ya le dije que no le puedo cubrir sus seguros y saltó en Boni sin soga. Pues, ¿por qué no? Señorita, señorita, allí afuera se cayó una señora y no la pude levantar. ¿Me puede ayudar? Sí, claro, pero pobre mujer.
¿Está bien? Sí, sí, pero aunque sea vaya y vigílela para yo poder conseguir un doctor. Sí, sí, claro. Vamos, por favor. Ay, ay, ay, ay. Ayúdenme. Me caí. Me ca Ay, ay, ay, me caí. No estás viendo, mijita. No se preocupe, ahorita la levantamos y la llevamos a los Oh, no me quebré la pierna. Ay, no, no, no se preocupe.
Mire, ahorita le hablo la ambulancia. Sí, no se preocupe. Aguante, señora. Sí, sí, aguanto. Bueno, urgencias. Ay, a ver, tengo que [música] conseguir ese video. Ay, rayos. ¿Qué será? A ver. Damián es guapo, ¿no? Mm. Será no va vida. Los mejores tampoco. Uy, ya si no es esta, me rindo. A ver. Un, 2, 3, 4, 5, 6, 7. Eso, ingresando.
A ver, tengo que mandármelo. Ay, ay, ay. No, señora, le estoy diciendo, mire, ahorita le sacamos un seguro y ya que Ay, que no quiero seguro. Ay, pero ¿por qué no? Si la ambulancia le va a cobrar bien caro, señora. ¿Cómo se va a parar? Lo tenemos. Bueno, dejar todo igual. Con esto demuestro que eres inocente, [música] Mateo.
Todo igual, todo igual. De esta no te salvas, Damián. De esta no te salvas, [risas] señora, señora. Ay, ay, qué bárbara. Ay, ¿sabes qué? Ey, no conseguí ni doctor, ni ambulancia, ni nada. Pero aquí hay una clínica cerca, yo la llevo. Sí. No, ¿cómo la vas a llevar a la clínica si trae el pie rato? Ah, ya, ya, ya se me está componiendo.
Ya sí puede. Ándele, [música] ándele. Señora, no puede, no puede. Esprese. No, señora, pero ¿cómo le hizo si ni se podía mover? Pues no que no. No, pues qué bueno que está bien. Pero ahora qué le digo a los de la ambulancia. Y luego, ¿qué cree? ¿Qué pasó? Sí, conseguí el video. Ay, qué bueno.
La verdad siempre sale sobre todas las cosas. Pero sí está bien estad. Ah, sí, hombre. Era puro guato. Vente, vámonos. [música] Y si mejor nos vamos, Alejandra. Ya te dije que no creo que ellos nos crean. No, no, no. A ver, tranquilo. La verdad siempre prevalece sobre la mentira. Todo va a salir bien. Respira. Vamos. Hola, buenos días.
Ay, señorita, el licenciado Damián la estaba buscando. Algo de su cita de negocios pendientes. Sí, sí, justamente por esa razón vengo a hablar con él. Pero, Mateo, ¿qué haces aquí? ¿Que no te habían desaspedido? Llámale al gerente, por favor. Él ya sabe que estoy aquí. Es muy urgente. Bueno, sí enseguida. Gracias.
Bueno, sí, te están buscando aquí. Okay, va. Enseguida viene. Muy amable. Vaya, qué agradable sorpresa, Alejandra. ¿En qué te este raterito que hace aquí, eh? Uy, veo que ya caí de tu gracia, ¿o no, Damián? Queremos hablar contigo. ¿Se podrá? Claro. ¿Y qué? ¿A este le robaron la lengua de los ratones o qué? Contigo quiero hablar.
Tú decides si lo hacemos en privado o quieres que tearme aquí una escena. Bájale tu tono, eh, que ahora yo soy el nuevo gerente de esta empresa. Que no se te olvide. Y no, discúlpame, pero no. Yo no hablo con rateros de cuarta. ¿A qué le temes? ¿A la verdad o qué? Bueno, si insistes me veré en la necesidad de hablarle a los guardias para que lo saquen. Seguridad.
Yo no quiero hablar con ellos, quiero hablar contigo. Mira lo que traigo. ¿Qué es eso? Chécalo. ¿Cómo es posible que túas tengas este video? ¿De dónde lo sacaste? Eh, esta no es la pregunta. La pregunta, ¿por qué nos engañaste a todos? ¿Por qué mentiste? No les hagas caso. Son un par de embusteros los dos. Ya, Damián, deja de mentir.
Por una vez en tu vida, di la verdad. Si insisten tanto, entonces voy a llamarle a los de seguridad para que lo saquen arrastrando de aquí. Háblales. Al final tú sabes la verdad, ¿no? Que yo siempre fui el mejor en todo. Nada más fuiste mi sombra. Eres un celoso antes. ¿Qué? Pero, ¿qué es todo ese escándalo, Mateo, tu sombra? Celoso yo de ti.
Por favor, no me hagas reír. ¿Cómo voy a estar celoso yo de ti? De de un chirigüo como tú. Por favor, no me hagas reír. ¿Qué está haciendo ese hombre aquí? No, no, no, no te equivoques, no te confundas. Tú eres un pobretón muerto de hambre que estaba buscando una oportunidad como un trepador, pero no se te va a hacer. Yo soy el nuevo gerente y te voy a decir algo que te quede muy claro.
Tú que tanto pregonas la justicia, lo que no fue justo es que la jefa te escogiera a ti como el nuevo gerente de este lugar. Oye, pero ¿por qué hiciste todo esto? ¿Por qué manchaste a mi hombre diciendo que yo era le robado a Alejandra? Porque eso fue lo que hiciste. Le robaste a Alejandra. No le robé nada. ¿Qué querías ganar? ¿Qué querías ganar? Todo está en el video y lo que quería ganar era mi lugar, el lugar que me corresponde.
¿Ya viste el video real? No, eso no me va a afectar. La jefa ya me dio el puesto a mí. Yo soy el nuevo gerente y tú te quedaste con las gas. ¿Qué es lo que acabas de decir? Bueno, la jefa de Mateo finalmente se ha enterado de la verdad. Como siempre. ¿Qué pasará ahora que escuchó la confesión? Vamos a ver. Igual juntos.
¿Qué es lo que acabas de decir? Eh, jefa, no, no es lo que parece. Mire, yo le puedo explicar. Resulta que estos dos están nada. Te voy a dar una última oportunidad para que limpies tu nombre. ¿Es cierto lo que acabo de escuchar, Damián? O sea, sí, sí, pero o sea, poquito. Sí. Lo que pasa que A ver, a ver, a ver, a ver.
¿Sabes qué? ¿Qué? Basta de mentiras, Damián. Pero Damián Vázquez, estás despedido, ya no eres el gerente de ventas, jefa, pero si me acaba de dar ese puesto, ¿cómo me lo va a quitar? Claro, a ver, te di el puesto, te di mi confianza, o sea, todo fue falso, todo fue montado. Le va a creer más a este ratero que a mí, que que he dado mi vida por esta empresa.
¿Sabes qué? Quiero que te largues de aquí. Pero, pero, ¿por qué? ¿Por qué? Porque ya no eres el gerente, ya no trabajas aquí. Yo no quiero estar trabajando con alguien que traiciona mi confianza. Tienes 10 minutos para largarte. Está bien, está bien, pero al menos me puedo quedar con el gafé de recuerdo. No te vas a quedar con nada. Lárgate ya.
10 minutos, 5 minutos. Pero jefa. Cico. Damián, ¿qué? No me hagas hablar a seguridad de que te saquen de aquí. No, no, no. Está bien, está bien. Ya me voy, ya me voy. No se sulfure, entonces te veo al rato. No, Mateo, [suspiro] yo sé que soy la última persona que quieres ver en este mundo, pero por favor te pido que me disculpes.
Te debo una disculpa enorme enfrente de todos. Licenciada, no se preocupe, usted no tuvo nada que ver. Yo no [música] confí en ti. Te perdí la confianza y y todo fue solamente por comentarios de alguien que no comparte los mismos valores. Tú siempre estuviste demostrándonos tu lealtad, todo tu talento, siempre estuviste dando lo mejor por la compañía y yo debí de haber visto eso.
Por eso quiero enfrente de todos nombrarte el nuevo gerente de ventas regional. Bueno, si tú lo quieres. Claro que sí, licenciada. Mire, yo sé que usted no tuvo nada que ver. Nunca le tuve resentimiento. Eh, al final por escuché una vez un dicho que decía que la verdad siempre prevalece y ya ve, Mateo, no cabe duda que eres un ser humano excepcional.
En cada momento nos das una lección grande a todos. Quiero que todos le demos un fuerte aplauso al nuevo gerente de ventas regionales de Nueva Viida, Mateo. [aplausos] Felicidades, Mateo, te lo mereces. Muchas gracias, Alejandra. Todo fue gracias a ti. Tú fuiste como una luz de esperanza en mi camino, en mi vida. No, no.
Todo es gracias a tu esfuerzo, tu dedicación y sobre todo por siempre serle fiel a tu corazón. Semanas después. [música] Ay, tan hermosas florecitas y más chulas se van a poner con el agüita fresca que les puse. Mami, ¿ya despertaste? ¿Qué tal dormiste? Ay, super bien, hijito. Ese tratamiento me está cayendo tan bien. ¿Cómo agradecerte, Mati? Por ese corazón tan generoso que tienes, hijo.
Mamita, no tienes nada que agradecer. Mi único pago es verte siempre más fuerte y sana. sana como esas flores. Lo que me recuerda que yo tengo que apresurarme en el trabajo porque saldré a comer con Ale. Adoro verte tan contento, hijo. Esa muchacha te hace mucho bien. Nada más va a estar con Mira esos ojitos tan brillantes.
Bueno, mami, te veo en la noche, no se te olvide tomar tu medicina. No, mi amor, que Diosito te bendiga, hijita. Gracias, mami. Nos vemos. Buenos días, Coral. Hola, buenos días. Oye, tengo varias cosas que decirte. Dime primero. Bueno, no es por nada y no lo había mencionado, pero te quiero felicitar.
Ay, la verdad estoy tan feliz de que te hayan dado el puesto de gerencia, que te hayan ascendido. Es ha sido una bendición para todos aquí. La verdad es que creo que no lo hubiéramos sabido si no hubiera pasado, obviamente, pero hemos funcionado mucho mejor. La verdad es que es un gran cambio para todos. Qué bueno. Bueno, y otra cosa, hay un señor que ha estado intentando contactarte todo el día y no sé quién es.
¿Te suena Ramiro Carrizales? No, pero te dejó algún contacto. ¿Te pasa el número? Por favor. Okay. Oye, ¿y si no es indiscreción? ¿Sí seguiste viendo la muchacha? Sí, Alejandra. Sí, ¿verdad, Alejandra? Oye, está superbonita. Pues, ¿qué te puedo decir? [risas] No, pues agradecido, ¿no? Con la vida. Puras bendiciones, el trabajo, la vida personal y bueno, esperamos que esto sea otra cosa buena, ¿no? Muchas gracias.
Déjame le marco desde la oficina. Eh, ya está. Que tengas buen día. Igualmente. Buenos días, señor Carzales. Sí, para servirle. Buenos días, señor Sánchez. Fíjese que desafortunadamente estoy atravesando por una situación difícil. [música] Déjeme preguntarle algo. ¿Usted tiene hijos? Ah, no, pero me gustaría tenerlos. Pues le aconsejo que cuando los tenga aproveche con ellos cada día como si fuera el último.
¿Por qué me dice eso señor? Porque porque mi hijo Tony tuvo un accidente que lo dejó con secuelas graves. Lamento mucho escuchar esto. ¿En qué le puedo ayudar? No dejo de preguntarme cómo es que puede ser tan inconsciente al haber asegurado pedazo de material antes que a mi propio hijo.
¿Cómo haber asegurado un auto antes que él? Lo siento mucho, señor, pero bueno, pues hay que buscar las áreas de oportunidad y aprender de lo que pues nos sucede. ¿Sabe? Justo por eso lo llamaba. Estaba pensando que debería de haber campañas que incentiven a la gente a asegurar a los que más queremos, ¿sabe? asegurar a las personas que queremos antes que las cosas materiales.
Y no sé, su compañía, la verdad siento que es de las que mejores hacen eso y probablemente, no sé cómo le suene, si le doy un millón para para hacer una campaña y persuadir a la gente de que haga ese tipo de acciones, [música] creo que creo que es lo mejor, las personas tengan la posibilidad de asegurar a sus seres serios. Claro, señor.
En esta empresa nos dedicamos siempre a bienestar de la familia, a la honestidad, a darle siempre a las personas que no tienen pues otra oportunidad al final de cuentas. Eh, pues usted dígame cómo le podemos hacer. Me gusta escuchar eso, señor Sánchez. Pues, ¿qué le parece si procedemos de la siguiente jug? Claro, sí. Dígame. Por fin juntos ale.
Sí, ya sé. Y pensar que tuvimos que pasar por tanto para poder llegar a este punto, a esta paz. Así es. El camino de la verdad fue arduo, pero al final ve la recompensa. Doña Gloria. [música] Se lo agradezco con el alma, Señora. Gloria. Es como un ángel, siempre nos estuvo cuidando y así será siempre, mi amor. Hemos llegado al final, familia, pero Mateo siempre se mantuvo fiel [música] a lo que pensaba y hacía. Muy congruente.
Aunque quisieron sabotearlo, la verdad salió a la luz. El esfuerzo y el trabajo siempre es recompensado. [música] Tal vez tengamos que esperar como lo hizo nuestro personaje justo de hoy, pero siempre se nos regresará lo bueno que damos. También lo malo, eh, [música] el karma existe. No se pierdan nuestros capítulos originales de lunes a viernes.
Yo soy su amigo Juan Barragán y los espero en un capítulo más de Cuando los ángeles caen. No me interesa cómo le hagas. Es tu trabajo y con el pozo abrir de Dios. Es señor se está ahogando. Señor, rápida, señor. Sáquelo. Vamos, señor. Sáquelo. Sí, va a estar va a estar muy padre. Gracias. Gracias, señorita.
Por un momento pensé que tocaba la puerta de San Pedro. ¿Cómo le puedo ayudar? No es necesario. Déjeme ayudarle. Ay, no. De hecho, estás es mi parada. Si no llegó tarde. Sí, ahorita. [risas] [tos][carraspeo] ¿Y tú por qué tienes cara de espanto, papá? Eh, todo bien. Ay, hijo, tuve un encuentro con una Buenos días.
Vengo a la entrevista de las 10. Ay, por poco no llego. Soyelin Salazar. Mucho gusto, mucho gusto. Eh, ¿vienes a la entrevista de las 10? Qué padre. Si viste que eras son niña. Son las 102. La entrevista ser a las 10 en punto, no a las 102. Ay, pero solo fueron 2 minutitos. No me haga eso. Es que tuve un problemita para llegar hacia acá.
Un señor se estaba ahogando y pues me detuve a ayudarlo. Un señor se está ahogando. Pues no te creo nada. No te compro esos cuentos chinos. Así que por favor retírate, lárgate. ¿O quieres que llame a seguridad? Eh, pero rápido, muévelas. Ay, Rebeca, no seas mala con la muchacha. ¿Tú qué? Tú siempre llegas tarde y nadie te dice nada. Solamente son 2 minutos.
Mira, tú dedícate a trapear y a barrer y a esas cosas, ¿eh? Y no te metas en lo que no te importa si no quieres perder tu chamba por igualado. ¿Y tú qué haces aquí, niña? Muévete. ¿Quieres que llame seguridad? ¿Qué hiciste? No lo vi. Señor, este traje es nuevo. Lo acabo de traer de Italia. No, no, no. Discúlpame si quiero yo.
No, no, no me toques. Rebeca, ¿me puedes explicar qué hace esta mujer aquí adentro? A ver, tranquilízate. No sé, viene a pedir trabajo, pero es que aquí no aceptamos gente y yo señor, yo yo vine a yo usted vino a darle intranquilidad a todo mi lobby. Quiero que se largue. Páese, lárguese. Búscale. Qué bueno que la corriste.
A ver, vamos a limpiarte eso. Corre y tú ponte a trapear estos catrines. Vaya, vaya. Titulada Convención honorífica. Tiene idiomas, maestría en finanzas. Esta chica es impresionante. [música] Creo que el señor Antonio necesita de alguien con este talento en la empresa. Sí. Bueno, familia, como acabamos de ver, Evely es una chica sumamente preparada y muy talentosa.
Don Antonio la tiene que conocer, pero con este par no [música] se puede. Ya lo vimos por un lado. Aarón prepotente y clasista y Rebeca no se puede con ella. Evely se convertirá en una pieza clave en la vida de don Antonio y de eso nos vamos a encargar. Sigamos viendo este capítulo que los dejará sin da aliento.
Don Antonio, vamos para allá. Tenemos que limpiarte [música] esta camisa porque si no se van a enterar de lo que hicimos. Y aprovechando que estamos solos, Arón, tu papá cuándo me va a nombrar la nueva gerente, ¿eh? Ya estoy cansada, ¿eh? ¿Cuándo? A ver, Rebeca, tú sabes que mi papá es muy delicado con esos temas de la empresa y por lo mismo no le he mencionado nada de lo que me pediste.
¿Y por qué no también tú? Ya me escuchaste, no tienes estudios, no eres amable, no tengo herramientas para demostrarle a mi papá que eres la indicada para ese puesto. Mira, te aprecio la verdad. Gracias, pero no puedo hacer [música] nada por ti a menos de que nadie venga a la entrevista.
Ese puesto no puede ser tuyo. Pues yo me voy a encargar de que nadie venga a esa entrevista, ¿eh? Porque este puesto es mío. Déjame te traigo jabón para limpiarte esa camisa de onda. Hija, qué bueno. Ya llegaste. Platícame cómo te fue en tu entrevista de trabajo, ¿eh? No, hombre, papes, ni te lo vas a creer. El director nada más me vio y le encantaron mis papiles.
Ya te vamos a poder operar, papi. Ay, qué alegría. Qué bueno. ¿Ves? Te decía, Dios aprieta, pero no horca. Qué feliz me siento. Muchas gracias, [tos] papi. Pero mejor descansa [risas] así. Si te emocionas mucho, te vas a poner malo de nuevo. [suspiro] No te apures, de verdad me siento muy orgulloso de ti, hija. Sí, Evely. Evely, sal de ahí, rata.
Sal o entro por mi dinero. Evin, ¿sabes qué? ¿Sabes quién debe de ser este? Este Pablo que le debemos un dinero. Tranquilo papi, mejor descansa que yo lo arreglo. Sí. Ah, sí, sí, sí. Es que [risas] ese tipo es muy malo, no da pasos en guarache. Si te meto el gol, pues no descansa que yo me encargo de todo. Sí, está bien, está bien, déjame hablar.
[suspiro] Señor Pablo, baje la voz. ¿Quién no ve que mi papá está muy delicado? Delicado está mi bolsillo después de dos meses de puros cuentos. Estás muy trajeadita para hacer una muerta de hambre. No, es que esta ropa me la prestaron para conseguir trabajo. Ándele, solo deme un día más. Le prometo que mañana tengo su dinero.
Ah, [suspiro] mañana. Mañana es la palabra preferida de quienes deben y no quieren pagar. No, no, no. Se lo juro por Dios que mañana mismo tengo su dinero. Señor Pablo, [música] mira, tienes 24 horas, es todo. Y mañana o sacas el dinero o saco el colchón con todo. Y el Vegeta ese que es tu padre, ¿entendiste? Señor Pablo, tengo un poco de humanidad.
¿Quién no ve que mi papá está muy enfermo? Humanidad. La humanidad no paga mis deudas. Así que ya lo sabes, tienes 24 horas. A menos que quieras hacer el trato. 24 horas, mocosa. Y mañana no hay más que de dos sopas. O duermes en la calle o duermes en mi cama. Tú decides. Ay, Diosito. ¿Qué voy a hacer, señorita? Usted usted se acabó por mí en la oficina.
Sí, no fue nada. Lo hice con mucho gusto. Esa Rebeca que se anda sintiendo mejor que lo demás. Pero no vengo por eso. Vengo a decirle que revisé su carpeta y tiene mucho talento. Vaya mañana. Le aseguro que se va a quedar con ese trabajo. No, no pienso volver. ¿Para qué? Para que me insulten y me maltraten como la otra vez.
Confíe, confíe en usted. Le aseguro que mañana va a ser distinto. Lo voy a pensar. Lo acompaño. Piénsalo, por favor. Sí, lo acompaño. Piénselo, por favor. Piénselen. Sí. Lo intentaré por ti, papi. Aarón, sentí que el aire ya no llegaba, que que mi pecho colapsaba. Esa muchacha me salvó la vida. De no haber sido por ella, tú estarías ahorita escogiendo el color de mi ataú.
Papá, creo que ahora sí estás exagerando. No te pasó nada. Me estaba ahogando, Aarón. Esa muchacha me salvó la vida. Y mientras tú ignorándome a unos metros de ahí, claro, como siempre en tu celular. Ya, ya te pedí discreta. Sí, creo que Hola, buenos días, licenciado. ¿Qué? Le traigo su café como le gusta, dos de azúcar y una vez lactosada.
Gracias. Ahí, ahí déjalo. Oye, Rebeca, dime algo. ¿No ha llegado nadie hoy para el puesto de gerente? No, no, licenciado. La recepción ha estado más sola que un desierto. Qué raro. Yo pensé que el buen sueldo, tantas prestaciones [música] y las vacaciones que estoy ofreciendo serían muy atractivas como para hacer el puesto [música] muy codiciado.
Pero no sé. Mire, eh, si llega alguien digno, le aviso de inmediato. Claro. Licenciado, eh, le quería comentar algo rápido. ¿No ha pensado en darle el puesto, no sé, a alguien de aquí? Ah, no, Rebeca, en esta empresa no hay nadie calificado para ese puesto. Mira, se necesita una formación académica muy sólida, buena experiencia en finanzas.
Y por encima de todo eso estoy buscando una [música] ética que no he visto en muchos años. No, no. Eh, papá, creo que sí. Rebeca se refiere a a ella, ¿no? ¿Qué? Sí. ¿Tú quieres ese puesto, Rebeca? Licenciada, a mí me encantaría tener ese puesto. Oh, va. Muy bien. [carraspeo] Ahora verás.
El viernes es el último día que tenemos para que lleguen los candidatos, ¿verdad? Es correcto. Okay. Ese día te hago una entrevista al final el día. Eh, bien. Muchas gracias, licenciado. Con permiso, disfrute su café. Pas. Gracias. Sí. Entrevista. ¿Qué se cree ese viejo decrépito? Ese puesto va a ser mío, cueste lo que cueste.
Es más, hasta soy capaz de quemar cualquier currículum con tal de quedarme con ese puesto. Don Antonio [música] Toca cobrarme mis honorari. Me merezco esto y un poco más. Ese puesto me pertenece.
A esa mujer le debería dar vergüenza aprovecharse de esa manera. Sin vergüenza. El destino se [música] va a encargar. Mira, mija, qué bien te ves, ¿eh? Hasta pareces la dueña del barrio. Ay, papito, es que quiero causar una buena impresión en mi primer día de trabajo. Bueno, no n más es la ropa, porque tienes mucho talento.
Por algo te escogieron para este trabajo. [risas] Oye, mi hija, ¿y estos papeles pues no te habían pedido ya todo? Digo, ya te dijeron que decían el trabajo. Sí, sí, sí, papi, claro que sí. Lo que pasa es que estos son unos papeles originales, ya sabes, para darme de alta en el seguro médico. Ah, ya ya está bien.
Oye, no te voy a hacer tarde, ¿eh? Y la puntualidad es muy importante. Digo, los jefes siempre se fijan en eso, que sean puntuales. Sí, sí, sí. Papi, a al rato que regrese te traigo tu medicamento, te lo prometo. Sí, mi hija. No te preocupes. Que Dios te acompañe. Cuídate mucho. Dios, por favor, ayúdame. Realmente necesito conseguir este trabajo.
Señorita, me dijeron que podía volver a presentar otra vez tú. De verdad, qué necedad. ¿Que no entiendes el español o quieres que te hable en inglés para que me entiendas mejor? Honey. Ay, no, no entiendes el inglés. Sí, se nota que no tienes cultura. A ver, es que ayer no me dejó explicarle. Mire, este es mi currículum.
Aquí dice que tengo estudios, que estoy matulada con honores. Por favor, necesito el trabajo. Mi papá está muy enfermo. Mira, tu papá no me interesa. Ese no es problema mío. Así que lárgate ya que me estás estresando, niña. No tiene por qué hablarme así, ¿eh? Nada más porque se le antoja. De verdad tengo el talento.
Creo que puedo ser una excelente gerente para esta empresa. Mira, tu único talento aquí es estorbar. Y si pones un pie más en esta empresa, le voy a llamar a la policía. Estás invadiendo una propiedad privada, ¿eh? Así que órale, a la calle. Ya ve qué le dije yo sabía que esto iba a volver a pasar. Solo el milagro necesito ir.
Los milagros no son para personas como yo. No me diga eso, señorita. Ya basta. Ahórrese sus consejos. Me quedan pocas horas para conseguir el dinero que necesito antes de que me echen a la calle. Evely, Evely, abre la puerta. No va a ser nada difícil sacar las cosas, Evely. E, e, espérate, espérate.
¿Qué estás haciendo, Pablo? Eh, ¿qué hubo, don Pepe? Pues, ¿cómo que a dónde lo llevo? Pues sí, estoy embargándole. Ah, ya me deben 5 meses de renta. Espera, espera. Evely encontró trabajo y y ya cualquier día te va a pagar. Ya le di mucho tiempo, ya no le creo nada. Espera. Ah, ¿qué está pasando aquí? Pablo, no se lleve mis cosas, por favor.
A ver, Evely, ya te di 5 meses, no te creo nada. A ver, pero podemos llegar a un acuerdo, ¿no? Solo que seas minoria. No, claro que no. Eso no. Pues entonces el vegete se muere a media calle. No, no, no. A ver, espérame. Papi, ¿puedes esperarme adentro, por favor? Ve a descansar. Está bien, hija, pero ten mucho cuidado con con este hombre, ¿no? No es de confiar.
[suspiro] Pablo, por favor, no me hagas esto. Necesito el dinero para la medicina de mi papá. Te juro que te voy a pagar la renta la siguiente semana. A ver, ¿y qué es lo que propones? Pues usted, ¿qué es lo que quiere? Yo quiero que seas mi novia. Digo, a lo mejor no necesitamos ser novios para disfrutar de algunas noches de pasión y juntar nuestras caderas.
No, eso sí que no. Ya le dije que no. Debe haber otra forma de solucionarlo, Pablo. Ah. [gemido] Esto es culpa mía. Ah, no puedo. Ay, no puedo seguir siendo una carga para mi hija. Pobrecita, le estoy arruinando la vida. [jadeo] Vámonos mejor. Es el momento de mi hija. Vámonos. Ah. Si no aceptas, el viejo se muere, así que tú decides.
No me hagas esto, Pablo. Por favor, necesitan dinero para la medicación de mi papá. Papá, te prometo que papá, [risas] papá. No, no, no. ¿Qué hiciste, papá? [carraspeo] Papá, no, por favor, por favor, por favor, no. Papá, respira, por favor, papá, no. Papá, no, no, no, no, no, por favor, por favor, papá, respóndeme.
Papá, papá, no. Necesito enamorar urgentemente. Mi papá se está muriendo. Papá, por favor, no lo hagas. Papá, papá, papá, por favor. Papá, señorita Evely, sí, soy yo. ¿Cómo está mi papá? ¿Puedo entrar a verlo? Ah, bueno, afortunadamente su papá por el momento está estable, pero lamentablemente su salud es delicada y necesitamos hacerle una operación.
De lo contrario, los doctores no podrán salvarle la vida. ¿Y como de cuánto estamos hablando? Bueno, [música] yo no podría decirle exactamente un presupuesto, pero ese tipo de operaciones van aproximadamente entre 700,000 pesos. Señorita, yo no puedo pagar esa cantidad, no tengo ese dinero. Mire, no se preocupe, nosotros tenemos algunas opciones de pago aquí en el hospital.
Miren, nosotros podemos ayudarle. Tenga, aquí vienen algunas formas de pago, facilidades y va a ver que entre usted y los doctores van a salvar a su papá. Sé que no puede revisarlo y pues gracias. Con permiso. Ay, Diosito, ¿verdad? Necesito tu ayuda. No me quites a mi papá. Lo único que tengo en la vida. Listo. Oh, maestría en finanzas convención honorífica.
Esta joven es una excelente [música] candidata con amplia experiencia en finanzas. Este es muy buen currículum. Necesito contactar esta muchacha. Rebeca, ven inmediatamente. Necesito que me ayudes con algo. ¿Qué pasó, señor? Miren lo más rápido posible. Sí, pásate. Oye, encárgate, por favor, de traer a esta chica.
Dejó su carpeta, pero no trae ningún teléfono para contactarle. Por favor, si me permite, señor, yo creo que este currículum es completamente falso. ¿Y cómo dejarlo así de la nada? Esa falta de profesionalismo, ¿qué? No, no le creo nada. A ver, está sugiriéndome que no contactemos a esta persona, pero si su información es increíble.
Es increíblemente falso. No puedo creer eso. Don Antonio, perdón que lo moleste, ¿me permit? Pásate, cusodio. Sí, muchas gracias. Muchas gracias. Adelante. Eh, perdóname que lo moleste de esta manera. No, no te preocupes, dime. Yo conozco muy bien a la señorita de la carpeta. ¿Tú conoces a esta señorita? Sí, muy bien. Muy bien. Sí.
Ah, quiero decirle algo. No me lo tome mal. No es que yo sea mi totero chismoso. Dime, dime, dime adelante. Esta señorita cada vez que viene la señorita de la carpeta, la humilla, la trata mal y lo único que quiere es pues un trabajo honesto, profesional. Permítor. O sea, tú conoces a esta chica. Yo la conozco perfectamente.
Como tú sabes en dónde podemos localizarla. Sí, claro. ¿Me puedes llevar con ella? Claro. Vamos. Sí, por favor, señor. Yo lo puedo acompañar. No, gracias. Aquí espéranos. Véngase, aquí los espero. Sí, primero usted, señor, por favor. Vamos. Qué barbaridado. Lo odio. Bueno, que me dijiste que yo no.
Muchísimas gracias, don Antonio. Muchísimas gracias. Y ahora que don Antonio al final tiene a la mujer ideal para su empresa, aunque familia, déjeme decirle que Rebeca se interpuso siempre en la vida de esta joven, [música] pero la verdad siempre sale a relucir. Y ahora que Evely está en la mente de don Antonio, ¿se imaginan cuando la conozca [música] y sobre todo se entere que ella fue quien la salvó? Sigamos viendo este capítulo que cada vez se pone mucho más bueno, más interesante.
Ahora viene lo mejor, [música] el encuentro que tanto hemos esperado. Este capítulo seguro los va a dejar aliento. Evely, querida, te he estado buscando por todos lados. Te lo dije, preciosura. Tu padre se está muriendo y no tienes ni un centavo para salvarlo. Deberías aprovechar mi oferta. Si aceptas, yo puedo pagar la deuda del hospital ahorita mismo.
¿También pagarías la cirugía? Por supuesto, si tú me das la oportunidad. Patrón, está este lado. Acá está. Ahí está. Seya, patrón. Buenas tardes, señorita. Mucho gusto. ¿Quién es este vegete? Señorita, yo a ti te conozco. Tú me salvaste la vida el otro día. Sí. [risas] Ah, sí, sí, fui yo. Pues qué feliz coincidencia.
Déjame decirte que ese día eh alguien dejó eh tu currículum allí en mi escritorio, lo revisé y bueno, me interesa tener una entrevista de trabajo contigo. De verdad es en serio. Sí, claro. [carraspeo] [risas] A ver, Evely no puede tener ninguna oferta de trabajo ahorita. Ella me debe mucho dinero y recién convenimos que va a trabajar solo para mí.
Ah, bueno, sea, señorita, tenga, toma. Eso no es ningún problema. Con eso esta deuda queda sequidada. [grito ahogado][suspiro] Señor, yo yo no sé cómo cómo este dinero es mío, Pablo, pero no tienes por qué ser así. Eres una zorra. Ahí está, soquete. No te atrevas a tocarla. A una dama no se le toca ni con el pétalo de una rosa.
¿Te quedó claro? Me vale madre. enfermera. Necesitamos un paramédico y no es para mí. Está bien. Hace falta que entreguen los resultados, pero yo pienso que las cosas van por buen camino. Ojalá. Buenas noches, señorita Evely. Sí, soy yo. ¿Cómo está? Tengo excelentes noticias para usted. Su papá se encuentra estable y fuera de peligro.
Le vamos a dar unos días para que se sienta mejor y posteriormente podremos programar la cirugía. Dale, con permiso. Muchas gracias, doctor. Ay, don Antonio, yo solo quería decirle que estoy eternamente agradecida por todo lo que está haciendo. No, no, no. Tú no tienes nada que agradecer. Tú me salvaste la vida primero.
Además, no solamente vine porque me la haya salvado, yo también vine después de revisar tu currículum. Eh, estoy realmente interesado en que te integres a la empresa. Eh, y tu experiencia laboral como profesional y experta de las finanzas, pues son las razones por las cuales me interesa mucho que te interesa la empresa. [música] Eres una profesionista brillante.
¿Qué digo brillante? Asombrosa. Pues no es para tanto. Ya. Que no es para No, claro que sí. Claro que si es para tanto. Es que precisamente estoy considerando entregarte la responsabilidad de la gerencia general de mi empresa. De de verdad, ¿usted cree que yo merezco ese puesto? No es cuestión de que yo lo crea, es que estoy completamente seguro de que tú eres la persona adecuada para absorber esa responsabilidad.
Pues no sé qué decir, solamente que estoy eternamente agradecida. Le prometo que voy a ser la mejor empleada. Le voy a demostrar que no se arrepentirá de ver mi contratado. No te preocupes, Tato. Yo estoy seguro de que así va a ser. Felicidades, señorita. Ya ve, siempre le dije, [música] confí en usted.
Es tan importante confiar en nosotros. Vea, hoy llegó la recompensa para usted. Muchas felicidades. Muchas gracias. Esto no había sido posible sin tu ayuda. Muchas felicidades, [risas] custodio. Señorita Rebeca. Hola, ¿cómo estás? Yo muy bien. ¿Y usted? Contentísima. ¿Y eso por qué? ¿No te enteraste de qué? de que hoy es mi gran día.
Hoy me nombran la nueva gerente de esta empresa. ¿Cómo la oyes? Pues lo dudo mucho. ¿A poco, ¿por qué? Porque yo sé otra cosa. Pues mira, ya mucho bla bla bla. Voy a preparar mi oficina. La quiero bien limpiecita. Recuerda que ahorita yo soy tu jefa y tú vas a hacer todo lo que yo te diga, te guste o no. Cita también. Échale un poco de Antonio.
Hola, Custodio. ¿Qué tal, Rebeca? ¿Ya te enteraste de qué? Tenemos nueva gerente general [risas] en la empresa. Te la presento. La licenciada Evely Custodio. ¿Quedó lista la oficina de la licenciada? Como usted me lo ordenó. ¿Nos acompañas para que tome posesión de su nueva oficina? Por favor, por favor. Pos propio propio.
Ay, no. Ay, no puedo creerlo. Mi sueño se está haciendo realidad. Ay, Diosito. Prometo nunca fallarte y y siempre estar oficina de la señorita Evely. Ah, sí, sí, sí, señor. Sí, claro que sí. Enseguida llego a la sala de juntas. Mérate, estúpida. Te vas a arrepentir por haberme quitado
ese puesto, pero mañana, mañana te voy a hundir en la cárcel, rata asquerosa. Ay, otra vez tú, señorita Rebeca. ¿Qué? Todo bien, señorita Rebeca. Todo perfectamente bien, custodio. Vino a visitar a la nueva gerente. Sí, sí. Vine a darle su bienvenida a y también a decirle unas cosas de la empresa, ya sabes. Pero no está.
¿Quiere que le avise que vino? No, no, así estoy bien. Okay, no te preocupes. Bueno, adiós. Okay. No hay que confiarse de esa mujer. Algo está planeando. Algo, algo está planeando. Buenos días, señor. ¿Tendrá el dinero de los proveedores? Es que acaban de llegar. Sí, claro. Permítelo. [carraspeo] ¿No lo pagaste ya? No, señor.
Todavía no lo he pagado porque pasa algo. Falta dinero y es mucho lo que falta. ¿Cómo? Ah, ¿quiere que llame al contador o de una vez a la policía? Porque esto no puede suceder en esta empresa. No sabes qué, mejor llama a toda la gente, convoca a todos los empleados, diles que hay una reunión extraordinaria en este momento, los reúnes aquí en la explanada afuera.
No expliques para qué. Vamos a revisar [música] todas las oficinas hasta encontrar ese dinero que falta. Por favor, no se preocupe, señor. Yo lo resuelo, eh, yo lo resuelvo. Y lamento mucho esto, [música] tengo que hacerlo. Son protocolos de la empresa. No se preocupe, señor. Yo entiendo. No he tocado nada.
Acabo de llegar apenas y conozco este edificio. Doña apenas si conozco el edificio. No, revístalo en su cajón. Veo algo turbio en su mirada. Claro, adelante, no tengo ningún problema. Evely, ¿cómo me puedes explicar esto? Yo no tengo idea cómo llegó eso ahí. Cállate, Persinada. Mira nada más, la nueva gerente perfecta, sin defectos, resultó [música] ser una ratita.
No, no, no le haga caso, don Antonio. Le juro que yo jamás le haría algo así. Usted me ayudó a conseguir este trabajo. Estoy eternamente agradecida. ¿Por qué el dinero está en tu cajón? No, no sé. Yo no sé. No sé. Ay, no sé. No sé. No quiere que llame a la policía. Don Antonio. Oh, yo vi cuando ella agarró el dinero de su cajón.
¿Qué dices? Sí, tengo pruebas. Yo le puse un polvo al dinero. ¿Qué? Sí, con una reacción y solamente con esta lámpara podemos observar quién se robó ese dinero. Y la persona, sí, la persona que tiene rastros de ese polvo es la que robó el dinero. Aquí está, mire, la prueba. ¿En serio, Rebeca? Se lo dije. No, no, no. Esto es una trampa.
Tú me quieres echar la culpa. ¿Cómo te atreviste, Rebeca? Eres parte de la familia. De aseguro te robó el dinero. No, no, no, no, no. Te atrapamos, Rebeca. Ahora vas a tener que pagar las consecuencias de tus actos. Aarón, llévate esta mujer. Es una ladrona y de seguro lleva años robándonos a mis espaldas. Llévatela.
¿Cómo pudiste hacernos esto, eh, después de todo lo que hicimos por ti? Vámonos. No me toques. Toda es tu culpa, vieja metiche. Pero te vas a acordar de mí, ¿eh? Cuatro ojos. Esto es tu cuenta. No me toques. Aléjate que puedo caminar sola. Muchas gracias por ayudarme, Custudio. Señorita, yo no iba a permitir que una persona tan honesta, profesional, trabajadora y honrada como usted se la llevaran a la cárcel.
Evely, lamento mucho lo ocurrido. Me dejé llevar por el momento y pensé que tú habías tomado el dinero. No se preocupe, don Antonio. Yo entiendo que las cosas no estaban a mi favor. Lo importante es que se solucionó y rápido. Así es. Custodio. Tú siempre demostrando mucha lealtad. Gracias. Muchísimas gracias.
Mi trabajo es sacar la basura de este edificio y lo hice. Así es. Semanas después. Pues aquí es donde trabajo, papi. Sé que todavía no estoy en el lugar donde quiero, pero voy encaminada. Pues sí, pero mira, es el primero de tantos logros que vas a traer en tu vida, hija. Te felicito. Has sabido ser una muy buena hija. Ay, gracias, papi.
Todo esto te lo debo a ti. Tú me enseñaste a nunca rendirme en la vida. Mira, hija, te quería decir que ahora que ya no me vas a cuidar, digo que ya estoy mejor. Nunca abandones tus metas, tus objetivos. Sigue siempre, siempre adelante, hija. Sí, papi, [música] te lo prometo. No lo haré. Qué bueno, qué bueno.
Pues muchísimas gracias por el recorrido. Todo está todo está muy bonito, de verdad. Ahora sí, a trabajar. [risas] Voy a pasar para el mercado a comprar algo para hacerte de comer. Muchas gracias, papi. Sí, al rato te veo en la casa. Claro que sí. Cuídate mucho, ¿eh? que tengas un bonito día también. Tú que tengas un bonito día.
Buenas tardes. Buenas tardes, señorita [música] Evely. Don Custodio, ¿cómo le va? Muy bien, como siempre al 100%. Qué bueno, me [música] da mucho gusto. ¿Lista para otro día? Claro que sí, don Custodio. Oiga, nuevamente le quiero agradecer [música] por ayudarme y darme la oportunidad de poder seguir trabajando aquí.
Lo hice con mucho gusto, don Custo. Usted siempre ayudando a las personas buenas. Es que sabe qué, personas buenas como usted siempre merecen cosas buenas. ¿Y sabe qué? De eso yo me encargo. Ah, sí. Pues [música] entonces cuando usted necesite algo, no dude en buscarme. Hm. [música] Seguro que lo haré. Ya dijo, ¿eh? Sí, claro que sí. Excelente.
Oigo, pues vámonos a trabajar. Claro que sí. Nos vemos más al rato. Que tenga bonito día también. Estos vemos. Sí. Listo. Este ya quedó aquí. Sí. Muy bien. Sorpresa. Felicidades, Evely. Muchas gracias. Me encanta. No, no tienes nada que agradecer, muchacha. La verdad es que los agradecidos somos nosotros porque decidiste continuar [música] en la empresa a pesar de la vergüenza que te hicimos pasar.
No, hombre, no. Ni lo mencioné. Eso ya el pasado. Pero por suerte no pasó mayores. [música] Y así es. Lo importante es que desde que llegaste a la empresa los números han incrementado demasiado, ¿no? Todo por aquí ha mejorado, muchacha. Gracias a tu trabajo y la forma en como pusiste orden aquí en la empresa es impecable.
También a quien le tenemos que agradecer esa custodio. Sin su ayuda, sin poner ese currículum en sus manos, yo pues no estaría aquí. Creo que voy a ir a buscar a custodio. Sí, sí, de verdad. Tienes razón. Háblale vuelvo. Así es. Va bien, va bien el asunto. Custodio, custodio. Custodio. ¿Qué pasó? No sé, no, no encuentro custodio.
¿A dónde se fue? Como que no lo veo por ningún lado. Bueno, está raro, pero si no lo encuentras, podemos ir a las cámaras de seguridad a ver dónde está. Es es buenísima idea. Pues vamos. De seguro custodio se va a ver en las cámaras de seguridad donde está. Ah, solamente. [música] A ver. Okay. Ah, sí. Pero espera, ¿a dónde se fue? Se puede A ver, búscal en otro.
Sí, no se ve. [música] No, no está. Ay, qué raro. No puedes todas. Sí, papá. No puedes aparecer así como si nada. Es que no está en ninguna parte. [música] [música] Qué raro. Te dije, papá, que custodio siempre fue una persona muy misteriosa, ¿no? Pero siempre fue un hombre de buen corazón.
siempre buscó la manera de ayudar a la gente. Ay, fue mi [música] ángel. Siempre estuvo cuidándome todo el tiempo. Qué emoción, familia querida. ¿Qué les pareció esta gran historia? Pero lo más importante, ¿qué les pareció? Este ángel, ¿a poco no les gustaría verlo en más capítulos? Al final, Evely pudo conseguir lo que quería gracias a su esfuerzo, su dedicación y sobre todo su trabajo.
Llegó al empleo que tanto soñó y pudo también salvar a su padre. No se pierdan nuestros capítulos originales de lunes a viernes. Yo soy su amigo Juan Barragán y los espero [música] en un capítulo más de Cuando los Ángeles caen.