Posted in

Kate del Castillo Dejó a un GOLP3ADOR por El Chapo… El LINCHAMIENTO que la DESTRUYÓ….

A los 28 años se casó con el hombre que la convertiría en prisionera dentro de su propio hogar. A los 39 le escribió un mensaje público al criminal más buscado del mundo y ese mensaje destruyó todo lo que había construido. A los 43 cruzó una sierra en Sinaloa para sentarse frente a Joaquín, el Chapo Guzmán.

Y cuando salió de ahí, su país entero la convirtió en la enemiga. Hoy tiene 52 años. Vive en el exilio dorado de California y el gobierno al que amó la usó como chivo expiatorio para tapar uno de los escándalos más grandes de la historia reciente de México. Su nombre es Kate del Castillo Negrete Trillo, pero el mundo la conoció simplemente como Kate, la actriz más poderosa de su generación y lo que el Estado mexicano le hizo cuando más vulnerable estaba fue un crimen que nadie pagó porque no hubo juicio, no hubo condena, no hubo

justicia, solo linchamiento. Esta es la investigación que el gobierno mexicano intentó enterrar durante casi una década, la que los medios contaron a medias  y la que su propia familia prefirió no tocar por años. Hoy vas a descubrir cuatro cosas que cambian  todo lo que creías saber sobre la mujer más odiada y más admirada de México al mismo tiempo.

Primera, las palabras exactas que Kate usó para describir su matrimonio con Luis García Postigo, el exfutbolista que el mundo veía como galán y ella vivía como carcelero. No son interpretaciones ni rumores, son sus propias palabras. dichas en voz alta frente a cámara,  describiendo lo que pasó dentro de esa casa cuando las cámaras se apagaban.

Lo que dijo esa noche revela un nivel de miedo que muy pocas personas se atreven a confesar públicamente. Segunda, el documento que la Procuraduría General de la República tuvo en sus manos durante meses,  más de 200 pruebas revisadas, mensajes intervenidos, comunicaciones espiadas y aún  así cerraron la investigación porque no encontraron nada.

Entonces, ¿por qué filtraron su nombre a todos los medios del país antes de tener un solo cargo contra ella? Tercera, el testimonio de lo que realmente pasó el 2 de octubre de 2015 en esa sierra de Sinaloa. No la versión de Rolling Stone, no la versión del gobierno, lo que Kate misma declaró sobre por qué fue, qué le prometieron y de qué manera Sean Pen negoció en secreto un reportaje sin decirle exactamente lo que publicaría.

Y cuarta, la demanda de 60 millones de dólares que Kate  del Castillo interpuso contra el Estado mexicano y lo que ese documento legal revela sobre cómo México usa a sus mujeres famosas cuando necesita distraer la atención de sus propios escándalos. Pero antes de contarte cómo el gobierno de su propio país la convirtió en la mujer más peligrosa de México, necesitas entender de dónde viene.

Porque la historia de Kate del Castillo no empieza en una sierra de Sinaloa ni en las páginas de Rolling Stone. empieza en una familia donde el apellido lo era todo, donde el nombre abrió puertas que a otros les tomaban décadas abrir y donde esa misma ventaja se convirtió con el tiempo en la jaula más elegante que  puedas imaginar.

Porque el infierno de Kate del Castillo comenzó el día exacto en que nació con ese apellido.  23 de octubre de 1972, Ciudad de México. México vive uno de sus momentos más contradictorios. El país todavía carga con la herida abierta de Tlatelolco. Apenas 4 años atrás. La televisión mexicana  está en plena expansión.

Televisa empieza a construir el imperio que lo controlará todo durante décadas. Y en ese  contexto, en esa ciudad que huele a smogición, nace una niña en una familia donde el destino ya estaba escrito  antes de que ella pudiera elegir algo. Su nombre completo es Kate del  Castillo Negrete Trillo.

Y desde el primer día, ese apellido pesa más que cualquier otra cosa. Su padre es Eric del  Castillo, uno de los actores más reconocidos del cine mexicano de la época. Un hombre de presencia imponente, de voz grave, de esos rostros que México memorizó durante generaciones en la pantalla grande. Su madre es Kate Trillo, una mujer que también vivió en el mundo del espectáculo, que conoce sus reglas, sus sacrificios y sus costos mejor que nadie.

Imagínate eso. ser en una casa donde el arte no es una aspiración, es el aire que se respira, donde en lugar de cuentos antes de dormir hay guiones sobre la mesa donde los amigos de tus padres son directores, actores, productores, donde desde que tienes uso de razón sabes perfectamente cómo funciona una cámara, qué significa un primer plano y cuánto vale una buena actuación.

Suena privilegiado y en muchos sentidos lo era, pero hay algo que nadie te cuenta sobre crecer con ese tipo de herencia. El peso invisible que carga quien nace con un apellido famoso. La pregunta que nunca se dice en voz alta, pero que siempre está flotando en el aire. ¿Eres  tú o eres el apellido? ¿Sabes lo que es crecer sintiendo que tienes que demostrar que existes más allá de tu familia? que cada logro tuyo siempre va a ser visto primero a través del filtro de quién es tu padre.

Kate lo sabe, lo supo desde muy joven y esa necesidad de probarse a sí misma, de ser vista como Kate y no como la hija de Eric, la empujó durante décadas hacia decisiones que a veces la liberaron y otras veces la destruyeron. Las décadas de los 80 y los 90 en México  son la era dorada de la televisión. Televisa no tiene competencia real.

Las telenovelas  son el producto de exportación más poderoso del país. Una cara bonita en la pantalla chica puede convertirse en leyenda en cuestión de meses. Y Kate del Castillo tiene algo que va más allá de la cara bonita. Tiene presencia, una manera de pararse frente a una cámara. que hace que  sea imposible ver a otra cosa.

Empieza a trabajar desde joven, no porque necesite el dinero, sino porque necesita saber si puede hacer esto por sí sola. Si cuando el público la mira,  la está mirando a ella o a su padre. Piensa en eso un momento. Tienes 20 años. Tienes toda la maquinaria de la industria a tu disposición gracias a quienes tu familia.

Pero cada noche antes de dormir te preguntas si realmente mereces estar donde estás. Y cuando llega su primer papel protagónico importante, cuando el público empieza a responder, cuando las audiencias suben y los productores empiezan a pedirla a ella específicamente, Kate siente por primera vez algo que muy pocas personas alcanzan, que existe,  que es real, que puede.

Pero hay algo que Kate todavía no entiende en esos años de ascenso temprano. no aprendió a distinguir entre los hombres que la amaban y los hombres que la necesitaban para sentirse más grandes. Y esa confusión le va a costar más de lo que cualquier fracaso profesional podría haber costado. 3 de febrero de 2001. Kate del  Castillo tiene 28 años y se casa con Luis García Postigo.

Read More