Agosto de 1956. Estudios Churubusco. Ciudad de México. Set de filmación de la película La escondida. Son las 11 de la noche y todo el equipo ya se fue a casa, pero hay dos personas que siguen ahí en el set vacío hablando, riendo, muy cerca uno del otro. Es un hombre de 39 años. Alto, guapo, con bigote y sonrisa encantadora.
Es Pedro Infante, el ídolo máximo de México, el actor y cantante más famoso del país. Y la otra persona es una mujer de 25 años. hermosa con ojos verdes y cabello negro. Es Silvia Pinal, una de las actrices más prometedoras de la época de oro y están solos en ese set vacío. Y Pedro le toma la mano a Silvia y le dice, “Silvia, desde que te conocí hace tres meses, en este set
no he podido dejar de pensar en ti.” Y Silvia se sonroja y le dice, “Pedro, tú estás casado y yo también. Esto no puede pasar.” Y Pedro se acerca más y le dice, “Lo sé, pero no puedo evitar. lo que siento por ti. Y la besa. Y Silvia, aunque sabe que está mal, no puede resistirse y lo besa de vuelta. Y ese beso fue el inicio. Es menor que numeral uno.
Uno numeral es mayor que de un romance secreto que duró casi un año y que nadie supo. Durante décadas hasta que Silvia Pinal lo confesó. en su autobiografía en 2015, 59 años después. Y hoy les voy a contar toda la historia del romance prohibido entre Silvia Pinal y Pedro Infante. ¿Cómo se conocieron? ¿Cómo se enamoraron? Los encuentros secretos que tuvieron las cartas de amor que se escribieron
y por qué todo terminó de forma trágica con la muerte de Pedro en 1957. Pero primero tenemos que entender quiénes eran Pedro y Silvia. En 1956 cuando se conocieron. Pedro Infante en 1956 tenía 39 años y estaba en la cima. absoluta de su carrera. Era el actor más famoso de México. Había hecho más de 60 películas y todas habían sido éxitos.
Y era también el cantante más popular del país y ganaba muchísimo dinero, pero su vida personal era un desastre porque Pedro estaba casado legalmente con María Luisa León. su primera esposa desde 1939 con quien tuvo tres hijos, pero también vivía en Unión Libre con Irma Dorantes, una actriz 15 años menor que él.
Desde 1953 es menor que numeral uno. Uno numeral es mayor que y con quién tuvo una hija. Entonces Pedro tenía dos familias al mismo tiempo y las dos lo sabían y las dos lo aceptaban porque era Pedro infante. Y además Pedro tenía varias amantes en diferentes ciudades [resoplido] porque viajaba mucho por su trabajo y era un mujeriego compulsivo y Silvia Pinal.
En 1956 tenía 25 años. y ya era una actriz reconocida. Había empezado su carrera a los 18 años, en 1949 y había hecho ya más de 20 películas y estaba casada con Rafael Banquels, un actor y director, 14 años mayor que ella. Desde 1947, cuando Silvia tenía solo 16 años y con quien tuvo una hija, Silvia Pasquel.
Pero el matrimonio ya estaba en crisis porque Rafael era muy celoso, muy controlador y no dejaba que Silvia trabajara como ella quería. Y Silvia ya estaba pensando en divorciarse. Y en mayo de 1956, Silvia fue contratada para protagonizar la película La escondida, una película ambientada en la Revolución Mexicana y el protagonista masculino era Pedro Infante y desde El primer día
que se conocieron en el set hubo una conexión instantánea entre los dos. Pedro quedó fascinado con Silvia porque era hermosa, inteligente y diferente a todas las mujeres que había conocido. Y Silvia quedó cautivada por Pedro porque era el hombre más carismático y encantador que había conocido.
Y durante los tres meses que duró la filmación, de mayo a agosto de 1956, Pedro y Silvia pasaban todo el tiempo juntos ensayando escenas, comiendo juntos, riendo y coqueteando. de forma muy obvia y todo el equipo de producción se dio cuenta de que había algo entre ellos dos, pero nadie decía nada porque era Pedro Infante y Silvia Pinal, dos de las estrellas.
más grandes de México. Y una noche, en agosto de 1956, después de terminar una escena difícil, Pedro le pidió a Silvia que se quedara un rato más en el set para repasar unas líneas. Y Silvia aceptó. Y cuando todo el equipo se fue, Pedro y Silvia se quedaron solos. Y ahí Pedro le confesó lo que sentía y la besó.
Y Silvia le correspondió. Y esa noche empezó el romance entre los dos y durante los siguientes meses, de agosto de 1956 a abril de 1957, 9 meses. Pedro y Silvia tuvieron un romance. Secreto, muy secreto. Se veían en hoteles discretos, en casas de amigos, en el rancho de Pedro, en las afueras de la ciudad de México y se escribían cartas de amor que Silvia guardó.
durante décadas y que finalmente reveló en su autobiografía en 2015. Y según Silvia, en esas cartas Pedro le decía, “Silvia, eres la mujer más hermosa que he conocido y me haces sentir cosas que nunca había sentido. Quisiera poder estar siempre contigo, pero mi situación es complicada. Tengo dos familias y no puedo abandonarlas, pero tampoco puedo estar lejos de ti.
Y Silvia le respondía, Pedro, yo también siento cosas que nunca había sentido, pero sé que esto no tiene futuro. Tú nunca vas a dejar a tus familias y yo tampoco puedo seguir así viviendo a escondidas. Esto tiene que terminar. Pero no terminaba porque los dos estaban enganchados emocionalmente. Y durante esos 9 meses de agosto de 1956 a abril de 1957, Pedro y Silvia
se vieron en secreto al menos dos o tres veces por semana y tenían lugares específicos. donde se encontraban. El primer lugar era un hotel pequeño en la colonia Roma llamado Hotel Marlow, un hotel discreto donde nadie hacía preguntas y Pedro rentaba una habitación permanente con el nombre falso de Pedro Ramírez. Y Silvia llegaba siempre con lentes oscuros y pañoleta, cubriendo su cabello para que nadie la reconociera.
Y ahí en esa habitación del cuarto piso, Pedro y Silvia pasaban horas. hablando, riendo y amándose. Y según Silvia, en su autobiografía, Pedro era el amante más apasionado y tierno que había tenido. Le decía cosas hermosas, le cantaba canciones a capela solo para ella, y la hacía sentir como la mujer más especial del mundo.
El segundo lugar donde se veían era el rancho de Pedro en las afueras. de la ciudad de México. En el estado de México, un rancho grande con caballos y ganado y una casa estilo hacienda. Y Pedro llevaba a Silvia. Los fines de semana, cuando Irma Dorantes, su pareja oficial, estaba trabajando o viajando. Y ahí en el rancho, Pedro le enseñaba a Silvia a montar a caballo.
Cabalgaban juntos por los campos. es menor que numeral uno, dos numeral es mayor que hacían picnics. Bajo los árboles y por las noches Pedro le cantaba con su guitarra junto a la chimenea. Y según Silvia, esos momentos en el rancho fueron los más felices de su vida. Y el tercer lugar donde se veían era la casa de un amigo cercano de Pedro, un productor de cine llamado Ismael Rodríguez, que era el único que sabía
del romance entre Pedro y Silvia. y que les prestaba su casa en Coyoacán para que pudieran verse sin que nadie los molestara. Y ahí Pedro y Silvia cocinaban juntos, veían películas y jugaban a ser una pareja normal, como si no tuvieran otras vidas, otras parejas, otros compromisos. Y durante esos meses, Silvia se enamoró profundamente de Pedro y empezó a soñar con un futuro con él.
Y en diciembre de 1956, Silvia se divorció oficialmente de Rafael Banquels y pensó que ese era el momento para hablar con Pedro y decirle, “Pedro, ya me divorcié, ahora estoy libre. ¿Qué va a pasar con nosotros? ¿Tú vas a divorciarte de María Luisa, vas a dejar a Irma o vamos a seguir así a escondidas para siempre? Y Pedro se quedó callado durante un largo rato y finalmente le dijo, “Silvia,
yo te amo. De verdad te amo, pero no puedo dejar a mis familias. María Luisa es la madre de mis tres hijos mayores y aunque no vivo con ella, sigo casado legalmente y no me puedo divorciar porque sería un escándalo y arruinaría mi carrera. E Irma es la madre de mi hija menor y vivo con ella y no puedo abandonarla porque la quiero y quiero a mi hija.
Entonces, lo único que puedo ofrecerte es lo que tenemos ahora, vernos a escondidas. cuando podamos, pero no puedo prometerte un futuro juntos, porque eso no va a pasar. Y Silvia sintió como si le hubieran dado un puñetazo en el estómago y empezó a llorar y le dijo, “Entonces, ¿qué soy yo para ti? Solo un amante más, una de tantas.
” Y Pedro la abrazó y le dijo, “No, tú no eres una amante más. Eres la mujer que más he amado en mi vida, pero mi situación es complicada y no puedo cambiarla. por favor, entiéndeme. Y Silvia, aunque estaba devastada, decidió quedarse con él porque lo amaba demasiado y pensaba que tal vez con el tiempo Pedro cambiaría de opinión.
y dejaría a sus otras mujeres por ella. Pero los meses pasaron, enero de 1957, febrero, marzo y Pedro no cambiaba. Seguía viviendo con Irma, seguía casado con María Luisa. y seguía viéndose con Silvia a escondidas y Silvia estaba cansada de esa situación, de vivir a escondidas, de ser la amante secreta, del hombre más famoso de México.
Y en abril de 1957, Silvia decidió que era suficiente y le dijo a Pedro, Pedro, esto se tiene que acabar. Yo te amo, pero no puedo seguir así esperando a que algún día decidas estar conmigo, porque sé que ese día nunca va a llegar. Entonces, es mejor terminar ahora antes de que me duela más.
Y Pedro le suplicó, “No, Silvia, por favor, dame más tiempo. Voy a arreglar mi situación, te lo prometo.” Pero Silvia ya no le creyó y le dijo, “Ya no, Pedro, ya no puedo más. Esto se acabó y se fue.” Y esa fue la última vez que Silvia vio a Pedro Infante con vida. Fue el 10 de abril de 1957 y 5 días después.
El 15 de abril de 1957, a las 9:15 de la mañana, Pedro Infante murió en un accidente aéreo en Mérida, Yucatán. Su avioneta se estrelló poco después de despegar y Pedro murió instantáneamente a los 39 años. Y cuando Silvia se enteró de la noticia, estaba en su casa en la ciudad de México y recibió una llamada.
de Ismael Rodríguez, el amigo de Pedro, que le dijo, “Silvia, Pedro murió. Su avión se estrelló en Mérida esta mañana.” Y Silvia sintió como si el mundo se derrumbara. a su alrededor y empezó a gritar y a llorar desconsoladamente y su hija Silvia Pasquel, que tenía 8 años y estaba en la casa, corrió a ver qué pasaba y vio a su madre llorando.
en el piso con el teléfono en la mano y le preguntó, “Mamá, ¿qué pasó?” Y Silvia solo pudo decir, “Pedro murió y Silvia, que era una niña, no entendió por qué su madre lloraba tanto por la muerte de Pedro Infante. Y durante los días siguientes, Silvia no pudo ir al velorio o al funeral de Pedro, porque no era ni su esposa ni su pareja oficial, era solo su amante secreta y no tenía derecho
a estar ahí. llorando públicamente. Entonces tuvo que llorar a Pedro en secreto en su casa, sola, sin poder compartir su dolor con nadie. Y según Silvia, en su autobiografía, La muerte de Pedro fue el momento más doloroso de su vida, porque había perdido al único hombre que había amado de verdad y no había podido. ni siquiera despedirse de él, porque habían terminado 5 días antes
de su muerte. Y Silvia se culpó durante años pensando que si no hubiera terminado con Pedro ese 10 de abril, tal vez Pedro no habría subido a ese avión el 15 de abril. Tal vez habría estado con ella y no habría muerto. Y durante las semanas y meses después de la muerte de Pedro, Silvia cayó en una depresión profunda. No quería salir de su casa, no quería trabajar, no quería ver a nadie y pasaba los días
encerrada en su habitación, llorando y leyendo una y otra vez las cartas que Pedro le había escrito. durante su romance. Y según Silvia Pasquel, la hija de Silvia, que recordaba esos días, aunque era una niña, su madre estaba completamente rota y no sabía cómo ayudarla, porque no entendía por qué su madre sufría tanto por alguien que no era su esposo.
Y Silvia durante esos meses pensó varias veces en revelar públicamente su romance con Pedro para poder llorar su muerte abiertamente, pero sabía que si lo hacía sería un escándalo. enorme que arruinaría la imagen de Pedro y también la suya, y que lastimaría a las dos familias de Pedro, a María Luisa y a Irma Dorantes, que ya estaban sufriendo suficiente.
con su muerte. Entonces, Silvia decidió guardar el secreto y llorar a Pedro en silencio para siempre. Y poco a poco Silvia empezó a salir de la depresión y a rehacer su vida. Y en 1961, 4 años después de la muerte de Pedro, Silvia se casó por segunda vez con Gustavo Ala Triste, un productor de cine, rico y poderoso, y con quién tuvo dos hijas.
Viridiana y Silvia a la triste. Pero ese matrimonio tampoco fue feliz, porque Silvia nunca pudo olvidar a Pedro Infante y siempre lo comparaba con Gustavo y Gustavo nunca estuvo a la altura de Pedro. Y en 1967 Silvia y Gustavo se divorciaron y ese mismo año Silvia se casó por tercera vez con Enrique Guzmán, el cantante de rock, más famoso de México, ¿y con quién tuvo? Dos hijos,
Alejandra Guzmán y Luis Enrique Guzmán. Pero ese matrimonio fue un desastre porque Enrique era celoso, violento y controlador. Y Silvia se divorció de él en 1976 y después de ese divorcio, Silvia se casó. Una vez más, en 1982, con Tulio Hernández, un político, pero ese matrimonio solo duró 2 años y desde 1984, Silvia nunca se volvió a casar
y vivió sola durante más de 40 años. Y durante todo ese tiempo, Silvia guardó las cartas de Pedro en una caja en el fondo de su closet y nunca le contó a nadie sobre su romance. con Pedro Infante, ni siquiera a sus hijos. Y cuando le preguntaban en entrevistas si había trabajado con Pedro Infante.
Silvia decía, “Sí, hicimos una película juntos, la escondida. fue un gran actor y un gran hombre. Fue una tristeza su muerte y no decía más. Y los años pasaron y Silvia siguió con su carrera. hizo más de 100 películas, obras de teatro, programas de televisión y se convirtió en una de las actrices más importantes de México.
Y en 2015, cuando Silvia tenía 84 años, decidió escribir su autobiografía un libro donde contaría toda su vida sin censura. Y cuando estaba escribiendo el libro, Silvia decidió que era momento de revelar el secreto que había guardado durante 58 años, su romance con Pedro Infante y le dijo, a la persona que estaba ayudándola a escribir el libro.
Hay algo que nunca he contado a nadie y que quiero que esté en el libro porque ya pasaron casi 60 años y ya no puede lastimar a nadie. Y quiero que la gente sepa que Pedro Infante fue el único hombre que amé de verdad en mi vida y así en el libro que se publicó en noviembre de 2015 con el título Esta soy yo, Silvia.
reveló por primera vez su romance secreto con Pedro Infante y contó cómo se conocieron en el set de la escondida, cómo se enamoraron los lugares donde se veían, las cartas que se escribieron y cómo terminó. El romance 5 días antes de la muerte de Pedro. Y cuando el libro salió a la venta, causó un escándalo masivo en todo México, porque nadie sabía que Silvia Pinal y Pedro Infante habían tenido un romance y todos los medios
Hablaban del tema. Silvia Pinal revela Romance secreto con Pedro Infante y la gente estaba dividida. Algunos decían, “Qué hermoso, qué romántico. Pedro y Silvia, dos de los grandes de la época de oro, enamorados en secreto. Pero otros decían, “¿Por qué Silvia revela esto ahora para vender libros, para llamar la atención? Pedro ya no está para defenderse y ella lo usa para su beneficio.
y Irma Durantes, la viuda de Pedro Infante, que en 2015 tenía 84 años, dio una entrevista y dijo, “Yo no sabía de ese romance entre Pedro y Silvia, pero no me sorprende porque Pedro era mujeriego y tenía muchas amantes. Y Silvia probablemente fue una de tantas, pero no creo que fuera el amor de su vida, como ella dice, porque el amor de la vida de Pedro fui yo y nuestros hijos.
Y esas palabras de Irma lastimaron a Silvia profundamente. Y en otra entrevista, Silvia respondió, Irma puede decir lo que quiera, pero yo sé lo que Pedro sentía por mí. Tengo sus cartas. ¿Dónde me lo dice? Y esas cartas son la prueba de que lo que vivimos es menor que numeral uno, dos numeral es mayor que fue real y fue amor verdadero.
Y durante las semanas siguientes el escándalo creció y Silvia mostró algunas de las cartas que Pedro le había escrito en programas de televisión y en una de las cartas Pedro le decía, “Mi querida Silvia, hoy desperté pensando en ti como todos los días y me duele el alma saber que no puedo estar contigo como quisiera.
Mi situación es complicada y a veces pienso que sería mejor dejarte ir para que puedas ser feliz. con alguien que sí pueda darte un futuro, pero la verdad es que no puedo imaginar mi vida sin tí eres lo más hermoso que me ha pasado. Y aunque sé que estoy siendo egoísta, no quiero perderte. Te amo, siempre tuyo, Pedro. Y cuando la gente vio esas cartas, muchos se conmovieron y empezaron a entender que el romance
entre Silvia y Pedro sí había sido real y sí había sido amor. Y en diciembre de 2015, Silvia dio una entrevista final sobre el tema en el programa Ventaneando y le preguntaron, “Silvia, [resoplido] ¿por qué decidiste revelar este secreto después de tantos años? Y Silvia respondió, “Porque ya pasaron casi 60 años y pensé que ya era tiempo de decir la verdad y porque quiero que la gente sepa que Pedro Infante
no solo fue un gran actor, y un gran cantante. También fue un hombre capaz de amar profundamente y de hacer sentir a una mujer como la más especial del mundo. Y yo tuve la suerte de ser esa mujer. aunque solo fuera por 9 meses y aunque tuviera que ser en secreto. Y le preguntaron, “¿Te arrepientes de haber terminado con Pedro 5co días antes de su muerte?” Y Silvia con lágrimas en los ojos.
dijo, “Todos los días de mi vida, durante 58 años me he arrepentido de haber terminado con él, porque tal vez si no hubiera terminado, Pedro no habría subido a ese avión.” y todavía estaría vivo. Y tal vez habríamos encontrado una forma de estar juntos, pero ya no hay forma de saberlo y tengo que vivir con esa duda el resto de mi vida.
Y después de esa entrevista, en diciembre de 2015, el tema del romance entre Silvia y Pedro siguió siendo noticia durante semanas y varias personas que habían trabajado con Pedro y Silvia en 1956. Salieron a confirmar que sí habían visto que había algo. Entre los dos, un camarógrafo que trabajó en la escondida llamado Roberto Gabaldón Junior, dijo en una entrevista, “Yo tenía 25 años.
Cuando filmamos la escondida y todo el equipo sabía que Pedro y Silvia tenían algo. Se veía en la forma en que se miraban, se tocaban, se reían juntos y varias veces los vimos quedándose en el set después de que todo el mundo se iba, pero nadie decía nada porque era Pedro Infante. y todos lo respetábamos.
Y una actriz secundaria de la película llamada Emma Roldán, que ya había muerto, pero que en 1990, antes de morir, le había contado a su nieta sobre el romance. Y la nieta en 2015 salió a decir, “Mi abuela me contó hace 25 años que Pedro y Silvia estaban enamorados y que se veían en secreto. y me dijo que cuando Pedro murió, Silvia lloró durante días y que mi abuela fue a visitarla
para consolarla y Silvia le confesó que había perdido al amor de su vida. Y mi abuela le prometió a Silvia que nunca diría nada y cumplió esa promesa hasta que murió. Y esos testimonios confirmaron que el romance entre Silvia y Pedro sí había sido real y no era una invención de Silvia para vender libros.
Y la familia de Pedro también se pronunció Pedro Infante Junior, uno de los hijos de Pedro Infante, dijo, “No me sorprende que mi padre haya tenido un romance con Silvia Pinal, mi padre Era un hombre muy enamoradizo y tuvo muchas mujeres en su vida, pero respeto que Silvia haya guardado el secreto durante tantos años y que solo lo haya revelado cuando ya todo el mundo involucrado ya murió
o ya es muy mayor para que les afecte. Y en 2016, un año después de la revelación, Silvia dio otra entrevista y le preguntaron, “Silvia, ¿cómo te sientes ahora que el secreto ya salió a la luz?” Y Silvia respondió, “Me siento liberada. Durante 58 años cargué con ese secreto y con ese dolor, sola, sin poder compartirlo con nadie.
Y ahora que el mundo lo sabe, siento que por fin puedo llorar a Pedro abiertamente y puedo decir en voz alta que fue el amor de mi vida y que nunca lo olvidé ni lo olvidaré. Y el libro Esta soy yo, fue un éxito de ventas y vendió más de 10000 copias en México y la gente quedó fascinada con la historia del romance secreto entre Silvia y Pedro.
Y durante los años siguientes, de 2016 a 2024, Silvia siguió hablando de Pedro en entrevistas y siempre con mucho cariño y con nostalgia y en una entrevista. En 2020, cuando Silvia tenía 89 años, le preguntaron, “Silvia, si pudieras regresar el tiempo, ¿cambiarías algo de tu relación con Pedro?” Y Silvia respondió, “No terminaría con él.
” Ese 10 de abril de 1957 seguiría con él, aunque fuera, a escondidas, aunque no tuviéramos un futuro juntos. Porque los 9 meses, ¿qué pasé con Pedro? fueron los más felices de mi vida y preferiría haber tenido esos 9 meses con él, que todos los años que pasé con los otros hombres con los que me casé.
Y esas palabras conmovieron a todo México porque demostraban que el amor entre Silvia y Pedro había sido verdadero y profundo y que Silvia nunca lo olvidó. Durante más de 60 años. Y hasta hoy en 2026, Silvia Pinal tiene 93 años y está muy frágil, de salud y vive en su casa. En la Ciudad de México, es menor que numeral uno, tres numerales mayor que cuidada por enfermeras.
y por su hija Silvia Pasquel. Y cuando le preguntan sobre Pedro Infante, Silvia sonríe y dice, “Fue el amor de mi vida y cuando muera voy a ir a buscarlo al cielo para estar con él por fin para siempre. Y esta historia del romance secreto entre Silvia Pinal y Pedro Infante nos enseña muchas cosas.
nos enseña que el amor verdadero existe y que cuando lo encuentras, aunque sea por poco tiempo y aunque sea en circunstancias difíciles, marca tu vida para siempre. nos enseña que a veces tenemos que guardar secretos para proteger a las personas que amamos y que guardar un secreto durante décadas puede ser muy doloroso, pero a veces es necesario nos enseña que el arrepentimiento puede durar toda una vida
y que Silvia durante más de 60 años se arrepintió de haber terminado con Pedro 5 días antes de su muerte. y nos enseña que el amor no siempre tiene un final feliz que a veces el amor termina en tragedia como pasó con Silvia y Pedro. Pero que eso no significa que no valió la pena. Porque Silvia es menor que numeral uno.

Uno numeral es mayor que vivió cuatro matrimonios después de Pedro y tuvo cuatro hijos y una carrera exitosa, pero nunca olvidó a Pedro Infante y nunca dejó de amarlo. Y eso demuestra que el amor verdadero nunca muere, aunque las personas ya no estén. Y el legado de esta historia es que Pedro Infante y Silvia Pinal, dos de las estrellas más grandes de la época de oro, del cine mexicano, vivieron un amor prohibido,
secreto. y apasionado, que duró solo 9 meses, pero que marcó la vida de Silvia para siempre. Y que cuando Pedro murió, Silvia guardó ese secreto durante 58 años para proteger la memoria de Pedro. y la privacidad de sus familias, pero que finalmente en 2015 decidió revelar la verdad para que el mundo supiera que Pedro Infante no solo fue un gran actor y un gran cantante, sino también
un hombre capaz de amar profundamente y de inspirar. Un amor que duró toda una vida. Si quieren conocer más secretos sobre la vida de Silvia Pinal, les recomiendo que vean mi video sobre su hijo secreto que la familia Negrete ocultó durante 50 años. Una historia aún más impactante que esta. El link está apareciendo ahora en su pantalla.
Suscríbanse al canal, activen la campanita y déjenme en los comentarios qué opinan de esta historia. ¿Creen que Silvia hizo bien en guardar el secreto durante tantos años o debió haberlo revelado? Antes, nos vemos en el próximo video.