Posted in

“Me arrodillo y suplico”: El explosivo clamor de Gustavo Petro en Cúcuta contra los banqueros y la Corte para salvar el futuro de los abuelos

Cúcuta, el vibrante corazón de Norte de Santander, fue el escenario de uno de los discursos más poderosos, emotivos y confrontacionales que ha pronunciado Gustavo Petro durante su mandato. El 21 de mayo de 2026, ante una multitud ensordecedora de aproximadamente 8.000 personas reunidas en el encuentro nacional “Economías para la vida”, el mandatario colombiano dejó a un lado el protocolo tradicional para lanzar un mensaje directo, crudo y cargado de indignación. El blanco de sus críticas fue claro: el sistema financiero, la clase política tradicional y, de manera muy particular, la lentitud e inacción de la Corte Constitucional frente a la urgente reforma pensional.

La imagen de un jefe de Estado afirmando estar dispuesto a arrodillarse ante los magistrados es un hecho sin precedentes en la historia reciente de Colombia. “Otra vez me arrodillo, suplico, le pido a las magistradas y magistrados que pongan la mano en su corazón”, clamó Petro con la voz entrecortada por la emoción y la frustración. Su ruego no era para él ni para su gobierno, sino para los millones de abuelas y abuelos colombianos que, tras una vida entera de trabajo agotador, se enfrentan al fantasma de una vejez en la miseria, abandonados por un Estado que históricamente les ha dado la espalda en el ocaso de sus vidas.

El mandatario no escatimó en calificativos ni en acusaciones contundentes para describir lo que él considera un secuestro sistemático de la reforma pensional. Según Petro, la ley que busca dignificar la vejez en el país ha sido víctima de un oscuro juego político y burocrático de las altas esferas. Denunció abiertamente que la iniciativa fue escondida durante ocho meses por el senador Iván Name en el legislativo, y que posteriormente, tras ser a

Read More