El pasado sábado 6 de junio de 2025, un operativo de precisión milimétrica ejecutado en San Pedro Cholula, Puebla, transformó el panorama de la seguridad y la política en el estado de Morelos. Las fuerzas federales coordinadas por la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana (SSPC), bajo la directriz de Omar García Harfuch, lograron la detención de Homero Figueroa Mesa, conocido bajo el alias de “La Tripa”. Este individuo es señalado por las áreas de inteligencia federal como el presunto líder de la organización delictiva denominada Comando Tlahuica, una célula generadora de violencia con amplio impacto en el cobro de piso, extorsiones y homicidios en múltiples municipios morelenses, tales como Cuautla, Ayala, Yecapixtla y Jantetelco.
La importancia de esta detención va mucho más allá del ámbito estrictamente policial. La figura de Figueroa Mesa ha estado rodeada de intensos debates públicos debido a sus presuntos vínculos con las altas esferas del poder político local. De acuerdo con los archivos de investigación y los antecedentes mediáticos, “La Tripa” no era un actor invisible en la vida institucional del estado; se le atribuye haber contado con identificaciones y accesos a dependencias dentro del Ayuntamiento de Cuernavaca en administraciones pasadas, desempeñándose presuntamente como asesor en área
s operativas como el Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Cuernavaca (SAPAC).
El núcleo del debate político-judicial se remonta a una controvertida fotografía que data de diciembre de 2018, capturada al interior de una iglesia en Yautepec, Morelos, durante las festividades de la Virgen de Guadalupe. En dicha imagen aparecían cuatro hombres: tres presuntos líderes criminales de la región y el entonces gobernador de Morelos, Cuauhtémoc Blanco Bravo. Con el arresto de Figueroa Mesa, el destino de los personajes de aquella polémica postal parece cerrarse casi por completo. El primero de ellos, apodado “El Ray”, falleció al interior del penal de Atlacholoaya en octubre de 2019; el segundo, conocido como “El Profe”, fue detenido en 2021 y sentenciado a 28 años de prisión en 2024. Hoy, con la captura de “La Tripa”, el único de los integrantes de aquella fotografía que permanece en libertad y con actividad pública es el propio exgobernador y actual diputado federal.

El seguimiento que llevó a la detención de Figueroa Mesa estuvo caracterizado por el uso riguroso de la tecnología y el análisis conductual de los órganos de inteligencia nacionales, incluyendo la Agencia de Investigación Criminal (AIC) y el Centro Nacional de Inteligencia (CNI). Según los reportes del operativo, el presunto líder delincuencial cometió una serie de fallas en su estrategia de ocultamiento tras abandonar sus zonas tradicionales de operación en Morelos para refugiarse en la ciudad universitaria y turística de San Pedro Cholula. Esta movilización activó de inmediato una alerta de desplazamiento en el CNI.
Posteriormente, las autoridades federales lograron ubicar el perímetro de su ubicación mediante el rastreo y la geolocalización de líneas telefónicas vinculadas a su círculo cercano, en particular a su acompañante, Sandra León Varo, quien también fue asegurada en la acción. La confirmación final de sus rutinas se consolidó gracias al despliegue de drones de vigilancia aérea de la SSPC que operaron a gran altura durante 72 horas continuas, detectando un patrón repetitivo en sus traslados matutinos a bordo de un automóvil sedán de color azul con placas de Morelos.

El sábado 6 de junio, a las 11:21 horas, se ejecutó la fase de intervención en la Calle 7 de San Pedro Cholula. Un equipo compuesto por ocho elementos federales vestidos de civil, distribuidos de manera estratégica en tres vehículos sin logotipos oficiales, cerró el paso al automóvil de Figueroa Mesa de forma quirúrgica. En un lapso de escasos minutos y sin la necesidad de efectuar un solo disparo, los agentes neutralizaron cualquier posibilidad de reacción o fuga, procediendo a la detención formal del sospechoso a las 11:28 horas con 43 segundos.
Durante la inspección reglamentaria del vehículo, los elementos de seguridad localizaron un arma de fuego corta calibre 9 mm con cartucho en la recámara dispuesta en el espacio contiguo al asiento del conductor. Asimismo, se hallaron diversas cantidades de sustancias con características propias de la marihuana, metanfetamina y pastillas identificadas preliminarmente como fentanilo. Entre los objetos personales asegurados destacaba una identificación plastificada apócrifa que Figueroa Mesa utilizaba con un nombre y domicilio falsos para evadir la acción de la justicia, la cual fue descartada de inmediato al comprobarse su identidad mediante los sistemas biométricos del Registro Nacional de Detenciones.

Tras concluir las acciones en el lugar de los hechos, el secretario Omar García Harfuch emitió un pronunciamiento institucional en el que confirmó la identidad del detenido y subrayó que la operación se derivó de los trabajos de inteligencia conjunta desarrollados en el marco de la Estrategia Nacional contra la Extorsión. El funcionario hizo hincapié en que estas acciones combaten directamente los esquemas de impunidad, un término que en el contexto legal mexicano suele sugerir la existencia de redes de protección o complicidades institucionales que facilitaron la evasión de un objetivo prioritario durante más de seis años.
El aseguramiento de Homero Figueroa Mesa y, fundamentalmente, el teléfono celular encontrado en el vehículo abren una nueva etapa de análisis forense y ministerial dentro de la Fiscalía General de la República (FGR). Los especialistas técnicos han comenzado el procesamiento de los datos, registros y agendas de contactos contenidos en el dispositivo, elementos que podrían aportar datos de gran relevancia para el esclarecimiento de diversas indagatorias que han permanecido detenidas en el ámbito local. Entre ellas destaca el homicidio del activista y líder comunitario Samir Flores Soberanes, ocurrido en febrero de 2019 en Amilcingo, Morelos, un crimen por el cual la Fiscalía General del Estado de Morelos había señalado de manera preliminar al Comando Tlahuica como presunto responsable.
Adicionalmente, los analistas en materia de procuración de justicia señalan que esta captura aporta un componente crucial que podría incidir en el curso de la carpeta de investigación número 14/2022, integrada por las autoridades ministeriales de Morelos en contra del exmandatario estatal tras la difusión pública de la mencionada fotografía en la iglesia de Yautepec. Dicha indagatoria, que acumula testimonios e inspecciones pendientes, no había mostrado avances procesales significativos en los últimos meses. Sin embargo, al encontrarse el principal sobreviviente civil de dicho encuentro bajo la estricta custodia de las autoridades federales, se establece la posibilidad legal de que se desahoguen nuevas declaraciones ministeriales encaminadas a esclarecer la naturaleza y los alcances de los presuntos acuerdos políticos y de seguridad pactados durante aquel periodo en el estado de Morelos.