¿Qué pasó con los actores de Colorina? Colorina, la telenovela que escandalizó los hogares. Imagínate esto. En una época donde la tele mexicana jugaba a lo seguro, donde las protagonistas eran las sufridas y casi santas y todo era bonito, de repente aparece una historia que le movió el tapete a medio país.
No era cualquier novela, era una que se metía con temas que la gente prefería callar en la mesa, pero que igual no dejaban de comentar bajito.Oorina. Aquí es donde entra Lucía Méndez, que no llegó a pedir permiso. Llegó a romperla, a ponerse en un papel que desde la primera escena ya te decía que venía a incomodar.
Nada de imagen discreta. Traía el cabello impecable, largo, bien arreglado y con volumen de esos que no pasan desapercibidos. El maquillaje bien marcado, ojos delineados, labios intensos, de esos que en ese tiempo hacían que más de uno volteara, pero también que más de una señora frunciera la boca. Y ni hablar del vestuario.
Ropa ajustada, llamativa, telas que brillaban, un estilo que gritaba soy diferente a las demás. Ella llegaba rompiendo reglas con una actitud firme, mirada directa, caminando como quien sabe perfectamente el efecto que causa. Pero aquí viene lo que de verdad prendió la mecha. La protagonista no era cualquier mujer, era una mujer de la vida galante que trabajaba en un cabaret, de esas que la sociedad señalaba sin pensarlo dos veces.
Una mujer que vivía entre luces, música y miradas, pero también cargando con el peso del juicio y al rechazo. “Qué terco eres, hijo.” Y en medio de todo eso se cruzaba con un hombre completamente opuesto. Enrique Álvarez Félix interpretaba un hombre de buena familia, de alta sociedad, con educación, dinero y apellido.
un tipo que representaba el orden, el prestigio y todo lo que se suponía era correcto. Ayúdame. Ahí es donde el choque se volvía más intenso, porque no era solo una historia de amor, era un enfrentamiento de mundos, de valores, de lo que la sociedad aceptaba y lo que rechazaba. Era una mujer señalada contra un hombre respetado.
Una historia que desde el inicio estaba marcada por el conflicto. Era amor, sí, pero también era rechazo, secretos, apariencias y una lucha constante por encajar en un mundo que no estaba hecho para ella. Y eso era justo lo que tenía a la gente picada, porque no sabían si apoyarla o juzgarla. La mezcla estuvo peligrosa, porque no era la típica historia bonita.
Aquí había tensión. juicio, deseo y morbo. De esos que te hacían decir, “La neta, esto no va a acabar bien.” Pero igual no cambiabas el canal. Y mientras unos se escandalizaban, otros ya estaban esperando el siguiente capítulo como si fuera cita obligada. Y sin darse cuenta, la gente convirtió esa novela en tema diario, en la tienda, en la vecindad, en la sala.
Porque aunque muchos se hacían los dignos, bien que sabían cómo se vestía, cómo hablaba y qué estaba pasando con Colorina. Ahora dime al Chile, ¿tú crees que la gente se enganchó por el romance o porque era una historia que muchos criticaban en público pero consumían en secreto? Los protagonistas de la fama al destino real. Vamos directo al chisme.
Bueno, ¿qué fue de ellos después de ese éxito? Lucía Méndez no llegó a Colorina empezando desde cero. Ya venía de protagonizar historias fuertes como muchacha italiana viene a casarse y Viviana, o sea, ya traía público, ya traía nombre, ya sabía cómo cargar una historia, pero con Colorina se puso en otro nivel, porque aquí no era solo ser protagonista, era aguantar la polémica y salir ganando.
Después de esa producción no se frenó, al contrario, siguió con proyectos importantes como El retorno de Diana Salazar, Tú o Nadie y Vanessa, donde confirmó que no era casualidad lo suyo. Se metió también de lleno en la música, en el cine y más adelante en realities shows, siempre encontrando la forma de mantenerse vigente.
Hoy en día cuenta con 71 años y sigue siendo de esas figuras que no desaparecen, solo cambian de escenario y siguen dando de qué hablar. Y ahora vámonos con Enrique Álvarez Félix, que como ya sabes venía de familia fuerte con apellido pesado, hijo de la doña María Félix y con una presencia que no necesitaba exagerar para imponerse en el plano.
Yo yo empecé en el hoyo abajo y poco a poco. ¿Por qué? por mi trabajo, por mi disciplina, por mi empeño, por mi amor al trabajo. Colorina le reforzó esa imagen de galán serio, de carácter, de los que no se doblan fácil. Después de la novela, siguió firme en la televisión con proyectos como Tú eres mi destino de pura sangre, donde interpretó a Leonardo Altamirano, tal como somos en el papel de Miguel, luz y sombra como Juan Guerra y la sonrisa del como Salvador Esparza.
Siempre en ese estilo elegante, sin escándalos, más enfocado en su trabajo que en el ruido. Pero la vida no perdona ni el talento ni el apellido. Enrique Álvarez Félix falleció en el año 1996 a los 62 años a causa de cáncer de pulmón, una enfermedad que lo fue consumiendo poco a poco hasta apagar a uno de esos actores que imponían sin necesidad de gritar.
Su salida dejó ese vacío raro, porque no fue por caída ni por olvido, fue de esas despedidas que duelen porque sabes que todavía tenía presencia para rato. Así que mientras una siguió creciendo, reinventándose entre novelas, música, cine y televisión, el otro dejó una carrera sólida, respetada, pero con un final que llegó antes de lo que muchos esperaban.
¿Tú crees que los dos aprovecharon igual ese éxito o uno jugó mejor sus cartas que el otro? Los villanos que le metieron sabor al drama. Aquí es donde la cosa se pone buena, porque si algo tenía colorina, era que no solo era la protagonista la que cargaba la historia, ¿no? Aquí los villanos venían con todo de esos que te hacían enojar, pero también te dejaban picado viendo qué más iban a hacer.
Empezamos con María Rubio, que protagonizaba a Ami, la malvada elegante, de esas que no necesitan gritar para hacer daño, pura mirada fría y decisiones que te dejaban con coraje. Trabaja por tu nueva vida. era de las que movían los hilos sin ensuciarse las manos y eso la hacía todavía más peligrosa. Después de Colorina siguió fuerte en la televisión, pero donde terminó de hacer historia fue cuando interpretó a Catalina Krill en Cuna de Lobos, considerada por muchos la villana más icónica de las telenovelas.
tu negocio. También participó en historias como el derecho de nacer, imperio de cristal, laberintos de pasión y Salomé entre muchas más, siempre dejando ese sello de elegancia con veneno. Falleció en 2018 a los 83 años. Ahora vámonos con Salvador Pineda, que traía ese estilo de villano directo, de los que no se guardan nada y van de frente.
Después de Colorina se volvió rostro frecuente en novelas, casi siempre en papeles intensos, llenos de preitos, traiciones y corajes. Siempre fui el esclavo de esta fábrica. Ahora me toca a mí demostrar. ha trabajado en producciones como el privilegio de amar y fuego en la sangre, manteniéndose activo por décadas. Hoy ronda los 73 y se encuentra retirado del medio, alejándose poco a poco de las cámaras.
En los últimos años también se ha hablado de altibajos en su situación económica, de esos golpes que da la vida cuando ya no estás en la misma racha de trabajo. Algo que ha dado de qué hablar tratándose de un actor tan polémico. ¿Qué fue otro momento que cambió mi vida? Que que cambia tu destino.
¿Qué fuiste a hacer a Puerto Rico? A trabajar. Me ofrecieron una novela. Pero, ¿cuál? Coralito. Coral. Y ojo con Roberto Vallesteros, que aunque no era el principal, tenía esa vibra de tipo peligroso que en cualquier momento te volteaba la historia. Después de la novela se consolidó como uno de los villanos más constantes en la televisión, participando en producciones como Soledad, al lado de Libertad La Marque, Amalia Batista, Rosa Salvaje y Quinceañera.
donde fue construyendo esa imagen de tipo rudo que siempre traía problemas. Con el paso del tiempo se mantuvo constante en la televisión y la última telenovela donde se le vio fue Vencer la culpa en 2023. Hoy tiene 74 años y aunque ya no aparece tanto como antes, sigue siendo de esos rostros que la gente ubica en cuanto lo ve.
José Elías Moreno interpretaba a Danilo Redes, un personaje con ese toque de villano incómodo, de los que no son el principal, pero sí meten ruido y de complican la vida a varios personajes dentro de la historia. hacérselo entender, pero si no hubiera sido porque empeñé después de Colorina siguió trabajando fuerte en telenovelas como Bianca Vidal, Rubí y Amor en Silencio, manteniendo ese perfil de carácter que lo distinguía.
A diferencia de otros, él sí se ha mantenido vigente, incluso participando en Papá por siempre en 2025. Hoy tiene 69 años y sigue activo dentro del medio, demostrando que todavía tiene presencia en la pantalla. Estos eran los que le metían el picante, porque sin ellos no hay coraje, no hay injusticia, no hay ese momento donde uno grita, “¡Ya basta!” eran los que hacían que la historia se sintiera intensa de verdad.
Si te pones a pensar, ¿quién te marcó más? La villana que te hacía hervir la sangre con su frialdad o el que explotaba y armaba el caos sin avisar. Los que sorprendieron y luego se volvieron estrellas. Aquí viene esa parte que a la gente le encanta porque son esos rostros que tal vez en su momento no eran el centro, pero con el tiempo se volvieron nombres fuertes de esos que dices, mira nada más de dónde salieron.
Empezamos con Yuri, que interpretaba a Italia Ita Ferrari, una joven metida en el ambiente nocturno, rodeada de ese mundo de cabaret, con ese toque atrevido y soñador al mismo tiempo. En ese momento apenas tenía 16 años, casi empezando, pero después agarró vuelo durísimo. Se volvió una de las cantantes más grandes de México. Llenó escenarios.
hizo televisión, realities, conducción, de todo. Hoy está en sus 62 años y sigue activa de esas que no sueltan el micrófono ni a golpes. No se meta con mi ropa, por favor. También está Christian Bach, que daba vida a Peggy, un personaje que se movía en ese mundo social más acomodado, con una personalidad elegante, pero también con sus momentos de frialdad y conveniencia.
No era precisamente la más inocente. Tenía ese aire de mujer que sabe lo que quiere. Luego se convirtió en protagonista de peso en novelas como Bodas de odio, La Chacala de Pura Sangre, Velo de novia y La Patrona que fue de sus últimos trabajos en la pantalla chica. Se mantuvo fuerte por años hasta que falleció en 2019 a los 59 años.
Ahora vámonos con María Sorté, que interpretaba a Mirta, una mujer con corazón, más del lado noble de la historia, de esas que aportaban equilibrio en medio de tanto conflicto. debe saberlo. Que ser madre, ya que tiene Ya desde entonces traía presencia en novelas como Mundo de juguete y amor prohibido, pero después se consolidó con muchísimas novelas como De Frente al Sol, Amor real y Las hijas de la señora García, que ha sido su última telenovela en 2025.
Hoy tiene 74 años y sigue vigente en televisión con ese estilo elegante que no se le cae. Alejandro Tomasi interpretaba a Doménico, un personaje dentro del ambiente nocturno con ese aire misterioso de los que saben más de lo que dicen y se mueven entre intereses. No era precisamente un santo. tenía ese toque ambiguo que lo hacía interesante.
Después se volvió de esos actores todo terreno, lo mismo villano que personaje serio, participando en novelas como El privilegio de amar, Alborada y La Desalmada. Tiene 68 años y sigue activo, siempre metido en proyectos. Toda este reparto maravilloso aparte, obviamente de Julisa. Enrique era maravilloso, era un compañero increíble y pues me dejaron el hecho de arroparme, de tener un elenco maravilloso, de ser yo la Alma Delfina interpretaba a María Teresa Pingüica, un personaje más del lado humilde, joven, con ese toque inocente
que contrastaba con el mundo duro de la historia. Fue de las que representaban la otra cara, la más vulnerable. Después dejó huella en cine y televisión con una carrera más discreta, pero constante. Hoy ronda los 65 años y se ha mantenido activa en proyectos electos. No podemos dejar fuera a María Teresa Rivas, que interpretaba a Ana María de la Vega de Almazán, una mujer de clase alta, fuerte, de esas que defienden el apellido y las apariencias a toda costa.
endió bien las reglas. Su personaje era clave en ese mundo de prestigio y presión social. Ya era una figura fuerte desde antes de Colorina y siguió trabajando en televisión con una carrera larga en telenovelas y teatro. En sus últimos años todavía se le vio en proyectos como agujetas de color de rosa, la jaula de oro, donde interpretó a Ofelia Casasola, Amor Gitano como Aya Petra y Carita de Ángel como la madre superiora de otro colegio, dejando claro que seguía activa hasta el final.
Falleció en el año 2010, ya en edad avanzada, rondando los 92 años, con ese sello de actriz de las de antes, de las que no necesitaban escándalo para imponer respeto y que con pura presencia llenaban la pantalla. También está Yulisa que interpretaba a Rita, un personaje con carácter de esos que no se dejaban de nadie, con una mezcla entre apoyo y firmeza dentro de la historia.
No era villana como tal, pero tampoco se quedaba callada. Después de actuar, se convirtió en una figura clave detrás de cámaras, produciendo teatro y televisión por años. tiene más de 80 años y es de esas mujeres que construyeron industria. Es no nos deja volver a entrar. nos quita el trabajo. Y ojo con Liliana Abut, que interpretaba a Alba de Almazán, una mujer dentro de la familia con ese perfil de alta sociedad, moviéndose entre apariencias, conflictos familiares y lealtades.

Su personaje reflejaba ese mundo de privilegio, pero también de tensión interna. Luego dio un giro interesante porque no solo actuó, también se metió a escribir telenovelas. participando en historias como El privilegio de amar y otras producciones importantes. No me lo quite. Y si hablamos de sorpresas, también entra Guillermo Capetillo, que interpretaba a José Miguel Redes, un joven ligado al pasado de la protagonista con ese toque de conflicto emocional de esos personajes que arrastran historia y sentimientos.
No era villano, pero sí parte del drama que complicaba todo. Seamos igualmente francos con ella. Yo apoyo tu idea, hay que decir. Después se volvió protagonista en novelas importantes como Los ricos también lloran, Rosa Salvaje, Marimar y Soy tu dueña, además de incursionar en la música manteniéndose vigente por años.
Hoy tiene 67 años y sigue siendo de esos rostros que la gente ubica al instante por todo lo que hizo en la televisión. Aquí te das cuenta que Colorina no solo fue una historia escandalosa, también fue escuela. De ahí salieron nombres que después dominaron la televisión, cada quien a su estilo, unos más mediáticos, otros más discretos, pero todos dejando marca.
Y viendo todo esto, ¿te imaginas que tantos de ellos terminarían teniendo carreras tan largas? ¿O pensabas que se iban a quedar solo como parte de una novela más? Los secretos y polémicas detrás de Colorina. Y aquí es donde la cosa se pone más sabrosa, porque no solo era lo que veías en la pantalla, también todo lo que se movía detrás y lo que la gente comentaba bajito, pero no bicos.
Para empezar, no estamos hablando de una novelita cualquiera. Aquí participaron más de 40 actores. Sí, más de 40. Un elencaso completo de esos donde había de todo. Figuras ya consagradas, actores en pleno auge y otros que apenas iban arrancando, pero traían hambre de fama. Hay cosas más importantes que Matías.
Y ojo con esto porque no era cualquier mezcla. Imagínate compartir escena con gente pesada como María Rubio, José Alonso o Julisa. No cualquiera aguantaba ese nivel. Ahí se notaba quién tenía tablas y quién apenas estaba aprendiendo. También se dice que había mucha presión en el set porque la historia ya de por sí era fuerte y cada personaje tenía carga emocional pesada.
No era de esos proyectos donde ibas a relajarte. Aquí tenías que llegar listo con carácter porque si no te comían vivo en escena. Y algo que poca gente comenta es que varios de los actores jóvenes como Yuri o Christian Bach estaban prácticamente formándose ahí mismo, viendo, aprendiendo, absorbiendo todo de los grandes.
Era como una escuela intensiva de actuación, sin que nadie lo dijera. Además, con tantos personajes, las historias se cruzaban todo el tiempo. Había triángulos, secretos, traiciones. Y eso hacía que los actores tuvieran que estar bien metidos en su papel porque cualquier escena podía cambiar el rumbo de todo. Aníbal. Y algo que siempre pasa en estos proyectos grandes, aunque no se diga mucho, es que también había competencia de esa silenciosa, de quién se roba la escena, quién impacta más, quién deja huella. Porque todos sabían que esta
novela no era cualquier proyecto, era de las que te podrían levantar o dejar igual. Colorina fue de esas producciones donde no solo se actuaba, se jugaba el lugar en la industria y eso se sentía en cada escena. Y viendo todo ese nivel, toda esa presión y ese talento junto, ¿tú crees que todos lograron destacar o hubo más de uno que se quedó opacado entre tanto peso pesado? curiosidades que le ponen más picante a Colorina.
Y aquí es donde dices, “Espérate tantito porque esto no fue solo una novela, esto fue un fenómeno con todo y escándalo incluido.” Para empezar, el tema principal Colorina, interpretado por Lucía Méndez, no solo acompañaba la historia, la levantaba, la empujaba, la metía en la cabeza de la gente de esos temas que sonaban y luego luego sabías qué ibas a ver.
Puro sentimiento con Jirivilla, de esos que se te quedan pegados aunque no quieras. Y no creas que el chisme se quedó en México. Para nada. Esta novela se vendió a varios países y fue doblada a diferentes idiomas. O sea, que el drama, el morbo y todo ese rollo cruzó fronteras, llegó a otros lados donde también se quedaron picados con la historia.
Ahora, lo que sí levantó cejas fue su contenido, porque en su momento tuvo una clasificación más fuerte. era de esas que no eran para ver con toda la familia sin que alguien hiciera cara. Tocaba temas que no eran comunes en la tele de ese tiempo y eso fue justo lo que la hizo destacar. No sabe si viene a menudo por aquí. Bueno, la historia no salió de la nada, venía de la pluma de Arturo Moagrao y fue adaptada por Antonio Moncel, o sea, que ya traía buena base.
No era improvisación. Y si hablamos de quién estaba moviendo los hilos, ahí estaba Valentín Pimstein, que no era ningún improvisado. Sabía perfectamente cómo hacer que una historia pegara y se volviera tema en todos lados. Se estrenó el 4 de marzo de 1980 y desde ahí empezó a dar de qué hablar. Y cuando una historia funciona así, pues la exprimen.
Y claro que tuvo versiones después en Argentina con apasionada y en México con Salomé porque cuando algo pega pega y no lo sueltan. Al final colorina no fue solo una novela, fue música, fue polémica, fue exportación, fue de esas historias que incomodaban pero que nadie dejaba de ver. Y siendo honestos, ¿tú crees que la gente la hizo éxito por la historia o porque les encantaba meterse en lo que en público decían que estaba mal? ¿Cómo les cambió la vida después de Colorina? Después de Colorina, varios pasaron de ser actores a hacer caras
conocidas en la calle. La gente los ubicaba, los señalaba y hasta los confundía con sus personajes. Lucía Méndez salió ganando fuerte. Subió de nivel, más fama, más proyectos, más exposición. se volvió figura grande de la televisión. Enrique Álvarez Félix también creció en reconocimiento, pero en su estilo, más serio, más reservado, sin tanto ruido.
Debo terminar de realizar todo esto. Varios del elenco aprovecharon y despegaron, otros se quedaron en el intento. Así es este medio. Unos suben y otros se quedan. Y lo más fuerte, la presión. No es lo mismo actuar que aguantar que la gente te juzgue como si fueras el personaje. Colorina no solo les dio fama, les cambió la vida.
¿Crees que la fama ayuda o termina complicando todo? Recuerdos y legado, porque nadie se olvida de Colorina. Y aquí es donde entiendes todo, porque no todas las novelas se quedan en la memoria, pero esta sí se metió hasta la cocina. Colorina no solo fue una historia, fue de esas que la gente sigue recordando, comentando y hasta defendiendo.
Pasan los años y todavía hay quien dice, “Yo sí la vi, yo me acuerdo. Yo no me perdía ningún capítulo.” Los fans siguen sacando momentos, escenas, frases y eso no pasa con cualquier producción. Aquí hubo algo que conectó, algo que se quedó pegado, ya sea por el drama, por la polémica o por los personajes. Cuentos tuyos.
Solo faltaba que vinieras a hacerme una escena. Y claro, mucho tuvo que ver el elenco porque actores como Lucía Méndez y Enrique Álvarez Félix no solo hicieron su papel, dejaron huella de esas que no se borran fácil. Al final, Colorina terminó siendo referencia de esas novelas que cuando se mencionan la gente voltea, opina y recuerda.
No todas logran eso, porque una cosa es hacer una novela exitosa y otra muy distinta es que años después la sigan mencionando como si fuera ayer. ¿Tú la recuerdas por lo polémica, por la historia o por los actores que la hicieron inolvidable? Una novela que no se apagó. Colorina no fue una novela cualquiera, fue de esas que dejaron huella de verdad.
Su impacto no se quedó en México, cruzó fronteras, se metió en otros países y se volvió referencia de cómo una historia puede sacudir a toda una audiencia. En México pegó tan fuerte que se considera de las más influyentes de su época, de esas que cambiaron la conversación y la forma de contar historias en la televisión. Y no quedó en el recuerdo nada más.
fue retransmitida en dos ocasiones por el canal Telenovelas, la última el 9 de julio de 2012, señal de que la gente la seguía buscando. Y para que veas el nivel, hasta en España la revista People la colocó entre las 20 mejores novelas de la historia. O sea, no era solo fama local, era reconocimiento de fuera también.
Al final, Colorina se volvió eso que pocas logran, una historia que no envejece, que sigue generando conversación y que dejó claro que cuando una novela mezcla polémica, buenos actores y una historia que incomoda, el resultado se queda para siempre. Porque no todas las novelas hacen historia, pero esta sí se ganó su lugar a pulso.
Para ti, Colorina es un clásico que se respeta o solo un escándalo que pegó en su momento? Yeah.