El hombre que mete goles en el Bernabéo, que habla con sus compañeros en castellano, que aprendió a vivir en Madrid desde que era prácticamente un niño, necesitó un aparato en la oreja para entender lo que le preguntaban en un mundial que se juega en México. El tercer caso fue con Frenkie de Jong, mediocampista del Barcelona, años viviendo en Cataluña, español y catalán como parte de su vida diaria.
También fue frenado, también tuvo que redirigirse al inglés por orden delegado de la FIFA. Tres jugadores, tres casos, un mismo día. Y el idioma que los une a los tres, el que todos manejan con naturalidad, fue el que se prohibió en México, en suelo mexicano, en el mundial que México ayudó a organizar. Yo me quedé helado cuando vi el video de Hakimi con la cara de quien acaba de escuchar algo que no tiene sentido.
Porque Hakimi no es un jugador cualquiera, es uno de los mejores laterales del mundo. Creció en España, habla español desde niño y ahí estaba en una rueda de prensa de un mundial que se juega en parte en México con un periodista mexicano enfrente listo para responder y un hombre con credencial de la FIFA diciéndole que no.
La imagen de Vinicius con los auriculares es todavía más brutal. Un jugador que habla perfectamente el idioma que le están preguntando usando un aparato de traducción para escuchar una pregunta que habría entendido sin él. a Franky de Jong, que lleva 7 años en Barcelona. Frank, ¿cómo te sientes de ser uno de los líderes de esta selección? Los jugadores querían responder en español sin ningún problema.
¿Y qué pasaba? El personal de la FIFA los interrumpía y les ordenaba hablar en otro idioma. El inglés universal según su reglamento. Dejemos esto claro. El español es la lengua de uno de los países sed. Es la lengua de casi toda América Latina y de España que llenan de selecciones y de hinchas este torneo. Es la segunda lengua más hablada del planeta por hablantes nativos que aparte ni siquiera hace falta salir de Estados Unidos.
Solo de origen mexicano hay casi 40 millones de personas viviendo ahí y hay más de 40 millones hispanohablantes que hablan español en su casa. El español no es una lengua extranjera en el país anfitrión. Es la segunda lengua del propio Estados Unidos. Chill, relax. We work on everything. We try to solve everything.
You say people should chill and relax about these situations, but you’ve got one of the world’s top referees told he can’t enter the United States, sent back home, accused of having links with suspected terrorganizations. We have Mexico having to change their training, sorry, Iran having to change their training base here to Mexico.
We have fans and journalists from a number of countries who aren’t able to attend this World Cup because of travel bands or visa restrictions. embar esto no les suena algo, porque es la misma lógica de siempre. La FIFA armó un torneo carísimo pensado desde el norte para el norte. Me hagan empezar con esto de los cooling breaks que están destrozando al fútbol, donde el aficionado latino paga las entradas más caras de la historia.
Pero su idioma estorba, donde México pone una de las sedes, pone la fiesta, pone el público, pero manda el inglés. Es el colonialismo de siempre vestido de estándar internacional. Eso así, cuando estalló el escándalo, la FIFA recogió el cable rapidísimo. Ahora dice que sí, que va a haber un traductor de español en todas las duedadas de prensa.
O sea, no lo hicieron porque estuviera bien, lo hicieron porque se volvió una polémica. Y esa es la FIFA entera en una sola anécdota. Te quita hasta el idioma hasta que le da vergüenza que la atrapen con las manos de la masa. to trust us that we are working behind the scenes we are trying to understand things are things are not en el país donde ese idioma lleva cinco siglos siendo el idioma de la calle, de los estadios, de la gente que llenó el Aztecas del último asiento, eso no es un error administrativo.
Eso es una declaración de jerarquía y esa declaración dice exactamente dónde está el español en las estructuras de poder del fútbol mundial. Hablemos de la justificación oficial de la FIFA porque existe y hay que nombrarla con honestidad para después demostrar por qué no se sostiene. La FIFA dijo que su normativa establece que en cada rueda de prensa solo se pueden usar los idiomas nativos de los dos equipos que juegan ese partido, más el inglés como lengua universal.
Para el partido de Brasil contra Marruecos, los idiomas habilitados eran el portugués, el árabe marroquí y el inglés. El español no estaba porque ninguno de los dos equipos lo tiene como idioma oficial. Y después añadieron que el sistema de interpretación remota no tenía cobertura en español para esas conferencias específicas. Que la FIFA, que mueve miles de millones de dólares en cada mundial, diga que no tiene presupuesto para garantizar interpretación en español en el torneo que se juega en México, es una de las frases más reveladoras que esta
organización ha dicho en mucho tiempo. Pero hay un dato que la FIFA no explicó y que destroza toda su justificación. ¿Por qué el inglés es siempre la excepción a la norma? Su propia regla dice que solo se hablan los idiomas de los equipos que juegan ese partido, pero el inglés siempre está sin falta en absolutamente todos los partidos.
Aunque los dos equipos sean de África, aunque los dos sean de Asia, aunque ningún jugador de ninguno de los dos equipos hable inglés como primera lengua, el inglés tiene carta blanca permanente. ¿Por qué el inglés sí y el español no? Eso no es logística, eso es una jerarquía. Y la jerarquía dice que el idioma de los que tienen más dinero en la mesa siempre va primero.
Y los que tienen más dinero en la mesa de la FIFA hablan inglés. Indignación total contra la FIFA porque les prohíbe a los jugadores en el mundial responder o hablar en español. Miren esto. Es una verdadera locura. Fr, ¿cómo te sientes de ser uno de los líderes de esta selección? Y todos van a ver que dicen, “No me molesta, que hasta prefieren hablar en español.
” España español, o sea, en español puedo de México. Mañana pasamos tu partido en México. ¿Cuál es? Como ya les dije en otro video que mostré lo de Hakimi, según la regla de la FIFA, o sea, eh los idiomas permitidos para hacer después el doblaje son los de los jugadores, por ejemplo, no sé, en este caso, Hakimi, que era eh de Marruecos, bueno, árabe y portugués porque era contra Brasil.
El tema es que, como vemos, está lleno de periodistas que hablan español y que los jugadores hablan mejor en español que en otro idioma. Estamos hablando de un mundial que además es en México y en Estados Unidos, que prácticamente todo el mundo habla español y es ridículo que no les permitan entonces hablar en español. Agreguen un idioma más.
O sea, todos están indignados en las redes con este tema porque realmente o sea atenta contra el sentido común es agregar un idioma más que es obvio que van a hablar todos. Además, una vergüenza lo de la FIFA. Paren todo un segundo. La FIFA tiene intérprete de inglés garantizado en todos y cada uno de los partidos del mundial, incluso cuando ninguno de los dos equipos habla inglés.
Y no tiene intérprete de español garantizado en el mundial que se juega en México, el país que llenó sus tres estadios desde el primer día, que puso la energía que este torneo necesita para no verse como un negocio frío con gradas vacías. Yo te pregunto directo, ¿tú crees que esto es un error logístico de la FIFA o crees que es exactamente el reflejo del lugar que le asignan a México y al español en las estructuras de poder del fútbol mundial? Escríbelo en los comentarios porque creo que la respuesta define cómo entendemos lo que
le está pasando a México en su propio torneo. A mí lo que me encabrona de verdad es que esto ocurrió en el mismo torneo donde México está siendo el salvador de los estadios. Mientras el estadio de Los Ángeles mostraba bloques enteros de asientos vacíos en el debut de Estados Unidos contra Paraguay, el Azteca tenía 83,000 personas el día inaugural sin un solo hueco.
Mientras la FIFA tenía más de 175,000 boletos sin vender en todo el torneo días antes de que empezara, los tres partidos de México en la fase de grupos estaban prácticamente agotados. La demanda en los estadios mexicanos superó el 300% de la capacidad disponible. México está llenando los estadios que Estados Unidos no puede llenar y encima la FIFA le dice que el español no tiene intérprete disponible.
¿Por qué será que nadie en los medios grandes está poniendo esas dos cosas en el mismo párrafo? Esto me recuerda a cuando muchos de nosotros llegamos a trabajar a un lugar donde nadie esperaba que pudiéramos con la responsabilidad. Hicimos todo el trabajo pesado. Entregamos resultados que nadie más podía entregar y a la hora de sentarse en la mesa de las decisiones nos decían que esperáramos afuera.
México está en ese lugar ahora mismo. Puso los estadios, puso la gente, puso la imagen que este torneo necesitaba y el español no tiene intérprete garantizado. Hablemos de la respuesta de Claudia Shainbound, porque esa también es parte de la historia y es la parte que más incomoda a la FIFA. Shainbound no salió a dar un discurso encendido que se olvidara en 48 horas.
Hizo algo que tiene mucho más peso en política. Puso el tema en la agenda pública, de manera que la FIFA tuvo que responder. La postura del gobierno mexicano fue directa. México es sede de este mundial. El español es el idioma de México y la organización de un evento que se realiza en suelo mexicano tiene la obligación de garantizar que el idioma de ese suelo esté presente en sus conferencias de prensa y la FIFA tuvo que moverse.

Salió a aclarar que el español no estaba prohibido, que la norma aplica para los idiomas de los equipos en cada partido específico, que cuando juegue México, cuando juegue Colombia, cuando juegue Argentina, el español va a estar habilitado. Esa aclaración llegó después de que el tema reventó en redes, después de que los videos circularon por millones de cuentas, después de que la presión fue imposible de ignorar.
No fue una coincidencia, fue una respuesta que la FIFA no habría dado si nadie hubiera empujado. Pero esa respuesta a medias no resuelve el problema de fondo. Porque si el inglés tiene carta blanca en todos los partidos y el español solo se habilita cuando los equipos son hispanohablantes, la jerarquía sigue exactamente igual.
La qué enojo generó la FIFA por prohibir el uso del español en las conferencias de prensa del mundial. Tanto enojo que se tuvo que echar para atrás. Todo comenzó después de los partidos del fin de semana cuando los moderadores de la FIFA prohibieron a reporteros y futbolistas hablar en español. A Vinicius Junior del Real Madrid, a Hakimi del PSG, a Franky de Jong del Barcelona.
Todos se mostraron molestos o incómodos por no poder hablar en el idioma que ellos querían. Esto sucedió porque la FIFA puso como regla que en las conferencias de prensa solo se puede hablar inglés o los idiomas de las elecciones que participan. Por ejemplo, en la conferencia previa del Brasil Marruecos podían hablar inglés, portugués o árabe.
Las redes sociales explotaron en quejas y recordaron que en México, uno de los tres países sede, se habla español. La FIFA se obligada a recapacitar y aunque no hubo un comunicado oficial, medios de habla hispana dieron a conocer que ya les dieron permiso a los de la FIFA para preguntar en español, sin importar que las elecciones no sean hispanohablantes.
Los medios de comunicación compartieron que a partir de ayer ya hay traductores en español en las ruedas de prensa del mundial. El pelón de la FIFA rentó todo México para él solito. Ya se sabe por qué el pelonchas de la FIFA puede hacer y deshacer, poner sus propias leyes y hasta prohibirle México a los propios mexicanos.
Y es que la líder reveló que el Pelonchas rentó el país todo un mes. Y es que, bueno, nadie entendía por qué podía poner un perímetro para que nadie pasara alrededor del estadio y mucho menos cómo le había hecho para tener una fiesta privada en el castillo de Chapultepec. Pero ya se sabe toda la verdad y es que, presta atención, el Pelonchas rentó todo el castillo de Chapultepecenar con sus panas.
Sí, invitó a exjadores de fútbol, a líderes de otros lugares, a puras leyendas de la FIFA y todo porque soltó un buen dinerito. No se sabe cuánto, pero dicen que pagó un millón de ajolo peso solo por una noche del castillo de Chapultepec. Y muchos están diciendo, si rentó el castillo, seguro también rentó todo el perímetro que bloqueó.
Y si rentó ese perímetro, también rentó todo México por el mes del mundial. Y es que bueno, al peloncha si le sobra algo es dinerito. Pero bueno, mucha gente anda diciendo que entonces si se lo rentó a él que no es mexicano, eso quiere decir que también lo puede rentar a gente que sí sea mexicana. Y andan diciendo que si juntamos de a 75 centavos cada quien, nos alcanza para rentarlo para festejar cuando ganemos el mundial.
o tan mexicano como nosotros, eh, mete el primer gol de la selección y creo que nos deja en un en una oportunidad de dialogar sobre el racismo, el clasismo, todo lo que debería desterrarse de de nuestra sociedad, ¿no? Un mexicano de raza negra en un país en el que los afromexicanos han estado olvidados. Quería escuchar sus reflexiones sobre eso y sobre este caso que se da de un personaje del Círculo de Ingenieros y de Topógrafos de Jalisco, que desafortunadamente en un partido de Corea hace un gesto discriminatorio.
Resulta que es una influencer coreana, la muchacha agredida. Eh, creo que amerita su reflexión, presidenta, pues porque ha explotado en redes sociales. Entiendo que se disculpó, ¿no? Este esta persona. E el racismo, el clasismo, el machismo, toda discriminación deben erradicarse de la sociedad. Todas y todos somos iguales. Ese es lo que debe prevalecer siempre.
Ahora, la mayor parte de de las y los mexicanos, 99% somos hospitalarios, abrazamos, recibimos. Es un porcentaje muy pequeño el que se quedó con la herencia colonial de las castas. Lo que pasa es que luego tienen más presencia en los medios y en otros espacios, pero es un momento importante porque el fútbol debe ser eso, no dividir, sino incluir.
Por eso lo de los boletos tan caros, eh todo eso tiene que hacer reflexionar incluso la FIFA. Porque está bien que sea un negocio. Nadie dice que no deba ser un negocio. Pero el fútbol tiene que ser también otra cosa. No solo debe ser negocio, debe ser un espacio de encuentro como todos los deportes. Entonces, por eso nosotros eh dimos mucho peso al Mundial Social.
Claro que los atletas de hoy lo que uno ve en los partidos es no tiene nada que ver con el fútbol de hace 10 años, nada que ver con el de hace 20 y menos, el de hace 30, 40, 50 años. Ayer tenía yo una discusión con mi esposo de que quién ha sido el jugador más el mejor jugador del mundo y él sostiene que es Pelé.
Yo le decía, “Bueno, sí, pero Pelé jugó en otra época con hoy la presión física es distinta, ¿no? Entonces, ya saben, entre Messi y Pelé la discusión de los dos grandes jugadores, grandísimos jugadores, pero hoy eh es un es una preparación física muy distinta a la de hace mucho tiempo, pero digamos es el fútbol profesional.
Lo importante es que el fútbol sea espacio de unión, de encuentro, de paz, de igualdad, de no discriminación. Eso es eh eso debe prevalecer. Hay algo más que vale la pena decir sobre lo que está ocurriendo aquí, porque tiene décadas de historia detrás y no empezó el 13 de junio. México organizó el Mundial de 1970, el torneo del Brasil más elegante de la historia, el partido del siglo entre Italia y Alemania en el Azteca.
Los mexicanos llenaron los estadios con la energía que hizo ese torneo memorable para siempre. Las reglas las pusieron otros, los contratos los firmaron otros, el dinero de los derechos de televisión se lo llevaron otros. México organizó el mundial de 1986 con apenas un año de preparación después del terremoto de 1985.
Los mexicanos volvieron a llenar los estadios. La selección llegó al quinto partido. El gol de Negrete fue elegido el mejor de la historia de los mundiales. Las reglas las pusieron otros, los contratos los firmaron otros, el dinero se lo llevaron otros. Aquí estamos en 2026. México vuelve a llenar los estadios.
México vuelve a poner la imagen que el torneo necesita para que parezca una fiesta global y no un evento corporativo con asientos vacíos. Y el español sigue sin tener intérprete garantizado en las conferencias de prensa. Hay una diferencia entre ser anfitrión y ser escenario. El anfitrión decide las reglas de su casa. El escenario es el fondo de la foto que otros toman y México lleva tres mundiales siendo tratado como escenario en eventos que organiza como anfitrión.
Hay un ángulo más de esta historia que nadie está nombrando con suficiente claridad y que conecta directamente con la presencia de Trump y Estados Unidos en este torneo. Trump lleva meses apropiándose del Mundial 2026. Ha usado el torneo en sus discursos como si fuera un logro personal.
ha hablado del evento sin mencionar a México ni a Canadá, como si los dos socios de la organización fueran detalles menores. Y en ese contexto, el hecho de que el inglés sea el idioma que siempre tiene intérprete garantizado en todos los partidos sin excepción, mientras el español pide permiso partido a partido, no es una coincidencia.
Alguien en alguna reunión hizo esa lista de idiomas. El inglés estaba, el francés estaba, el árabe estaba, el italiano estaba, el portugués estaba, el español, el idioma de 500 millones de personas, el idioma de México, el idioma de la mayoría de los aficionados que están llenando esos estadios, no estaba en la lista y esa lista se aprogó antes del torneo en alguna mesa donde México debería haber tenido voz y donde aparentemente Esa voz no tuvo el peso suficiente para cambiar el resultado.
Eso también hay que decirlo, porque la FIFA no actuó sola. Las decisiones sobre protocolos de prensa se negocian y si el español quedó fuera de la garantía universal, México tenía representación en esa negociación. Lo que significa que en algún momento alguien no peleó suficientemente fuerte o peleó y perdió o simplemente no lo vio venir.
Cualquiera de esas tres opciones dice algo sobre el peso real de México en las estructuras de decisión del fútbol mundial y Sheim lo entiende. Por eso su respuesta no fue solo una reacción al episodio de Hakimi y Vinicius. Fue la señal de que a partir de ahora México va a pelear más fuerte en esas mesas.
Neta, lo que más me encabrona de todo esto se resume en una sola pregunta que nadie en la FIFA ha respondido con honestidad. ¿Cómo es posible que el segundo idioma más hablado del planeta, el idioma de 500 millones de personas, el idioma de uno de los tres países anfitriones de este torneo, no tenga garantizado un intérprete en todas las conferencias mientras el inglés siempre está sin excepción? Esa no es una pregunta de logística, es una pregunta de poder.
Y la respuesta dice exactamente dónde está México en la jerarquía de las decisiones de la FIFA. No en la cima, donde se firman los contratos y se deciden los protocolos. En el lugar donde se pone la energía, se llenan los estadios, se pone la bandera, el orgullo y el corazón. Y después se espera a ver qué deciden los de arriba. Eso tiene que cambiar.
Y los videos de Hakimi, de Vinicius, del periodista de Azteca Deportes congelado en su silla van a seguir circulando. Cada vez que circulen van a recordarle al mundo que esto pasó, que en el Mundial 2026 en México le dijeron a los hispanohablantes que hablaran en inglés y que México respondió diciendo que en su casa se habla en su idioma.
En México se habla español y eso no está a negociación en ningún mundial, en ningún protocolo de prensa y en ninguna mesa donde otros decidan las reglas de la casa ajena. Si esto te encabronó tanto como a mí, dale like, compártelo con alguien que necesite ver esta historia completa y suscríbete, porque aquí contamos las injusticias con nombre y apellido sin que nadie nos diga en qué idioma podemos hacerlo.
¿Tú crees que la FIFA va a garantizar el español en todas las conferencias del resto del torneo o va a apostar a que el escándalo se enfríe solo antes de que alguien los obligue a cambiar? Okay.