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JORGE NEGRETE: El HIJO SECRETO Que La Familia de MARÍA FELIX Ocultó MÁS de 50 Años

Ciudad de México. 5 de diciembre de 1953. Hospital de los Ángeles. Habitación 512. 30 de la noche. Un hombre de 42 años está muriendo en una cama que huele a desinfectante y a muerte. Su piel está amarilla por la ittericia. Sus ojos que alguna vez enamoraron a millones de mujeres. Ahora están hundidos. En su rostro, su hígado está destruido completamente por la cirrosis,

por años de alcohol, por años de excesos. Y él lo sabe. Los doctores se lo han dicho con esa honestidad brutal. que solo los doctores mexicanos tienen, señor Negrete, le quedan pocas horas, tal vez hasta mañana, pero no más. Y en esa habitación iluminada solo por una lámpara tenue, hay dos mujeres. Una está sentada junto a la cama tomando la mano del hombre moribundo.

María Félix, la doña, la actriz más hermosa que México ha producido con 39 años en el pico de su belleza, vestida de negro como si ya estuviera de luto. Sus ojos verdes están secos porque María Félix no llora, nunca llora, ni siquiera ahora que el amor de su vida está muriendo y la otra mujer está de pie junto a la ventana.

Es Isabel Corona, la secretaria de Jorge, una mujer de 35 años que ha trabajado con Jorge durante 8 años y que conoce todos sus secretos. Y el hombre que está muriendo en esa cama es Jorge Alberto Negrete Moreno, el charro cantor, el ídolo más grande que México ha tenido. El hombre cuya voz hizo llorar. a millones. El hombre cuya presencia en la pantalla

era tan poderosa que cuando caminaba vestido de charro, todo México se sentía orgulloso de ser mexicano. Y ahora ese hombre está muriendo a los 42 años y hay algo. ¿Qué quiere decir algo que ha guardado durante casi dos años? un secreto que lo ha atormentado cada día, cada noche, pero cada vez que abre la boca para intentar decirlo.

María Félix aprieta su mano y lo mira con esos ojos que pueden ser. tan dulces como una caricia o tan fríos como el hielo. Y Jorge entiende el mensaje, no lo digas. Si lo dices, me voy ahí mismo y morirá solo. Y Jorge, que ama a María más que a su propia vida. Cierra la boca y guarda el secreto. Una vez más y afuera de esa habitación, en el pasillo del hospital hay cientos de personas,

fans, periodistas, amigos, familia, todos esperando. Noticias del charro cantor y en las calles, alrededor del hospital, miles de personas han salido a rizar por Jorge Negrete, porque para México Jorge no es solo un cantante. es un símbolo de lo que significa ser mexicano, valiente, apasionado, orgulloso y nadie quiere que muera.

Pero Jorge lo sabe, está muriendo y tiene pocas horas para decidir si va a morir con el secreto o si va a morir con la verdad. Y mientras Jorge lucha con esa decisión, a solo 5 km de ese hospital, en una casa modesta de la colonia Roma, hay una mujer de 24 años sentada en una sala con la radio encendida. escuchando las noticias sobre Jorge Negrete y junto a ella hay un niño

de 2 años y 20 días dormido en sus brazos. Un niño con los ojos de Jorge Negrete con la nariz. de Jorge Negrete con la sonrisa de Jorge Negrete, aunque el niño no lo sabe porque su madre nunca le ha dicho quién es su padre. El nombre de la mujer es Ana Berta Lepe y el nombre del niño es Jorge Alberto Lepe. Y mientras Ana Berta escucha la radio y abraza a su hijo, está llorando en silencio

porque ella sabe que el hombre que está muriendo en ese hospital es el padre de su hijo y que ese hombre va a morir sin nunca haber reconocido a su propio hijo. y a las 11:50 de la noche del 5 de diciembre de 1953, la radio interrumpe su programación y el locutor con voz quebrada dice, “Damas y caballeros, con profundo dolor informamos Que el señor Jorge Negrete, el Charro Cantor, ha fallecido

a las 11:50 de la noche en el Hospital de Los Ángeles, acompañado por su esposa, la señora María Félix. Que en paz descanse. Y Ana Berta. apaga la radio y abraza a su hijo más fuerte y llora porque el padre de su hijo acaba de morir sin reconocerlo, sin darle su apellido, sin nada. Y hoy les voy a contar toda esta historia, la historia del hijo, que Jorge Negrete nunca reconoció la historia de un amor

que no fue suficiente para vencer el miedo. la historia de María Félix y su amenaza. Si reconoces a ese hijo, te abandono. y la historia de un niño que creció viendo a su padre en la pantalla cantando, actuando sin saber que ese hombre era su padre. Pero antes de llegar ahí tenemos que entender quién fue Jorge Negrete, porque sin conocer su historia completa, es imposible entender por qué tomó las decisiones

que destruyeron su legado. Jorge Alberto Negrete Moreno. Nació el 30 de noviembre de 1911 en Guanajuato, México, en una casa de clase media, en la calle de Campanero. Número 12. Su padre se llamaba David Negrete Fernández. Era teniente coronel del ejército mexicano. Un hombre estricto, disciplinado de la vieja escuela.

Y su madre se llamaba Emilia Moreno Cobarrubias. Una mujer dulce, piadosa, que amaba la música y que le enseñó a Jorge desde muy pequeño a cantar. Jorge era el menor de cuatro hermanos y desde niño mostró dos talentos muy marcados. El primero era su voz, una voz de barítono, profunda, poderosa, que incluso de niño hacía que la gente se detuviera a escucharlo.

Y el segundo era su presencia. Jorge era increíblemente guapo. Es menor que numeral uno. Uno numeral es mayor que desde niño. Alto más de 1.8 m. De ojos oscuros, penetrantes de rostro. perfectamente simétrico, el tipo de belleza que la gente llamaba varonil, fuerte, masculina. Y cuando Jorge cantaba, las mujeres, incluso las mujeres adultas, suspiraban porque ese niño, ese adolescente

tenía algo especial, pero su padre, David Negrete, no quería que Jorge fuera cantante, quería que fuera militar como él. Y en 1924, cuando Jorge tenía 13 años, su padre lo inscribió en el colegio militar de la Ciudad de México y Jorge, aunque no quería, obedeció. Porque en esa época los hijos obedecían. a sus padres sin cuestionar.

Y durante los siguientes 7 años, de 1924 a 1931, Jorge estudió en el colegio militar, aprendió disciplina, estrategia, táctica militar. se convirtió en un buen soldado, pero todo ese tiempo en secreto seguía cantando en los baños del colegio, donde la acústica era perfecta y sus compañeros lo escuchaban y quedaban fascinados.

Y le decían, “Negrete, tú no naciste para ser soldado, naciste para cantar.” Y Jorge lo sabía. Y en 1931, cuando tenía 20 años y estaba a punto de graduarse del Colegio Militar, tomó una decisión que cambiaría su vida. le dijo a su padre, “Papá, no voy a ser militar, voy a ser cantante.” Y su padre, David Negrete se enfureció, le gritó, “Cant, vas a ser uno de esos mariachis borrachos.

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