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¡HARFUCH CAPTURA AL CUÑADO DE SANDRA CUEVAS EN EL AICM CON PASAPORTE FALSO Y 47 MIL DÓLARES!

Noticia de última hora. $47,000 en efectivo, un pasaporte a nombre de otra persona y una fotografía impresa que va a cambiar todo lo que creía saber sobre Sandra Cuevas. Omar García Harf ordenó el operativo desde la noche anterior. Lo diseñó para que no hubiera salida y esta mañana en la terminal 1 del aeropuerto internacional de la Ciudad de México, el cerco se cerró sobre David Mendoza Díaz, alias el David, alias el Chino, hermano de El Choco, cuñado de Sandra Cuevas y nuevo líder de uno de los grupos criminales más violentos del Estado de

México. Pero hay algo que los noticieros no te van a contar. El David no estaba llegando de ningún viaje, estaba huyendo. Tenía boleto comprado, destino Cancún, conexión a Guatemala. Y en esa mochila negra que cargaba había algo que elevó esta detención de operativo estatal a Expediente Federal en menos de 4 horas.

Tres preguntas van a quedar abiertas en este video. La primera, ¿quién le vendió la documentación falsa y ya estaba trabajando para la fiscalía? La segunda, ¿qué encontraron dentro de esa mochila que nadie ha reportado? La tercera, y esta es la más grande. ¿Qué dice el expediente que Harf tiene con el nombre de Sandra Cuevas? Esa pregunta tiene nombre en los archivos de Harf.

Y antes de que termine este video, vas a entender por qué Sandra Cuevas sigue siendo la pieza que no ha caído. Pero hay algo que los noticieros no te van a contar. Para entender por qué la captura de el David sacude más allá de Catepec, necesitas entender qué es la choquiza y necesitas entender que tiene que ver Sandra Cuevas con todo esto.

La choquiza no nació como cartel, nació como fachada. En redes sociales se presentaban como una organización de transportistas, comerciantes y microempresarios que busca ayudar. repartían despensas, organizaban eventos, construían imagen. Era la cara limpia de una estructura que por debajo cobraba piso, ejecutaba deudas, desplazaba a familias de sus propiedades y controlaba el narcomenudeo en colonias enteras de Ecatepec.

Y esa fachada tenía un rostro público perfecto. Sandra Cuevas, exalcaldesa de Cuautemoc, figura mediática, mujer que genera titulares cada vez que habla, pareja de Alejandro Gilmare, Mendoza Díaz. El Choco, el fundador de la Choquiza, Sandra Cuevas, apareció en actos públicos junto a El Choco semanas antes de su detención. Lo defendió en redes.

Anunció que participaría con él en una rodada de motocicletas por la Ciudad de México. Cuando los periodistas la cuestionaron, no se distanció, amenazó con demandar. Y entonces llegó el dato que lo cambió todo el 10 de septiembre de 2025. gritó. El choco fue detenido en el estacionamiento del centro comercial Las Américas en Ecatepec.

Fue trasladado directamente al penal federal del Altiplano. Máxima seguridad. Sin fecha de salida, la Choquiza quedó sin cabeza, o eso creyeron ellos, porque David Mendoza Díaz, hermano del Choco, cuñado de Sandra Cuevas, ya estaba esperando en las sombras y el error que cometió en las siguientes semanas fue creer que la sombra lo protegía.

Y entonces llegó el dato que lo cambió todo. David Mendoza Díaz no era un improvisado. Conocía la estructura desde adentro. sabía cómo operaba la choquiza porque la había construido junto a su hermano. Cuando el choco cayó, el David no entró en pánico, calculó y ese cálculo fue su primer error. Error uno. Tres semanas después de la detención de El Choco, el David tomó una decisión que en su cabeza tenía toda la lógica del mundo.

Asumir el liderazgo de la Choquiza de forma visible, no desde las sombras, de frente, en colonias, en cobros, en redes. quería mandar un mensaje a los grupos rivales que ya olían el vacío de poder. La choquiza seguía en pie, la familia Mendoza Díaz seguía en pie y funcionó. Los rivales retrocedieron, las rutas de extorsión se mantuvieron, la estructura no colapsó.

Lo que el David no sabía era que esa visibilidad había activado tres líneas de inteligencia simultáneas. El 3 de mayo de 2026 a las 11:47 de la mañana, el teléfono que usaba para coordinar cobros de piso fue geolocalizado por primera vez por la SEMAR en Ecatepec. Desde ese momento, cada llamada fue una coordenada, cada mensaje una evidencia.

Y mientras tanto, Sandra Cueva seguía apareciendo en fotografías públicas, seguía siendo noticia, seguía siendo el vínculo más visible entre la choquiza y el mundo político. Cada vez que su nombre aparecía en un titular junto al de Chocó, el expediente de la familia Mendoza Díaz crecía. Detente un segundo aquí porque lo que sigue es peor.

Error dos. 5 días antes del operativo, el David empezó a sentir el cerco. No lo veían. Era demasiado profesional para eso, Pep Pague, pero lo sentía. Demasiadas preguntas en la calle, demasiado silencio de personas que antes hablaban. Tomó la decisión que cualquier operador criminal experimentado tomaría. Salir del país temporalmente, no huir para siempre, desaparecer 30 días, dejar que bajara la presión, regresar cuando todo estuviera frío.

Contactó a un intermediario en Tepito. Alguien de confianza, alguien que llevaba años consiguiendo documentación alternativa para gente que necesitaba desaparecer. Pagó en efectivo, recibió un pasaporte a nombre de una tercera persona, compró boletos, destino Cancún, conexión a Guatemala. Lo que el David no sabía era que ese intermediario de confianza llevaba 8 meses trabajando como informante activo de la Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México.

La transacción fue reportada en menos de 12 horas. Esa misma noche la FGJEM tenía el número de vuelo, la fecha y la terminal. Error 3. La madrugada del operativo. El David llegó al AICM a las 4:10 de la madrugada, 3 horas antes de su vuelo. En su cabeza, eso era inteligente. Demasiado temprano para cualquier seguimiento de última hora.

El aeropuerto casi vacío, fácil de detectar movimientos sospechosos a su alrededor. Cambió de ropa en el baño de la terminal 1. Se mezcló con los pocos pasajeros madrugadores, sin escoltas, sin armas. solo la mochila negra. Lo que el David no sabía era que llevaba 3 horas siendo seguido por elementos de la SEMAR vestidos de civil desde que salió de Ecatepec.

El dron de reconocimiento facial ya sobrevolaba a la terminal 1 desde las 4:23 de la madrugada. Cuando cruzó las puertas automáticas del aeropuerto, el cerco ya llevaba 40 minutos cerrado. Solo faltaba el momento. Ese tercer error fue lo último que calculó mal, porque esa madrugada Harfuch ya tenía todo lo que necesitaba las 4:23 de la madrugada, terminal 1 del AICM.

Mientras David Mendoza Díaz dormía en algún punto de Catepec, o quizás ya no dormía, quizás ya revisaba su mochila por tercera vez contando los fajos, el dron ya estaba arriba. Llevaba 22 minutos sobrevolando el perímetro de la terminal 1 con visión térmica activa. Cada figura humana en el estacionamiento, en los accesos en las zonas de checkin, identificada, catalogada, descartada o marcada.

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