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Así vive hoy Alex Saab entre rejas y como está aniquilando su estado mental

Así vive hoy Alex Saab entre rejas y como está aniquilando su estado mental

El 16 de mayo de 2026, pasadas las 9 de la noche, un avión aterrizó en el aeropuerto Opaloca de Miami Day. Dentro iba un hombre de 54 años esposado, custodiado por agentes de la DEA. 4 meses antes había sido ministro de una nación. Esa noche era un número en el sistema federal de detención de Estados Unidos.

Así vive hoy Alexab, entre rejas, sin protección, con 20 años de condena posibles sobre su cabeza y con secretos que pueden destruir a docenas de personas todavía libres. Lo que estás a punto de ver responde preguntas que pocas fuentes se han atrevido a formular juntas. ¿Qué ocurre dentro de la celda de un hombre que fue abandonado por quienes lo protegieron? ¿Y qué le pasa a la mente cuando comprendes que el único que te rescató ahora también está preso? ¿Y qué tan cerca está de convertirse en el testigo más devastador que haya paisado un tribunal en la historia

reciente del chavismo? Alex Nin Saab Morán llegaba por segunda vez a esa misma ciudad para enfrentar cargos similares a los de 2021, pero el contexto era irreconocible. Nicolás Maduro, el hombre que lo había rescatado en 2023, estaba preso en Nueva York enfrentando cargos de narcotráfico. El chavismo que lo había blindado durante años ya no existía como poder y quienes lo deportaron esta vez fueron sus propios exaliados, los mismos que 3 años antes lo llamaron héroe de la revolución.

Lo que sigue no es la historia de cómo Sahab construyó su fortuna ni cómo tejió sus redes en Caracas. Esa historia ya fue contada. Lo que viene es lo que pasa después del derrumbe. El cuarto de una celda federal en Miami, la audiencia con overall marrón, la familia dispersada hacia Italia, los 374,850 en transferencias que conectan sus empresas con un candidato presidencial colombiano que hoy sigue libre.

Y la pregunta que nadie en los pasillos del distrito sur de Florida puede responder todavía, ¿cuánto está dispuesto a decir este hombre sobre los secretos que guarda? Antes de continuar, una cosa rápida. Este canal lo siguen personas desde Colombia, Venezuela, México, España y una cantidad enorme de venezolanos que hoy viven en Estados Unidos, en Miami, en Houston, en Orlando, en Nueva York, en ciudades que se convirtieron en su segundo hogar.

Escríbenos en los comentarios desde dónde nos estás viendo ahora mismo. Ciudad, país, el estado, si estás en Estados Unidos. Nos encanta saber dónde está esta comunidad. El hombre que lo perdió todo en tres semanas. El 3 de enero de 2026, una operación militar estadounidense irrumpió en Caracas y sacó a Nicolás Maduro del país.

Lo llevaron a Nueva York, donde hoy espera juicio por cargos de narcotráfico. Esa fecha fue también el principio del fin para Alex SAAB. Hasta ese momento, era ministro de industria y producción nacional de Venezuela, cargo que Maduro le había otorgado en octubre de 2024 en reemplazo de Pedro Telechea. Era un nombramiento que nadie esperaba, un hombre con cargos pendientes en tres países, Estados Unidos, Colombia, Italia, ocupando una cartera ministerial en el gobierno más vigilado del hemisferio.

Pero así funcionaba la protección chavista. Mientras Maduro existiera como poder, SAP existía como ministro. El 16 de enero de 2026, 13 días después de la captura de Maduro, Delsy Rodríguez, ahora presidenta encargada de Venezuela, anunció la fusión del Ministerio de Industrias y Producción Nacional con el de comercio nacional.

La nueva cartera quedó bajo Luis Antonio Villegas. El nombre de Alex SA no apareció en ningún comunicado oficial. Desapareció del organigrama del gobierno venezolano, sin declaración, sin despedida, sin una sola línea explicatoria. No bastó con quitarle el ministerio. El 20 de enero, Rodríguez también lo removió del Centro Internacional de Inversiones Productivas, el único cargo institucional que le quedaba.

Calix Ortega asumió esa posición como vicepresidente de economía sectorial. Sab quedó sin función. sin cargo, sin escudo. Y entonces ocurrió algo que nadie anticipaba del todo, aunque muchos en Caracas lo venían intuyendo. En la madrugada del 4 de febrero de 2026, bueno, exactamente en la madrugada del 3 al 4, alrededor de las 2:30 de la mañana, agentes del Servicio Bolivariano de Inteligencia Nacional, el Cevín, llegaron a la urbanización Cerro Verde, al este de Caracas, donde SAP vivía desde su regreso.

Según múltiples fuentes confirmadas a Caracol Radio citando inteligencia estadounidense, en la misma operación también fue detenido el empresario venezolano Raúl Gorrín, propietario del canal Globovisión, igualmente vinculado al círculo de Maduro. Los cargos que circularon esa noche en los reportes traición a la patria, conspiración y corrupción.

El propio abogado de SAB en ese momento, Luigi Yuliano, intentó negar el arresto calificándolo de fake news ante el diario colombiano espectador. Periodistas afines al gobierno venezolano también lo negaron en redes, pero el operativo había ocurrido. En tres semanas, Alex SA pasó de ministro de Venezuela detenido por sus propios exjefes, el vuelo de regreso y el overall marrón.

Hay una imagen del 18 de mayo de 2026 que circuló en todos los portales de noticias del continente. Alex Sab, sentado en una sala del Tribunal Federal del distrito sur de Florida en el centro de Miami. Viste un overall marrón, lleva esposas, la misma ciudad, el mismo sistema judicial. El de 2021 era naranja.

Llegó dos días antes de esa audiencia. La noche del 16 de mayo de 2026, el Servicio Administrativo de Identificación, Migración y Extranjería de Venezuela, el Saime, publicó un comunicado en redes sociales. El texto se refería a la deportación del ciudadano de nacionalidad colombiana, Alex Sab Morán. La frase era deliberada. Llamarlo ciudadano colombiano tenía implicación legal directa porque la Constitución venezolana prohíbe extraditar a sus propios nacionales.

Diosado Cabello, ministro del Interior del gobierno interino, fue más lejos aún. En declaraciones públicas, días después aseguró que SA no era venezolano y que operaba en el país con una cédula falsa desde 2004. No hay ningún expediente en el Saime que justifique que esa persona sea venezolana”, dijo Cabello.

La misma cédula que el propio gobierno chavista le había otorgado se convirtió en la excusa legal para entregarlo. Esa noche Saba aterrizó en el aeropuerto Opaloca de Miami Deide, escoltado por agentes de la DEA. Opa Loca es uno de esos aeropuertos ejecutivos del norte del condado Miami De que los grandes medios rara vez nombran, pero que la comunidad venezolana en el sur de Florida conoce bien.

Por allí han pasado otros nombres, otras llegadas discretas que después se convirtieron en titulares. Esa noche las imágenes de SAP bajando del avión custodiado circularon en minutos por los grupos de WhatsApp de venezolanos en Doral, en Weston, en Hayaya, en Orlando. Dos días después, el lunes 18 de mayo, compareció ante la jueza magistrada Marty Fulgueira Elenbine en la corte federal del centro de Miami.

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