Ver un concurso de televisión en horario familiar normalmente es sinónimo de algo tranquilo con risas, juegos y familias compitiendo por dinero y pasando un buen rato frente a las cámaras. Y justo en uno de esos shows apareció un hombre que enganchó todos los televidentes al ser el típico padre de familia modelo, carismático, con hijos, esposa y un hogar estable.
El tipo que cualquiera pensaría que lo tiene todo bajo control. Su nombre era Tim Blefnick y él junto a su familia logró ganarse $20,000 en el famoso programa Family Feud, un dinero que en teoría solo debería traer cosas buenas a su vida. Pero lo que nadie se imaginaba es que lo siguiente que el mundo sabría sobre la familia Blefnick no tendría nada que ver con premios ni televisión, sino con un crimen tan escalofriante que hasta el día de hoy cuesta entender cómo algo así pudo llegar a pasar.
En este video vamos a adentrarnos en una de las mayores tragedias en la historia de la televisión moderna, ya que este caso nos demuestra como las apariencias engañan detrás de la pantalla y como un hombre con una supuesta vida perfecta puede ocultarle a todo el mundo una mente tan macabra. Para conocer qué hizo Tim, primero hay que conocer a Rebecca Puzzle o mejor conocida como Becky, su esposa, quien desde muy joven era conocida como una mujer inteligente, dedicada y con ambiciones profesionales.
En un principio quiso ser médica, pero había algo que para ella era más importante que cualquier título, formar una familia. Becky no quería aplazar la maternidad por tantos años de estudio, así que pausó ese sueño y se enfocó en su carrera como bióloga para después entrar a trabajar en la industria farmacéutica y sería precisamente en la universidad a principios de los 2000 cuando conoció a Tim Blefnick.
Al principio solo eran amigos, pero en 2006 se dieron cuenta de que la cosa iba para más y comenzaron una relación. Tim era el típico chat, ya sabes, el chico popular de película gringa que juega basket y fútbol americano. Hasta jugó para la Universidad de Quincy, donde fue nombrado All American, que para quien no sepa es uno de los reconocimientos más prestigiosos que puede recibir un atleta universitario en Estados Unidos y eso allá tiene mucho peso.
Hasta con el tiempo fue incluido en el salón de la fama deportiva de la universidad, pero Timó no seguir con la vía deportiva y se dedicó a su carrera profesional como vendedor en el rubro del reciclaje, donde le iba bastante bien. La relación entre Becky y Tim parecía sacada de un cuento de hadas. compartían la pasión por el CrossFit, participaban juntos en competencias locales y en 2009 decidieron casarse y en lugar de gastar una fortuna en anillos de lujo o en una boda ostentosa, usaron ese dinero como enganche para comprar su casa, su futuro
hogar. Una decisión bastante madura que demostraba que ambos tenían los pies en la tierra, o al menos eso se creía. Después de tener a sus dos primeros hijos en 2010 y 2012, Becky vivió una experiencia que le cambió la vida. Ayudó a una amiga y colega a cuidar a su pequeño hijo, quien padecía una enfermedad grave que requería atención constante.
La madre, por motivos laborales, no podía darle ese cuidado, así que Becky se ofreció sin pensarlo dos veces. Durante ese tiempo se encariñó profundamente con el niño, pero lamentablemente el pequeño no pudo ganar la batalla y falleció. Este episodio marcó a Becky de una manera muy fuerte y fue lo que la hizo darse cuenta de que su verdadera vocación era cuidar de los más vulnerables, ayudando a esas personas que más lo necesitaban.
De esta manera, en 2015, aunque seguía trabajando en la industria farmacéutica, Becky entró en la universidad para estudiar enfermería. Y aquí es donde hay que entender algo de esta mujer. Becky era de las que no paraban. Estudiar, trabajar y estar pendiente para su familia era algo que hacía sin freno y con entrega total, ni siquiera cuando quedó embarazada de su tercer hijo en primavera de 2018 bajo el ritmo.
Era tan dedicada que la única vez que faltó a clases fue el día que dio a luz y probablemente si hubiera podido parir en el salón lo habría hecho solo por no perder la asistencia. Un año después logró graduarse con honores y fue reconocida como la mejor alumna por el cuerpo docente. Fuera del hospital, Becky además dedicaba su tiempo a voluntariados y campañas de bienestar animal.
Pero aunque su vida estaba construida sobre bases firmes, había alguien que no estaba para nada contento con el ritmo que Becky llevaba. Y ese era precisamente su esposo Tim. Con el tiempo, el hombre dejó de colaborar por completo con las tareas del hogar. esperaba que Becky se encargara de absolutamente todo al regresar del trabajo y encima tenía el descaro de reclamarle cuando la casa no estaba impecable, pero eso sí, jamás ofrecía ayuda.
Toda la carga de los niños, la casa, el trabajo, los estudios recaía exclusivamente sobre ella. Hasta sus amigas y familiares empezaron a llamarla en broma la madre casada que vive como soltera. Y aunque al principio Becky lo tomó con humor, ese apodo fue lo que realmente la hizo abrir los ojos y darse cuenta de cuán deteriorado estaba su matrimonio.
Y bajo este contexto de amor que se está cayendo en pedazos, en 2019 la familia audicionó para participar en el programa Family Fud, el famoso concurso conducido por Steve Harvey, donde las familias compiten respondiendo preguntas y para sorpresa de ellos fueron seleccionados y aparecieron en tres episodios que se emitieron en enero de 2020, gracias a los cuales se llevaron poco más de $20,000 que fueron repartidos entre los cinco participantes.
Becky no pudo participar porque tenía compromisos académicos y laborales que atender, algo que Tim se tomó como una ofensa personal que no iba a dejar pasar. [música] Y el momento perfecto para sacarse esa espinita llegó durante la grabación del show. En determinado momento, Steve Harvey soltó una de las clásicas preguntas del programa.
¿Qué te arrepientes de haber hecho el día de tu boda? A lo que Timad respondió haber dicho sí, acepto. El comentario dejó al público entre risas incómodas y al propio Harvey mirando con un gesto de desagrado difícil de disimular. Hasta bromearon un poco diciendo que iban a tener problemas en casa y vaya que los tuvo. Aunque no precisamente por esas declaraciones, ya que para cuando el episodio fue emitido, la relación ya estaba más hundida que el Titanic.
Al regresar a casa con su parte del premio, Becky le preguntó cómo le fue. Tim le dijo que bien, pero le dejó muy en claro que no pensaba compartir ni un centavo de su ganancia con ella, ya que no quiso ir. A partir de ese momento, las discusiones se volvieron frecuentes. Becky intentando salvar lo que quedaba de su matrimonio y movida por sus creencias religiosas que le impedían siquiera considerar el divorcio como opción, redujo su jornada laboral para estar más presente en casa.
Pero Tim muy por el contrario continuaba comportándose como un chamaco miado, haciéndose el rebelde y montando un berrinche por todo. En enero de 2021, después de 11 años de matrimonio, la tensión llegó a su límite. Tim presentó la solicitud de divorcio y Becky, después de tanto tiempo aguantando, finalmente aceptó.
El hombre se mudó a unas cuadras de la casa que habían comprado lo suficientemente cerca para poder ver a los niños y llevarlos a la escuela. Algo que de algún modo generaba cierto alivio para Becky, pues a pesar de todas las diferencias, Tin parecía seguir priorizando el bienestar de sus hijos, o al menos eso quería aparentar.
intentando seguir adelante con su vida, pues apenas tenía 39 años, Becky comenzó una nueva relación con Ted Johnson, un colega del área de salud con quien compartía muchas afinidades, pero ella prefería mantener la relación en privado para evitar complicaciones legales durante el proceso del divorcio y había acordado con Ted hacerla pública una vez que todo terminara.
Por su lado, Tin mostraba una resistencia feroz a todo lo relacionado con la crianza compartida. Su único interés parecía ser quedarse con la mayor parte del tiempo con los niños, intentando limitar al máximo el tiempo que pasaban con Becky. Y esta falta total de acuerdos los llevó a solicitar órdenes de protección mutuas. En su declaración, Becky relató varios episodios preocupantes, como la vez que Tim arrojó una bandeja de comida frente a uno de sus hijos, que en ese entonces tenía apenas 3 años, y las ocasiones en las que se le dio por golpear una pared
hasta hacerle un agujero, ya sabes, la típica terapia de bro. Y además a este hombre en varias oportunidades se le daba así por entrar en la propiedad de Becky sin su permiso. Y en una de esas visitas no consentidas teintaló un arce japonés que ella apreciaba profundamente y que se encontraba frente a su casa.
Y este tipo de personas es lo peor, ya que es el típico que como no es feliz, él quiere hacerle la vida imposible a los demás. Y todos conocemos a alguien así, pero pocos conocemos a alguien capaz de hacer lo que hizo Tim. El divorcio se convirtió en un campo de batalla. No solo discutían por la custodia, sino también por la manutención, los horarios de visita y el contacto de los niños con el padre de Tim, rey Blefnick, a quien Becky no permitía que viera a sus hijos sin supervisión.
Y esta exigencia tenía una razón muy seria que iremos descubriendo conforme avance la historia. Una de las propuestas de TAM consistía en una división de tiempo 6040 a su favor, sin pagar manutención y con pensión reducida. Becky la rechazó de plano, especialmente por su insistencia en que las visitas del abuelo paterno debían ser supervisadas.
Este punto era el que generaba mayor controversia, porque había algo sobre el padre de Tim que este no quería que se supiera en la corte. Y aquí es donde la cosa se pone realmente oscura. Becky empezó a expresar sus miedos en mensajes a amigos, asegurando que Tim se mostraba cada vez más vengativo e impredecible. contó que un 5 de enero Timo expresamente, “Vas a estar muerta mucho antes de que puedas recibir un solo dólar mío.
” El temor de Becky se vio amplificado después de que una compañera de trabajo fuera asesinada por su propio esposo, un caso que impactó profundamente a la mujer y que a partir de ese momento la hizo desconfiar aún más de Tim. Pero quizás la señal más escalofriante vino cuando Becky le envió un mensaje a su hermana Sara que decía textualmente, “Si alguna vez me pasa algo, asegúrate de que el principal sospechoso sea Tim, porque él sería quien me haría algo.
” Tim, por su parte, en su solicitud de protección, alegó que Becky lo acosaba. dijo que durante una reunión familiar ella había armado un escándalo frente a todos los padres y maestros y que cuando él intentó retirarse, lo persiguió hasta su auto y golpeó la puerta para impedir que se fuera. Ambas peticiones de protección fueron denegadas por el juez, quien consideró que no había pruebas suficientes ni amenazas físicas claras.
Y es que en casos de divorcios tan conflictivos, los jueces suelen evitar emitir órdenes de protección que puedan limitar los derechos parentales. Aún así, se ordenó que no tuvieran contacto, salvo para coordinar asuntos de los niños. También se dispuso que Tim devolviera una pistola 9 mm que estaba registrada a nombre de Becky y que ella le había regalado como obsequio de cumpleaños atrás.
Tim afirmó que ya no la tenía y que según llevaba 3 años sin verla. Curioso porque repentinamente, el 10 de febrero de 2023, el hombre de la nada encontró la pistola que supuestamente llevaba años perdida y llamó a la policía para pedirles que fueran ellos quienes se la entregaran a Becky, porque según sus propias palabras no quería verle la cara a esa perra.
Los policías, por supuesto, negaron la petición. Poco más de una semana después, Becky decidió pasar los días 19 y 20 de febrero en casa de una amiga, pues tenía programada una cirugía abdominal y quería tomarse ese tiempo para relajarse antes de entrar al quirófano. Ya el 21 de febrero se comunicó con Tim para pedirle que recogiera los niños y cuidara de ellos mientras ella se recuperaba tranquila en casa.
Y así el 23 de febrero de 2023 sería el último día que Tim tendría a los niños antes de devolverlos. Esa mañana los llevó a la escuela y se supone que Becky debía recogerlos al terminar las clases, pero Becky nunca apareció. La preocupación fue inmediata, porque Becky jamás, bajo ninguna circunstancia habría faltado a buscar a sus hijos.
Tin había estado enviándole mensajes durante todo el día sin recibir respuesta y al notar que la mujer no se presentó en la escuela, llamó a su exuegro Bill para preguntarle si sabía algo de Becky. Bill, en cuanto se enteró de que su hija no había ido a buscar a los niños, supo de inmediato que algo estaba muy fuera de lugar, así que se dirigió directamente a la casa de Becky, impulsado por esa sensación de inquietud que te comprime el pecho cuando sabes que algo anda [música] mal.
Alrededor de las 3:30 de la tarde, Bill llegó a la vivienda y lo primero que notó fue que la puerta principal estaba completamente abierta. En ese instante, su preocupación se disparó. Subió rápidamente las escaleras hacia el dormitorio de Becky en el segundo piso y al acercarse vio que la puerta del cuarto estaba completamente destrozada.
Dentro de la habitación no había rastro de Becky, al menos hasta que entró al baño. Lo que encontró ahí le destrozó el alma. Su hija Becky estaba tendida en el suelo del baño sin vida. La escena era cruel e inhumana. Bill se arrojó hacia ella intentando encontrar algún signo vital, algo que le diera una mínima esperanza.
A pesar de que era evidente que Becky ya llevaba horas en ese estado y con el alma destrozada, Bill salió corriendo de la casa y llamó al 911. Mientras la policía se dirigía al lugar, Bill llamó a su esposa Bernadette para contarle lo que había pasado. Bernadette intentó comunicarse con Tim, pero su teléfono sonaba una y otra vez sin que contestara.
Y tras varios intentos, Tim finalmente respondió y la primera palabra que emitió fue un qego y cortante. Pero apenas Bernadette le explicó lo sucedido, su tono cambió por completo pasando del enojo contenido a una supuesta mezcla de sorpresa y desconcierto. Según el informe de autopsia, Becky recibió 14 impactos de bala de los 15 disparos efectuados.
Nueve de esas impactaron directamente en brazos y manos, lo que los forenses identificaron como heridas defensivas, lo cual significa que Becky intentó protegerse con todas sus fuerzas, cubriéndose el cuerpo hasta sus últimos momentos. Y aquí viene lo que para mí es el detalle más perturbador de todo el caso.
Los disparos no fueron continuos, hubo pausas claras entre uno y otro. Y quien hizo esto no disparó en un arrebato de furia descontrolada, sino que como un psicópata frío y calculador fue disparando de forma pausada, casi como una forma de tortura deliberada. Ninguna de las balas fue inmediatamente letal. Eso quiere decir que Becky no se desvaneció al instante.
Sus últimos minutos de vida fueron de un dolor extremo, tirada en el suelo, del baño, sola, en la oscuridad, sin que nadie la ayudara. En el lugar del crimen no se sustrajo ningún objeto personal, lo que sumado al número absurdo de impactos de bala, llevó a los investigadores a la conclusión más obvia.
quien cometió este crimen albergaba un odio profundo y personal hacia Becky. Y wow, ¿quién podría ser ese desgraciado? La verdad no tengo ni idea. La escena mostró signos evidentes de introducción. Una ventana en el cuarto de uno de los hijos de Becky presentaba marcas de haber sido forzada con alguna herramienta y la puerta del dormitorio había sido abierta violentamente, posiblemente con una patada o una embestida.
Dentro de la habitación se encontró una huella parcial de bota cuyo tamaño correspondía al de un hombre. Pero lo más inquietante fue que el celular de Becky fue encontrado tirado en el suelo detrás de la puerta. Al revisarlo, los investigadores descubrieron que había intentado marcar al 911, pero solo alcanzó a teclear 91126, probablemente por los nervios antes de que el teléfono le fuera arrebatado.
Se estima que este intento ocurrió por eso de la 1:11 de la madrugada del 23 de febrero, lo que significa que Becky escuchó como alguien entraba a su casa, intentó pedir ayuda y no le dio tiempo. Se cree que tras el intento fallido de llamar a emergencias, Becky gritó con todas sus fuerzas mientras luchaba por su vida, pero nadie la escuchó.
En el baño, cerca de su cuerpo, se encontraron ocho casquillos de bala calibre 9 mm junto a los restos quemados de bolsas plásticas. La hipótesis de los investigadores es que el asesino usó esas bolsas no amortiguar el sonido de los disparos, sino para intentar recoger los casquillos antes de huir. Lo cual es un plan estúpido porque, claro, los casquillos salen tan calientes del arma que queman la bolsa.
Pero este detalle demuestra que esto no fue un crimen espontáneo, que todo fue planeado con un bajo cociente intelectual, sí, pero igual planeado al final del día. Al día siguiente, los investigadores recorrieron las casas cercanas para entrevistar a los vecinos, buscando saber si alguien había notado algo inusual.
La mayoría dijo que no había visto nada fuera de lo normal, pero uno de ellos reveló algo que encendió todas las alarmas. A mediados de enero, es decir, ya una vez divorciado, Tim se había acercado a preguntarle si tenía alguna cámara de seguridad apuntando hacia el patio trasero de la casa de Becky. Acto seguido, los investigadores solicitaron las grabaciones de las cámaras de seguridad de la vivienda contigua y al revisarlas detectaron algo clave.
En varias madrugadas, específicamente los días 14, 21, 22 y 23 de febrero, se distinguía la silueta de una persona desplazándose en bicicleta por la zona. La calidad de las grabaciones no permitía identificar rasgos específicos, pero un detalle captó la atención de los investigadores. La bicicleta no tenía reflectores visibles y la última aparición de esta figura misteriosa coincidía exactamente con el 23 de febrero, la madrugada en que ocurrió el asesinato.
Para confirmar sus sospechas, los investigadores realizaron una prueba empírica. consiguieron una bicicleta similar, pero con reflectores y recrearon las mismas condiciones de la grabación, misma hora, mismo ángulo, mismo nivel de iluminación y el resultado fue contundente. Los reflectores se veían claramente en las imágenes, lo que descartó por completo que la bicicleta de las grabaciones originales tuviese reflectores.
Alguien los había retirado a propósito para no ser detectado. El 27 de febrero de 2023, a menos de 1 km de la casa de Tim y cerca de un paradero de autobuses escolares, apareció tirada sobre un matorral una bicicleta swing de color azul a la que alguien le había retirado los reflectores. Hm. El análisis forense de la bicicleta no arrojó material genético en la superficie, pero los detectives lograron localizar la publicación original de venta en marketplace, que si me preguntas, ni idea cómo pudieron hacer eso. Y esa
pista los condujo hasta Mike Blazing, quien declaró haber vendido una bicicleta idéntica en 2022, aunque dijo no recordar al comprador. A pesar de eso, las coincidencias entre ambas bicicletas eran demasiado específicas para ser casualidad. Una marca de arañazo muy particular en la horquilla delantera, la rotura del extremo del caballete, la ausencia total de reflectores en ambas ruedas y una altura aproximada de 98 cm.

Con todas estas pistas acumuladas, los detectives consiguieron órdenes judiciales para registrar la vivienda y el vehículo de TAM el primero de marzo de 2023. Y lo que encontraron fue una mina de oro para la investigación. En el garaje habían varias cajas de munición y una escopeta descompuesta que para colmo estaba cargada.
También recuperaron 80 casquillos de bala 9 mm, el mismo calibre que los hallados junto al cuerpo de Becky. Y aquí viene lo que destruyó cualquier argumento de inocencia. Un análisis balístico determinó que 27 de esos casquillos habían sido disparados por la misma arma que mató a Becky. También encontraron un maletín para pistola completamente vacío, pero el arma homicida nunca fue hallada.
También se encontró una pata de cabra metálica que pudo haber sido usada para forzar la ventana del cuarto del hijo de Becky. Dentro de la casa hallaron bolsas plásticas de supermercado Aldi, idénticas a las que aparecieron quemadas junto al cuerpo de Becky. Y para confirmar la conexión, los investigadores realizaron disparos de prueba a través de bolsas similares y comprobaron que los fragmentos coincidían con los encontrados en la escena.
También recogieron varios pares de guantes que habían sido arrojados a la basura. El tipo pensó en todo, pero no pensó lo suficiente porque todo este tiempo dejó toda la evidencia en casa como esperando a que la encontraran. Ese mismo día, en paralelo a los allanamientos, la policía detuvo a Timutó su teléfono móvil, su computadora portátil y su pulsera w un rastreador de salud que mide la actividad física y que además cuenta con GPS cuando se conecta vía Bluetooth al celular.
Y fue precisamente en estos dispositivos donde los investigadores encontraron las pruebas más espeluznantes. Al revisar el historial de llamadas de Timubrieron que en la mañana del crimen, exactamente a las 11:51 a, él había llamado al colegio donde iban sus hijos para pedir expresamente que no permitieran a los niños regresar a casa por su cuenta.
Que míralo ahí, qué buen padre. El compadre acá sí quiso traumar a sus hijos haciendo lo que hizo, pero no los quiso traumar tanto prohibiendo que llegaran a casa y que se encontraran ahí con todo el desastre. Pero otra cosa extraña de esta llamada es que esta se hizo varias horas antes de que terminara la jornada escolar.
¿Y por qué un padre haría eso en una mañana cualquiera? Hm, pues puede ser que ya supiera que algo terrible había pasado en esa casa. El historial de navegación de la computadora de Tin fue todavía peor. Durante la madrugada del 14 de febrero, el mismo día que las cámaras captaron por primera vez a la figura en bicicleta, Tim había buscado en Google frases como, “¿Cómo consultar matrículas de vehículos?” ¿Cuál es el tiempo de respuesta de la policía de Quinc? ¿Cómo borrar rastros de pólvora después de disparar un arma? ¿Cómo fabricar un silenciador casero? cómo
abrir una puerta a la fuerza con una pata de cabra. También buscó, “Mi woop registra la hora exacta en la que lo uso y mi Woop recupera datos si no lo estoy usando.” Y como si eso no bastara, ingresó más de 200 búsquedas de la placa 8DCJ55 que pertenecía al vehículo de Ted Johnson, la nueva pareja de Becky. Básicamente este tipo googleó paso a paso cómo cometer un asesinato y no ser atrapado. un genio del crimen.
Em, claramente no, porque si no habría usado chat GPT. En el celular de Timaron que tenía una cuenta falsa de Facebook bajo el nombre de John Smith, que si me preguntas a mí es el nombre falso más falso posible. Y esta cuenta la utilizó para comprar la bicicleta azul de segunda mano a través de Marketplace. Y los datos de la WOP terminaron de cerrar el círculo, pues el muy genio, en vez de dejar la pulsera deportiva con GPS en casa, decidió llevársela consigo para, no sé, calcular cuántas calorías se queman matando a alguien y lo que hizo
para no dejar evidencia fue apagar el Bluetooth de su celular. Pero con lo que él no contaba es que una vez vuelves a conectar esta pulsera con el Bluetooth, todos los datos que captó quedan registrados. A pesar de toda esta avalancha de evidencia, Tim seguía sin ser formalmente arrestado. El loco hasta hacía entrevistas haciéndose la víctima hablando del caso, como si él también se vio afectado.
Y es que las autoridades tampoco podían actuar tan agresivo, ya que tenían que asegurarse de que los tres niños estuvieran a salvo. Proteger a esos pequeños era lo más urgente, porque el equipo fiscal temía que Tim en un último arrebato por mantener el control pudiera secuestrar a sus hijos y provocar una tragedia aún mayor. Antes de la detención, primero se tuvo que despedir a Becky.
La velación se realizó el jueves 2 de marzo de 2023. Tim sí que asistió, pero sin soltar ni una sola lágrima y su paso fue breve, apenas 10 minutos como cumpliendo con una obligación. En un momento hasta se acercó al ataúd y miró fijamente el cuerpo de Becky durante varios minutos con un rostro totalmente inexpresivo. Antes de irse se metió al baño, se cambió la ropa formal por una sudadera y salió sin dar explicaciones.
Luego de esto, Sara, la hermana de Becky, estaba segura que Tin era el culpable y además alertó que los niños no estarían seguros bajo su cuidado, no solo por su comportamiento errático, sino porque él planeaba llevarlos a vivir con su padre rey. Y aquí es donde sale a la luz un detalle que nunca fue del todo confirmado públicamente, pero lo más probable es que sí que tuvo un peso enorme en todo el conflicto.
Se sospechaba que rey Blefnick habría abusado íntimamente de uno de sus propios nietos. Todo indica que fue un escándalo que quedó encerrado entre las paredes de la familia. Tim en su momento, según esta versión, le suplicó a Becky que no hiciera pública la acusación porque según él su vida se vería arruinada, llegando incluso a amenazar con quitarse la vida si ella hablaba.
Pero Becky estaba decidida a proteger a sus hijos, cueste lo que cueste, y su abogado estaba preparando el testimonio para presentarlo en la corte apenas una semana después del asesinato. Para Tim, silenciar a Becky no era solo ganar el divorcio, era evitar que la verdad sobre su padre saliera a la luz. Con el foco público y las autoridades encima, la vida de Tim pasó a estar bajo vigilancia constante.
Literalmente lo seguían a cada paso. Pero todo se complicó el 13 de marzo, cuando después de que Tim dejara a los niños en la escuela, los agentes perdieron su rastro. Se acercaron de inmediato a su departamento, pero el hombre no estaba ahí. Las alarmas se encendieron y así por mera curiosidad, un segundo equipo fue desplegado hacia la casa de Becky y al llegar encontraron el coche de Tim aparcado en la parte trasera de la vivienda.
Cuando se aproximaron, el hombre salió por una ventana intentando huir, pero los agentes lo interceptaron de inmediato y así este pendejote le dio pruebas suficientes a la policía para que lo arrestaran. Y es que, ¿qué estaba haciendo Tin revisando la escena del crimen? Bueno, ni él mismo lo pudo explicar, pero los investigadores creen que volvió para buscar evidencia que pudiera haberle faltado destruir.
Ahora bien, su detención sin fianza activó un reloj en Illnois. Si alguien es detenido sin derecho a fianza, el caso debe resolverse en un plazo máximo de 90 días. Si no se consigue una evidencia concluyente para establecer una condena, el proceso se cierra, lo cual podría favorecer al criminal. La primera comparecencia de TM ante el tribunal fue el martes 14 de marzo de 2023 y aquí vale la pena detenerse en un detalle del contexto judicial que añade una capa extra de tensción a todo el caso.
El fiscal Josh Jones y el juez Adrian ya habían coincidido antes en un caso de agresión sexual donde el juez de forma polémica favoreció al acusado alegando falta de pruebas. Jones no estuvo de acuerdo con ese veredicto y lo dejó entrever de forma muy sutil, dándole like a una publicación en Facebook que cuestionaba la decisión del juez.
Y un simple like hizo que este juez se picara, por lo que durante todo el juicio este pareció inclinarse más a defender a Timle. Y vaya qué profesional este juez. La defensa argumentó que el caso estaba empapado de duda razonable, que la bicicleta no tenía el ADN de Tim, que no se podía confirmar que fuera la misma de los videos, que las bolsas de Aldi las tiene todo el mundo en Quincy y que las búsquedas en el computador podrían haberse hecho después del asesinato para ver cómo alguien pudo haber hecho eso y que Tim en el fondo,
no sé, era un investigador privado que quería resolver el caso, pero la fiscalía tenía tenía por su lado las cartas ganadoras. La prueba que destruyó por completo la defensa fueron los 80 casquillos de bala 9 mm encontrados en la casa de Tim, de los cuales 27 tenían exactamente las mismas marcas balísticas que los hallados en [música] la escena del crimen, es decir, que estaban disparados por la misma arma.
A eso se sumó los registros de la WP, la cuenta falsa de Facebook usada para comprar la bicicleta y los testimonios de los policías que confirmaron que Tin nunca devolvió la pistola 9 mm que Becky la había regalado y esta curiosamente había desaparecido porque ya saben, él dijo que la quería devolver.
De esta manera, Tim, por lo que en mayo de 2023 fue declarado culpable de los dos cargos de asato en primer grado y un cargo de allanamiento de morada. Y así, un par de meses después fue condenado a cadena perpetua, sin derecho alguno a libertad condicional, por lo que se va a pudrir el resto de su vida en prisión.
Sus tres hijos pasaron a estar bajo el cuidado de los abuelos maternos, quienes iniciaron el proceso de adopción para darles el hogar que su madre siempre quiso para ellos. Y desde acá se les desea lo mejor para que puedan conseguir a alguien que los ame tanto como Becky lo hizo. Si te gustó el video, te recomiendo este, el caso de un deportista superfamoso, el cual tenía la vida solucionada y de igual manera bajo circunstancias extrañas.
Mientras él estaba en casa, su novia perdió la vida de una forma muy inusual.