se reúne con un ejecutivo quien le confirma que la propuesta es legítima y además la recomienda con Jonathan Dickins, representante de September Management. Rápidamente la chica se da cuenta de que todo se trata de una reunión formal con posibilidades reales y después de pensarlo un poco, Adelle firma su primer contrato.
En un principio la idea es lanzar las tres canciones que ya hizo como su primer material oficial, pero la disquera prefiere que su debut no sea un EP con solo algunas canciones. En lugar de eso, la disquera piensa que el primer golpe debe ser un álbum completo, lo que la pone en la posición de tener que escribir más temas.
Es importante recordar que su plan original era trabajar en producción musical, no en su propia carrera como cantante. Escribir canciones no era algo que hiciera por pasión, así que al principio le resulta complicado. Mientras el álbum avanza muy lentamente, por cierto, el sello busca que antes de sacar algo, Adel empiece a darse a conocer.
Por eso tiene su primera presentación en vivo en el programa BBC Later with Jules Holland, donde interpreta Day Dreamer, una de las canciones que había subido en línea y de las que habían resultado más populares. La presentación en escena es muy sencilla. Ella está sentada con su guitarra iluminada por un solo foco de luz.
Una escena sencilla pero con una voz que deja asombrados a todos y una letra con las que muchos pueden sentirse identificados, lo que termina captando la atención de muchas personas. Y sí, desde aquí ya podemos sentir que la chica, sin duda, tiene una voz cautivadora y melancólica, un verdadero espectáculo para escuchar. Esta presentación cumple su objetivo porque a partir de aquí la gente comienza a conocerla, lo que empieza a encaminarla al éxito en cuanto a lo laboral.
Pero en cuanto a lo romántico, digamos que las cosas van terriblemente mal, pues la relación que tenía con este chico que mencioné antes llega a su fin. Mientras Adel sigue intentando hacer su nombre, la producción de su álbum avanza. Sin embargo, se da cuenta de que aún necesita escribir más canciones. Por esta razón recurre a la forma más sincera que tiene de expresarse y esa es escribir lo que siente.
Y en ese momento lo que más siente es tristeza por su relación fallida, lo que le da toda la inspiración que necesita para terminar el álbum. Con ese enfoque tan emocional y sincero, compone al menos 10 canciones transformando el dolor de haber terminado con su primer amor en música. La canción que a mi parecer mejor representa esta inspiración es la de Chasing Paviments, que en español sería algo como persiguiendo aceras.
A simple vista, el título no tiene mucho sentido, pero Adel cuenta que la idea surgió después de una discusión con el primer chico de quien se enamoró y podemos suponer que se trata de ese mismo chico de la preparatoria. Según lo que cuenta, en una entrevista para Billbur, después de la discusión lo golpea, la sacan del lugar y termina caminando sola por las calles de Londres con el corazón roto y 1000 pensamientos.
En medio de esa caminata sin rumbo se dio cuenta que estaba caminando detrás de una cera vacía. El que el dolor motiva a escribir canciones, poemas o crear cualquier tipo de arte parece ser un patrón que se repiten muchos músicos, pintores, compositores o artistas de cualquier tipo. Porque ese tipo de canciones parecen la mejor manera de evocar o canalizar estos sentimientos.
Porque muchos podemos ver esa película, mirar ese cuadro o escuchar esa canción y pensar, “Sí, soy”. Para entenderlo, hay que reconocer que los sentimientos son entidades extremadamente abstractas. No son cosas fijas o tangibles como una silla o un edificio que podamos señalar. Un sentimiento es un estado interno, complejo y cambiante.
Por eso en psicología decimos que un sentimiento no es un objeto, es la experiencia subjetiva y consciente de una emoción. Intentar capturarlo con palabras comunes es como tratar de atrapar agua con las manos. Siempre hay algo que se escapa. Y aquí entra el lenguaje. Desde la lingüística sabemos que las palabras no nos conectan directamente con la cosa en sí.
Trabajamos con significantes, palabras, sonidos o imágenes que apenas rozancia real. Decir tristeza es usar un significante, pero la tristeza que evoca en ti no es exactamente la misma que en mí o en cualquier otra persona. La palabra apenas proyecta una sombra de algo mucho más grande. Entonces, ¿qué hace el arte? Cuando alguien compone un poema, una canción o pinta un cuadro, no intenta dar una definición cerrada de lo que siente, lo que hace es encadenar significantes, palabras, melodías, colores, escenas o imágenes que abren en quien los recibe una experiencia propia.
Por ejemplo, una metáfora como el cielo lloraba no describe técnicamente nada, pero todos estamos de acuerdo en que sabemos que nos evoca un sentimiento. Un acorde menor puede hacernos sentir melancolía sin necesidad de que nadie diga la palabra tristeza. o un color oscuro en un cuadro puede transmitir angustia sin necesidad de ninguna explicación.
O sea, que el arte no es un mensaje cerrado o definido. El arte evoca. Es una invitación a que cada uno proyecte su propia historia, su propia emoción sobre lo que ve, escucha o lee. Pero por alguna razón parece ser que las mejores obras que se han creado son específicamente creadas a partir de sentimientos oscuros y normalmente dolorosos.
Piensa en esas canciones que te han impactado profundamente. Me apuesto que al menos una tuvo que haber sido desde un sentimiento complicado. Y el posible por qué de que esto sea así te lo explicaré más adelante. Finalmente, en enero de 2008, el álbum completo se publica bajo el nombre 19. Si te parece curioso que un álbum de Boot lleva un título numérico, en una entrevista posterior Adel explica que eligió asignar a sus discos los números correspondientes a las edades que tenía en el momento de su lanzamiento.
Así que el número no es una coincidencia, sino una representación de cada etapa. de su vida. Por eso, los siguientes también llevarán números. En cuanto a la composición del álbum debut, la mayoría de las canciones son escritas por ella misma, pero también colabora con productores y compositores de renombre, lo que da como resultado un álbum de soul cargado de emotividad y letras profundamente personales, sobre todo en torno al desamor y las frustraciones amorosas.
19 es también recibido que en pocas semanas se convierte en un éxito rotundo. Debuta los primeros puestos de las listas británicas y con el tiempo alcanza certificaciones de platino, posicionándose rápidamente como una de las artistas más prometedoras del momento. Las cosas comienzan a ir cada vez mejor para la chica. Apenas unos meses después del lanzamiento de 19, Adel se convierte en la artista principal de un evento benéfico y gana el premio Breit Awards Critics Choice.
Además de ser nombrada la artista revelación del año en la encuesta Sound of 2008 de la BBC, a su álbum le va tan bien que firma un contrato con Columbia Records y Excel Recordings para introducirse en el mercado estadounidense, lo que la lleva a realizar una breve gira por Norteamérica.
Cuando 19 es finalmente lanzado en Estados Unidos, debuta en el puesto 56 del Billboard 200, algo que no es fácil y aquel mercado estadounidense es sumamente competitivo. Con apenas 20 años, Adelga a un país nuevo con una cultura y un acento completamente distintos. Su música comienza a abrirse camino, pero aún no ha explotado del todo.
Pero justo en este momento, Estados Unidos entra en una de las peores crisis financieras de su historia. La gran recesión está en marcha y su impacto se extiende a todos los ámbitos, incluida la industria musical. En esta época surge el llamado pop de recesión, un sonido marcado por la evasión, la estética brillante y la euforia artificial.
Es música pensada para hacerte olvidar los problemas para acompañar una época difícil con ritmo y fiesta. Lady Gaga, Katy Perry, Black I Piece y Pitbull dominan las listas de éxitos con canciones de ese estilo. El problema es que la música de Adel es bastante distinta a esto. Ella no se caracteriza precisamente por hacer música positiva o pop para salir de fiesta, pero eso es precisamente lo que le hace destacar.
Esa voz y esencia musical a contracorriente es algo que la diferencia del resto. El 18 de octubre de 2008, Adel es invitada a un programa llamado Saturday Night Live, uno de los programas más influyentes de esta época y un espacio de comedia que, además de dar visibilidad a comediantes, también sirve como plataforma para innumerables músicos que se presentan en vivo.
En circunstancias normales esto ya sería un gran logro, pero esa noche no es cualquier noche, es una en donde parece que los astros se alinean para de él, pues Sarah Palin, política, comentarista y autora, aparece en el programa y gracias a eso el show alcanza su mejor rating en 14 años con más de 17 millones de espectadores.
Todos sintonizan para ver a Sara, pero también terminan descubriendo a Del, quien canta un par de canciones, entre ellas Chasing Paviments y su voz cruda y desgarradora, ofrece un contraste total frente al pop que domina las listas del momento. Esto provoca que al día siguiente su álbum 19 encabece las listas de iTunes, alcance el puesto número cinco en Amazon y Chasing Pavimens se dispare al top 25.
En cuestión de horas, Adel pasa de ser una promesa emergente a una sensación global. Su disco, que llevaba meses en las listas estadounidenses, sube 35 puestos en el billboard 200, ubicándose en el número 11. El fenómeno no se detiene. A principios de 2009, el disco 19 es certificado como disco de oro y para mediados de ese año, el álbum ya vende 2.

2 millones de copias en todo el mundo. A pesar de no pertenecer al movimiento del pop de recesión, su éxito dentro de esta era resulta sorprendente, lo que comienza como una casualidad, una presentación en el programa adecuado, en el momento preciso, pronto se convierte en un fenómeno imparable. Ahora, Adel no solamente llega de visita a Estados Unidos, llega para quedarse.
A medida que avanzan los meses, el álbum sigue ganando fuerza. Su éxito, además de reflejarse en ventas, también lo hace en reconocimiento dentro de la industria musical, pues comienza a cosechar nominaciones y premios, incluidos los prestigiosos Breedit Awards y, por supuesto, los Gramies. El día de los Gramis, Adel recibe cuatro nominaciones.
Mejor artista nuevo, grabación del año y canción del año por Chasing Pavaments, además de mejor interpretación vocal pop femenina por la misma canción. Esa noche sube al escenario para interpretar su éxito, cautivando a la audiencia con su inconfundible voz. Y lo más increíble de todo no son solo las nominaciones.
Lo más increíble es que a tan solo un año de haber lanzado su primer álbum, Adel gana el Gramy a mejor artista nuevo y el de mejor interpretación vocal pop femenina. Y para una joven que nunca imaginó dedicarse a cantar profesionalmente, sino a trabajar detrás de bambalinas, este reconocimiento es inmenso.
Y sumado a todas estas nuevas buenas noticias, Adel vuelve a enamorarse. El problema con este nuevo amor es que, según ella misma cuenta en entrevistas posteriores, es que llega a enamorarse tanto de esta nueva persona que incluso cancela conciertos solo para estar con él. Su única fuente de trabajo, su carrera. No le importa ponerla en riesgos y eso significa pasar más tiempo con quien ama.
Porque cuando Adel ama, no ama medias, se entrega por completo, aún si eso implica descuidar todo lo demás. Y es en este punto de su carrera donde, según sus propias palabras, comienza una crisis temprana, una etapa marcada por el descontrol emocional, el amor dependiente y el alcohol en exceso. Todo esto ocurre mientras intenta adaptarse a una nueva vida en Estados Unidos.
Su carrera sigue creciendo, su música empieza a sonar en todo el mundo, pero ella no está del todo enfocada. Ahora que es una artista reconocida y el mundo quiere más de ella, tiene que crear un segundo álbum, uno que esté a la altura del fenómeno que fue 19. Sin embargo, en lugar de repetir la melancolía que la hizo famosa, Adel quiere hacer algo diferente, algo más vibrante y moderno.
Pero cuando intenta escribir desde un lugar optimista, las canciones no avanzan. Algo parece faltar, como si le faltara inspiración y solo quizás sea porque se siente feliz. Su pareja es mayor, exitoso por mérito propio y gracias a él descubre muchas cosas nuevas. Así que mientras está felizmente enamorada, su música no avanza.
Pero después de 2 años todo se termina nuevamente. Esta vez la deja destrozada. Su relación con el alcohol empeiora y entra en una etapa oscura, llena de enojo, soledad y amargura. El proceso creativo esta vez es distinto. Durante su gira por Estados Unidos descubre el blueegrass y se enamora del género. A partir de ahí empieza a influir cada vez más en sus composiciones, marcando un giro en su estilo.
Más inspirada que nunca, Adel escribe canciones crudas llenas de desamor y dolor. Refleja lo que vivió con su última pareja. Entre ellas hay dos que destacan. Pero vamos a comenzar por una con la que muy seguramente conociste a Adel. Te estoy hablando de la canción Rolling in the Deep. Esa canción la escribe en apenas 3 horas y cuando la graba por primera vez lo hace con tanta emoción que ese mismo demo termina siendo la versión final del álbum.
En la letra dice frases como podríamos haberlo tenido todo y tenías mi corazón en tus manos lo que refleja que para Adel cada ruptura es una herida profunda. Lo vive con tanta intensidad y con tanto dolor que realmente la deja marcada. Eso también se refleja en el videoclip de la canción que es tan intenso como la misma letra. Adel aparece sentada sola en una silla rodeada de oscuridad.
Mientras canta surgen escenas como una en la que varios vasos en el suelo vibran al ritmo de la música. Todo resuena con su voz que no suena triste, suena rota. Es ese tipo de dolor que no se llora, es el que se grita. Con una mayor inversión en la producción, este video se vuelve un éxito masivo. Hoy 2025 tiene más de 2,000 millones de vistas en YouTube y el impacto fue tan grande que Adel pensó en llamar al disco con su nombre, pero al final decidió seguir la tradición y lo llamó 21, su edad.
La otra canción que destaca es Someone like you y fue la que terminó de definir a Adel ante el mundo. Este es el opuesto perfecto de Rolling in the Deep. No hay furia, no hay reproches, solo una melodía suave y melancólica. La letra parece salir de ese momento en el que se entera de que su exar y en lugar de gritar, simplemente canta desde ese lugar donde ya no hay pelea, solo queda aceptar.
El video musical refuerza esa atmósfera triste, pues está filmado en blanco y negro. Comienza con una toma de una calle parisina. Adel camina sola. Su mirada triste y contemplativa acompaña a cada verso. La cámara la sigue por distintos paisajes icónicos, incluyendo la Torri Ifel. Durante el segundo estribillo se detiene junto al río Sena, reflexiona.
Luego llega a un edificio donde ve a su ex. Se cruzan las miradas y él se aleja dejándola quieta, en silencio, observando cómo desaparece. Y tiene otras líneas que se me hacen bastante fuertes, tales como te deseo lo mejor a ti también, no me olvides, te lo ruego. No hay dramatismo exagerado, no hay grandes arreglos musicales, solo su voz, un piano y ese vacío que queda cuando se rompe algo que de verdad querías que funcione.
La canción llega tan lejos que es utilizada en la escena final de la cuarta temporada de The Gossip Girl, una de las series más populares de la época. Su inclusión en ese episodio refuerza su lugar como el himno perfecto del desamor y de la venganza. El video también de Hawaiya recibe siete nominaciones de los MTV Video Music Awards, incluyendo video del año, mejor video femenino y mejor dirección.

Termina ganando en tres categorías: mejor edición, mejor cinematografía y mejor dirección artística. Ya entendimos que los sentimientos son abstractos, difusos y difíciles de atrapar con palabras simples. Y también vimos como el arte surge como esa vía simbólica para decir lo que no puede decirse directamente. Así que ahora llevémoslo un paso más allá.
¿Por qué específicamente el dolor parece haber creado algunas de las mejores obras de arte? A mí me parece que una de las posibles razones está en la naturaleza misma del dolor, pues es uno de los sentimientos más intensos y abrumadores que podemos experimentar, pero el dolor profundo tiene una naturaleza especial. A diferencia de emociones más reactivas como la alegría, la ira o el miedo, el dolor no suele ser solo una respuesta momentánea a lo que ocurre.
Al igual que el amor, el dolor deja una marca, se transforma en un vacío, en una ausencia que persiste, no se limita a invadir un instante, sino que redefine el modo en que sentimos, recordamos y soñamos. Para que me entiendas mejor, vamos a hacer un ejercicio de memoria. Recuerda la última vez que atravesaste un dolor verdadero. No solo estaba ahí mientras llorabas, estaba cuando intentabas dormir, cuando imaginabas el futuro o cuando repasabas lo que perdiste.
Y cuando eso ocurre, las palabras cotidianas se vuelven inútiles e inexactas para hacerle justicia lo que estás sintiendo. Decir, estoy triste no basta. La experiencia pide otra cosa. Necesitas ser rodeada, sugerida o invocada. Es por esto que el dolor, al ser tan difícil de nombrar directamente, empuja al ser humano a inventar nuevas formas de decirlo y de entenderlo.
Y en estas nuevas formas se crean verdaderas piezas de arte que te golpean como si te lo hubieran escrito o hecho justo para ti o con las que simplemente puedes empatizar. Y hasta aquí todo en la carrera de Adelle suena increíble, ¿no? El talento floreciendo, las canciones tocando corazones y la vida, al menos desde fuera, sonriendo un poco más.
Pero aquí es donde empieza a surgir una pregunta también incómoda. Si gran parte la inspiración de Adel viene de su dolor y de sus heridas más profundas, ¿qué pasaría si un día ese dolor desaparece? ¿Qué sucede cuando un artista que ha convertido la tristeza en arte empieza a ser feliz? Bueno, eso estamos por verlo.
Después de estos dos sencillos que acabo de mencionar, en enero de 2011, el álbum es finalmente publicado y Adelona interpretando Someone Like You en los Breed Awards. Casi llora en el escenario y ahí, frente a millones de personas, queda claro que ese álbum es la expresión más cruda de todo lo que ha vivido tras sus rupturas. Ese tremendo impacto la lleva a ser nominada una vez más a los Gramy.
En esta nueva edición, la del 2012, no es la cara nueva que hay que conocer, es la artista que todos quieren ver. Adel no está nominada como una revelación, está lista para arrasar y lo hace con una actuación impresionante. Cuando sube al escenario para cantar Rolling in the Deep, la música comienza y su voz, esa voz única y poderosa, empieza a llenar la sala.
Es aún más impresionante que en la grabación original. En el escenario está ella en el centro con un micrófono y una banda que la acompaña. La cámara se centra en su rostro mostrando sus emociones. Después de su performance, la atmósfera en la sala cambia y se lleva a cabo la ceremonia de entrega de premios donde Adel se lleva seis premios.
Álbum del año, canción del año, grabación del año, mejor interpretación vocal pop solista, mejor álbum vocal pop y mejor video musical. Una barrida total. La emoción de la noche se refleja en cada uno de sus discursos. Agradece a su equipo y seguidores con el orgullo de alguien que sabe que acaba de alcanzar un hito monumental en su carrera.
Una vez terminando el evento, 21 rompe récords. Las ventas se disparan como nunca antes. En cuestión de horas, su primer álbum 19 escala hasta el número cuatro en los más vendidos. Su carrera va mejor que nunca y en este punto también lo hace su vida personal. Aunque el álbum 21 está dedicado a un ex para el momento de esta presentación, un año después de su lanzamiento, Adel.
aparece públicamente junto a su nueva pareja, Simon Coneki. Deja Estados Unidos, supera la dependencia que había desarrollado con respecto a la bebida y meses después anuncia que ella y Simon esperan a su primer hijo. Cuando nace comienza una nueva etapa para él. Después de años de presentaciones, entrevistas y estar bajo los focos, decide alejarse un poco los reflectores para enfocarse en su familia.
Mientras esto sucede, hace algunas colaboraciones con películas, siendo la más importante y, en mi opinión, la más memorable, ser la voz principal del tema de la nueva película de James Bond Skyfall. Recuerdo que cuando vi esta película en el cine, junto con esa preciosa secuencia de los créditos del inicio, se me puso la piel de gallina y no fue para menos, pues la canción se termina convirtiendo en un rotundo éxito y se inmortaliza acompañando a una de las franquicias más icónicas del cine.
Pero esto no es lo más importante, pues Adel en el 2013 se vuelve la ganadora del Ócar a mejor canción original por Skyfall. Aparentemente Adel está viviendo la mejor etapa de su vida. se queda embarazada, forma una familia con el amor de su vida y su carrera sigue en ascenso. Desde afuera todo parece perfecto, como si hubiera encontrado el equilibrio ideal entre su vida personal y profesional.
Sin embargo, detrás de esa imagen hay una mujer que sigue enfrentando conflictos intensos. Justo cuando el mundo espera su próximo gran álbum, Adel se siente bloqueada. Intenta escribir, pero nada la convence. Las sesiones de estudio se posponen una y otra vez y la presión empieza a aumentar. El proyecto que debería haberse lanzado en 2012 se retrasa, luego 2013 y para ese momento solo tiene cuatro canciones grabadas, lo que no es suficiente para un álbum completo.
Aunque esté feliz en su vida personal, le cuesta encontrar tiempo para dedicarle a su música, pues cuidar de un bebé toma mucho tiempo. Y además, parece que la inspiración para terminar las demás canciones no le llegan porque parece que esa tristeza profunda que siempre la ha inspirado para componer ya no está en su vida.
Y esa es la respuesta a la pregunta que planteamos antes para Adel. En su caso, que su arte se había vuelto un vehículo para descargar su dolor. Si el dolor se va, puede que la inspiración simplemente se termina porque ella no siente la necesidad de expresar nada. O al menos no hay nada tan complejo que esté sintiendo que se necesite expresar en música.
Porque quiero hacer un paréntesis aquí, el dolor no es el único sentimiento complejo que puede servir de inspiración para crear grandes obras. También estados sublimes de felicidad, pueden también ser motivaciones o inspiraciones para crear grandes obras. Pero bueno, en el caso de Adel, si bien el dolor puede ser una fuente gigantesca de inspiración para crear su arte, también si quiere vivir una vida plena, debe entender que el dolor no está hecho para quedarse, sino que es algo que va y viene.
Ahora que Adel atraviesa una etapa distinta en su vida, donde la tristeza ya no domina su día a día, su desafío es adaptar su arte a nuevos pensamientos, a nuevas emociones. Quizás sigue usando el dolor cuando inevitablemente vuelva, porque siempre vuelve, es inevitable, pero esta vez tal vez lo haga desde una perspectiva más madura, una que solo los años y las transformaciones internas son capaces de dar.
En medio de este caos creativo, su padre Evans revela al mundo que sufre de cáncer intestinal y quiere volver a reencontrarse con Adel. Esta noticia llega a sus oídos, pero ella no hace nada al respecto, ya que su enfoque está en otro lugar. Entre 2014 y 2015, algo empieza a cambiar. La inspiración regresa, pero de nuevo proviene de la tristeza.
Durante este tiempo, Adel compone canciones como Love in the Dark y S My Love. Y sabemos que vienen de un momento difícil porque años después, en una entrevista con Opera, Adel confiesa que Love in the Dark la escribió porque no se sentía feliz. Sentía que no estaba viviendo de verdad, solo estaba sobreviviendo y avanzando muy lento.
Esa sensación se refleja perfectamente en una de las frases más fuertes de la canción: Quiero vivir y no solo sobrevivir. Aunque desde afuera todo parece estar bien, por dentro algunas personas han llegado a especular que Adel atravesaba una etapa difícil. Las personas que creen esto sospechan que después de convertirse en mamá empezó a lidiar con una depresión postparto, lo que también pudo haber afectado su relación de pareja.
El argumento más fuerte que apoya esta teoría es que las canciones que compone en ese momento vuelven a tocar el tema que ya conoce también, El desamor. Gracias a estos sentimientos, su álbum 25 empieza a tomar forma. A finales de 2015, el álbum finalmente ve la luz. Y como hicimos con el anterior, quiero destacar dos canciones que reflejan cómo se sentía Adelas. La primera es Love in the dark.
En esta canción canta. Esta vez no puedo quedarme porque ya no te amo más y no puedo amarte en la oscuridad. Todo me cambió. La otra es When We were Young, una de sus favoritas. No tiene videoclip, pero sí una interpretación en vivo increíble desde The Church Studios, donde canta junto a un piano y músicos.
En esa canción dice, “Déjame fotografiarte por si es la última vez que pudiéramos ser exactamente como éramos.” Volviendo a su carrera, 25 es un fenómeno inmediato. Rompe récords en todo el mundo. Canciones como Hello, All I Ask, Million Years Ag y Water Under the Bridge se vuelven icónicas. Algunas parecen dedicadas a exparejas, otras tal vez a su relación actual en ese momento.
No se sabe del todo. Lo que sí se sabe es que el álbum vende más de 3 millones de copias solo en Estados Unidos. Gana premios, encabeza listas, se emociona a millones. Más allá del éxito, lo que impacta es esa capacidad de transformar una herida interna en algo universal, en algo que todos sentimos, pero no siempre podemos poner en palabras.
Una vez alcanza el éxito, Adel vuelve a trabajar. pasa los siguientes años trabajando más shows, más entrevistas y hasta inicia una gira mundial que la lleva por más de 100 ciudades, convirtiéndose en la más extensa que ha hecho hasta ese momento. Pero esto le da la oportunidad de que en cada show cree un espacio único para sus seguidores, un mundo donde quien entra puede volverse vulnerable, llorar y vivir cada canción como si fuese propia.
En su vida personal, se casa en privado con el padre de su hijo, pero es algo que dura poco, ya que un año después se separa. No hay grandes explicaciones al respecto, pero esto hace que Adel se tome un tiempo para sí misma, lejos de los escenarios una vez más. Justo en medio de esta nueva ruptura, mientras se prepara para mudarse y enfrenta la responsabilidad de cuidar los sentimientos de su hijo, recibe otra noticia difícil.
La enfermedad de su padre empeora y puede que ya no le quede mucho tiempo. Recordemos que desde niña Adel vivió el abandono de su papá. Él tenía problemas con el alcohol y durante años estuvo completamente ausente. Desde entonces, en entrevistas, ella llegó a decir que si lo volvía a ver, le escupiría en la cara.
Así de grande era la herida. Pero esta vez Adel cuenta en una entrevista que toma la decisión de ir a verlo. Viaja hasta Gales, donde él vive. Después de tantos años se atreve a enfrentar ese pasado. El reencuentro fue difícil, pero también necesario. Por primera vez logran hablar de verdad. Y en ese encuentro, Adel descubre que su padre era divertido, sensible, alguien que nunca había llegado a conocer realmente. Ríen, lloran y se entienden.
Fue duro, sí, pero también uno de los momentos más importantes de su vida. Unos meses después de esta visita, Evans muere. Después de esto, decide mudarse a Las Vegas para trabajar. pues firma una residencia, lo que significa que tendrá un número de shows fijos en el mismo lugar por un tiempo determinado.
Pero además de enfocarse en el trabajo, también se enfoca en su bienestar. En una entrevista con Opera, cuenta que deja de estar tan pendiente de las redes sociales y empieza a cuidar su salud. Se concentra en su música y comienza a trabajar en el siguiente álbum. Este nuevo proyecto ya no está dedicado a un ex, es para ella misma, para esta nueva etapa en su vida.
Un álbum profundamente personal donde por fin canta sobre su proceso de sanación y aceptación. En 2021, 30, su último álbum hasta el momento, es lanzado al público y al igual que los anteriores se convierte en un rotundo éxito. En canciones como E on Me, Adel explica que la escribió como una forma de explicarle a su hijo las razones detrás del divorcio.
Ella dice que quería que este álbum le ayudara a entender quién es y por qué decidió desarmar toda su vida en busca de su propia felicidad. La canción nace en un solo día, empezando con una estrofa que escribió mientras se bañaba. Desde su lanzamiento, Easy on Me se convierte en un fenómeno global. Rompe récords en plataformas digitales.
En Spotify se convierte en la canción más escuchada en un solo día con 24,000ones de reproducciones. En una semana llega a los 84.3 m000000es. Debuta en el número uno de la official Singles Shart con 217,000 copias vendidas en la primera semana. Es la mejor cifra desde Shape of You de Ed Sheerand en 2017.
También se convierte en la canción más reproducida en la historia de la radio en Estados Unidos. En ese momento, Adel también empieza a transformarse físicamente, pues comienza a adelgazar, pero parece que no por presión externa, lo hace porque se siente más fuerte que nunca y su físico no es lo único que cambia, pues sus conciertos también lo hacen, se vuelven más íntimos y por lo tanto la conexión con el público se vuelve más profunda.
En ellos canta, pero también habla, compartiendo su vulnerabilidad, sus miedos, sus experiencias y alegrías. Hasta ahora, Adelor una fuente casi inagotable de creación. Pero entonces surge una pregunta. ¿Qué pasa cuando un artista que ha escrito sus mejores obras desde la herida empieza a vivir sus dolores de una manera distinta? Y una posible respuesta podría ser que así como Adelan.
Aparte no es que el dolor se haya esfumado. Cuando escribió estas últimas canciones del álbum 30, sí estaba ahí, pero no de la misma manera que como cuando tenía 19 y por lo tanto ya no gobierna su vida de la misma forma. En este último álbum, las canciones siguen naciendo del duelo, del miedo y de la culpa, pero ahora brotan desde un lugar más consciente.
Ya no escribe como quien grita atrapada en una tormenta, pero sí como quien ha aprendido a reconocer la tristeza cuando llega a tocar la puerta, a sentarse con ella, a escucharla y luego a dejarla ir cuando su mensaje ha sido comprendido. Y después de escuchar toda su discografía en orden cronológico, me parece que su música dejó de ser una discusión contra la adversidad y en su lugar se convirtió en una conversación más profunda con la vida entera.
Tiempo después de lanzar el álbum, Adel también se vuelve a enamorar. Después del dolor se abre al amor otra vez. Su nueva pareja la acompaña y le da espacio para ser quién es. El amor que viva ahora refleja el amor que aprendió a darse a sí misma. En una entrevista con Opera, Adel comparte que está más feliz que nunca, algo que nunca habría imaginado años atrás.
Sabida que una vez le arrebató tanto, ahora le ha dado la oportunidad de abrazar lo mejor de sí misma, no solo en lo físico, sino en lo emocional. Finalmente, en noviembre de 2024, Adel cierra su aclamada residencia y anuncia un retiro indefinido para enfocarse en su hijo y en seguir creciendo. Aunque su regreso a los escenarios es incierto, hay esperanzas de que vuelva quizás con un álbum que ya no se base en números, sino con algo nuevo, algo que sigue explorando su evolución personal, reflejando cómo ha cambiado su
perspectiva de la vida, el amor y la felicidad. La expectativa sigue viva porque el público sabe que cuando Adel vuelva lo hará con todo su corazón, como siempre lo ha hecho.
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