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ÚLTIMA HORA: El Nuevo Líder del CJNG lanza el mensaje más brutal a HARFUCH

Juan Carlos Valencia González no heredó el CJNG por accidente. Lo heredó porque su vida entera fue una preparación para ese momento, aunque ninguno de los planes originales de la familia había contemplado exactamente ese camino. Su madre es Rosalinda González Valencia, conocida en el mundo del crimen organizado como la jefa.
Ella no es una figura secundaria en la historia del narcotráfico mexicano. Es la heredera de los Quinies, el clan que durante años fungió como el cerebro financiero del CJ, el grupo que lava el dinero, que mueve los activos, que opera las estructuras societarias en México, Estados Unidos y decenas de países más a través de empresas chinas, criptomonedas y negocios aparentemente legítimos.
Cuando las autoridades estadounidenses describen el aparato financiero del CJNG como uno de los más sofisticados del crimen organizado global, están describiendo en gran medida el trabajo de la familia de la madre del 03. Su padre biológico es Armando Valencia Cornelio, alias el Maradona, un hombre cuya historia en el crimen organizado mexicano es tan larga que comenzó antes de que existiera el CJNG.
El Maradona fue cofundador del cártel del Milenio, la organización que en la década de los 90 controlaba un tercio de la cocaína que ingresaba a Estados Unidos. fue uno de los primeros narcos mexicanos en establecer contacto directo con los precursores químicos chinos para producir fentanilo a escala industrial, décadas antes de que el fentanilo fuera el problema que es hoy.
Purgó 17 años en prisiones estadounidenses y fue liberado en 2020 por motivos de salud. El 03 viene del narco por los dos lados de la sangre, literalmente. Pero la figura que más definió su formación no fue ninguno de sus dos padres, fue su padrastro. Nemesio o ceguera Cervantes, el Mencho, conoció a Rosalinda González cuando Juan Carlos tenía apenas 2 años en California.


Lo que siguió fue una infancia y una adolescencia moldeadas por la presencia del hombre que iba a construir el cártel más violento del hemisferio occidental. El mencho no era solo el padrasto, era el modelo, el ejemplo de cómo se construye poder en ese mundo, de qué se necesita para sostenerse, de cuáles son las reglas que no se pueden romper y cuáles son las que se pueden doblar si uno sabe exactamente cómo.
Cuando el 03 huyó a México después de los cargos federales que enfrentaba en Estados Unidos por distribución de drogas en 2007, no llegó como fugitivo sin rumbo. Llegó a una estructura que lo esperaba, a una organización que ya era la más poderosa de México y que tenía para él un lugar específico que corresponde a su formación y a sus capacidades.
Ese lugar fue el mando del aparato militar. fue el 03 quien creó el grupo élite y el grupo Delta, los dos brazos armados para militares del CNG, que se distinguen de las células criminales ordinarias, por algo que los analistas de seguridad identificaron desde el principio como inusual en el crimen organizado mexicano. Entrenamiento sistemático y formal, no el entrenamiento empírico de alguien que aprendió a disparar en la calle.
entrenamiento con manuales, con instructores, con cronogramas, con evaluaciones del tipo que se recibe fuerzas especiales. Para ese entrenamiento, el 03 recurrió a algo que el Mencho había iniciado, pero que él desarrolló con mayor escala y mayor sistematismo. la contratación de exmilitares de distintos países, exintegrantes de fuerzas especiales de Colombia, de Guatemala, de los Balcanes, hombres que habían combatido en guerras reales y que ahora transferían ese conocimiento a los sicarios del CEC ANG en campos de
adiestramiento clandestinos que operaban en zonas rurales de Jalisco y estados vecinos. El resultado fue lo que las fuerzas de seguridad mexicanas encontraron en distintos operativos a lo largo de los años. Grupos armados del CJNG que respondían al fuego con tácticas que no se improvisan, que usaban coberturas de manera disciplinada, que se coordinaban bajo fuego de una manera que solo es posible cuando hay entrenamiento detrás.
La DEA describe al 03 como responsable de la fabricación, el transporte y la distribución de toneladas de narcóticos hacia Estados Unidos y de la organización de numerosos delitos violentos. La Fiscalía General de la República lo califica como extremadamente violento y lo vincula con operaciones que van desde el secuestro de dos integrantes de la defensa en Puerto Vallarta.
hasta participación en el plagio de los hijos del Chapo Guzmán en 2016. El Departamento de Estado estadounidense ofrece 5 millones de dólares por información que conduzca a su captura. Ese es el hombre que ahora dirige el cártel más poderoso de América Latina y ese es el hombre que le mandó un mensaje a García Harf.
Quédate hasta el final porque para entender el peso real de ese mensaje, hay que entender cómo el 03 llegó a tener el poder para enviarlo y como una de las transiciones de liderazgo más delicadas en la historia del crimen organizado mexicano ocurrió en semanas de manera casi imperceptible para el público, mientras los comunicados oficiales seguían procesando la muerte del mencho.
El Mencho fue abatido el 22 de febrero en Tapalpa, Jalisco. Lo que siguió en los días inmediatos a su muerte fue el tipo de silencio que en el mundo del crimen organizado no significa ausencia de actividad, sino todo lo contrario. Significa que la actividad que importa está ocurriendo en lugares donde nadie que no deba verla puede verla.
Cinco nombres habían sido identificados públicamente como posibles sucesores. El 03, el sapo, el jardinero, el doble R y el tío Laco. Cinco hombres con distintos niveles de poder territorial, distintos perfiles operativos y distintas relaciones con la estructura central del cártel.
cinco hombres, entre los cuales una guerra de sucesión hubiera generado exactamente el tipo de violencia que México había visto en transiciones anteriores en otras organizaciones. Esa guerra no ocurrió. Según funcionarios mexicanos y estadounidenses citados por el Wall Street Journal, tan pronto como el mencho fue enterrado en un féretro dorado, su hijastro nacido en California comenzó a ascender al trono.
No con una declaración pública, no con una batalla, con la suma de conversaciones, de mensajes, de señales en el lenguaje específico de ese mundo, que fueron construyendo un consenso alrededor de su nombre. El consenso no fue unánime, nunca es unánime en esas organizaciones, pero fue suficiente. Y la razón por la que fue suficiente es lo que hace al 03 diferente de los otros cuatro nombres de la lista.
El 03 tiene algo que ninguno de los otros cuatro tiene en la misma combinación. tiene la sangre, tiene el apellido que la organización reconoce, tiene el respaldo de la estructura financiera de los que a través de su madre. Tiene el control del aparato armado más sofisticado del cártel y tiene algo menos tangible, pero igualmente real.
La legitimidad que en esas organizaciones solo da la proximidad directa al fundador durante décadas. Cuando el jardinero o el doble R hablan, hablan como comandantes regionales. Cuando el 03 habla, habla como alguien que creció en esa familia. Y en una organización donde la lealtad personal al liderazgo es el pegamento que mantiene todo unido, esa diferencia importa más que cualquier cantidad de territorio controlado.
Lo que el 03 hizo en las semanas que siguieron a la muerte del Mencho no fue declarar su liderazgo, fue ejercerlo. Células que recibieron señales de continuidad operativa en Jalisco, en Michoacán, en Guanajuato. No recibieron un comunicado, recibieron instrucciones y las instrucciones siguieron llegando con la regularidad de una organización que sigue funcionando.
Ese es el contexto del mensaje a García Harfuch. No es la amenaza impulsiva de alguien que reacciona a la emoción de la pérdida. Es la primera comunicación externa de un nuevo líder que está estableciendo su posición, que está diciéndole al Estado mexicano y al mundo que lo observa. El CJNG sigue aquí.
Yo soy el CJNG ahora y tengo memoria. Los analistas que rastrean estas señales describieron el mensaje como exactamente lo que era, una declaración de continuidad, no de venganza inmediata, de continuidad, de que la organización que intentó matar a García Harfuch en 2020 sigue siendo la misma organización, con el mismo ADN, con las mismas deudas pendientes bajo un nuevo nombre, pero con la misma estructura y la misma voluntad y García Harfuch, que sobrevivió ese atentado de 2020 con tres balas en el cuerpo y que lleva 6 años viviendo dentro de instalaciones
blindadas, porque salir a la calle es un riesgo de muerte. lo leyó exactamente como fue enviado. El 26 de junio de 2020 a las 6:38 de la mañana en Lomas de Chapultepec, una de las zonas más exclusivas de la Ciudad de México, elotatneg ejecutó lo que hasta ese momento era el ataque más audaz que el crimen organizado mexicano había lanzado contra un funcionario de alto nivel en la capital del país.
Una camioneta con logotipos falsos de una empresa de carreteras le cerró el paso al convoy de García Harfuch, que entonces dirigía la Secretaría de Seguridad Ciudadana de la Ciudad de México. De la parte trasera bajaron entre 25 y 28 sicarios disfrazados de trabajadores, con fusiles Barret calibre 50, con lanzagranadas con más de 2800 cartuchos.
La balacera duró más de 20 minutos en pleno paseo de la Reforma. La camioneta blindada de García Harfuch recibió más de 400 impactos. Tres balas alcanzaron al funcionario, una en el hombro, una en la clavícula, una en la rodilla. Sus dos escoltas, Edgar y Rafael, murieron

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