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Andrés García: el GALÁN que ACABÓ SOLO a los 81 Años (DESHEREDÓ a Su Propia Hija) SU HISTORIA OCULTA

Yo era muy fuerte, era era Y quizás esas cosas que me han pasado en la vida han hecho que no me maten porque dio tan fuerte que le estorbaba a mucha gente. Es lo que vas a escuchar a continuación es una historia que casi nadie en el espectáculo mexicano se ha atrevido a contar entera. Hay una razón, porque cuando juntas las cinco partes duele.
Pero te pido una cosa antes de empezar, quédate hasta el final del video porque la última parte vale los 40 minutos. Julio del año 2022. Programa de primera mano en vivo Ciudad de México. Un anciano de 81 años, enfermo de cirrosis hepática, mira a la cámara y le manda un mensaje al hombre al que había llamado hijo postizo durante 40 años.
La frase exacta que pronunció en cadena nacional fue textualmente esta: “Le voy a mandar un mensajito a Robertito Culerito Palazuelos. Te invito el 15 de septiembre, vente a la plaza del Carmenere y vamos a darnos un par de balazos como los hombres. Aquel anciano se llamaba Andrés García, el galán más amado del cine mexicano.
Y aquel reto a muerte lanzado por televisión a uno de sus hijos no biológicos era apenas el principio del final. Bienvenidos a Fama Destruida. Esta es la historia de Andrés García, el dominicano que conquistó México, el galán de Pedro Navaja y tú o nadie. El hombre que vivió en una mansión con tres albercas y pistolas en cada habitación y que murió a las 3:07 minutos de la tarde del 4 de abril del año 2023.

Abandonado por sus tres hijos biológicos. Quédate hasta el final porque al minuto 30 te voy a contar la parte más cruel. La traición que ni Andrés pudo perdonar. Para entender quién fue realmente Andrés García, hay que volver al verano del año 1941. Pero no a México, hay que volver a Santo Domingo, República Dominicana. Allí, el 24 de mayo de aquel año, nació un niño en una casa modesta de la capital dominicana.
Sus padres no eran dominicanos, sus padres eran españoles, refugiados políticos de la guerra civil española. Su padre se llamaba Andrés García Calle y según ha relatado el propio actor en distintas entrevistas posteriores a lo largo de su vida, era un piloto de combate del bando republicano, uno de los aviadores españoles con más aviones enemigos derribados durante la guerra civil.
Pero la historia más extraordinaria de la familia García no es la guerra. La historia más extraordinaria es cómo se conocieron los padres del actor. Según ha contado el propio Andrés García en su canal de YouTube [música] años después, su padre piloto fue derribado durante un combate aéreo sobre territorio [música] español.
Su avión cayó del cielo y aterrizó literalmente sobre el techo [música] de una casa. Dentro de aquella casa vivía una jovencita española. Aquella jovencita salió a ver qué había pasado. Encontró a un piloto malherido entre los escombros del techo. Lo cuidó, lo escondió y según ha relatado el propio actor, terminaron enamorándose y casándose meses después.
Aquella mujer se convirtió en la madre de Andrés García. Cuando terminó la guerra civil española en 1939, los padres del actor tuvieron que huir de España. El régimen franquista perseguía a los pilotos del bando republicano y la pareja, ya casada tomó el barco hacia América. Encontraron refugio político en República Dominicana, gobernada en aquellos años por el dictador Rafael Leonidas Trujillo.
Trujillo tenía una política específica de aquellos años. Le interesaba traer inmigrantes europeos blancos a su país y aceptaba refugiados españoles republicanos sin preguntar demasiado. Allí, en Santo Domingo, nacieron los tres hijos del matrimonio García. El mayor de los tres fue Andrés García, el futuro galán de las telenovelas mexicanas.
Pero según ha contado el mismo en numerosas entrevistas, su familia no terminó de adaptarse al ambiente dictatorial dominicano. Los padres tomaron una decisión que iba a marcar el resto de la biografía de su hijo mayor. Empacaron las pocas pertenencias que tenían y se mudaron otra vez a otro país. El destino elegido fue México y dentro de México, una ciudad costera de la costa del Pacífico, una ciudad de pescadores y turistas, una ciudad llamada Acapulco.
La familia García obtuvo con el tiempo la nacionalidad mexicana y se asentó en una casa modesta cerca de la playa. Allí Andrés García, todavía un adolescente, empezó a trabajar muy joven como lanchero, llevando turistas extranjeros a pasear por la bahía de Acapulco a cambio de propinas. Una vida sencilla, sin lujos, sin grandes ambiciones, trabajando bajo el sol mexicano cada día, hasta que un día todo cambió por completo.
Mediados de los años 60, Acapulco, un veañero llamado Andrés García trabajaba como lanchero en la bahía. tenía el cuerpo curtido por el sol y el agua salada. Era alto, era guapo, era el tipo de hombre que llamaba la atención sin proponérselo. Y según ha relatado el propio actor en distintas entrevistas posteriores, fue precisamente aquel físico el que cambió su destino una mañana cualquiera del año 1966.
Mientras estaba en su lancha esperando turistas, un grupo de productores de cine mexicanos lo vio por primera vez. Estaban grabando localizaciones en Acapulco para una película nueva y cuando lo vieron se acercaron a hablar con él. Le preguntaron si quería hacer una prueba de cámara. Andrés, según ha contado posteriormente, aceptó por curiosidad.
La prueba fue un éxito inmediato. Pocos meses después, en 1967, Andrés García debutó en el cine mexicano. La película se llamaba Chanok, una adaptación cinematográfica de la famosa historieta mexicana del mismo nombre. Andrés tenía apenas 25 años cuando estrenó aquella primera película y según ha relatado posteriormente ni siquiera había pensado en serio en dedicarse a la actuación profesionalmente, pero el público mexicano lo recibió con una pasión inmediata.
Las mujeres lo llenaban de cartas, los productores lo llamaban para nuevos papeles. Y en muy pocos años, Andrés García d

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