Sheinbaum REVELÓ la Verdad de Colosio Sin Querer. Lo que Dijo Cambia Todo
31 años después de que le dispararon a Luis Donaldo Colosio en Lomas Taurinas, la Fiscalía General de la República detuvo [música] a un hombre en Tijuana. Se llama Jorge Antonio Sánchez Ortega. Era agente del CISN, la agencia de espionaje [música] del gobierno de Salinas de Gortari. El día que mataron a Colosio, este hombre estaba a 15 m de donde cayó el candidato.
Lo agarraron esa misma tarde. Tenía la chamarra salpicada de sangre de colosio. Le hicieron la prueba de rodizonato de sodio, la que detecta si alguien disparó un arma de fuego. Dio positivo, plomo y vario en las manos y lo soltaron [música] al día siguiente. En 1994 lo soltaron con sangre del candidato presidencial en la ropa [música] y pólvora en las manos.
31 años después, el 8 de noviembre de 2025, lo volvieron a agarrar en Tijuana o un juez federal le dictó formal prisión y hoy está encerrado en el penal de [música] máxima seguridad del altiplano en Almoloya de Juárez. En el mismo penal [música] donde lleva 31 años, preso Mario Aburto. Los dos acusados [música] del mismo crimen en la misma cárcel.
Uno lleva tres décadas encerrado, al otro [música] lo dejaron vivir en paz 31 años. ¿Quién decidió que uno [música] pagaba y el otro no? ¿Te acuerdas dónde estabas el 23 de marzo del 94? Porque lo que te dijeron ese día sobre quién mató a Colosio no era toda la verdad. Y lo que acaba [música] de pasar esta semana lo confirma.
Ayer 24 de marzo de 2026, [música] el hijo de Colosio, el senador Luis Donaldo Colosio Riojas, le pidió públicamente [música] a la presidenta Shainbaum que indultara a Mario Aburto o que terminara con 32 años de circo político alrededor de la muerte de su padre, que dejaran descansar a los muertos. Y Shain Baum le dijo que no.
sus palabras exactas [música] en la mañanera. El asesinato de Colosio es un asunto de [música] estado por cómo ocurrió. Es un candidato a la presidencia que fue asesinado. No es un asunto [música] de indulto de una presidenta. Asunto de estado. Eso fue lo que dijo. No dijo el caso está cerrado. No dijo Mario aburto actuó solo.
Dijo asunto de estado. Y tú sabes lo que significa cuando un presidente de México le llama a algo asunto de estado. Significa que el Estado tiene algo que esconder, algo que 32 años [música] y seis presidentes no han querido tocar. Y el hijo de Colosio respondió [música] horas después con una frase que pesa como una losa. La presidenta tiene la [música] facultad, lo que no tiene es la voluntad, ni como no la ha tenido ninguno [música] de sus antecesores en los últimos 30 años.
y después agregó, “No están [música] descubriendo nada nuevo. Que no nos quieran ver la cara de tontos a los mexicanos. Están politizando. Es una [música] perversidad política.” y luego dijo, “Que Dios la bendiga.” Así con esas tres palabras que cualquier mexicano entiende. Cuando alguien te dice que Dios te bendiga después de que le [música] dijiste que no, no te está deseando el bien, te está diciendo [música] que ya no espera nada de ti.
Pero lo más fuerte que dijo Colosio Riojas fue esto. Yo lo perdoné hace muchos años. A mí se me hizo justicia el día que nacieron mis hijos. El hijo del hombre asesinado ya perdonó al hombre que supuestamente mató a su padre. Y el Estado mexicano lleva [música] 32 años sin poder ni perdonar, ni castigar, ni resolver.
¿Qué te dice eso? ¿Que el estado es más lento que un hijo que perdió a su padre a los 4 años? o que el Estado no quiere resolver, porque resolver implicaría señalar a gente que todavía tiene poder. Ahora vamos al segundo tirador, porque esa es la parte que cambia todo lo que creías saber sobre este caso. Tú ya sabes lo que pasó esa tarde en Lomas Taurinas.
Le dispararon dos veces, lo declararon muerto a las 8:18 de la noche y te dijeron [música] que Mario Aburto, un trabajador de maquiladora de 23 años, actuó solo. Lo que no te contaron es lo que pasó con el hombre que estaba a [música] 15 m de colosio cuando sonaron los disparos. Jorge Antonio Sánchez Ortega, originario del [música] Rosario, Sinaloa, agente del CISEN desde hacía 7 meses.
Su misión asignada para ese [música] 23 de marzo, vigilar el miting de Colosio en Lomas Taurinas. [música] Eso significa que el gobierno de Salinas de Gortari tenía un espía de su propia agencia de [música] inteligencia infiltrado en el último evento de campaña de Colosio y ese espía terminó detenido [música] con la sangre del candidato en la ropa y pólvora en las manos.
Piensa en eso un momento. El gobierno que supuestamente investigaba el asesinato tenía un hombre [música] propio en la escena del crimen con evidencia física encima y lo dejó ir. Qué evidencia. La chamarra blanca [música] de Sánchez Ortega tenía manchas de sangre de Luis Donaldo Colosio Murrieta, confirmado por el dictamen [música] de la entonces Procuraduría General de la República.
La prueba de rodizonato de sodio dio positivo [música] a plomo i vario y el dictamen lo dice con todas las letras. Pues según el documento [música] publicado por mexicanos contra la corrupción y la impunidad, producto de la deflagración [música] de arma de fuego. No cerillos, no gasolina, deflagración de arma de fuego.
Ese es el lenguaje técnico del laboratorio de la propia PGR. Y aún así lo soltaron. ¿Sabes cuál fue la explicación oficial de por qué dio positivo a Pólvora un agente del gobierno que estaba a 15 m del candidato asesinado? Que pudo haber sido por manipulación de cerillos o gasolina. Cerillos o gasolina. Esa fue la [música] explicación que te dieron a ti, a mí y a 100 millones de mexicanos.
Y nos la tragamos porque no teníamos otra opción. Porque en 1994 [música] no existía YouTube, no existían las redes sociales, [música] no existía la forma de cuestionar lo que la PGR decía en un comunicado oficial. Lo que la Procuraduría decía era la verdad, tu punto. Pero hoy ya no estamos [música] en el 94. Hoy existe el Registro Nacional de Detenciones.
Hoy existen organizaciones que desclasifican [música] expedientes. Hoy existen documentales en HB o que presentan [música] la evidencia que el gobierno escondió. Y hoy tú puedes escuchar esto y sacar tus propias conclusiones. Lo interrogaron en las instalaciones [música] de la PGR en Tijuana. Él dijo que la sangre en su chamarra era porque ayudó a cargar el cuerpo [música] de Colosio después del disparo.
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Cambió su versión varias veces ante el [música] Ministerio Público. Lo carearon con Mario aburto. Dijo [música] que no lo conocía. No le encontraron arma de fuego encima y con eso bastó para soltarlo al día siguiente. Una agente del gobierno con sangre de la víctima y positivo a pólvora salió libre en menos de 24 horas, mientras que Mario Aburto, un obrero de maquiladora sin conexiones con el poder, fue sentenciado a 45 años.
Uno tenía al estado detrás, el otro no tenía a nadie. Sánchez Ortega siguió con su vida como si nada. Fue reasignado a otras delegaciones del CISEN. Trabajó en [música] tareas administrativas. Colaboró con algunos medios de comunicación. Se retiró en 2015. Vivió entre Tijuana y [música] Coahuila, tranquilo, sin que nadie lo buscara.
durante 31 años, hasta que el 8 de noviembre de 2025, a las 4:37 de la tarde, elementos de [música] la Policía Federal Ministerial lo detuvieron en la colonia Los Reyes de Tijuana, entre las calles Rey Carlos y Rey Baltazar. Lo trasladaron a la delegación de la FGR y el 15 de noviembre, común juez [música] de control del juzgado cuarto de distrito en Almoloya de Juárez, le dictó auto de formal prisión por su presunta [música] participación en el homicidio de Luis Donaldo Colosio Murrieta.
ingresó al penal [música] del altiplano, el mismo penal donde está Mario aburto desde 1994. Pero aquí viene lo que nadie te está explicando. En [música] 2024, un año antes de esta detención, la FGR ya había intentado [música] obtener una orden de captura contra Sánchez Ortega y un juez federal la rechazó. El juez quinto de Distrito de Procesos Penales Federales, Jesús Alberto Chávez Hernández, dijo que la única prueba nueva que tenía la fiscalía [música] era el testimonio de una mujer que había modificado su declaración 25 años
después de los hechos y que eso no era suficiente. O en 2024 un juez dijo, “No hay pruebas.” En 2025, otro juez dictó formal prisión. ¿Qué encontraron en esos 12 meses que no [música] tenían antes? Esa información no se ha hecho pública, pero el hecho de que [música] un juez federal haya dictado formal prisión significa, según la ley mexicana, que existen elementos suficientes para creer que este hombre participó en el asesinato.
31 años después, con evidencia que en el 94 fue suficiente para detenerlo, pero no para retenerlo. La evidencia cambió o cambió la voluntad política de usar esa [música] evidencia. Y hay un dato más que lo conecta todo. El abogado de Mario Aburto declaró públicamente algo que nadie en el gobierno ha querido responder.
Si estaban por buscar a un segundo tirador o primero, como se le quiere imputar, ah, no había razón ni justificación [música] para detener la liberación de Mario. ¿Entiendes lo que está diciendo? Si la fiscalía cree que hubo un segundo tirador, entonces la versión de que Aburto actuó solo [música] es falsa.
Y si es falsa, entonces el hombre [música] que lleva 31 años encerrado como único responsable, quizá no es el único [música] responsable o quizá ni siquiera es el responsable principal. La detención [música] de Sánchez Ortega no solo abre la puerta a un nuevo culpable, abre la puerta a que todo lo que nos dijeron durante tres décadas era mentira.
El abogado [música] de Aburto también dijo algo que destruye la versión de que los dos se conocían. La supuesta vinculación entre [música] ambos nunca se pudo determinar. Este señor Ortega trabajaba para el CIS. Aburto era un trabajador de una maquiladora, un ciudadano común y corriente [música] en Tijuana o no hay evidencia de complicidad ni coautoría.
Si no se conocían, si no hay vínculo entre ellos, entonces la pregunta cambia por completo. Ya no es quién le disparó a Coloso, sino quién mandó a dos personas [música] que no se conocían a hacer el mismo trabajo en el mismo lugar al mismo tiempo? Y eso es lo que hace que la frase de Shinbaum sea tan importante.
Es un [música] asunto de estado. Sí, presidenta, lo es, pero no en el sentido que [música] usted le quiso dar. Es un asunto de estado, porque el Estado es el sospechoso. El Estado tenía [música] un agente en la escena. El Estado lo soltó con evidencia encima. El estado declaró durante tres décadas que fue un asesino solitario mientras la sangre del candidato estaba en la chamarra de uno de sus propios espías.
Y ahora el estado lo detiene 31 [música] años después, justo cuando le conviene políticamente o justo antes [música] de un aniversario, justo cuando Hatch ve o estrena una serie documental llamada Los asesinos de Colosio. Fíjate en el título, ¿no? El asesino Los asesinos, Plural, [música] que se estrenó el 19 de marzo de 2026, 4 días [música] antes del aniversario 32.
La periodista Laura Sánchez Lei, experta en el expediente Colosio y cofundadora de [música] Archivero, un proyecto que desclasifica expedientes secretos del gobierno, documentó que Sánchez [música] Ortega fue asignado específicamente a tareas de infiltración en eventos [música] políticos por el CISEN. No era un civil, no estaba de paso.
Era un agente de inteligencia del estado con una misión asignada para ese día y ese lugar. Y varios testigos [música] de aquella tarde en Lomas Taurinas declararon haber escuchado al menos tres [música] disparos, no dos, tres, y vieron a un hombre armado huyendo entre la multitud que no era Mario aburto. Ahora ponle todo junto.
un candidato presidencial asesinado, un obrero de maquiladora sentenciado como asesino único, un agente del gobierno detenido [música] en la escena con sangre y pólvora que fue liberado en horas. Testigos que escucharon [música] tres disparos cuando solo debieron haber escuchado dos. un expediente que se abrió y se cerró y se volvió a abrir durante tres décadas sin que nadie pagara, [música] excepto aburto, un juez que en 2024 dijo que no había pruebas y otro que en [música] 2025 dictó formal prisión, una serie de HBE o que se estrena 4 días
antes del aniversario, un hijo que pide indulto y al que le dicen que no y una presidenta que dice asunto de estado, sin explicar qué significa [música] eso exactamente. ¿Tú crees que todo eso es casualidad? ¿O crees que alguien está moviendo piezas en un tablero que lleva 32 [música] años armado? Te voy a decir lo que sabemos con certeza.
No versiones, no teorías, hechos que constan en expedientes [música] judiciales y registros oficiales. Jorge Antonio Sánchez Ortega era agente del CISEN el día del asesinato. Fue detenido a 15 met de donde cayó Colosio. Su chamarra tenía sangre de Colosio. Dio positivo a la prueba que detecta disparo de arma de fuego. Cambió su versión [música] varias veces.

fue liberado al día siguiente. Fue detenido [música] nuevamente el 8 de noviembre de 2025. Un juez le dictó formal prisión el 15 de noviembre y hoy está en [música] el altiplano. Esos son hechos documentados en el registro nacional de [música] detenciones, ¿no? Los dictámenes de la PGE r publicados por mexicanos contra la corrupción y la impunidad y en los registros judiciales reportados por La Jornada, [música] Proceso, Milenio, Infobae y El Financiero.
No son opiniones, no son conspiraciones, son datos que el gobierno de México generó y que ahora no puede negar. Si este video te [música] está haciendo pensar en cosas que no habías pensado sobre este caso, suscríbete. Aquí no damos la versión oficial ni la versión conspiranoica. Damos los datos y te dejamos a ti sacar tus conclusiones.
Y ahora la pregunta que ningún [música] presidente ha querido responder en 32 años. Si Mario Aburto no actuó solo, ¿quién dio la orden? Porque un trabajador de maquiladora de 23 años no decide solo levantarse un día y matar al candidato favorito a la presidencia de México. Hoy un agente del Cisen no termina a 15 m del blanco con pólvora en las manos por casualidad.

Alguien los [música] puso ahí a los dos en el mismo lugar, a la misma [música] hora. Y ese alguien lleva 32 años protegido por el mismo estado que dice estar investigando. Colosio Riojas lo dijo ayer con todas las letras. Cada año se sigue reabriendo el [música] expediente y sacando temas que no llevan a nada, que no hacen justicia, pero se aprovechan políticamente para hacer daño o hacer un acto de proselitismo.
El hijo de la víctima le está diciendo al gobierno que sabe que lo usan, que la muerte [música] de su padre es una moneda política que cada sexenio alguien saca cuando le conviene. y Shain Baum no es la excepción. Decir asunto de estado no es resolver el caso, es mantenerlo abierto sin cerrarlo.
Es dejar la herida sangrando porque una herida abierta es más útil políticamente que una cicatriz. Tres personas saben [música] lo que pasó en Lomas Taurinas el 23 de marzo de 1994. Mario Aburto Martínez lleva 31 años en una celda [música] del altiplano. Jorge Antonio Sánchez Ortega acaba de entrar a la misma cárcel y la tercera persona, la que dio [música] la orden, la que decidió que un candidato presidencial tenía que morir en una colonia popular [música] de Tijuana delante de cientos de personas, esa persona probablemente nunca va a hablar
porque el sistema que la protege es el mismo [música] sistema que lleva 32 años diciéndote que ya casi si resuelve el caso y nunca lo resuelve. El 23 de marzo de 1994, a las [música] 5:1 de la tarde sonaron disparos en lomas taurinas. A 15 m [música] de donde cayó Colosio había un hombre con las manos llenas de pólvora y la chamarra llena de sangre.
Lo agarraron, lo soltaron y durante 31 años nadie dijo nada. Ahora ese hombre está en el altiplano, pero la pregunta que importa no es si él disparó. La pregunta es, ¿quién le dijo que estuviera ahí? Y esa pregunta no se la han hecho seis presidentes. Tampoco se la está haciendo la séptima. Mi gente, gracias por quedarse hasta el final.
[música] Sé que este tema les toca. Muchos de ustedes estaban viendo la [música] televisión cuando interrumpieron la programación para dar la noticia. ¿Se acuerdan [música] de ese día como si fuera ayer? Déjenme en los comentarios dónde estabas el [música] 23 de marzo del 94. Tú siempre creíste que Aburto actuó solo o siempre supiste que había algo [música] más.
Cuéntenme, ah, porque este caso no es del gobierno, es de todos los mexicanos que vivimos [música] ese día y que merecemos la verdad. desde México, desde Houston, desde Los Ángeles, desde donde [música] sea que estén escuchando esto. Y en el próximo video vamos a meternos con el hombre que controló todo [música] lo que veías en tu televisión durante 40 años, que ponía y quitaba presidentes, que decidía quién era famoso y quién desaparecía, y lo que le hizo [música] a su propia familia cuando ya no le servían, no se
lo van a querer perder. M.