Posted in

3 BOMBAZOS que Dividen la Iglesia en Junio | León XIV y el Cisma Mundial

¿Qué pasaría si en 9 días un solo Papa tuviera que enfrentarse simultáneamente al pasado financiero corrupto de la Iglesia, al presente institucional de toda la jerarquía mundial y a una ruptura doctrinal que llevaba 38 años amenazando con materializarse. Esa no es una pregunta hipotética, hermanos. Esa es la situación que León XIV va a vivir entre el lunes 22 de junio y el martes 30 de junio de este año. 9 días.

tres bombas, una sola persona en el centro de las tres. Y lo que voy a contarles esta noche es la radiografía de esa semana específica, la que va a marcar todo lo que venga después en este pontificado, la que ningún otro papa de la historia reciente habría elegido vivir así, concentrada, aplastante en 9 días seguidos, pero que León XIV va a tener que vivir de todas formas, porque los calendarios institucionales no esperan a que los papas estén listos.

Escúchenme bien, porque hay tres fechas que la audiencia de este canal tiene que conocer antes de que ocurran y vamos a verlas con el tiempo que merecen. La primera fecha es el 22 de junio. Ese día el cardenal Angelo Bechu vuelve al banquillo. El nombre, hermanos, lo conocemos en este canal. Bechu fue durante años el sustituto de la Secretaría de Estado del Vaticano, el segundo cargo más poderoso de la Santa Sede después del propio Papa.

el hombre que firmaba, coordinaba, ejecutaba, que tenía acceso a los recursos y a las decisiones que muy pocos en la iglesia tenían. En 2023 fue condenado por un tribunal vaticano, 5 años y 6 meses de prisión, por fraude, abuso de cargo y malversación, por un caso que implica un edificio en Londres comprado con dinero que provenía del óvolo de San Pedro, las limosnas de los fieles del mundo entero, 200 millones de euros perdidos en operaciones que el tribunal calificó de fraudulentas.

fue el primer cardenal condenado por un tribunal eclesiástico en la era moderna y sin embargo, hermanos, esa condena no sobrevivió. La asignatura apostólica. El Tribunal Supremo del Vaticano declaró el juicio nulo, mistrial, anulación completa del proceso por errores procesales que incluyen, y aquí está el golpe que la audiencia tiene que registrar, decisiones tomadas por el propio Papa Francisco durante el desarrollo del juicio.

El Papa que había impulsado el juicio como prueba de transparencia terminó siendo identificado como uno de los causantes de los errores procesales que lo invalidaron. Y el 22 de junio empieza todo de nuevo. Bechu de vuelta al banquillo con la condena anterior anulada, con la imagen de Francisco comprometida, con León XIV heredando un caso que tiene dos posibles finales y ninguno cómodo.

La segunda fecha es el 29 de junio. Ese día, la solemnidad de San Pedro y San Pablo, la fiesta más importante del calendario vaticano, más de 250 cardenales llegan a Roma. todos los cardenales del mundo, de todos los continentes para el primer consistorio mundial que convoca León XIV. Un consistorio que solo se convoca cuando el Papa tiene algo crucial que decir o decidir.

El último equivalente fue en febrero de 2014 cuando Francisco anunció la mayor reforma curial del siglo. 11 años después León XIV convoca el suyo con la misma solemnidad, con el mismo peso institucional, con la diferencia de que este Papa llega al consistorio con un conocimiento del sistema que Francisco no tenía. Porque León XIV fue durante 2 años el prefecto del dicasterio para los obispos antes de ser elegido Papa.

conoce a esos 250 cardenales personalmente, sabe quién es quién y va a anunciarles el equipo de su pontificado, los nombramientos clave, las líneas estratégicas para los próximos años, la dirección que va a tomar la Iglesia bajo su liderazgo. La tercera fecha es el 30 de junio, el día siguiente al consistorio.

La fraternidad sacerdotal San Pío X tiene previsto consagrar a cuatro nuevos obispos sin autorización del Papa León XIV. Un acto que en términos canónicos produce la excomunión automática de los obispos consagrantes y de los nuevos obispos consagrados, sin necesidad de ningún decreto, sin necesidad de que el Papa firme nada.

Excomunión automática desde el momento mismo de la consagración. Y aquí, hermanos, está el paralelismo histórico que quiero que registren desde el principio de este video, porque no es coincidencia, 30 de junio de 1988. Hace exactamente 38 años, el arzobispo Marcel Le Febre consagró a cuatro obispos sin permiso del Papa Juan Pablo II en Ecón, Suiza.

El mismo acto, el mismo número de obispos, las mismas consecuencias canónicas. 30 de junio de 2026. Sus sucesores van a repetir el gesto. Mismo día del año. Mismo número de obispos. Mismo desafío al sucesor de Pedro. Solo cambia el Papa. Tres eventos, 9 días, una sola semana del primer año completo del pontificado de León XIV. Bienvenidos.

Soy el padre Samuel y esto es lo que no les van a decir en ningún otro lado. Antes de meternos en cada uno de los tres eventos con la profundidad que merecen, déjenme decirles algo sobre por qué cubrimos estas historias en este canal de la manera en que las cubrimos. Cubrimos esto porque la audiencia que nos ve desde México, desde Colombia, desde Argentina, desde España merece entender lo que está pasando en su iglesia con la profundidad que le permita tomar decisiones informadas sobre su propia fe. No sensacionalismo, no titulares

fáciles. la historia completa, con sus complejidades, con sus matices, con sus consecuencias reales para los fieles ordinarios, que cada domingo van a la misa de su parroquia sin saber exactamente qué está ocurriendo en los niveles más altos de la institución que dirige esa parroquia. Ese, hermanos, es el trabajo que hacemos aquí y esta semana de finales de junio es el momento más importante para hacerlo bien.

Vamos por partes. Antes de entrar en cada uno de los tres eventos por separado, hermanos, quiero que entiendan algo que la prensa internacional todavía no ha articulado con suficiente claridad, algo que hace que la concentración de estas tres fechas en 9 días sea más que una coincidencia del calendario. Las tres fechas no son accidentales, representan los tres frentes de la misma crisis estructural que la Iglesia Católica lleva décadas arrastrando.

Y León XIV va a tener que responder a los tres en paralelo, no en secuencia. El 22 de junio representa el pasado, la corrupción financiera que durante décadas operó en los niveles más altos de la administración vaticana. El caso Bechu no es solo un caso aislado, es el síntoma más visible de un sistema que durante años permitió que cientos de millones de euros de las donaciones de los fieles del mundo entero se gestionaran con criterios que un tribunal eclesiástico terminó calificando de fraudulentos.

Cuando el 22 de junio Becub vuelva al banquillo, León XIV no va a estar solo mirando un caso judicial, va a estar mirando el espejo de todo lo que la reforma financiera, que él mismo impulsó hace pocas semanas está intentando prevenir. El 29 de junio representa el presente, la estructura institucional de la iglesia tal como existe ahora mismo.

250 cardenales en una sala escuchando al nuevo Papa anunciar quiénes van a ser los hombres de su pontificado, qué reformas va a impulsar, qué tipo de iglesia quiere construir. El consistorio no es una ceremonia, es el momento en que un pontificado se define ante la jerarquía mundial y lo que León XIV anuncia el 29 de junio va a marcar el ritmo de su gobierno durante los próximos años y el 30 de junio representa el futuro.

Read More