cubrieron que esta entidad compartía un idéntico patrón operativo con otras seis razones sociales distribuidas en Jalisco, Nuevo León, Estado de México, Puebla, Veracruz y Tabasco . Eran corporaciones caracterizadas por un flujo masivo de egresos en infraestructura y terrenos rurales, pero con utilidades prácticamente nulas en sus reportes fiscales; una fachada clásica para el blanqueo de capitales a gran escala .

El despliegue de la “Operación Tierra Negra” movilizó a más de 200 elementos de la Policía Federal Ministerial y el Ejército . El primer eslabón de la cadena cayó a las 5:30 de la mañana en Cadereyta de Montes, Querétaro . Registrado a nombre de un supuesto ganadero modesto, el primer rancho decomisado reveló una realidad apabullante: una residencia principal de 1,200 metros cuadrados edificada con cantera rosa, acabados de mármol italiano, helipuerto privado, vehículos blindados y un Porsche Cayenne último modelo . No obstante, el hallazgo principal radicó en sus establos, donde se resguardaban 23 caballos pura sangre valuados en más de 15 millones de dólares, cuyas ganancias en hipódromos de Estados Unidos eran desviadas hacia cuentas opacas en las Islas Caimán vinculadas al entorno más cercano del exmandatario priista .
Excentricidades coloniales, laboratorios genéticos y arte desaparecido
A medida que las órdenes de cateo se ejecutaban en cascada, el nivel de sofisticación y derroche de la red quedaba al descubierto. El segundo rancho, ubicado en Huamantla, Tlaxcala, poseía una plaza de toros privada con capacidad para 200 personas y monturas artesanales bordadas en hilo de plata con valor de millones de pesos . En Jalisco, la operación intervino dos propiedades en Zapotlanejo y Atotonilco el Alto . El primero funcionaba como un sofisticado centro ecuestre de alto rendimiento dotado de un quirófano veterinario de vanguardia y un laboratorio de inseminación artificial equina . En el segundo, concebido exclusivamente para el descanso y la recreación deportiva, los agentes aseguraron una bodega climatizada que resguardaba 28 obras de arte, entre las cuales peritos del Instituto Nacional de Bellas Artes (INBA) examinan piezas históricas del siglo XX reportadas como robadas o desaparecidas de colecciones públicas hace décadas .
En el estado de Veracruz, la irrupción federal en tres fincas agrícolas pertenecientes a una misma razón social destapó mecanismos financieros y de colección que parecen sacados de una novela de espionaje . En Fortín de las Flores, oculta detrás de densas barreras de bambú de 15 metros de altura, se localizó una bodega con temperatura controlada que albergaba 40 automóviles clásicos de un valor estratosférico, incluyendo un icónico Mercedes-Benz 300 SL de 1955, modelos Ferrari de los años 60 y un Rolls-Royce Silver Shadow ensamblado por encargo . Por su parte, en el enigmático rancho de Catemaco, el uso de drones gubernamentales dotados con sensores térmicos permitió detectar una anomalía bajo el subsuelo: una bóveda subterránea de concreto reforzado a cuatro metros de profundidad que resguardaba 17 cajas de seguridad, cuyo contenido ha sido clasificado bajo estricta reserva judicial .

Rutas de escape, tecnología militar y el misterio del Rancho 14
La infraestructura decomisada no solo apuntaba al disfrute de una fortuna malversada, sino también a la prevención de contingencias legales. En Paraíso, Tabasco, el aseguramiento de un rancho de 140 hectáreas frente al Golfo de México puso al descubierto un muelle privado con un yate de 21 metros abanderado en Belice, cuyos sistemas de navegación satelital ya tenían programadas coordenadas específicas de diversos puertos del Caribe, configurando lo que los investigadores califican como una ruta de escape marítima preparada para una evacuación de emergencia . Asimismo, en propiedades localizadas en Valle de Bravo e Ixtapan de la Sal, en el Estado de México, se hallaron desde archivos físicos codificados con acrónimos hasta búnkeres de comunicación equipados con frecuencias de banda ancha y bloqueadores de señales de uso exclusivamente militar e inteligencia .
El clímax de la “Operación Tierra Negra” y el hallazgo que promete cimbrar los cimientos de la historia política contemporánea del país ocurrió en la propiedad número 14, un latifundio de 580 hectáreas situado en los límites geográficos de San Luis Potosí y Zacatecas . En dicho lugar, las autoridades localizaron un búnker subterráneo habitable con sistemas autónomos de ventilación y energía, diseñado para resistir un asedio prolongado de seis meses . En la recámara principal de este complejo subterráneo se encontraba una caja fuerte de más de 200 kilogramos de peso, en cuyo interior se custodiaban documentos oficiales originales y contratos con firmas autógrafas correspondientes al sexenio de 1988 a 1994 .
Información preliminar de la Fiscalía General de la República (FGR) señala que estos legajos contienen las bitácoras, anotaciones al margen y beneficiarios reales detrás del polémico proceso de privatización de las empresas paraestatales del salinismo, tales como Teléfonos de México e ingenios azucareros, nombres que jamás figuraron en los archivos entregados en su momento al Congreso de la Unión . Tras la conclusión de los cateos, García Harfuch emitió un mensaje contundente al asegurar que nadie se encuentra por encima del orden legal y que el paso de los años no borra los delitos, sino que únicamente los posterga . Con la “Operación Tierra Negra”, el Estado mexicano ha comenzado a desenterrar los secretos financieros mejor guardados de la era neoliberal, en un proceso penal de extinción de dominio que apenas comienza a vislumbrar su verdadera y profunda dimensión nacional .