¿Por qué razón? Porque donde vivemos había puro protestante alrededor, este, poniéndose una camisa azul que le habían dado ahí. Entonces, ya nos abrazamos y créame que yo, no sé, a lo mejor no se acuerda, yo lloré porque me impactó eso que y entonces estábamos estábamos seis adventistas y seis católicos.
A mí me invitaron que fuera este a compartirles ese tema de los supuestos hijos de María y fui. Atención, impresionante testimonio de este hombre que le cuenta a Luis Toro delante de todos, tanto que hace llorar a más de uno porque lo cuenta con una manera que todos quedan impactados y mueven las fibras de los corazones. Veamos este increíble testimonio.
Veamos el video. Alegría poder compartir con ustedes este día, con los hermanos apóstoles la palabra en esta celebración pues de cumpleaños que es al derecho y al revés, 52 de vida y 25 de vida sacerdotal. Puede ser al derecho o puede ser al revés. 2552 es el año jubilar de la iglesia, año de la esperanza. Y Dios ha querido regalarme esa dicha de poder estar aquí.
eh comiendo con ustedes este almuerzo sabroso, rico y esa torta que se ve sabrosa también que vamos a a a gustar. Sí, quisiera, he escuchado algunos testimonios, algunos de ustedes ahorita, pero sí me gustaría que que grabaran alguno de esos testimonios, este, que podamos eh compartirlo con otras personas.
Yo no les puedo hablar mucho, pero sí puedo escucharlos a ustedes, ¿verdad? Eh, el que quiera pues dar su testimonio, ¿cómo fue? Me me gustó el testimonio cuando yo estaba comiendo, el señor estaba hablando. Me gustó mucho. Si nos pudiera dar ese testimonio así en cortico y y en cortico, que podamos grabarlo y que podamos eh compartirlo con otra persona porque interesante, ¿no? Ahora pues trabaja en la iglesia, pero cómo fue eso de de su conversión, pero también de cómo integrarse a la obra del Señor.
Sí, me gustaría, hermano, escuchar su testimonio, así que quede grabadito aquí donde usted quiera. Donde quiera. Sí. Bueno, este le comentaba, padre, y aquí a todos los hermanos, porque de hecho no, eh yo creo que la mayoría nadie lo sabe de cuando yo recién lo conocí. Yo ya iniciaba en apóstoles la palabra, pero aún h iba aprendiendo.
Ya había leído yo el libro, las respuestas están en las escrituras, entonces yo ya entendía pues muchas cosas. Pero cuando surge este surgen sus videos en el 2016 a a principios del 2017, ahí es donde yo empiezo a mirar sus videos y y todo aquello me motivó más porque pues yo ya en apóstol la palabra pues ya venía con una enseñanza por medio de los libros, que es lo que el padre Amatuli eh para mí tiene más como eh o habla más de la apologética, ¿no? Y y bueno, le decía que que yo lo conocí en un pueblito dos días antes nada más, de que usted iba a estar
el jueves y usted iba a estar el sábado allá y yo no sabía este estaba seguro si era usted o no. Yo llegué preguntando allá, eh, ¿está el padre Luis Doro aquí? Sí. ¿Y de dónde viene? De Venezuela. Oh, entonces es el que busco. Y este lo anduve buscando porque no estaba por ahí. Entonces, yo me fui y me lo encontré en los baños.
este venía saliendo, este, poniéndose una camisa azul que le habían dado ahí. Entonces, ya nos abrazamos y créame que yo, no sé, a lo mejor no se acuerde, yo lloré porque me impactó eso que usted transmite, ¿no? Y sobre todo la pues lo el agradecimiento, ¿no? De cómo le ayuda a uno a fortalecer la fe a a uno, ¿no? Porque como católicos a veces no sabemos, no entendemos muchas cosas.
cuando se hace desde la palabra de Dios, pues va entendiendo uno y y bueno, entonces ya ahí comienzo a mirar sus videos así, así y bueno, entonces pues ya voy aprendiendo y le mencionaba ya en la mesa que pues mi primer me pasó lo mismito que a usted. Mi primer diálogo que tuve con los protestantes fue los supuestos hijos de María y yo este apenas estaba pues aprendiendo ese tema, ¿no? Era difícil para mí.
Y entonces estábamos estábamos seis adventistas y seis católicos. A mí me invitaron que fuera este a compartirles ese tema de los supuestos hijos de María y fui. Entonces llegué yo y ya de hecho ya estaban todos ahí. Ya nada más me esperaban a mí y dice el pastor ya se presentó, presentó a los suyos. Entonces dice, “Bueno, entonces e qué es lo que vamos a hacer”, me dijo él.
Dije, “Bueno, a mí me han invitado a que compartamos el este el tema de los supuestos hijos de María. Eso es a lo que vengo yo. Y ya pues nos presentamos y todo. Entonces ya comencé, ¿no? Comencé ya con lo que había aprendido de usted, con lo que estaba leyendo de apóstoles y así no fui. Eh, yo al inicio hacía lo que usted yo no yo no leía, yo solamente explicaba y alguien más leía.
Ahora sí ya leo. Este, entonces ahí que empezamos, ¿no? Empezamos así como lo hace usted con las citas bíblicas. Entonces el el hermano el pastor pues él buscaba en su Biblia para querer, yo me imagino que para refutar, ¿no? O decir algo, no encontró nada. Y como yo creo que llevamos como a la mitad del tema por ahí un poquito más.
dice, “Bueno, pues yo quiero decir algo.” Sí, este, yo los felicito porque se ve que están preparados y la verdad yo nunca había leído esas citas bíblicas. Entonces ahí lo mismito que usted, ahí fue donde yo me animé más, ¿no? Porque al al nosotros como católicos pensar que los protestantes saben muchisismo, entonces y nosotros nos encontramos con esto que no es así, entonces eso le da ánimo a uno, ¿no? porque va ganando terreno en en la confianza de que nosotros tenemos la verdad y que podemos aprender este de la manera correcta
porque estamos dentro de la iglesia pues de Jesucristo y que por lo tanto tenemos a los pastores que nos guían de la pues de la manera correcta en lo que se refiere a las escrituras. Y entonces ya eh ya este estábamos ahí en esa casa de los hermanos, el el señor de el dueño de allí dijo, “Oiga, le tengo una pregunta.
¿Y cómo le hace usted que no sacó ninguna hoja, ningún papel? no leyó la Biblia y cómo se tenía grabado todo esto acá. Dije, pues estudiando, hermano, este así se va quedando. Entonces, así es como vamos aprendiendo. Y también los felicitó de la casa porque ellos este son católicos, pero pues no pertenecían a apóstoles.
Los demás que íbamos éramos cuatro de apóstoles y dos, el esposo y la esposa que eran católicos, pero no eran apóstoles y los otros seis adventistas. Entonces, así es como inicia una parte mía de cómo este me me motivo, ¿no? Me motivo yo y pues andaba por aquí, por allá, ¿no? Haciendo todo lo que podía. Pero al final ya no más para terminar.
Entonces, le decía en apóstol la palabra también tenemos esta partecita de o esta parte de de predicar en las calles, que eso ayuda mucho. ¿Por qué razón? Porque donde vivemos había puro protestante alrededor cuando nosotros iniciamos. Ahora ya no hay protestantes, solo quedamos nosotros como católicos predicando en las calles. Entonces sí se puede, hermanos, apóstol la palabra, sí se puede este frenar, como dice el padre, frenar a los protestantes por medio de nuestra evangelización, como decía el padre Matuli, por todos los medios posibles.
El la bocina es un medio bien importante y fundamental. Entonces ahí pues está ese breve testimonio. Pues gracias, padre. Gracias hermano. Muy bien. Fíjense usted que algo muy importante, yo lo resumo lo que él dice, la mentira dura hasta que llegue la verdad. Los protestantes tienen éxito, llamémoslo así, y han agarrado terreno porque nosotros que tenemos la verdad estamos callados.
Y se cumple lo que Jesús dice. Si estos callan, los protestantes gritan. Y ha pasado, ha pasado. Entonces, es momento de sacar la verdad, que la gente conozca la verdad. Eh, por eso admiro los apóstoles de la palabra, los admiro por el nombre, ¿no? Y a veces pienso que que tratan de hacer lo que dice el nombre, apóstoles de la palabra, que han sido enviados a llevar la palabra a todas partes, ¿no? Y y eso me fascina.
Incluso pues encontré algunas canciones de los apóstoles de la palabra y me he aprendido, pero la que más me fascina es, ¿por qué no me das una mano? No, lo que me y lo que me importaba es que que que miraba que no no prohíben que otra persona los predique. De eso me copié de ustedes. Por eso yo no tengo como derecho de autor. Ustedes dan cuenta que mi video lo agarra a cualquiera y los trabaja y lo he aprendido de ustedes.
No lo aprendí de los apóstol de la palabra que eh creo que no sé a quién se lo escuché, siía el padre Fabián Matulio o algún apóstol la palabra que dice que si pone derecho de autor entonces no se propaga. no se extiende la idea es evangelizar y yo dije, pues me parece interesante y luché mucho, luché mucho, sobre todo en Estados Unidos cuando venía que la gente me decía, “No, ponga derecho de autor y y nosotros le pagamos a usted y nosotros agamos los derechos de autor y hacemos el trabajo.” Pero esa no es la idea.
La idea es que llegue a todas partes. Entonces decía, “Pero, ¿y qué gano yo con con eso?” No, pero nosotros le pagamos, pero nadie puede montar su video. Y le di, “Pero, ¿cómo si nadie puede montar los videos?” Entonces, ¿cómo llego yo? ¿Cómo llega el evangelio en todas partes, no? Y eso pues les agradezco mucho porque eso lo he agredado de ustedes y algunas canciones pues las que las que he escuchado por ahí que me encantan las repito, solo que a veces se me olvidan cómo es, pero le invento cuando cuando se me olvida le
invento. Ustedes me perdonan, ¿qué vamos a hacer? Verad, pero es muy bonito ver cómo están trabajando, cómo van evangelizando. Este, a mí me impacta y si me permite, pues si alguno me lee Amó, capítulo 8, versículo 11, eso me impacta. Lo tiene allí. Me impacta am 8:11 porque esto nos dice la realidad de lo que estamos viviendo y lo que ustedes hacen como apóstol la palabra en el mundo.
Una manera de llevar el evangelio en el mundo y que y que si escuchamos lo que dice la palabra de Dios y lo creemos, pues entonces nos ponemos alerta y nos ponemos en acción. Si alguno lo encuentra, pues lo leen aquí, lo pasa para acá y lo lee en Amó, capítulo 8, versículo 11. 81. Y si alguien lo encuentra, pasa para acá y lo lee. Venga, venga, venga, venga.
Tengo miracias. Llegará el día. Es una profecía y una profecía de Dios. llegará el día. Y la pregunta es, ¿cuándo llegará? ¿O ya llegó o estamos en esos días? Dice Yahvé, en que mandaré al país el hambre, más no hambre de pan ni sed de agua, sino de oír la palabra de Yahvé. Yo he recorrido el mundo y creo que se está cumpliendo esta profecía.
La gente tiene hambre y sed de la palabra de Dios. Y hay hambre y sed de la palabra de Dios por por cosas muy sencillas, porque comenzando por los sacerdotes no estamos predicando la palabra de Dios. En la misa las homilías se han vuelto chistes, cuentos y la palabra de Dios brilla por su ausencia.
A dura pena se lee el evangelio del día. Hay quienes hay quienes hacen eco de la palabra de Dios. Bendito sea Dios. Todavía existe. Pero, ¿y quién estudia la palabra de Dios? ¿En qué en qué parte? ¿En qué parroquia hay donde se lea la palabra de Dios para empaparse de ella y para dejarse quedar por esa palabra? Muy pocas. He ido a algunas partes escuelas de Biblia o cursos de Biblia, pero no es para empaparse, sino saber quién escribió tal libro, cuántos capítulos tiene tal libro, este eh que cuál era el problema que había en tal época,
que eso también es necesario saberlo, pero hasta ahí llegan, no pasan de ahí. Entonces, me da tristeza porque sigue el hambre y sed de la palabra de Dios y y he visto, he ido a varias partes del mundo y donde voy la gente acude a escuchar la palabra de Dios. Tiene sed de la palabra de Dios.
Incluso aquellos que deberían predicar la palabra de Dios prohíben predicar la palabra de Dios, impiden predicar la palabra de Dios, ponen condiciones. Sé de varias partes de Estados Unidos donde el sacerdote le ha prohibido el catequista darle a los niños Biblia. prohibido. Prefiero que se largue, no de catequesis, pero los niños míos no me los traumar traumar con con Biblia.
Y ya se hizo una costumbre en muchas partes, en los grupos de apostolado, en los seminarios donde debería leerse más la Biblia, hay un un hambre y sed de la palabra de Dios. Hay ausencia de la palabra de Dios. y estaba profetizado. Ya llegó el momento, se cumple ese momento, hay sed, hay hambre de la palabra de Dios.
Si no, pregúntenme a mí que voy por el mundo entero recorriendo la palabra, recorriendo el mundo sembrando la palabra de Dios. Y la gente quiere escucharla, quiere escucharla, dedica tiempo para escuchar la palabra de Dios, le agrada, la saborea, predico una hora, 2 horas, 3 horas, 4 horas y la gente está atenta escuchando la palabra de Dios.
Muchos sacerdotes me dicen, “No, pero nosotros predicamos 5 minutos, 10 minutos y la gente ya no quiere escuchar.” Sí, no quiere escuchar porque no se le está predicando la palabra de Dios. Y la gente tiene sed y hambre de la palabra de Dios. Dios es claro. Vendrá un tiempo en que habrá sed y hambre de la palabra de Dios.
No de escuchar lo que usted quiera decir, sino de la palabra de Dios. Y ahí está la la ventaja de los apóstoles, la palabra que están sustentando su enseñanza en la palabra de Dios. Y eso atrae y eso llama y eso edifica la comunidad. Vendrá un tiempo en que el hombre tendrá hambre y sed de la palabra de Dios.
Siga. Entonces atravesarán mares y recorrerán la tierra desde el norte hasta el oriente buscando la palabra de Yahvé. ¿No es eso lo que está pasando? ¿Por qué muchos católicos se van se meten a evangélicos recorriendo mares y tierras y recorriendo todo porque van en busca de la palabra de Dios y no la han encontrado allí? No la han encontrado allá, no la han encontrado allá.
Y se le presenta un protestante que viene con la palabra de Dios y escuela de Biblia y vamos ahí sí se van y le enseñan y le enseñan solamente que a veces les enseñan verdades con mentiras o mentiras con verdades. Distorsionan la palabra del Señor, pero la gente la sed de hambre les hace recorrer lo que sea para buscar eso y dejan lo que sea.
Y ustedes ven que los protestantes se van a predicar la palabra de Dios por todos lados y la gente acude y entonces la gente ya se mete protestante y comienza a aprenderse los capítulos y versículos, cosas que no tiene la Iglesia Católica. ¿Por qué? Porque en la Iglesia Católica no había quién le diera ese alimento, esa bebida. se la dan los protestantes y dice, “Entonces ellos se la comen, se la devoran y no se dan cuenta el veneno que los protestantes le echan y se la comen así, se hacen daño, le creen todas las mentiras que los
protestantes le dicen porque tienen mucha sed. Tiene mucha hambre de la palabra de Dios y claro, tienen hambre de la palabra de Dios. Nunca conocieron, no supieron buscar una cita en la Iglesia Católica y llega un protestante y le enseña a buscar una cita. Nunca aprendieron una cita.
llega un protestante y le enseña a aprenderse una cita, le muestra lo que dice la Biblia y claro dice, “Me voy, a encontrar lo que quería.” Tenía hambre, tenía sed de la palabra de Dios. Y el pues es astuto, se vale de la necesidad de la gente y le ofrece, pues, le ofrece algo que no que es adulterado, algo que es veneno para las personas. Recorrerán cielo y tierra y no lo encontrarán.
Otra vez, ¿cómo es? Entonces atravesarán mares y recorrerán la tierra desde el norte hasta el oriente, buscando la palabra de Yahvé, pero no la encontrarán. Pero no la encontrarán. Ese Pero no la encontrarán es un lamento, no es una desgracia. ¿Y dónde deberían encontrarla? En la iglesia de Cristo. Y no la encontrarán. ¿Por qué no la encontrarán? Porque los trabajadores del reino dormían mientras los enemigos sembraban las cizañas.
Y como la gente no lo encuentra, pues entonces los apóstoles la palabra tienen que activarse y decir, “Bueno, no importa si no la encuentran en oscura, porque la encuentran en nosotros, los apot la palabra.” Y ustedes son testigos que así sucede. Lo que no hacen los cura lo hacen ustedes. Anda, claro.
Mucha gente católica, ¿qué formación tiene? La formación que le dieron los apóstoles la palabra. Y por eso donde llega un apóstol de la palabra dar formación bíblica es una bendición para esa parroquia. Y el cura que es envidioso o egoísta, el le mete cizaña. ¿Cómo va a creer que este venga a querer pasar por encima suyo? No, no, sáquelo de aquí.
Lo saca patadas porque no no ni lava ni presta lavadora. Ese es el problema que tenemos hoy en la iglesia. Pero eso tiene que suceder. Eso tiene que suceder. ¿Para qué? para que nosotros mantengamos firme nuestra fe y hagamos las cosas por amor a Dios. Cuando los insulten, cuando los maltraten, por causa mía y por el evangelio, se acuerda de Mateo 5:11, alégrense, saltense de contento.
Su recompensa será grande en el cielo. Así han tratado los verdaderos profetas de Dios. Entonces, ¿qué? Tenemos que pasar por ahí. Yo sé que ustedes han pasado y tienen que pasar por ahí. Hay parroquias, eh, la mía, la agüita de coco que estaba, ¿dónde está? Es el agua de coco. Ah, gracias. Entonces, este, todos tenemos que pasar por ahí.
Pero para que Dios nos dé el premio, yo les animo, apóstol la palabra, les animo, sigan adelante. Dios les ha una gran misión. No tengan miedo. Tenemos que llevar palo, bajamos, bajamos la cabeza, llevamos palo, se lo ofrecemos a Dios y aquí no ha pasado nada. Sigamos el ejemplo de San Pablo. A mí me gusta el ejemplo de San Pablo.
Cuando le daban 40 menos un azote, decía, “Gracias, Señor, porque me ha permitido sufrir algo por el cuerpo de Cristo que es la iglesia. Ahora el Espíritu Santo me dice que tengo que irme a otro lugar y allá, ¿qué me espera? Azotes y cárcel. Es lo único que me dice el Espíritu Santo.
Bárbaro, ¿no? Qué hombre seguir ese bueno. Otro que quiera ahí terminó, ¿verdad? Sí, ahí terminó. Otro que quiera poner por acá. Bueno, este pues eh mi testimonio más que nada de de cómo llegué a apóstoles de la palabra llegando apenas aquí mi primo me invitó a la iglesia. Yo he llegado a la iglesia durante mucho tiempo, pero pues nunca había estado en el grupo.
Entonces, a la siguiente semana yo dije, este, Señor, yo voy a empezar a llegar a la iglesia, no importa si me toca ir caminando. Me tomaba una hora de ir y una hora de regreso. Este, pero pues saliendo de la iglesia había muchísimo sol, mucho sol. Y me tocaba caminar una hora y le dije, “Señor, este, ¿por qué no me mandas un raite?” Entonces, eh antes de eso, pues ya este ya veía sus videos.
Yo ya veía sus videos y empecé a hacer el acto de fe de creer, así como pues como usted enseña en sus videos de creer lo que dice la palabra, ¿verdad? Entonces le dije a Dios, “¿Por qué no me mandas un right?” Entonces este le dije, “Pero que sea lo que tú quieras, no lo que yo quiera.” Empecé a caminar y como había mucho sol, me senté en una banquita y le dije, “Señor, ¿por qué no me metes a un grupo? Pero que sea uno que tú elijas, pero no me metas al coro porque ya había estado en el coro.
Entonces, méteme a uno que que tú elijas. Continué caminando y a lo lejos vi el logotipo de de los hermanos. estaba el hermano con su grupo predicando en la plaza en una tienda y este y llegué y me acerqué y les dije, “Disculpe, una iglesia católica cerca de aquí”, me dice, “La del buen pastor.” Digo, “No, de allá vengo.
” Y este era la que me tomaba una hora llegar. Entonces, este me quedé platicando ahí con una hermanita que está ahí. Entonces, este le dije, “¿Le ayudo a detener el el cartel que tenía?” Dice, “Sí.” Y si quieres habla con el hermano, platica con él. Empecé a platicar con él, me llegaron las 12 del día platicando con él y le digo, “Bueno, ya me voy porque tengo que seguir mi camino.
No he llegado a mi casa.” Dice, “No, ahorita te llevamos.” En ese momento algo me dice, “Me acordé que yo había pedido un raite y le dije, Señor, gracias porque este es el Raite que me mandaste y este es el grupo en el que quieres que yo me me integre. Llevo ya, gracias a Dios, este 2 años en el grupo.
Empecé a empecé a llegar a la bocina ahí a donde predicaba él. Ahí hasta ahí no me atrevía yo a a predicar. En la segunda ocasión que yo fui, la segunda vez que fui con ellos, habían unos hermanitos protestantes, andaban ahí igual como nosotros. Y este y dice una hermana, “Vamos para allá.” Le digo, “Vamos, pues.
” Yo tenía miedo, yo no sabía nada. Este, entonces sí da miedo, sí imponen al principio sí impone. Este, pero pues pero ya iba decidido, ¿no? Entonces fui, me acerqué y empezó a platicar la hermana que pues sí sabe muchas citas bíblicas. este empezó a hablar con ellos y y el hermano, bueno, el el pastor empezó a a atacarles con lo del trigo y la cizaña.
Este, como yo no sabía citas bíblicas, empecé a utilizar la lógica y empecé, le digo, si me permite hablar. Y lo empecé a llevar con pura lógica sobre sobre la mentira y lo verdadero. Hasta que lo arrinconé con el que se sale de la iglesia es trigo o es cizaña. Me dice el pastor, es que usted viene preparado para predicar.
Y este y nosotros no. Le digo, “Entonces, ¿a qué salen si no vienen preparados?” Y este el caso que él sintió pues que yo iba preparado era la segunda vez que yo me acercaba al grupo. Entonces, este le digo, “Ya llevo, gracias a Dios, 2 años en en el grupo y sí, ciertamente es lo que dice usted, creyendo en la escritura, creyendo lo que dice, que no somos nosotros los que hablamos, es Cristo.” Sí.
Y cuando me toca impartir el tema, sí, el otro día me tocaba impartir un tema y había estudiado otro que no era. Sí. Y le digo a la hermana, “Ay, pero ese no, ese no es el que estudié.” Le digo, “Bueno, pues ni modo, lo voy a dar.” Y sentía como las ideas iban llegando, iban llegando y les pregunto, “¿Se está entendiendo?” “Sí, se está entendiendo.
” Entonces, si uno cree, si uno hace el acto de fe, las Dios empieza a hablar. Sí, pero obviamente también tenemos que prepararnos, ¿verdad? O sea, no nada más dejarle todo el trabajo a Dios porque pues no va a funcionar así. Bueno, y ese es mi testimonio. Gracias. Gracias. Me me gusta mucho este testimonio y quisiera agregar algo, ¿no? La palabra de Dios, nuestro Señor Jesucristo la comparó con una semilla para que lo entienda el que quiera.
Dijo la palabra de Dios es la semilla del reino que hay que sembrar. ¿Se acuerdan? Una cae de a lo largo del camino, otro entre piedra, otro en pino y otro en tierra buena. Y ciertamente cuando usted lee la palabra de Dios o escucha la palabra de Dios, usted está sembrando la semilla, ojo, sembrándola. Todavía no está dando fruto, hasta ahora la está sembrando.
Normalmente a veces nos quedamos hasta ahí y la semilla muere, sea porque viene el y se la lleva, sea porque cayó entre abrojos, entre espina o piedra, muere. Nosotros como apóstoles de la palabra tenemos que saber que no solamente debo sembrarla en mi corazón, leerla, escucharla, sino que debo dar fruto. Y cada vez lo que decía el hermano que yo me preocupo por por dar fruto, por practicar lo que dice la palabra.
Creo lo que dice la palabra. Voy a hacer un ejercicio de fe. La palabra está para que yo lo crea, porque la fe entra por el oír de la palabra. Yo encuentro lo que dice la palabra de Dios. Oye, yo no hago eso. Voy a comenzar a hacerlo hoy. Doy el paso y lo hago. En ese paso que yo doy de hacerlo, de practicarlo, ahí comencé a dar fruto.
Ahí comencé a dar fruto. Y necesitamos dar fruto, es decir, leer la palabra de Dios, encarnarla en nosotros, practicarla. y al practicarla comienza a dar fruto. Y claro, ya Dios hará que llueva para que la semilla pues se empape y y crezca, nazca, ya lo demás lo hace Dios. Pero nosotros tenemos que ser capaces de sembrar esa semilla en nosotros y hacer que esa semilla dé fruto y no falla.
La fe viene por el oír la palabra de Dios. Entonces, nosotros tenemos que hacer este ejercicio. El mundo está viviendo sin fe. Los ateos están viviendo sin fe. Los cristianos evangélicos están viviendo sin fe. Pero es que los católicos vamos por el mismo camino y ustedes son testigos. No sé si usted han encontrado, pero yo me he encontrado curas que están viviendo sin fe.
No sé si ustedes lo han encontrado, pero yo me he encontrado obispos que están viviendo sin fe. ¿Qué hacemos? No, pero son obispos y son curas. Eso sí es verdad, pero tienen fe. Si no tuviera fe, no estuviera celebrando misa. Puede celebrar la misa sin fe. Claro que sí. La cuestión es, se está creyendo lo que se está haciendo, se está creyendo lo que la palabra de Dios dice, se está practicando, se está viendo.
Esa es la Ahí es donde quiero llegar. Ahí es donde quiero llegar. Porque hay sacerdotes que no creen que Cristo está en la Dicen que es un mero símbolo. Me los he encontrado. Entonces, necesitamos urgente y Dios nos está llamando a practicar, a dar frutos. La el evangelio está sin estrenarse, hay que estrenarlo.
Al estrenarlo damos fruto y fruto de vida eterna para nosotros y para quienes nos escuchen. Porque en la medida que yo lo practico, entonces al yo practicarlo, lo saboreo y al saborearlo puedo dárselo a los demás. Y es lo que la Biblia decía de nuestro Señor Jesucristo, que hablaba con autoridad, no como los escribas y fariseos.
Y con autoridad es eso, una persona que está viviendo lo que ha creído, lo que ha leído, lo que dice la palabra de Dios. De eso se trata. Vamos a hacer el esfuerzo para que el mundo cambie. Y Dios ha puesto la confianza en nosotros. No es solamente ustedes salir a decir unas ideas, a contarle al pueblo unas ideas o como si fuera un mito, una leyenda.
Si Jesús vino al mundo, si Jesús existió, Jesús hizo esto, esto, pero como si fuera un mito, una leyenda, ¿no? Sino una experiencia de fe que tenemos que contarla, pero experiencia de fe. De comienza a ser experiencia de fe cuando yo comienzo a creer lo que dice y a practicarlo, entonces agarro la experiencia.
Y ahí es donde dice San Pablo, el justo vive de fe en fe. De fe en fe. Y se acuerda Romanos 1, 1:16. Y no me avergüenzo del evangelio de Jesucristo, que es poder de Dios y salvación para todo aquel que lo escuche, primero el judío y después lo demás. Otro testimonio, otro que quiera compartir en qué le ha servido los videos, cómo ha sido cuando vio los videos y y qué le ha servido para que otras personas también se animen.
Sí. Un, dos. Bueno, tenga muy buenas tardes. Mi nombre es Ángel Quinteros. Este, voy a ser un poco breve porque es es larga la historia. Ah, yo bauticé mi niña los 2 años. Ella tenía 2 años. Yo vengo de una familia muy católica, pero lamentablemente uno no es ah muy practicante cuando está joven.
Mi papá es predicador, ah que no de apologética. Entonces él iba, daba su sus prédicas y nosotros afueras, lo normal de la juventud. Yo vine para acá y estando acá nunca iba a la iglesia a pesar de que venga una familia muy católica. Después me acompañé con mi hoy esposa y tuvimos una niña y la niña lo fuimos para California y allá la bautizamos a los 2 años y ahí cuando bautizé mi niña compré mi primera Biblia.
La comencé a leer por cuenta propia sin que nadie me dijera, “Oye, sí se lee la Biblia o la Biblia tiene versículos, capítulos, nada sin a cuenta propia.” Y comencé a ver que la escritura pues leito del Nuevo Testamento y comencé a ver que hay varias cosas en Apocalipsis que uno sin saber de Biblia pues no entiende. A eso le agregamos que tenía una una cuñada que ella era católica, se hizo protestante.
Saludé a la cuñada y me comenzaba ya a mandar mensajes a todos los días. E mira, mira cuñada está equivocado por esto, por lo otro. Al yo leer la escritura y a lo que ella me decía, tiene razón. Ah, iba formando un rompecabeza, por así decirlo, erróneamente. De ahí ah, me topé en Apocalipsis y le dije, “Bueno, ¿estaré yo o no correcto o no? Tengo, yo soy del Salvador, eh tengo un familiar en El Salvador y le digo, él es muy acercado a la iglesia.
” Le digo, “Necesito que me ayudes con esto.” Y me dice, “No, yo no puedo, pero te voy a mandar unos videos que sí te van a ayudar.” Y me mandó sus videos de específicamente lo que yo estaba leyendo en Apocalipsis, que yo no entendía. Eh, ustedes lo aclaraban el video. Comencé yo a escuchar el video y yo manejaba en ese momento como dos o tres horas.
Ponía el video en mi carro solo vía dos tres horas escuchando el video para allá para acá y en el trabajo hacios mucho ruido. Entonces yo ponía sus videos porque lo que iba leyendo en la Biblia exactamente estaba el video suyo, especificando lo que la escritura decía y ahí iba agarrándole yo sentido a la escritura.
Me quería aprender las citas con usted, pero no se me quedaba ninguna. Cuando yo estuve aquí trabajando más o menos para no ser mucha mentir dos a tr años pasé escuchando de lunes a viernes, de lunes a sábado, sus videos por audio, ponía el video, me ponía los audífonos y todo el día, todos los días, todos los días, pero no se me quedaba nada, lamentablemente.
Ah, cuando ya comencé a quedarse una que otra cita, la mis queridos hermanos, ¿cómo ven este gran video, este gran testimonio hasta este punto? Dejen su comentario al respecto. ¿Les gustó? ¿Le está gustando? ¿No les gusta? ¿Eh? ¿Están de acuerdo con lo que dice este hermano o no? Dejen su comentario y no se olviden de darle like y compartir porque compartir es evangelizar.
Sigamos viendo este impactante video. Cuñada que me mandaba mensaje todo el tiempo que mire cuñada está equivocado, la idolatría, la confes está en el trabajo y le digo, “Ah, miren, yo no estoy en la casa, pero sí la puedo atender, no más que necesito una cosa, ¿qué me? Agarre su Biblia y me habla.” Digo, “Okay, está bien.
” Agarró la Biblia y me dice, “Okay, le digo, ¿qué tema quiero hablar?” “De la iglesia, está bien, búsque tal cita. Busque tal cita de la confesión, está bien, búsque tal cita del bautismo, busca tal cita.” Para resumirle, ah, le ya no tenía la Biblia, ya me podía un poquito la de memoria, unas cuantas citas, le respondí con la escritura gracias a sus videos, eh, lo que ella me preguntaba.
A eso me dice ella, “Oye, este, no sabe qué, se enojó, ¿verdad? Obviamente se sabe qué este ya se cree padre porque se sabe la Biblia.” Y le dijo, “No, no me creo padre.” Pues ya sí soy padre de familia, pero no, no me creo padre. Este, les recomendé su video, pero obviamente no no no los quiso. A ese momento yo no conocía el grupo de apóstoles, eh, pero yo salí el domingo y en la en la calle que nosotros vivimos se ponían los testigos de Jehová, un puesto por acá, otro puesto por allá.
Entonces yo me llegué a esa pregunta y dije, “Bueno, si estos que están en la mentira están con valentía y todo y por qué yo no?” Y comencé a buscar en mi entorno quién más. Tengo unos amigos de de otros lugares, de otros países, que los encontré en Facebook porque me metía a los debates a a decir, va, a responder. Entonces, lo que hacía cuando miraba los testigos de Jehová, yo iba parqueaba mi carro, agarraba mi Biblia y llegaba.
Decía, “¿Qué están vendiendo?” “No, estamos somos esto y lo otro.” Y me los agarraba con la Biblia. Para hacer larga la historia, eso todos los domingos. Ese era era mi hacer el domingo, ir y buscarlos donde los encontraba, me parqueaba y llegaba. No pertenecía al grupo. No pertenecía al grupo. Entonces, ah, ya de último llegaba, me parqué al carro y ya se volteaba así.
Ángel, contigo no queremos hablar. Ángel, yo no los conocía, ¿cómo se llamaba, ¿verdad? Ya un día encontramos a encontré a uno después de eso para llegar al grupo. Yo eso lo hacía sin estar en el grupo. Después de eso me di cuenta en en iglesia a la que pertenezco que estaba este grupo, pero yo había escuchado por su video del libro del padre Amatuli y yo llegué a la librería que el hermano el hermano Le gracias a Dios estaba ahí y digo, “Oye, este, and en ese momento yo estaba buscando de exorcismo, me había metido a lo de los padre Gabriel
Amor, le digo, busco el último exorcista del padre Gabriel Amor”, dice, “No, no lo tengo, pero tengo diálogo con protestante, que era el que usted había mencionado en un video.” Y le digo, “Okay, ese ese lo quiero lo quiero.” Y me dijo, “Este invitamos al grupo. Era como para diciembre y ya fui un día al grupo y estaba cerrado.
Ya la siguiente la siguiente fin semana dice este fui otra vez y estaba cerrado. El tercer fin de semana que tocaba fui y estaba cerrado, pero yo escuché el ruido dentro. Me metí por otra puerta y la encargada me se enojó.” Dice, “No”, me dice este no, no ahorita no están, están en reunión, pero no hay grupo. Para la historia.
Entonces fui otra vez y sí fui ver ya para el siguiente fin de semana me dice el hermano, eh, ¿por qué hablé con él y me invitó al grupo, ¿quieres dar un tema? Y le digo, sí, está bien. La era la segunda vez que yo iba a la reunión de grupo y le digo, “¿Qué tema? ¿Qué tema?” “El que tú quieras, “No, pues, ¿cuál tema?” Me dice, “De la iglesia.” “Okay.
” “¿Y cómo lo dan?” Dijo, “Lo damos de memoria”, me dice. De memoria. Sí, me dijo, yo sabía un poquito de cita, pero no toda. Me puse a estudiarlo y ya el hermano no me deja mentir. El segundo día que fui al grupo di el tema, pero yo le di memoria, o sea, la cita, el contenido y todo y le dije el buen vola, pa pa.
Me dice, “No, pues no leímos nada porque no dejaste leerlo.” Le digo, “Pero usted me dijo que era de memoria.” No, dice, “Pero la cita es de memoria.” Pero pues no no me especificó. Entonces, ah, bueno, resumiendo ahí, ya tengo unos cuantos años que estamos en el grupo, gracias a Dios, a cuando ya me metí al grupo, lo que me faltaba todavía que que profundizar más en los de los videos suyos, eh, lo encontré en el grupo, se lo recomiendo a todo el mundo que que está o que ha pasado por lo mismo.
Ahorita gracias a Dios, compártemos con ellos y también salimos a la bocina. Soy el hermano Leo y otras personas que no vinieron. Ah, comenzamos con eso de las bocinas y es es muy es muy bonito porque cuando se acercaban, cuando comenzamos y se acercaban pensamos pensaban que eran protestantes porque nunca habían visto grupo de católicos salir a la calle con una bocina y comenzar a predicar y se acercaban y gracias a eso muchos muchos los invitaban a que fuéramos a la casa de ellos a compartir y íbamos en muchas
en muchas ocasiones y cuando ya llegábamos el mismo dicen, “Bueno, si una vez que fuimos, ¿y ustedes qué son?” Y cómo que qué son? Sí, dice, “Son seminaristas, son padres, ¿qué son?” No, no somos no somos nada de eso, somos laicos. Pero, ¿cómo dice? Si si yo hasta ahorita primera vez que encuentro católicos que que saben de Biblia, digo, si hay muchos.
Lo que pasa es que no habías conocido antes a otras personas. Yo conozco muchas personas que sí conocen de Biblia. Y así sucesivamente sucedió. Y con los testigos, volviendo al tema, ya cuando estaba en el grupo íbamos a predicar con la bocina y ya igual los miraba, yo iba, me parqueaba y el último decía, “Ángel, contigo no queremos hablar.
” Yo no los conocía de nombre. Y ya uno de un día llegamos donde uno y me dice, “Tú eres tú eres ángel.” Y yo sí, este, “Ya escuchado de ti.” Me hemos hablado de ti en la congregación, eh, ya era ruido porque como todos los domingos llegaban donde ellos. Entonces me dice, “Ajalo y me dice, “¿Y qué es lo que tú le dices?” Me dice los hermanos.
Porque yo tengo unos libritos de ellos que enseñan Cristo crucificado o ya lo cambiaron. La primera Biblia que hay una cita en en Hebreos 16 que donde dice que Cristo hay que adorarlo. En la nueva versión dice que hay que rendirle homenaje, pero la primera Biblia de ellos sí la tiene. Y conseguí todo el material y digo, “No, pues no, n más le enseño esto.
” Sí, ya está. Y cuando miró eso, este, mira, me dijo, “No tengo mucho tiempo ahorita, pero te invito a mi casa.” Y ellos tienen prohibido eso. Entonces dijo, “Sí, claro.” Y le digo el hermano, “Hermano,” dijo, “me invitó a la casa, aprovechemos, dice, “Vamos.” y fuimos a la casa de él, estuvimos dialogando como unas 4 horas quizás bajita la mano, eh, dando Biblia y él dice igual, dice, nunca dice había conocido católicos que supieran de Biblia y yo le digo, yo sigo buscando personas no católicas que sepan de Biblia, pero todavía no lo he
encontrado. Entonces, ah, pues ahí sería este, gracias por por sus enseñanzas que están a como usted mismo dijo, a que cualquiera las puede agarrar. De hecho, tengo un canal en en YouTube, no es propaganda, ¿verdad? Este, que comparta sus videos, pequeños videos. Ahorita ya tengo rato que no lo hago, pero comencé con eso, con sus videos, gracias a Dios, con sus videos comencé a a profundizar más, a tener un encuentro que muchas personas dice, “Me voy de la iglesia porque encontré Cristo.
” No, Cristo está aquí, nada más que uno que profundizar para encontrarse con él. Y una vez encontrándose con él, pues hay que ya hacer lo que él dice. Porque agregando antes con la mi esposa ahorita en día éramos novios, somos del Salvador los dos. Y le dije, “Usted puede ser mi novia, pero nunca espere que los cascemos por la iglesia. Jamás, nunca.
Si usted acepta, bienvenida.” Si no, cada quien en su camino, dijo, “Okay, cuando yo comienzo yo a estudiar la Biblia acá y a leer la Biblia, le dije lo contrario. Le digo, “Okay, o los casamos o cada quien en su camino.” Sí, porque ya cuando uno encuentra lo que dice el Señor, o sea, ya es con uno, ya no es que dicen, ya me dice a mí, o sea, o lo agarro o qué estoy haciendo.
Y digo, okay, ahora sí o los casamos o cada quien por su camino. Y dice, no, pues sí los casamos. Lo que quería escuchar. Entonces, gracias a Dios y gracias a al al ministerio, muchas personas de ellas que lo escudaron. Ya ya estamos gracios casados, eh, familia ya grande, cuatro cuatro bebés, gracias a Dios. Este, pero todo comenzó con con leer la Biblia y sus videos, que es una enseñanza muy importantísima para todo el mundo, pues está fácil de poder acceder a ellos y y está ahí lo que uno busca, no más es de que cuando lo
encontramos ya hacer lo propio y tomar lo que le corresponde uno. Eso sería todo. Muchísimas gracias por la oportunidad. Gracias, hermano. Muchas gracias. Muy interesante el testimonio de que los laicos sí se pueden, ¿no? Los laicos sí pueden. Es muy difícil porque a uno no le enseñaron esto y uno cree que no puede.
Es imposible. Yo también pasé por ahí, me costó mucho creer de que se podía, pero lo que dice el hermano, ¿no? Hoy día ustedes tienen una ventaja que nosotros no teníamos. Yo en el seminario me busqué todos los libros y le decía al al señor de la biblioteca, yo quiero leer sobre esto, sobre esto. Usted que tiene experiencia porque lo orientaban losistas, ¿no? Tenía 1000 años metido en la biblioteca, conocía los libros y él le decía, yo quiero saber sobre esto.
No, no hay sobre esto. Y me buscaba por allí unas cositas por ahí cercanas. Y nada, pero que yo quiero, no es que aquí hay otros libros, aquí hay puros libros de de teología, de filosofía y no sé qué, pero eso no. Yo decía, “Pero Dios mío, ¿y dónde?” Y siempre buscaba, quería encontrar quién me sirviera un plato de comida ya listo para comer y no lo encontraba.
Y ahora yo digo, pues ustedes tienen la ventaja que ustedes encuentran la comida ya servida. ¿Cómo es? Buffet, algo así. Buffet. ¿Cómo es? Sí, que te de todo. Buffet. Buffet. Com lo que quiera, agarre, ya está todo servido, no más de comer. Y todavía no quieren comer, n eso y a mí me hubiesen servido eso, no, yo estuviera gordísimo.
Yo me lo hubiese comido, me lo hubiese devorado. Y a veces no entiendo, yo a veces no entiendo por qué tanta hambre que yo tenía y por qué nadie me daba comida. Y ahorita que uno sirve la comida, más se pierde. No, hay que hay que buscar y hay que hacer ese trabajo que dice este joven, cómo lo hizo tan bonito y y cómo también ayudar esta gente, porque a mí me da dolor con los hermanos separados, ellos eran católicos que no conocieron nada, no han tenido quien les predique y no somos enemigos de ellos, somos sus amigos porque sacarlos de la oscuridad,
sacarlos de la mentira, eso es ser amigo, amar a las personas, ¿no? Pero ellos no lo entienden. Pero sí se puede. Yo también hice un tiempo eso. Ahorita no me da chance, pero yo antes me iba a la a los templos. Él dice que él iba a la a las a la calle. Yo como como soy del monte por allá, yo no a la calle, yo ya le iba al templo, le llegaba donde estaban congregados y me metía.
Y cuando decía, “Hay alguien que quiera compartir, yo ahí lo agarraba y tome, ¿no? Pero pero se puede y todos podemos hacerlo, pero hay que sacrificarse, hay que hacer un esfuerzo y eso es lo que no nos gusta.” Bueno, creo que que no tengo mucho tiempo, pero estoy muy agradecido con todos ustedes.
Hirle ya al final que que bueno que yo vengo de Venezuela, ustedes conocen la situación de Venezuela, estamos pidiendo a Dios por la liberación de Venezuela, que volvamos a ser libres, que podamos ser como todos como todos los países que vienen la democracia. El comunismo nos ha destruido, nos ha dañado y estamos pagando las consecuencias, ¿no? Pero este, mientras tanto, nosotros en la Iglesia Católica tenemos que ayudar a la a los pobres.
el mandato del Señor a los enfermos, a los necesitados. Y a en este tiempo me ha tocado a mí, me ha tocado a mí atender a a todos los que van saliendo y y en el lugar donde yo estoy, pues me toca hacer luz en medio de del lugar donde estoy y atender a esta gente, a los pobres, a los enfermos, a los necesitados.
Y algún día que ustedes tengan como y quieran ayudar, pues no tengan miedo en mandarme un mensaje y decir, “Padre, mire, queremos ayudar con los pobres. ¿En qué podemos ayudar? Tenemos varios proyectos de cómo ayudar a la gente buscando la manera de producir comida, porque es difícil comprar la comida, pues entonces tratamos de de producir la comida y comprar también la que tengamos que comprar, que soy de las personas que cree lo que dice el evangelio y no solamente hay que darles comida, hay que enseñarlos a trabajar también. Entonces sí, el que se
ve que estaba muriendo ese hambre se le da la comida y después que agarre fuercita, bueno, comience a trabajar, ¿verdad? y vamos a trabajar y vamos a producir para todos. Trabajamos, producimos para todos y lo repartimos entre todos como la primera comunidad cristiana tratando de compartir con todos. Y dice San Pablo, “¿Y quién sabe, quién sufre que yo no sufra? me toca vivir esa parte del evangelio, ¿no? Y yo miro como como el papá que tiene muchos hijos y el uno tiene la necesidad, el otro y cómo hago, ¿no? En
ese momento estoy en esa situación, pero alguno de ustedes quieren apoyarnos, ¿no? Me dicen, yo les voy a dar número de teléfono, ustedes pueden comunicarse, “Padre, ¿qué proyecto tiene?” Y yo le digo, “¿En qué?” y ustedes puedo ayudar en esto. También por Patreon hay una aplicación que se llama Patreon, padre Luis Toro.
También me puede decir, les mando el link y ustedes se suscriben ahí. Mire, si usted dasse cuenta, usted puede poner 20, por ejemplo, $ mensual, $100 mensual, lo que usted quiera y ahí le van descontando de la tarjeta. Menualmente, esos $ que usted mande va ayudando a una familia a comer sin que usted se dé cuenta y eso no lo va a volver pobre, ¿no? Y usted a veces gasta gasta en otras cosas, ¿no? Es necesario apoyar.
El patreón nos ayuda mucho. Es solamente lo que hay que estar pendiente cuando la tarjeta se venza o no sé qué, cómo es la cosa, volver a suscribirse para para ir apoyando, porque eso es mensualmente mensualmente los pobres en Venezuela están pendientes que se llegó llegó patrión y se les paga a ellos el trabajo porque esa plata se utiliza para pagarle a los pobres.
pagarle entre comillas porque nunca se va a pagar, ¿no? Porque el sueldo son $4 de $5 de mensual y ¿qué compra usted con eso? Eso es imposible. Y uno trata de darle más y trata de darle la comida, pero si ayudo a uno solo, no es igual a que ayude a 20. Entonces, si ayudo a uno solo en todo, los otros 19 se quedan sin nada.
Entonces, mejor ayudar a los 20 con algo y aunque sea de poquito. Entonces, esa es la forma de pensar mía. otros o lo haría de otra manera, ¿no? Pero cada quien tiene la manera de matar los piojos a su como le guste. Y yo pienso de esta manera, trato de hacer las cosas lo mejor, lo que Dios me inspira y ayudar a esta gente. Entonces, le voy a dar el número de teléfono el día en que usted eh quiera ayudar, el día que se gane la lotería, el día que usted diga, pues yo no tengo hijos y a quién le dejo la herencia, pues voy a dejarle la herencia a los pobres para
ganarme el reino de los cielos. Otros se lo dejan a los gatos, otros a los perros, otro se lo dejan al gobierno, que el banco se agarre todo lo que tiene y los pobres más pobres cada día, ¿no? Entonces nosotros poder decir, bueno, de lo mío yo quiero ayudar a los pobres y si me muero, pues cuál es el problema que quede también para ayudar a los pobres, ¿no? O a veces en la familia hay familiares que tienen y los hijos tienen y ay, cuando usted se muera pues le quedan a los hijos, pero los hijos ya tienen. ¿Por qué no piensen en gente que
no tienen pobres que puedan ayudar en algo, no? Bueno, es es una manera de pensar distinta al mundo, pero es la manera del evangelio de que el Señor dice, “Atesoren tesoros en el cielo. En la casa de mi padre muchas mansiones. Vamos a comprar una de esas mansiones haciendo el bien sin mirar a que no es la única parte donde hay hambre de miseria.
También lo pueden hacer en cualquier otro país si no quieren hacerlo en Venezuela. Pero lo importante es que lo hagan. Tuve hambre, me diste de comer, tuve sed, me diste de beber, era forastero, me estuve enfermo, en la cárcel, me visitaste. ¿Cuándo, señor? cuando lo hiciste con uno de estos pequeños, lo hiciste conmigo. Tenemos la oportunidad de hacerlo, ¿no? Y y a través de mí, pues tenemos el contacto directo, no con un pobre, no con un enfermo, sino con miles.
Entonces, ya usted puede decir, voy a lo seguro de que vamos a ayudar a una persona, ¿no? Incluso te puede decir, bueno, yo me hago padrino de una familia pobre y que tenga varios hijos y yo a esa familia y yo le puedo mandar los videos, me pongo en contacto con esa persona para que usted le ayude.
Cuántas cosas podemos hacer, ¿verdad? Igualmente en el seminario hay semaristas que que no tienen cómo pagar sus estudios, tenemos que ayudarle. Hay sacerdotes, por ejemplo, que no tienen donde caer muertos y hay dónde atenderlos si se enferman. Y la dióis, por ejemplo, está luchando por hacer una casa sacerdotal donde los sacerdotes enfermos lleguen o y los atiendan a alguien o los ancianos.
Y en eso pues también eh hay la oportunidad, si alguno dice, “No, pues yo quiero ayudar en esto, pues hay la oportunidad.” Eso ya nivel Dios es sano con el señor obispo. Yo lo pondría en contacto y podrían ayudar en de esa manera para que podamos h hacer el bien hoy por ti, mañana por mí. El número de teléfono mío es + 58 414 7225 821.
Lo voy a repetir para que lo lo grave que quiera. + 58 41 72 821. Y el de mi secretaria Maribel también le pueden escribir a ella + 58 416 5770195 + 58 416 5795. Ahí pues está, pueden escribirnos, nos pueden preguntar y le podemos dar la información que sea. Eh, también ustedes saben que en YouTube tenemos la página padre Luis Toro, pero me he dado cuenta que mucha gente no está suscrita, ve los videos, pero no está suscrita.
Y eso para nosotros es pérdida. Pérdida por todos los puntos. Primero porque YouTube no lo envía a otras personas más y segundo porque YouTube no nos da el aporte para ayudar que de ahí estamos ayudando a mucha gente. Entonces usted tiene que buscar por YouTube abrir Padre Luis Toro. Hay hay muchas páginas, pero usted puede buscar padre Luis Toro y mirar cuántos suscriptores tiene.
Mirando los suscriptores, usted sabe cuál es la página mía. Dice 1.84 M. M significa millones. Esa es la página mía. La que no es mía, pues tiene K, ¿no? El problema es que tiene, hay uno que tiene el mismo foto, la misma el mismo nombre, el mismo contenido. Es una el plajear, ¿no? Y entonces pues ustedes saben como como en el mundo existe todo eso, ¿no? Pero para eso es necesario que usted busque y mire 1.84 más o menos.
Está M. Lo más importante que diga M. Padre Luis Toro, el oficial, ¿no? Los otros hay otros que no son oficiales, pero este bueno, ya también el torito, padre Tor enseña, ¿no? Eso también, pero digo el oficial porque si alguno quiere tener darle me gusta y a la familia, usted por ejemplo llega, le dice a su hijo y le dice, “Mira, ¿sabes que conocí al padre Toro, ¿quién es? Venga, venga, busca en YouTube y usted le busca, mire aquí padre Luis Torro y usted mira a ver 1.
84 y le da suscribirse, le da la campanita y le da me gusta y ya el día menos pensado, el día que su hijo está pasando por un problema, Dios le mandó un videío ahí y ahí se levanta. Hagámoslo con los amigos. hagamos, seamos capaces también de ser portador este mensaje. No me queda más que agradecerle, improbar la bendición de Dios para todos ustedes por este momento de compartir y y por esta torta que nos vamos a comer, que se ve rica de chocolate.
Ah, papá Dios, te doy gracias por esta bella oportunidad que me ha brindado de compartir con estos hermanos. Te suplico que tu Santo Espíritu nos ayude a mantenernos firmes en el camino del evangelio para predicar la palabra, para darla conocer a los demás, para practicarla a nosotros mismos. Señor, te pedimos por los hermanos separados para que un día vuelvan a la iglesia y haya un solo rebaño bajo un solo pastor.
A ti, Dios, que quiere que todos los hombres se salven y lleguen al conocimiento de la verdad. A ti sea la gloria, el honor, el poder, la adoración por los siglos de los siglos. Amén. El Señor esté con ustedes. Y con su espíritu. La bendición del Dios todopoderoso, Padre, Hijo y Espíritu Santo, descienda sobre ustedes, le acompañe para siempre.
Amén. Queremos torta. Queremos pastel pasteles comen pastel y yo torta. Pastel, pastel, pastel. Queremos pastel. Mientras picamos el pastel, ¿qué tal el músico? Nos canta una cancita de esa. ¿Qué dice el músico? que esté lejito. Quiere el libro aunque esté lejito. Yo quiero las canciones. Lo que pasa es que quería regalar una camisa de apóstoles de la palabra que cantaba el rey David.
Hoy por años se las cantamos aquí. Despierte, padre. despierta. Mira que ya amaneció. Ya los pajarillos cantan, la luna ya se metió. Qué linda está la mañana en que vengo a saludarte. Venimos todos con gusto y placer a felicitarte. El día en que tú naciste, nacieron todas las flores. Y en la fila del bautismo cantaron los ruis señores.
Ya viene amaneciendo, ya la luz del día nos dio. Levántate de mañana, mira queella amaneció. Apósto de la palabra por un día. para qué haces. No, porque yo siempre, ¿qué haces? Que no me das una mano. Apóstol la palabra por un día que sea porque yo siempre quise ser apóstol de la palabra.
Lo que pas que no encontré un apóstol de la palabra para saber dónde vivían, cómo eran, cómo decían. Yo quería ser apóstol de la palabra cuando conocí a a padre Frano Matulli que p descansa, pero no conocí como puesto en la palabra y si no yo quería irme a estudiar al seminario. Me dijeron que había un seminario y yo quería estudiar al seminario, pero no lo conocí.
Entonces ya como ya estaba me estaba ordenando, pues dije, “Bueno, ¿qué más? Algún día los conoceré.” Y después de ordenados sí los conocí y y ya me di cuenta dónde estaban. En Venezuela. En Venezuela estaban y bueno, trabajé un tiempo con el material de ellos, me ayudaban a a encontrar el libro Diálogo con los protestantes.
Después creo que se murieron porque no volví a ver nada de apóstol las palabras en Venezuela y el material pues no no volvimos a encontrar, pero ese material ayudó muchísimo por allá. Bueno, otra cancioncita. Vamos aar la de tú. Ah, esa me esa me gusta. ¿Qué página está, hermano? Está en la página 22, la número 53. Ya estamos listos.
La Iglesia Católica es la que Cristo fundó, la secta la quieren destruir. La Iglesia Católica es la que Cristo fundó, las sectas la quieren destruir. Y tú, ¿y tú qué haces? ¿Por qué no me das una mano? Y tú, ¿y tú qué haces? ¿Por qué no me das una mano? Muchos hermanos no conocen la Biblia, por eso los quieren engañar.
Muchos hermanos no conocen la Biblia, por eso los quieren engañar. Y tú, ¿y tú qué haces? ¿Que no me das una mano? Y tú, ¿y tú qué haces? ¿Que no me das una mano? Las sectas andan por las casas buscando a quién devorar. Las setas andan por las casas buscando a quién devorar. Y tú, ¿y tú qué haces? ¿Que no me das una mano? Y tú, ¿y tú qué haces? ¿Por qué no me das una mano? Hablan mal de María, nuestra madre, siendo que es una cualquiera.
Hablan mal de María, nuestra madre siendo que es una cualquiera. Y tú, y tú, ¿qué haces? ¿Por qué no me das una mano? Y tú, ¿y tú qué haces? ¿Por qué no me das una mano? Atacan las imágenes de los santos diciendo que sonidos los paganos. Atacan las imágenes de los santos diciendo que sonidos los paganos.
Y tú, ¿y tú qué haces? ¿Por qué no me das una mano? Y tú, ¿y tú qué haces? ¿Por qué no me das una mano? Dicen que el bautismo de los niños no tiene ninguna validez. Dicen que el bautismo de los niños no tiene ninguna validez. Y tú, ¿y tú qué haces? ¿Por qué no me das una mano? ¿Y tú? ¿Y tú qué haces? ¿Por qué no me das una mano? Ya muchos católicos se fueron con ellos dejando la iglesia de Cristo.
Ya muchos católicos se fueron con ellos dejando la iglesia de Cristo. Y tú, ¿y tú qué haces? Que no me das una mano. Y tú, ¿y tú qué haces? que no me das una mano. Por eso he decidido entregar mi vida para fortalecer la fe de mis hermanos. Por eso he decidido entregar mi vida para fortalecer la fe de mis hermanos.
Y tú, ¿y tú qué haces? ¿Por qué no me das una mano? Y tú, ¿y tú qué haces? ¿Por qué no me das una mano? Bueno, ahora sí. Sí, hemos llegado al final de este increíble video, mis hermanos en Cristo. Es un placer para mí llevarle todo esta información, todo este video, esta enseñanza a todos los hermanos en Cristo como lo son ustedes.
Eh, sé que ustedes lo disfrutan mucho. Espero les haya gustado. Dejen su comentario al respecto. ¿Cuál fue la parte del testimonio que más le gustó? ¿Cuál le causó mucha más eh digamos emoción? Dejen su comentario, denle like al video y no se olviden de compartir el video porque compartir es evangelizar. Es una muy bonita forma de llevar el mensaje eh para que otras personas que tal vez nunca nadie le haya eh digamos le hayan predicado, pues por medio de estos videos van aprendiendo.
Así que no se olviden de compartir eh porque de esa manera estamos evangelizando. Eh nos vemos en una próxima enseñanza, un próximo video, un nuevo debate con el sacerdote Luis Toro y así podemos transmitir el mensaje. Gracias por siempre estar ahí pendiente. Nos vemos. Un abrazo fuerte. Que Dios los bendiga.
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